Durante gran parte del siglo XX, Argentina y Chile mantuvieron una relación marcada por la cercanía geográfica, los vínculos culturales y, al mismo tiempo, por disputas territoriales. La más peligrosa de todas fue el conflicto del Beagle, una crisis que en 1978 llevó a ambos países al borde de una guerra que podía haber provocado una tragedia de enormes proporciones en América del Sur.
La disputa tenía raíces mucho más antiguas. El Tratado de Límites de 1881 había establecido importantes criterios para dividir los territorios australes, pero dejó cuestiones difíciles de interpretar en torno al Canal Beagle y las islas ubicadas al sur de Tierra del Fuego. Las principales islas en discusión fueron Picton, Nueva y Lennox, además de los espacios marítimos asociados.
Durante décadas, Argentina y Chile intentaron resolver el problema mediante negociaciones. Finalmente, en 1971, los gobiernos de Salvador Allende y Alejandro Agustín Lanusse acordaron someter la controversia a un arbitraje internacional, con la Corona británica como instancia arbitral.
El resultado llegó en mayo de 1977. El laudo arbitral reconoció derechos de navegación para ambos países, pero otorgó a Chile la soberanía sobre las principales islas disputadas y una posición favorable respecto de los espacios marítimos.
El gobierno argentino rechazó el laudo y lo declaró “insubsanablemente nulo”. Aquella decisión transformó una disputa diplomática en una crisis militar. Chile, por su parte, consideró válido el arbitraje y se preparó para defender su posición.
Dos dictaduras frente a frente
El contexto político hacía todavía más peligrosa la situación.
Argentina estaba gobernada por una junta militar encabezada por Jorge Rafael Videla. Chile estaba bajo la dictadura de Augusto Pinochet. Ambos gobiernos habían llegado al poder mediante golpes militares y tenían importantes sectores de sus fuerzas armadas dispuestos a utilizar la fuerza para defender lo que consideraban intereses nacionales.
Durante 1978 aumentaron las tensiones. Las conversaciones directas fracasaron y los sectores más duros de ambos países comenzaron a considerar la posibilidad de una guerra.
En Argentina existían sectores militares convencidos de que aceptar el laudo significaría una derrota nacional. En Chile, la defensa de las islas era presentada como una cuestión de soberanía que no podía ser abandonada.
La frontera comenzó a militarizarse.
Soldados, vehículos, aviones y buques fueron desplegados en distintos puntos estratégicos. El extremo austral de Sudamérica se convirtió en una zona donde cualquier incidente podía desencadenar una escalada.
Diciembre de 1978: el peligro máximo
A finales de 1978 la situación llegó a un punto crítico.
La Argentina había preparado la denominada Operación Soberanía, un plan militar destinado a ocupar las islas disputadas. Chile, naturalmente, preparaba su defensa.
La noche del 21 al 22 de diciembre fue particularmente peligrosa. Las fuerzas militares de ambos países estaban preparadas para enfrentarse. La guerra parecía inminente.
Pero ocurrió algo extraordinario.
Una combinación de factores diplomáticos y circunstancias militares permitió ganar tiempo. Las condiciones meteorológicas dificultaron el comienzo de las operaciones y evitaron que el enfrentamiento comenzara en el momento previsto.
Ese tiempo fue fundamental.
Mientras las tropas permanecían preparadas, la diplomacia internacional buscaba desesperadamente una salida.
Juan Pablo II entra en escena
El papa Juan Pablo II decidió intervenir.
El pontífice anunció el envío de su representante personal, el cardenal italiano Antonio Samoré, para intentar detener la escalada.
Samoré llegó a Buenos Aires el 26 de diciembre de 1978 y posteriormente viajó a Santiago. Su misión inicial consistía en establecer contactos y conseguir que los dos gobiernos aceptaran abandonar el camino de la guerra.
La diplomacia de Samoré fue extraordinariamente importante porque consiguió algo que parecía casi imposible: que los dos gobiernos aceptaran continuar buscando una solución diplomática.
El 8 de enero de 1979, Argentina y Chile firmaron en Montevideo el Acta de Montevideo, mediante la cual solicitaron formalmente la mediación de la Santa Sede. Ambos países se comprometieron a buscar una solución pacífica y a evitar el uso de la fuerza.
La guerra había sido evitada, pero el conflicto todavía estaba lejos de terminar.
Una negociación de seis años
La mediación papal no produjo una solución inmediata.
Durante años, diplomáticos argentinos y chilenos negociaron bajo la supervisión de la Santa Sede. Samoré murió en 1983 sin haber visto el acuerdo definitivo.
El proceso atravesó además un cambio histórico fundamental: Argentina recuperó la democracia en 1983.
Raúl Alfonsín heredó una cuestión territorial extremadamente delicada. Su gobierno decidió someter la propuesta papal a una consulta popular no vinculante en noviembre de 1984.
El resultado fue contundente: aproximadamente el 82 % de los votantes apoyó la propuesta.
Finalmente, el 29 de noviembre de 1984, los cancilleres Dante Caputo, por Argentina, y Jaime del Valle, por Chile, firmaron en el Vaticano el Tratado de Paz y Amistad. Argentina aprobó posteriormente el tratado mediante la Ley 23.172.
El acuerdo estableció una solución definitiva para la controversia austral y creó un marco destinado a impedir que futuras diferencias terminaran nuevamente en una amenaza militar.
¿Quién ganó?
Ésta es una de las preguntas más difíciles.
Argentina no obtuvo todo lo que reclamaba originalmente. Chile conservó la soberanía sobre las islas principales del conflicto. Sin embargo, Argentina consiguió importantes delimitaciones y reconocimientos en materia marítima.
Pero quizá la verdadera victoria fue que ninguno de los dos países tuvo que enviar a miles de jóvenes a morir.
Una guerra entre Argentina y Chile habría sido particularmente terrible.
No se trataba de dos países separados por un océano. Compartían una extensa frontera, especialmente difícil de controlar en la cordillera de los Andes y en el extremo austral. Un conflicto podía haberse extendido desde Tierra del Fuego hasta otras zonas fronterizas.
Además, ambos países atravesaban dictaduras militares y tenían economías sometidas a fuertes tensiones. Una guerra habría generado enormes costos humanos y económicos.
El legado de la crisis
Juan Pablo IIAntonio Samore
El conflicto del Beagle dejó una enseñanza fundamental: los nacionalismos pueden convertir disputas territoriales complejas en cuestiones de honor nacional de las que resulta cada vez más difícil retroceder.
Cuando una nación declara que un territorio es una cuestión irrenunciable, cualquier concesión comienza a interpretarse como una humillación.
Eso ocurrió en Argentina y Chile durante 1978.
La diplomacia consiguió finalmente romper ese círculo.
El Tratado de Paz y Amistad de 1984 no sólo resolvió la cuestión del Beagle. También estableció como principio que Argentina y Chile debían solucionar sus controversias por medios pacíficos y renunciar a la amenaza o al uso de la fuerza.
Años más tarde, la relación bilateral continuó profundizándose. El Tratado de Maipú de 2009 presentó el acuerdo de 1984 como el marco permanente de una relación basada en la cooperación, la integración y los vínculos históricos entre ambos pueblos.
La guerra que no fue
Quizá el aspecto más impresionante de aquella crisis sea precisamente que la guerra no ocurrió.
En diciembre de 1978 hubo tropas preparadas, planes militares y una enorme tensión política. Durante algunas horas, Argentina y Chile estuvieron peligrosamente cerca de dispararse mutuamente.
Sin embargo, la intervención de Juan Pablo II, el trabajo de Antonio Samoré, la presión diplomática y la decisión final de ambos países de continuar negociando evitaron una catástrofe.
La historia del Beagle demuestra que una guerra puede comenzar por decisiones políticas, pero también que una guerra puede evitarse mediante decisiones políticas.
Argentina y Chile tuvieron la oportunidad de convertirse en enemigos permanentes.
Eligieron finalmente convertirse en vecinos.
Y quizás ésa sea la verdadera importancia histórica del conflicto del Beagle: dos países que estuvieron a punto de enfrentarse en una guerra terminaron convirtiendo aquella crisis en uno de los principales fundamentos de su relación pacífica posterior.
El 13 de noviembre de 1990, la pequeña localidad costera de Aramoana, cerca de Dunedin, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, se convirtió en escenario de una de las tragedias más estremecedoras de la historia del país. David Malcolm Gray, un hombre de 33 años que vivía en la comunidad, inició una ola de violencia que terminaría con 13 personas asesinadas y varias heridas.
Gray no fue un asesino serial en el sentido tradicional. No existió una serie de homicidios separados por períodos de tiempo. Lo ocurrido en Aramoana fue una matanza masiva, desencadenada en un período muy breve después de una disputa con un vecino. En aquel momento fue el asesinato múltiple más mortífero registrado en Nueva Zelanda.
Una comunidad pequeña
Aramoana era —y continúa siendo— una pequeña comunidad situada junto al puerto de Otago. Su población era reducida y sus habitantes se conocían entre sí. Precisamente por eso la tragedia tuvo un impacto extraordinario: las víctimas no eran desconocidos atrapados en un lugar público, sino vecinos, familiares y personas con las que Gray había convivido.
Según la historia oficial de Nueva Zelanda, Gray era un residente desempleado de 33 años. La masacre comenzó después de una discusión verbal con un vecino. La disputa rápidamente se transformó en violencia extrema.
A partir de ese momento, la localidad quedó prácticamente aislada mientras la Policía intentaba localizar al atacante.
El comienzo de la matanza
Gray comenzó disparando contra personas de su entorno. Entre las primeras víctimas estuvieron su vecino Garry Holden y la hija de éste, Jasmine, de 11 años. La violencia continuó y otras personas fueron atacadas mientras intentaban comprender qué estaba ocurriendo.
La Policía de Nueva Zelanda documentó posteriormente el extraordinario valor demostrado por algunos habitantes durante aquellas horas.
Chiquita Holden, de nueve años, presenció el asesinato de su padre y resultó herida en el abdomen. A pesar de sus heridas consiguió escapar y avisar a una vecina de que dos niñas se encontraban dentro de la casa de los Holden, que estaba incendiándose.
Otra historia de heroísmo fue la de Helen Dickson, de 72 años. Después de escuchar los disparos y advertir que una vivienda vecina estaba en llamas, salió para ayudar. Gray disparó contra ella y contra Chris Cole, que resultó gravemente herido.
Dickson, que tenía importantes dificultades para desplazarse, ayudó a Cole y consiguió llegar a un teléfono para pedir auxilio. Después regresó junto al herido y permaneció con él mientras esperaba la llegada de ayuda.
Sin saberlo, su propio hijo James Dickson estaba entre las personas asesinadas.
El policía que enfrentó a Gray
Uno de los capítulos más dramáticos fue protagonizado por el sargento Stewart Guthrie, de 41 años.
Guthrie era el oficial responsable de la comisaría de Port Chalmers y fue uno de los primeros policías en responder. Conocía personalmente a Gray y se dirigió hacia Aramoana.
La situación policial era extremadamente complicada. Los agentes disponían de recursos limitados y, al principio, incluso existían problemas de comunicación por la falta de radios portátiles.
Guthrie intentó contener al atacante y proteger a la población. En un momento crítico se encontró cara a cara con Gray y le ordenó detenerse.
El sargento disparó un tiro de advertencia. Gray respondió abriendo fuego y Guthrie murió.
Su actuación fue posteriormente reconocida con la George Cross, una de las máximas condecoraciones británicas por valentía frente al enemigo o ante un peligro extremo.
Una noche de terror
Durante horas, la Policía buscó a Gray mientras los habitantes intentaban permanecer ocultos.
El atacante se desplazaba por la localidad y utilizaba diferentes armas de fuego. Una casa fue incendiada y varias personas quedaron heridas.
La Policía tuvo que realizar una búsqueda casa por casa. Los agentes sabían que Gray seguía armado y que podía atacar nuevamente en cualquier momento.
La operación terminó involucrando a miembros de los equipos policiales especializados, incluidos agentes del Anti-Terrorist Squad, antecesor de la actual Special Tactics Group.
Mientras avanzaba la operación, los policías también debían rescatar a personas heridas.
Los agentes Don Harvey y Paul Knox participaron en operaciones de rescate extremadamente peligrosas. En una de ellas encontraron personas heridas dentro de un vehículo. Una niña gravemente herida necesitaba ser evacuada.
Otros policías se expusieron al fuego para rescatar víctimas.
La Policía de Nueva Zelanda reconoció posteriormente a numerosos agentes por su comportamiento durante la operación.
El desenlace
La búsqueda continuó durante la noche y la mañana siguiente.
Finalmente, el 14 de noviembre de 1990, los equipos policiales localizaron a Gray. Cuando salió de una vivienda, llevaba un arma y abrió fuego.
Los policías respondieron.
Gray recibió disparos y quedó gravemente herido. Fue trasladado en una ambulancia, pero murió antes de llegar al hospital.
Con su muerte terminó el ataque.
Habían muerto 13 personas.
Entre ellas se encontraban niños de seis y once años, adultos jóvenes, personas mayores y el sargento Guthrie. Dos niñas sobrevivieron heridas, al igual que un agente de Policía.
Las víctimas
La lista de las víctimas muestra la dimensión humana de la tragedia:
Garry Holden, 38 años
Jasmine Holden, 11
Rewa Bryson, 11
Jim Dickson, 45
Tim Jamieson, 69
Vic Crimp, 71
Leo Wilson, 6
Dion Percy, 6
Ross Percy, 42
Vanessa Percy, 26
Aleki Tali, 41
Chris Cole, 62
Sargento Stewart Guthrie, 41
Estas personas fueron recordadas oficialmente en un memorial levantado en Aramoana exactamente un año después de la masacre. El monumento contiene sus nombres y edades.
El impacto sobre las armas
La masacre tuvo consecuencias políticas importantes.
El ataque provocó un intenso debate nacional sobre las armas de fuego y, particularmente, sobre los llamados rifles semiautomáticos de estilo militar.
En 1992 Nueva Zelanda modificó sus regulaciones sobre este tipo de armas. La tragedia de Aramoana pasó a formar parte de una discusión nacional sobre cómo impedir que individuos peligrosos pudieran acceder a armas capaces de producir una matanza masiva.
Décadas después, Nueva Zelanda volvería a enfrentarse a otra masacre mucho mayor: los atentados contra las mezquitas de Christchurch de 2019. Aquella tragedia superó ampliamente el número de víctimas de Aramoana y volvió a colocar las armas de fuego en el centro del debate nacional.
Un pueblo que no olvidó
David Malcolm Gray
Aramoana nunca volvió a ser exactamente el mismo lugar.
La localidad quedó marcada por la memoria de sus vecinos muertos y por las historias de quienes sobrevivieron. Pero también quedó marcada por el heroísmo.
Personas comunes intentaron salvar a sus vecinos. Policías se enfrentaron a un hombre armado sabiendo que podían morir. Una mujer anciana herida buscó ayuda para otra persona. Una niña de nueve años, también herida, consiguió escapar para avisar que otros niños estaban atrapados.
Por eso, cuando se habla de Aramoana, no debería hablarse únicamente de David Gray.
La figura del atacante puede resultar llamativa, pero la historia pertenece sobre todo a las víctimas y a quienes intentaron salvar vidas.
El legado de Aramoana
David Gray murió sin llegar a un juicio y sin responder ante un tribunal por sus crímenes. Nunca hubo una sentencia que estableciera judicialmente su responsabilidad porque murió durante la intervención policial.
Pero los hechos quedaron registrados.
La masacre de Aramoana continúa siendo reconocida por las instituciones históricas de Nueva Zelanda como uno de los acontecimientos criminales más importantes de su historia moderna.
El memorial de Aramoana conserva los nombres de los 13 muertos.
Y quizá ésa sea la manera más apropiada de recordar aquella tragedia.
No como la historia de un hombre que decidió matar, sino como la historia de una pequeña comunidad que, en noviembre de 1990, sufrió una violencia inimaginable y cuyos habitantes demostraron un extraordinario valor.
David Gray murió aquel día. Aramoana, en cambio, tuvo que aprender a vivir con el recuerdo.
Me he tomado un descanso de la relectura de 1984, y siento como si el libro hubiera cobrado vida.
¿Cuántos edificios crees que construyó Trump en Nueva York? ¿Cientos? ¿Docenas?
La respuesta correcta: entre 5 y 10.
(La cifra más alta le da crédito por propiedades que no construyó, pero que renovó considerablemente).
En total, 17 edificios llevan su nombre, pero aproximadamente la mitad son solo acuerdos de licencia.
Aunque sea solo una pequeña fracción de lo que parece que tienes en mente, ¿por qué la gente lo odia por su contribución menor a la prometida? En parte, se debe a CÓMO los construyó, es decir, a que no les pagaba a los contratistas por su trabajo.
Una vez terminado el trabajo, les decía que les pagaría la mitad. O el 20%. O nada en absoluto. Y les decía que si no les gustaban esas “condiciones revisadas”, podían demandarlo.
Excepto que la mayoría eran contratistas familiares que tenían que administrar su flujo de caja, mientras que él vivía a costa del dinero de su padre, de sus abogados y de sus contactos políticos.
Mi anécdota favorita sobre esto involucra al arquitecto Andrew Tesoro, quien pasó años diseñando el campo de golf Trump National en Westchester. Cuando terminó, Trump lo apartó para felicitarlo por su excelente trabajo. Incluso le escribió una carta de recomendación entusiasta.
Y luego hizo que sus subordinados le dijeran a Tesoro que solo le pagarían 15 centavos por dólar.
La actitud entonces era la misma que ahora: “Puedo hacer lo que quiera”. Y no lo hizo, desafiando a nadie a detenerlo.
Pregúntenle a Canadá —que acaba de recibir aranceles del 50% por los incendios forestales provocados por el cambio climático— cómo se siente eso.
Hay muchísimas historias sobre lo canalla que es. Cuando sus casinos de Atlantic City quebraron, alardeó de que, como ÉL ganaba dinero —recibe comisiones y pagos por adelantado que no dependen del rendimiento—, no le importaba que los demás lo perdieran.
Exactamente igual que hoy.
Y luego está aquella vez, justo después del 11-S, cuando llamó a una emisora de radio local para presumir de que ahora tenía el edificio más alto de Manhattan.
Soy de la costa este. Todos sabíamos lo fracasado que era Donald Trump como persona… y lo sigue siendo. Todavía nos asombra que alguien votara por ese horrible estafador.
Que incluso miente sobre cuántos edificios construyó.
Hubo una época en la que una fotografía de una niña francesa recorrió el mundo. Tenía enormes ojos azules, cabello castaño claro, cejas marcadas y unos rasgos que llamaban inmediatamente la atención. Se llamaba Thylane Léna-Rose Blondeau y tenía apenas seis años cuando comenzó a ser conocida internacionalmente como “la niña más bella del mundo”.
El título no era un premio oficial ni una clasificación científica. Fue una etiqueta mediática que se hizo popular después de que Thylane apareciera en publicaciones de moda y fotografías que se difundieron ampliamente por internet. Pero detrás de aquella frase había una historia mucho más interesante: la de una niña que comenzó a trabajar en la industria de la moda cuando todavía estaba en edad preescolar y que tuvo que crecer bajo una enorme atención pública.
Una niña diferente
Thylane nació en Francia y es hija del exfutbolista Patrick Blondeau y de la presentadora y actriz Véronika Loubry. Desde muy pequeña estuvo familiarizada con el mundo del espectáculo.
Su carrera comenzó extraordinariamente pronto. Según diferentes perfiles publicados sobre ella, cuando tenía alrededor de cuatro años participó en un desfile de Jean Paul Gaultier. A esa edad, la mayoría de los niños apenas están comenzando la escuela; Thylane ya estaba entrando en un universo reservado normalmente para adultos y adolescentes.
Su apariencia era una de las razones de aquel interés. Las fotografías mostraban a una niña con rasgos muy definidos y una presencia ante las cámaras poco habitual para su edad.
Con el tiempo comenzó a aparecer en revistas y producciones de moda. Su imagen llegó incluso a publicaciones vinculadas con Vogue, y su nombre empezó a circular fuera de Francia.
Fue entonces cuando apareció aquella expresión que terminaría acompañándola durante años: “la niña más bella del mundo”.
Cuando una fotografía se convierte en fenómeno
Internet tuvo un papel fundamental en la historia.
Las fotografías de Thylane fueron compartidas miles y posteriormente millones de veces. Para muchas personas, su rostro representaba una belleza extraordinaria. Para otras, el fenómeno demostraba hasta qué punto la sociedad podía concentrarse en la apariencia de una niña.
La controversia aumentó especialmente por algunas producciones fotográficas realizadas cuando todavía era menor. En 2017, Teen Vogue recordó que su aparición en publicaciones como Vogue francesa había provocado críticas relacionadas con la edad de la modelo.
La cuestión planteaba un debate importante: ¿hasta dónde debe llegar la industria de la moda cuando trabaja con niños?
Una cosa es que una niña tenga talento para posar delante de una cámara. Otra muy diferente es someterla desde una edad temprana a las expectativas, comentarios y presiones que normalmente acompañan a las modelos adultas.
El caso de Thylane se convirtió así en algo más que una historia sobre belleza. Se transformó también en una discusión sobre infancia, fama y responsabilidad.
El parecido que sorprendía al público
Parte del fenómeno se explicaba porque muchas personas consideraban que Thylane tenía una apariencia más madura que la esperada para una niña.
Sin embargo, decir que “parecía una mujer” debe entenderse como una descripción de la percepción del público, no como una característica extraordinaria o sobrenatural. Su rostro tenía rasgos muy definidos y la fotografía profesional, el vestuario, la iluminación y el maquillaje podían modificar considerablemente la impresión que producía una imagen.
Precisamente por eso resulta importante observar las fotografías infantiles dentro de su contexto.
Thylane era una niña. El hecho de que trabajara como modelo no cambiaba esa realidad.
El mundo de la moda
La fama inicial no desapareció.
Durante su adolescencia, Thylane continuó trabajando en la moda y fue vinculada con importantes marcas internacionales. Su trayectoria incluyó trabajos relacionados con L’Oréal Paris, Dolce & Gabbana, Versace, Ralph Lauren, Miu Miu y Hugo Boss, entre otras firmas.
También firmó con IMG, una de las agencias internacionales más importantes del modelaje. A los 14 años ya podía presentar una trayectoria profesional que muchas modelos adultas tardaban años en construir. Teen Vogue señaló en 2017 que llevaba más de una década vinculada al modelaje.
Pero hubo una diferencia fundamental: ahora podía comenzar a decidir qué quería hacer con su carrera.
La niña que había sido observada por millones de personas estaba convirtiéndose en una joven capaz de controlar progresivamente su propia imagen.
De niña famosa a mujer adulta
Una de las mayores curiosidades del público fue comprobar cómo cambiaría Thylane con los años.
La pregunta aparecía constantemente en medios y redes sociales: ¿qué ocurriría con aquella niña que había sido considerada una de las más bellas del mundo?
La respuesta fue sencilla: creció.
Y, como sucede con cualquier persona, su rostro cambió.
Las fotografías actuales muestran a una mujer adulta, no a la niña de aquellas primeras imágenes. Pero algunos de sus rasgos característicos permanecieron: los ojos azules, las cejas marcadas y determinados rasgos faciales que habían llamado la atención durante su infancia.
En los últimos años continuó apareciendo relacionada con la moda y la belleza. En 2025, por ejemplo, volvió a recibir atención durante la Semana de la Moda de París.
Su historia también llegó a una nueva etapa personal. En junio de 2026, a los 25 años, contrajo matrimonio en París con el actor Benjamin Attal.
El precio de la fama infantil
La historia de Thylane también permite reflexionar sobre un fenómeno mucho más amplio.
Las redes sociales han creado una generación de niños que pueden convertirse en celebridades prácticamente de la noche a la mañana. Una fotografía puede alcanzar millones de personas sin que el niño comprenda completamente las consecuencias.
La fama infantil puede traer oportunidades extraordinarias: educación, contactos profesionales, viajes y una carrera internacional.
Pero también puede producir presión.
Thylane fue fotografiada, comentada y juzgada desde una edad en la que todavía estaba formando su personalidad. Algunos artículos posteriores sobre su infancia han hablado precisamente del lado complicado de crecer dentro de la industria de la moda.
Por eso su historia debe ser contada con cuidado. El interés periodístico no debería estar únicamente en determinar si fue “la niña más bella”, sino en entender cómo una niña pasó de ser fotografiada por curiosidad a convertirse en una profesional de la moda.
¿Fue realmente la niña más bella del mundo?
La respuesta es imposible de determinar objetivamente.
No existe una institución universal capaz de establecer quién es “la persona más bella del mundo”. La belleza depende de la cultura, la época, las preferencias individuales y los criterios utilizados.
Thylane recibió ese título de manera mediática, no científica.
Lo que sí puede afirmarse es que consiguió algo excepcional: su imagen infantil se convirtió en un fenómeno internacional y posteriormente logró construir una carrera profesional propia.
Eso probablemente sea más importante que cualquier título de belleza.
Una historia que todavía sorprende
La historia de Thylane Blondeau comenzó con una fotografía de una niña que impresionó al mundo. Después llegaron las pasarelas, las revistas, las grandes marcas, las redes sociales y una fama extraordinaria.
Pero detrás de la fotografía había una persona que tuvo que crecer.
Quizás esa sea la parte más interesante de toda la historia.
Durante años, el mundo quiso saber si aquella niña conservaría su belleza al convertirse en adulta. Sin embargo, la pregunta más importante debería ser otra: ¿podría convertirse en una mujer capaz de elegir su propio camino después de haber crecido bajo los ojos de millones de personas?
Thylane parece haber encontrado ese camino.
La niña que un día fue presentada por los medios como “la más bella del mundo” ya no es una niña. Es una mujer adulta, modelo, empresaria y figura pública que ha construido su propia identidad.
Y quizá la verdadera historia no sea que una niña parecía una mujer.
La verdadera historia es que una niña famosa tuvo que aprender a convertirse en adulta delante de todo el mundo.
Funcionarios federales afirman que no hay otra opción: el “Arco del Triunfo” de Trump debe construirse, incluso si perjudica los sitios históricos circundantes.
Una réplica del “Arco del Triunfo” en el césped lleva los lemas “Dinero a cambio de nada” y “¡El arco de Trump es 32 veces más grande que este!”
Arte de protesta cerca del Puente Memorial de Arlington critica el “Arco del Triunfo” de 76 metros propuesto por el presidente Donald Trump, 26 de mayo de 2026. Anna Moneymaker/Getty Images La administración Trump admite que su propuesto “Arco del Triunfo” en Washington, D.C., perjudicará los sitios históricos, pero que debe construirse de todos modos.
El Washington Post, citando un documento del Servicio de Parques Nacionales y correspondencia por correo electrónico, informa que los funcionarios gubernamentales reconocen plenamente que el arco propuesto, que se construiría en la rotonda de Memorial Circle, proyectaría sombra sobre el cercano Cementerio Nacional de Arlington y tendría un impacto negativo en otros sitios históricos, incluido el Monumento a Lincoln.
Según un documento del Servicio de Parques Nacionales (NPS), los efectos adversos no se pueden evitar por completo, pero no hay otro lugar donde se pueda construir el arco, ya que la ubicación propuesta en Memorial Circle es fundamental para el proyecto. El documento es un acuerdo propuesto que los funcionarios de Trump desean que las organizaciones de preservación histórica firmen como parte de los requisitos federales.
El NPS reconoce que Memorial Circle se encuentra dentro de un paisaje histórico y conmemorativo de gran sensibilidad y que la ubicación del proyecto contribuye a efectos adversos en propiedades históricas cuya importancia radica en su entorno, diseño, ambiente, asociación, organización espacial, circulación y vistas panorámicas, según indica el documento.
Las únicas soluciones que ofrece la Casa Blanca para mitigar estos efectos negativos son nuevos letreros y páginas web que expliquen el proyecto al público, la gestión de la construcción para no interferir con los entierros en el cementerio y la documentación del paisaje circundante antes de comenzar la construcción.
Un correo electrónico indica que el NPS solicitó a los conservacionistas históricos y otros grupos que revisaran y firmaran el acuerdo antes del mediodía del lunes, lo que superaría los obstáculos legales y garantizaría la aprobación final del arco. La Casa Blanca espera presentar el proyecto a la Comisión Nacional de Planificación de la Capital para su aprobación final en noviembre.
Tres veteranos y un historiador de la arquitectura han presentado una demanda para detener la construcción del arco, y la jueza federal Tanya Chutkan ordenó la semana pasada al gobierno que diera 48 horas antes de iniciar las obras, una decisión que la administración Trump está impugnando. Sin embargo, dado que la Casa Blanca acaba de admitir la validez de la demanda, el proyecto del arco podría prolongarse en los tribunales.
El nombre de Ken Paxton quedó en el centro de una fuerte controversia judicial y política en Texas durante 2026, después de que la oficina del fiscal general propusiera inicialmente un acuerdo judicial que habría permitido a un abogado de Waco acusado de abusar sexualmente de un menor cumplir solamente un día de cárcel.
El acusado era Adam Dean Hoffman, un abogado de 49 años. El caso había comenzado con acusaciones mucho más graves: Hoffman enfrentaba un cargo de primer grado por abuso sexual continuado de un menor. Sin embargo, después de un juicio que terminó con un jurado sin veredicto, los fiscales de la oficina de Paxton negociaron una salida que reducía considerablemente las acusaciones.
La controversia no consiste simplemente en que un acusado recibiera una sentencia corta. El punto central es cómo se llegó al acuerdo y por qué la fiscalía consideró que una reducción tan importante era la alternativa disponible.
Un juicio que terminó sin veredicto
Hoffman
El caso había llegado a juicio en 2025. Hoffman estaba acusado de haber abusado repetidamente de un niño durante varios años. De acuerdo con documentos judiciales citados por Texas Tribune y PolitiFact, el menor había relatado a investigadores diferentes formas de abuso.
Pero el juicio presentó dificultades importantes para la acusación.
Después de aproximadamente nueve horas de deliberaciones, los miembros del jurado no pudieron llegar a un acuerdo. Cinco jurados se inclinaban por declarar al acusado no culpable, mientras que siete consideraban que el testimonio del menor y el de expertos era suficiente para demostrar la culpabilidad. Al no existir unanimidad, el juicio terminó en un mistrial, es decir, sin una sentencia definitiva de culpabilidad o inocencia.
Para los fiscales quedaban entonces varias posibilidades: intentar un segundo juicio, negociar un acuerdo o abandonar el caso.
Pero había un problema particularmente delicado: el menor no quería volver a declarar.
Los fiscales explicaron posteriormente que obligarlo a repetir su testimonio podía provocar nuevamente un trauma considerable. Según una carta de los fiscales Brenda Cantu y Dorian Cotlar, el menor había expresado su deseo de continuar con su vida y proteger su salud emocional y mental.
El acuerdo de un día
En ese contexto apareció la propuesta que provocaría la tormenta política.
La oficina del fiscal general aceptó retirar el cargo grave de abuso sexual continuado de un menor y permitir que Hoffman se declarara culpable de dos delitos menores: indecent assault y exhibición de material perjudicial para un menor.
Como parte del acuerdo, Hoffman reconoció judicialmente que había tocado los genitales de la víctima con intención sexual y sin su consentimiento.
La propuesta inicial establecía que Hoffman cumpliría solamente el tiempo que ya había pasado detenido.
Eso significaba aproximadamente un día de cárcel.
Además, los delitos menores negociados no exigían que Hoffman se inscribiera en el registro de delincuentes sexuales.
Fue precisamente esta combinación —la reducción de un delito grave a delitos menores, una pena inicial equivalente a un día y la ausencia de registro como delincuente sexual— la que generó una enorme controversia.
El juez interviene
El acuerdo no pasó silenciosamente por el tribunal.
El juez visitante Roy Sparkman escuchó la propuesta y cuestionó abiertamente la pena de un día.
Según la transcripción judicial publicada por Texas Tribune, el juez preguntó esencialmente cómo podía justificarse una sentencia semejante.
La fiscalía explicó que había considerado el estado de las pruebas, las dificultades del caso y el posible trauma que sufriría nuevamente el menor.
Sparkman decidió no aceptar la propuesta original.
Posteriormente se presentó una versión modificada del acuerdo. Hoffman recibiría una pena de cárcel mayor y tendría que renunciar a su licencia para ejercer la abogacía. También se estableció una orden de protección permanente que le impedía tener contacto con la víctima.
Pero la controversia todavía no había terminado.
De 30 a 60 días
Inicialmente, el juez aceptó considerar una pena de 30 días. Sin embargo, durante la audiencia formal de sentencia, Sparkman volvió a preguntarle a la madre del menor si estaba de acuerdo.
Su respuesta fue diferente.
La madre manifestó que la pena no era suficiente y que consideraba que Hoffman representaba un peligro. El juez finalmente aumentó la sentencia a 60 días de cárcel.
Hoffman terminó cumpliendo 29 días de esa condena antes de recuperar su libertad.
Por eso, decir simplemente que “Ken Paxton condenó a un abusador a un día de cárcel” sería incorrecto. Paxton no era el juez y no impuso personalmente la sentencia. La fiscalía de su oficina propuso inicialmente un acuerdo equivalente a un día, pero el juez no lo aceptó y posteriormente impuso una pena mayor.
Esa distinción es fundamental para entender el caso.
¿Por qué la oficina de Paxton ofreció el acuerdo?
Paxton
Los fiscales defendieron su decisión señalando las dificultades probatorias.
El primer juicio había terminado con un jurado dividido. Además, el menor no quería declarar nuevamente. Sin su testimonio, los fiscales consideraban que tenían dificultades para demostrar todos los elementos necesarios del delito grave.
PolitiFact señaló que la oficina de Paxton argumentó que no tenía una vía clara para conseguir una condena por el delito grave sin volver a contar con el testimonio del menor.
También existieron problemas relacionados con la investigación original. Según los documentos revisados por Texas Tribune, un policía que no era especialista en entrevistas de abuso infantil interrogó inicialmente al menor, algo que expertos consideraron alejado de las mejores prácticas.
Eso no significa que el acusado hubiera sido declarado inocente. Significa que la fiscalía enfrentaba obstáculos para obtener una condena por el cargo original.
La dimensión política
El caso adquirió una dimensión política porque Paxton era una figura central de la política republicana de Texas y posteriormente candidato al Senado estadounidense.
Su rival demócrata, James Talarico, convirtió el acuerdo en uno de los principales argumentos contra Paxton durante la campaña. También otros políticos republicanos criticaron la decisión.
Talarico pidió que la oficina de Paxton hiciera públicos documentos y comunicaciones relacionados con la negociación.
Pero también surgieron voces que rechazaron algunas de las acusaciones políticas.
El abogado defensor de Hoffman negó que Paxton hubiera intervenido personalmente en las negociaciones y sostuvo que él nunca había hablado con Paxton sobre el caso. También rechazó la idea de que el acuerdo hubiera sido producto de una relación política.
Hasta ahora, las informaciones disponibles documentan la existencia del acuerdo y las decisiones de los fiscales, pero no establecen que Paxton haya ordenado personalmente la propuesta ni que hubiera cometido un delito relacionado con ella.
La familia pide quedar fuera de la política
Otro aspecto importante apareció meses después.
La familia del menor manifestó públicamente su frustración por la utilización política del caso. En julio de 2026, familiares dijeron que estaban cansados de ser utilizados en la disputa electoral y de las acusaciones provenientes de ambos bandos.
Esto introduce una dimensión diferente en la historia.
El caso puede ser utilizado legítimamente para discutir cómo funcionan los acuerdos de culpabilidad, la protección de menores, la discrecionalidad de los fiscales y las dificultades de los segundos juicios. Pero la familia dejó claro que no quería que el sufrimiento del menor se convirtiera simplemente en un instrumento de campaña.
Un caso que plantea preguntas difíciles
El caso Hoffman muestra la diferencia entre lo que ocurre en el discurso político y lo que ocurre dentro de una sala judicial.
La acusación original era extremadamente grave. El primer juicio terminó sin veredicto. El menor no quería volver a declarar. Los fiscales optaron por negociar. El juez rechazó la propuesta inicial de un día y aumentó posteriormente la pena a 60 días.
Hoffman se declaró culpable de un delito menor relacionado con contacto sexual no consentido y otro delito menor, entregó su licencia profesional y quedó sujeto a una orden de protección permanente. No tuvo que registrarse como delincuente sexual.
El episodio dejó abierta una discusión que va mucho más allá de Ken Paxton: ¿hasta dónde debe llegar una fiscalía cuando un segundo juicio puede obligar a una víctima menor de edad a revivir públicamente el abuso, pero una negociación puede producir una pena muy inferior a la inicialmente buscada?
Esa pregunta no tiene una respuesta sencilla. El caso demuestra, además, que una propuesta inicial de la fiscalía no necesariamente se convierte en sentencia: en este episodio, el juez intervino y modificó sustancialmente el resultado.
La historia del “día de cárcel” es, por tanto, solo el comienzo. Lo que realmente explica la controversia es la combinación de un juicio sin veredicto, un menor que no quería declarar nuevamente, dificultades probatorias, una negociación de la fiscalía y un juez que finalmente decidió imponer una pena diferente.
Natalie Harp, estrecha colaboradora del presidente Donald Trump, expresó su absoluta lealtad hacia él en al menos dos cartas dirigidas al mandatario que fueron publicadas por The Daily Beast el jueves, en medio de un creciente escrutinio sobre la relación entre ambos.
“Quiero que las cosas estén siempre bien entre nosotros”, escribió Harp en una de las cartas, que fueron impresas y están firmadas a mano. El texto comenzaba con “Estimado señor presidente” y concluía con “Con todo mi corazón, Natalie”. Fragmentos de una de las cartas ya habían sido publicados anteriormente por The New York Times.
Natalie Harp, asistente ejecutiva del presidente, durante una ceremonia de firma de un decreto en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, el martes 31 de marzo de 2026. Artículo relacionado Natalie Harp, la asesora tan cercana a Trump que llegó a viajar en la cajuela de una camioneta para acompañarlo
La presencia constante y dedicada de Harp junto a Trump ha cobrado protagonismo esta semana después de que el senador demócrata Jon Ossoff la mencionara por su nombre en un discurso en el que arremetía contra Trump y que se hizo viral. El senador por Georgia criticó que el presidente “viajara con Natalie en su palacio volador, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar”; una referencia al momento en que ella acompañó al presidente —junto a un grupo muy reducido de colaboradores— cuando este abordó en secreto una aeronave más pequeña para abandonar Turquía debido a una amenaza de Irán en julio.
En la carta de 2023, añadió: “Nunca quiero causarle otra cosa que no sea alegría. Lamento haber perdido el enfoque. Usted es todo lo que me importa. No quiero defraudarlo jamás. Gracias por ser mi guardián y protector en esta vida”.
En otra carta, Harp recordó la época de su relación cuando ella trabajaba como presentadora en la cadena conservadora One America News Network.
“Extraño los días en que usted llamaba, cuando yo tenía mi programa de entrevistas, y hablábamos de todo y de nada”, escribió Harp. “Quiero recuperar esa sinergia. ¡¡No deberíamos tener que hablar de trabajo todo el tiempo!!”.
En esa misma carta, Harp agregó: “Y por favor, cuando yo falle, ¿me lo dirá? Tiene todo el derecho a regañarme duramente, si es necesario y cuando lo merezca, porque nadie me conoce ni se preocupa por mí más que usted”.
CNN no ha confirmado de forma independiente que Harp escribiera o enviara estas cartas a Trump en 2023. The Daily Beast afirmó que el escritor Michael Wolff las obtuvo mientras escribía un libro sobre la campaña de Trump en 2024.
El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, defendió a Harp en una declaración a CNN a principios de esta semana, al afirmar que es “una de las colaboradoras más leales y trabajadoras del equipo del presidente Trump”.
El senador Jon Ossoff, demócrata de Georgia, durante un acto de campaña para su reelección en Atlanta, Georgia, el 7 de febrero. Artículo relacionado ¿Por qué la mordaz sátira de Ossoff contra Trump está teniendo tanto éxito?
Sin embargo, funcionarios de la Casa Blanca han reconocido en privado en los últimos días que los ataques más duros y generalizados han tenido el efecto adverso de atraer más atención a la relación de Harp con Trump.
Harp es tan cercano a Trump que una vez viajó en el maletero de una camioneta para acompañarlo a una comparecencia judicial en la ciudad de Nueva York en octubre de 2023, según informó CNN el martes. No había sitio para ella en el vehículo, pero insistió en que Trump le había pedido personalmente que la asistiera y estaba decidida a no quedarse atrás.
Harp es omnipresente en el círculo de Trump, según informó CNN funcionarios conocidos con su papel. Pero a diferencia de anteriores secretarios y asesores del presidente —como su exsecretaria personal, Madeleine Westerhout, quien también se utiliza como la encargada de filtrar la información del presidente durante su primer mandato—, ella no se sienta fuera del Despacho Oval, sino dentro. Harp está con Trump gran parte del día, asistiendo a reuniones y en constante comunicación con él.
Los estrategas militares que velan por los intereses de Estados Unidos, no por los de Israel, coinciden en que lo mejor que Estados Unidos puede hacer ahora mismo es reconocer que la guerra de Trump contra el pueblo iraní en nombre de Israel, en el marco del caso Epstein, ha sido un fracaso y ha costado a los contribuyentes estadounidenses cientos de miles de millones de dólares, además de la muerte y mutilación de numerosos soldados estadounidenses. También ha provocado la pérdida de gran cantidad de aeronaves estadounidenses y la destrucción, o casi destrucción, de todas las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico.
La única razón por la que Trump se embarcó en esta desastrosa guerra, que va en contra de los intereses de los estadounidenses, es porque está comprado por multimillonarios sionistas y por eso ha estado siguiendo las instrucciones de Netanyahu. Israel quiere destruir a Irán porque Irán se opone al genocidio que Israel está cometiendo en Gaza y a la masacre y limpieza étnica de cristianos y musulmanes en el Líbano y Cisjordania, al igual que el pueblo estadounidense. Netanyahu quiere más guerra porque quiere mantenerse en el poder y evitar la cárcel. Los intereses de Israel no son los de Estados Unidos. Esto ha sido un desastre y los estadounidenses deben reconocerlo, minimizar las pérdidas y marcharse.
Fernando de la Rúa llegó a la Presidencia argentina el 10 de diciembre de 1999 al frente de la Alianza, prometiendo terminar con los excesos del menemismo, combatir la corrupción y devolver seriedad a las instituciones. Dos años después abandonaría la Casa Rosada en helicóptero, convertido en uno de los presidentes más cuestionados de la historia democrática argentina.
Hablar de los “delirios” de De la Rúa no significa atribuirle una enfermedad mental. Se trata, más bien, de analizar algunas de sus decisiones, declaraciones y percepciones políticas que, vistas retrospectivamente, parecen desconectadas de la gravedad de la situación que enfrentaba.
Uno de sus principales errores fue subestimar la profundidad de la crisis económica. La recesión había comenzado antes de su llegada al poder, pero durante su gobierno se agravaron el endeudamiento, la falta de crecimiento, el desempleo y la pérdida de confianza. En lugar de producir rápidamente un cambio de rumbo, el Gobierno insistió durante demasiado tiempo en sostener la convertibilidad y aplicar ajustes fiscales.
La llegada de Domingo Cavallo al Ministerio de Economía, en marzo de 2001, fue otra muestra de la confusión estratégica del Gobierno. Cavallo había sido el arquitecto de la Convertibilidad durante el menemismo y regresó para salvar un sistema que ya estaba prácticamente agotado. El Gobierno apostó nuevamente por el hombre que había construido aquel modelo, cuando buena parte de sus problemas provenían precisamente de las limitaciones de la convertibilidad.
El episodio más dramático fue el corralito, impuesto en diciembre de 2001. Los retiros de efectivo quedaron severamente restringidos para frenar la fuga de depósitos. La medida terminó destruyendo todavía más la confianza de la clase media y provocó una explosión social.
Pero quizá el aspecto más llamativo de De la Rúa fue su dificultad para comprender la dimensión política de lo que estaba ocurriendo. Mientras el país entraba en una situación de extrema tensión, el Presidente intentaba mantener la apariencia de normalidad. Su estilo personal, caracterizado por una enorme cautela y lentitud en la toma de decisiones, contrastaba con una crisis que exigía respuestas inmediatas.
El 19 de diciembre declaró el estado de sitio. La medida no consiguió detener las protestas y contribuyó a multiplicar la indignación. Las jornadas del 19 y 20 de diciembre terminaron con decenas de muertos y una crisis institucional de enormes proporciones.
Después de abandonar el poder, De la Rúa desarrolló una explicación muy particular de su caída. En distintas entrevistas sostuvo que había existido un complot encabezado por dirigentes peronistas, especialmente Eduardo Duhalde, y que la ofensiva política coincidió con presiones del Fondo Monetario Internacional. Llegó a definir su caída como una especie de “golpe civil”.
Esta interpretación es uno de los puntos más controvertidos de su legado. Es cierto que existía una enorme lucha política entre el oficialismo y el peronismo y que el Gobierno perdió apoyo dentro de su propia coalición. Pero atribuir fundamentalmente el derrumbe a una conspiración externa permite dejar en segundo plano los problemas propios del Gobierno: la recesión, el desempleo, el endeudamiento, la fuga de depósitos, el corralito, la pérdida de autoridad presidencial y la incapacidad para construir una mayoría política.
Incluso De la Rúa reconoció posteriormente que abandonar la Casa Rosada en helicóptero había sido un error por la imagen que produjo. Sin embargo, sostuvo que su renuncia evitó un golpe de Estado y permitió preservar la continuidad democrática.
El verdadero “delirio” político de De la Rúa, entonces, quizás no haya sido una sola decisión, sino la incapacidad de aceptar que su gobierno había perdido el control de la situación. Mientras la sociedad gritaba “que se vayan todos”, el Gobierno todavía buscaba acuerdos parlamentarios y fórmulas de supervivencia.
La historia fue implacable. El 20 de diciembre de 2001, después de fracasar los intentos de formar un gobierno de unidad nacional, De la Rúa presentó su renuncia. Minutos después abandonó la Casa Rosada en helicóptero.
Su tragedia política fue haber llegado a la Presidencia prometiendo normalidad institucional y haber terminado simbolizando, para millones de argentinos, exactamente lo contrario: un Estado paralizado frente a una crisis que ya no podía controlar.
De la Rúa no fue responsable de todos los problemas que llevaron a la Argentina al desastre de 2001. Pero su gran fracaso fue no haber comprendido a tiempo que el país necesitaba algo más que discursos, ajustes y medidas de emergencia: necesitaba recuperar la confianza. Y cuando finalmente comprendió la magnitud del problema, ya era demasiado tarde.
Pocos nombres producen tanto impacto en la historia criminal estadounidense como John Wayne Gacy. Durante años fue visto por sus vecinos como un hombre trabajador, empresario y miembro activo de su comunidad. Participaba en actividades sociales, organizaba fiestas y, en ocasiones, se disfrazaba de payaso para entretener a niños.
Pero detrás de aquella imagen existía un asesino serial.
Gacy terminó siendo condenado por el asesinato de 33 jóvenes, convirtiéndose en uno de los criminales más infames de Estados Unidos. El FBI colaboró con las autoridades de Illinois durante la investigación.
Su historia es también una advertencia sobre una de las características más inquietantes de algunos asesinos seriales: su capacidad para vivir durante años dentro de una sociedad aparentemente normal.
Un hombre aparentemente común
John Wayne Gacy nació en 1942 en Chicago, Illinois, y durante buena parte de su vida intentó construir una imagen respetable.
Trabajó en distintos negocios y desarrolló una empresa de construcción. Tenía contactos sociales y participaba en actividades de su comunidad.
Pero su vida personal estaba marcada por problemas, conflictos y antecedentes criminales.
En la década de 1960 había sido condenado en Iowa por delitos sexuales contra un adolescente y recibió una pena de prisión. Posteriormente recuperó cierta apariencia de normalidad y regresó a Illinois.
Fue allí donde comenzó el período más terrible de su vida criminal.
El personaje de “Pogo”
La imagen del payaso es inseparable de Gacy.
Utilizaba el personaje de “Pogo the Clown” en fiestas, reuniones y actividades comunitarias. El disfraz y el maquillaje permitían que el hombre que se presentaba como un simpático payaso pudiera ser visto por vecinos y familias como alguien agradable.
La ironía resulta estremecedora.
La figura del payaso, tradicionalmente asociada con diversión infantil, quedó después vinculada para siempre a uno de los asesinos seriales más famosos de Estados Unidos.
Pero es importante recordar que Gacy no asesinaba disfrazado de payaso.
La imagen de “Pogo” se convirtió posteriormente en un elemento central de la mitología alrededor de su caso.
Las víctimas
La mayoría de las víctimas eran adolescentes o jóvenes.
El FBI señala que Gacy fue condenado por 33 asesinatos de jóvenes de entre 14 y 21 años.
Muchos desaparecieron sin que inicialmente se comprendiera qué les había ocurrido.
Ese es uno de los aspectos más dolorosos de la historia.
Las familias denunciaban desapariciones.
Los jóvenes no regresaban a sus casas.
Y durante un tiempo no existía una explicación capaz de conectar todos los casos.
La investigación tardó años en revelar que detrás de varias desapariciones existía un mismo responsable.
La casa de la muerte
Gacy vivía en una vivienda de la localidad de Norwood Park Township, en el área metropolitana de Chicago.
La casa terminó convirtiéndose en uno de los lugares más famosos de la historia criminal estadounidense.
Bajo la vivienda fueron encontrados numerosos restos humanos.
El descubrimiento transformó completamente la investigación.
Lo que inicialmente podía parecer una sucesión de desapariciones independientes comenzó a revelar la existencia de un asesino serial que había actuado durante años.
La magnitud del hallazgo fue extraordinaria.
Los investigadores llegaron a recuperar numerosos cuerpos y restos en la propiedad.
Gacy había conseguido ocultar durante años una parte fundamental de sus crímenes prácticamente debajo del lugar donde vivía.
El caso que lo derrumbó
La desaparición de Robert Piest, un joven de 15 años, fue decisiva para la investigación.
Piest desapareció en diciembre de 1978 después de haber hablado con Gacy.
La policía comenzó a investigar sus movimientos y descubrió conexiones que condujeron hasta él.
Los investigadores comenzaron a observar la propiedad de Gacy y a reconstruir sus actividades.
La situación cambió rápidamente.
Las autoridades obtuvieron una orden para registrar la vivienda.
Lo que encontraron confirmó los peores temores.
La investigación reveló que la casa escondía restos humanos.
Gacy ya no podía sostener su imagen de empresario respetable.
El descubrimiento de los cuerpos
El registro de la propiedad fue uno de los momentos decisivos del caso.
Los investigadores encontraron restos humanos en diferentes lugares de la vivienda.
La investigación posteriormente permitió identificar a numerosas víctimas.
El FBI conserva documentación relacionada con Gacy y señala que prestó asistencia investigativa a la policía de Illinois durante el caso.
La magnitud de los crímenes convirtió la investigación en una de las más importantes de su época.
También permitió demostrar algo que las autoridades habían tardado años en comprender: las desapariciones de numerosos jóvenes no eran hechos aislados.
Formaban parte de una serie.
El juicio
Gacy fue llevado a juicio en 1980.
La evidencia acumulada era abrumadora.
Fue declarado culpable de 33 asesinatos.
El caso se convirtió inmediatamente en uno de los procesos criminales más importantes de Estados Unidos.
La condena a muerte fue dictada en Illinois.
Gacy permaneció en el corredor de la muerte durante años mientras sus abogados presentaban diferentes recursos.
Mientras tanto, investigadores y especialistas continuaron estudiando su comportamiento.
El FBI recuerda que agentes de su Unidad de Ciencias del Comportamiento entrevistaron a Gacy como parte de los esfuerzos iniciales por comprender el comportamiento de los asesinos seriales. El FBI también señala que aquellos trabajos contribuyeron al desarrollo de técnicas de análisis criminal.
¿Por qué lo hacía?
Esta es una de las preguntas más difíciles.
Los asesinos seriales suelen presentar combinaciones complejas de motivaciones, fantasías, necesidades de control y rasgos de personalidad.
En el caso de Gacy se ha hablado extensamente de dominación, violencia sexual y necesidad de controlar a sus víctimas.
Pero no existe una explicación simple capaz de responder por qué una persona decide asesinar repetidamente.
Tampoco debe confundirse enfermedad mental con criminalidad.
La inmensa mayoría de las personas que padecen problemas de salud mental no son violentas.
Gacy fue responsable de sus actos criminales y fue juzgado y condenado por ellos.
El hombre detrás del personaje
Quizás la parte más inquietante del caso no sea el payaso.
Es el hombre.
Gacy podía conversar con vecinos.
Podía hacer negocios.
Podía participar en actividades comunitarias.
Podía presentarse ante otros como una persona completamente normal.
Y precisamente esa capacidad de mantener una doble vida dificultó durante años que los demás comprendieran lo que realmente estaba sucediendo.
La historia de Gacy demuestra que los asesinos seriales no necesariamente tienen la apariencia que la sociedad imagina.
No todos viven aislados.
No todos parecen peligrosos.
Algunos pueden construir cuidadosamente una identidad social que les permita ocultar sus crímenes.
El final
Después de pasar años en prisión, John Wayne Gacy agotó sus recursos legales.
Fue ejecutado mediante inyección letal el 10 de mayo de 1994 en el Centro Correccional de Stateville, Illinois.
Su ejecución puso fin a la vida del hombre.
Pero no cerró completamente el caso.
Durante décadas, investigadores continuaron trabajando para identificar víctimas cuyos nombres no habían podido establecerse.
La ciencia forense moderna permitió posteriormente resolver algunos de esos misterios.
Eso demuestra que una investigación criminal puede continuar mucho después de que el acusado haya sido condenado.
El verdadero significado del caso
Gacy se convirtió en una figura de la cultura popular.
Películas, libros, documentales y programas de televisión han reproducido su historia.
Su rostro maquillado como “Pogo” se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del true crime.
Pero existe un peligro en convertir a un asesino serial en una celebridad.
Cuando se habla demasiado del criminal, las víctimas pueden desaparecer nuevamente detrás de su sombra.
Ellos fueron el centro verdadero de esta tragedia.
Eran jóvenes con familias, amigos, proyectos y vidas que fueron brutalmente interrumpidas.
El payaso que no era un monstruo de película
La historia de John Wayne Gacy es aterradora precisamente porque no pertenece al mundo de la ficción.
No era un monstruo sobrenatural.
Era un hombre que vivía dentro de una comunidad.
Construyó una apariencia de normalidad.
Y utilizó esa apariencia para ocultar una cadena de asesinatos.
El FBI registra oficialmente 33 víctimas por las cuales fue condenado.
El caso también dejó una enseñanza fundamental para la criminología: la apariencia social de una persona no puede sustituir a una investigación seria cuando existen desapariciones, denuncias y evidencias que requieren explicación.
John Wayne Gacy murió en 1994.
Pero su nombre continúa asociado con una de las preguntas más inquietantes del crimen estadounidense:
¿Cómo pudo un hombre que se disfrazaba de payaso para hacer reír a los demás esconder durante tantos años una realidad tan terrible?
La respuesta está en la capacidad humana para construir máscaras.
Y quizás esa sea la verdadera historia de John Wayne Gacy.
No la del payaso.
Sino la del hombre que aprendió a esconderse detrás de él.
Durante años, cuatro ataques sexuales cometidos en Quilmes permanecieron como investigaciones separadas. Las víctimas eran distintas, las fechas también y no existía una identificación definitiva del responsable. Sin embargo, había algo que permanecía intacto: una evidencia biológica.
Finalmente, un cruce realizado por el Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires permitió establecer una conexión que durante años había permanecido oculta. El perfil genético encontrado en diferentes investigaciones coincidía con el de Sebastián Ariel Figueroa, un hombre que ya tenía antecedentes por delitos sexuales.
En julio de 2026, el Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Quilmes lo condenó a 30 años de prisión por cuatro ataques sexuales y robos cometidos entre 2010 y 2013. La sentencia convirtió el caso en un ejemplo particularmente importante del papel que puede desempeñar la genética forense en la investigación de delitos seriales.
Un patrón que se repitió durante años
Los cuatro episodios ocurrieron en el partido de Quilmes y presentaron características similares. El agresor abordaba a mujeres jóvenes, utilizaba amenazas y armas para someterlas y, en distintos casos, las trasladaba hasta lugares apartados.
El primer ataque probado ocurrió en julio de 2010. La víctima tenía 18 años y se dirigía a trabajar cuando fue interceptada. El agresor la amenazó con un arma blanca, la obligó a desplazarse y posteriormente abusó sexualmente de ella. También le robó pertenencias.
La joven quedó profundamente afectada. Según declaró durante el proceso judicial, después del ataque sufrió miedo, problemas de sueño y dificultades para recuperar una vida normal. El impacto no terminó cuando terminó la agresión: continuó durante años.
El segundo hecho ocurrió el 31 de enero de 2012. La víctima tenía 15 años y presentaba una discapacidad intelectual. Figueroa la conocía del barrio y utilizó esa familiaridad para convencerla de acompañarlo en una motocicleta. La llevó hasta un descampado, donde cometió el abuso.
El tercer ataque probado ocurrió en abril de 2013. La víctima era una adolescente de 13 años que se dirigía hacia la escuela. El agresor la amenazó con un arma de fuego y la llevó hasta un terreno baldío, donde abusó de ella. También le robó el teléfono celular.
En diciembre de 2013 se produjo un cuarto ataque contra otra joven de 18 años. Nuevamente apareció un elemento común: una mujer que se desplazaba por la vía pública era interceptada, amenazada y llevada hacia un lugar aislado.
Las similitudes entre los casos permitieron comenzar a comprender que no se trataba de episodios independientes. Existía un patrón.
La huella que nunca desapareció
La investigación demuestra una de las características más importantes de la criminalística moderna: un delincuente puede desaparecer durante años, pero resulta mucho más difícil hacer desaparecer una evidencia genética.
En las investigaciones originales se habían obtenido muestras biológicas. Durante mucho tiempo no pudieron ser vinculadas con una persona determinada.
El punto de inflexión llegó cuando esas muestras fueron incorporadas y comparadas mediante el Banco de Datos Genéticos bonaerense.
El organismo detectó que perfiles genéticos provenientes de distintas causas correspondían al mismo individuo. Además, ese perfil coincidía con uno que ya se encontraba registrado debido a una condena anterior de Figueroa por un delito sexual.
A partir de esa coincidencia se pudo orientar la investigación hacia él. Posteriormente se obtuvo una nueva muestra genética y se realizó el cotejo correspondiente, fortaleciendo la identificación.
La Suprema Corte bonaerense destacó que fue la primera vez que en la Justicia provincial un caso de estas características llegó a juicio y terminó en una condena después de que el acusado fuera individualizado mediante el entrecruzamiento de muestras de víctimas con perfiles almacenados en el Banco de Datos Genéticos.
Un antecedente que ya existía
Figueroa no era un desconocido para la Justicia cuando comenzó a emerger esta conexión.
Según las investigaciones periodísticas sobre el caso, en 2016 había sido condenado a tres años de prisión en suspenso por un abuso simple en concurso con privación ilegítima de la libertad ocurrido en 2015.
Aquella condena terminó siendo fundamental para la investigación posterior porque su perfil genético quedó incorporado a los registros correspondientes.
En otras palabras, un delito cometido años después permitió descubrir conexiones con hechos mucho más antiguos.
El caso demuestra la importancia de conservar y cruzar información entre distintas investigaciones. Durante años, los cuatro ataques de Quilmes fueron expedientes separados. La genética permitió encontrar el hilo conductor.
El juicio
Durante el juicio oral, la Fiscalía sostuvo que Figueroa era responsable de los cuatro ataques. La acusación estuvo a cargo de la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena.
Los jueces Fernando Ernesto Celesia, María Cecilia Maffei y Analía Verónica Reyes integraron el Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Quilmes.
La Fiscalía había solicitado una pena de 45 años. Finalmente, el tribunal impuso 30 años de prisión.
La condena tuvo en cuenta no solamente la evidencia genética, sino también los testimonios de las víctimas, informes médicos y psicológicos y las demás pruebas reunidas durante años de investigación.
Antes de conocerse la sentencia, Figueroa tuvo la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras y pidió perdón a las víctimas y a sus familias. Pero las disculpas no borraron las consecuencias de los ataques ni modificaron la evidencia presentada durante el proceso.
Más que un caso policial
El caso Figueroa tiene una dimensión que va mucho más allá de la condena de un delincuente.
Las víctimas tuvieron que esperar años para que distintas investigaciones encontraran una conexión. Durante ese tiempo, cada una tuvo que enfrentar individualmente las consecuencias del trauma.
La utilización del ADN permitió finalmente transformar cuatro historias aparentemente aisladas en una investigación común.
También demuestra la importancia de que las instituciones compartan información. Un agresor serial puede beneficiarse de las divisiones entre expedientes, jurisdicciones y organismos. Una base de datos capaz de cruzar evidencias puede hacer exactamente lo contrario: unir las piezas.
La Suprema Corte bonaerense señaló que su Banco de Datos Genéticos almacena perfiles obtenidos de evidencias biológicas de investigaciones por delitos contra la integridad sexual y perfiles correspondientes a imputados o condenados. El objetivo es precisamente permitir comparaciones que puedan ayudar a identificar responsables.
¿Puede haber más víctimas?
Este es uno de los interrogantes que todavía rodean el caso.
Las autoridades y medios señalaron que existen otras investigaciones relacionadas con Figueroa. Eso no significa que esas causas ya estén judicialmente probadas ni que puedan atribuirse automáticamente al condenado.
La distinción es fundamental: una condena establece responsabilidades por hechos concretos. Otros casos deberán ser investigados y, si corresponde, llevados ante la Justicia con sus propias pruebas.
Por eso tampoco resulta correcto afirmar que Figueroa sea responsable de todos los ataques sexuales no resueltos de la zona.
Lo que sí está probado judicialmente es la responsabilidad por los cuatro hechos incluidos en la condena de 2026.
La importancia del ADN
Quizá la mayor enseñanza del caso sea que la tecnología puede cambiar completamente una investigación.
En 2010, cuando ocurrió el primer ataque, la genética ya era una herramienta importante, pero todavía quedaban enormes posibilidades de mejorar la manera en que se almacenaban y comparaban los perfiles.
Años después, una muestra biológica aparentemente anónima pudo encontrar una coincidencia dentro de una base de datos.
El agresor había dejado una huella invisible.
No importó cuánto tiempo hubiera pasado. No importó que los expedientes hubieran avanzado por caminos diferentes. La evidencia genética permitió reconstruir el vínculo.
La historia de Sebastián Figueroa termina, por ahora, con una condena de 30 años de prisión. Pero el aspecto más significativo del caso no es solamente la duración de la pena. Es la manera en que una investigación que parecía fragmentada pudo finalmente encontrar al responsable.
En los delitos seriales, el tiempo suele jugar a favor del criminal. En este caso ocurrió lo contrario.
El tiempo no destruyó la evidencia. La evidencia esperó. Y finalmente habló.
Hay crímenes que parecen incomprensibles. Dos personas que alguna vez se amaron, compartieron una casa, tuvieron hijos o construyeron durante años una vida en común terminan enfrentadas en un escenario de violencia que puede acabar con una muerte. En Estados Unidos, estos casos suelen ser llamados en el lenguaje periodístico “crímenes pasionales”, aunque esa expresión puede resultar engañosa.
No existe una categoría jurídica única llamada “muerte pasional”. Para la justicia, se trata de homicidios que pueden tener diferentes circunstancias y motivaciones. Sin embargo, una parte de ellos ocurre dentro de relaciones íntimas y está relacionada con celos, separación, posesividad, conflictos sentimentales o violencia doméstica.
El fenómeno es mucho más serio de lo que podría sugerir la expresión “pasional”.
Cuando los celos se convierten en violencia
Los celos pueden aparecer en cualquier relación. El problema comienza cuando dejan de ser una emoción pasajera y se transforman en control, amenazas, persecución u obsesión.
Una persona puede comenzar preguntando constantemente dónde está su pareja, con quién habla o por qué salió. Después puede intentar controlar sus amistades, su dinero, su teléfono o sus movimientos.
En los casos más peligrosos, la ruptura de la relación se convierte en el detonante.
La persona abandonada puede interpretar la separación como una humillación o una pérdida de control. En lugar de aceptar que la relación terminó, intenta recuperarla mediante amenazas o violencia.
El Instituto Nacional de Justicia ha identificado entre los factores asociados con los homicidios-suicidios familiares la existencia previa de violencia doméstica, amenazas, acceso a armas y determinados problemas relacionados con salud mental o consumo de sustancias. También señala que los comportamientos posesivos y celosos aparecen con frecuencia en estos episodios.
Una realidad especialmente peligrosa para las mujeres
Las estadísticas estadounidenses muestran que las mujeres enfrentan un riesgo particularmente importante dentro de las relaciones íntimas.
Según la Oficina de Estadísticas de Justicia, en 2023 la tasa de homicidio cometido por una pareja íntima fue de 0,9 por cada 100.000 mujeres, frente a 0,5 por cada 100.000 hombres.
Otra investigación de la misma agencia encontró que, entre las víctimas femeninas de homicidio en 2021, aproximadamente el 34% fueron asesinadas por una pareja íntima. Para los hombres, la proporción fue de alrededor del 6%.
Estos números ayudan a desmontar una idea equivocada: la “muerte pasional” no es simplemente una pelea de pareja que se salió de control.
En numerosos casos existe detrás una historia de violencia, control, amenazas o intimidación.
El momento de la separación
Uno de los momentos más peligrosos puede producirse cuando una persona intenta abandonar una relación violenta.
El agresor puede sentir que está perdiendo definitivamente el control sobre la víctima. Por eso, investigadores estadounidenses han estudiado especialmente las amenazas realizadas durante el proceso de separación.
El National Institute of Justice señala que el período inmediatamente posterior a que una mujer abandona a una pareja abusiva puede ser especialmente peligroso.
Esto explica por qué las organizaciones dedicadas a la violencia doméstica recomiendan elaborar planes de seguridad cuando existe una relación abusiva.
La frase “me voy” puede ser emocionalmente sencilla de pronunciar, pero en determinadas circunstancias puede representar el comienzo de una etapa de alto riesgo.
El arma que transforma una crisis en tragedia
Estados Unidos presenta además una circunstancia particular: la enorme disponibilidad de armas de fuego.
Una discusión puede terminar en gritos. Una persona puede abandonar la vivienda y la situación puede terminar allí.
Pero cuando existe acceso inmediato a un arma, una reacción impulsiva puede convertirse en una muerte en cuestión de segundos.
El National Institute of Justice ha señalado que las armas aparecen con mucha frecuencia en los casos de homicidio-suicidio familiar y que su disponibilidad constituye un importante factor de riesgo.
Esto no significa que todas las personas que poseen armas sean violentas. Significa que, en una situación de extrema tensión, el acceso a un arma puede aumentar enormemente las consecuencias de una conducta impulsiva.
Celos y homicidio-suicidio
Uno de los escenarios más dramáticos es el llamado homicidio-suicidio: una persona mata a su pareja y después se quita la vida.
Un estudio publicado en 2024 utilizando datos del National Violent Death Reporting System analizó 5.335 casos de homicidios de parejas íntimas ocurridos entre 2016 y 2020. La investigación encontró que los celos estaban registrados como factor precipitante en el 9% de los casos de homicidio-suicidio, frente al 6% de los homicidios de pareja sin suicidio posterior. Los autores encontraron además que los casos de homicidio-suicidio tenían 3,5 veces mayores probabilidades de registrar celos como acontecimiento precipitante.
Los números no significan que los celos sean la explicación de todos estos asesinatos.
Significan que constituyen una señal importante dentro de determinados casos.
La expresión “crimen pasional” puede ocultar el problema
Existe otro problema con la expresión.
Hablar de “pasión” puede hacer parecer que el homicida perdió momentáneamente el control debido a un amor demasiado intenso.
Pero matar a una pareja no es una demostración extrema de amor.
Con frecuencia, detrás del crimen aparecen conceptos muy diferentes: posesión, dominación, resentimiento, deseo de castigar o incapacidad para aceptar la autonomía de la otra persona.
Por eso muchos especialistas prefieren hablar de homicidio de pareja íntima o violencia letal de pareja.
El lenguaje importa.
Decir “la mató por amor” puede convertir al agresor en protagonista romántico de una historia cuyo verdadero protagonista debería ser la víctima.
También existen hombres víctimas
Aunque las mujeres representan una proporción mucho mayor de las víctimas de homicidios cometidos por parejas íntimas, los hombres también pueden ser víctimas.
Los datos del Bureau of Justice Statistics muestran que en 2023 los hombres también sufrieron homicidios cometidos por parejas íntimas, aunque a una tasa inferior a la de las mujeres.
Por eso el problema debe analizarse desde una perspectiva amplia.
No se trata simplemente de hombres contra mujeres.
Se trata de violencia dentro de relaciones humanas cuando una persona considera que tiene derecho a controlar, castigar o destruir a otra.
Las señales antes de la tragedia
Muchos de estos asesinatos parecen repentinos cuando aparecen en los periódicos.
Sin embargo, algunas investigaciones muestran que la violencia extrema puede estar precedida por señales.
Amenazas.
Persecución.
Violencia física.
Acoso.
Control extremo.
Amenazas de suicidio.
Amenazas contra los hijos.
Amenazas de matar a la pareja.
Aumento de la violencia después de una separación.
El problema es que familiares, amigos e incluso las propias víctimas pueden interpretar algunos de estos comportamientos como simples problemas sentimentales.
“Está celoso.”
“Está sufriendo.”
“Todavía me ama.”
“Solamente está enojado.”
En determinadas circunstancias, esas explicaciones pueden ser peligrosamente equivocadas.
Una tragedia que afecta a toda la familia
Cuando ocurre un homicidio de pareja, no mueren solamente dos vidas.
Quedan hijos sin padres.
Familias destruidas.
Amigos traumatizados.
Vecinos afectados.
Niños que pueden crecer preguntándose por qué uno de sus progenitores mató al otro.
Y en los casos de homicidio-suicidio, la tragedia puede alcanzar dimensiones todavía mayores.
El National Institute of Justice utiliza el término familicide para describir algunos casos en los que una persona mata a su pareja, a sus hijos y posteriormente se suicida. Aunque son casos poco frecuentes, reciben una enorme atención debido a su devastador impacto.
El verdadero mensaje
La llamada “muerte pasional” no debería entenderse como una historia de amor que terminó mal.
Es una historia de violencia.
El amor puede terminar en tristeza, separación, divorcio o recuerdos dolorosos. Pero una ruptura no convierte a una persona en propiedad de otra.
Nadie tiene derecho a matar porque fue abandonado.
Nadie tiene derecho a matar porque descubrió una infidelidad.
Nadie tiene derecho a matar porque siente celos.
Y nadie tiene derecho a decidir que, si la relación termina, la otra persona tampoco debe seguir viviendo.
Estados Unidos ha estudiado durante décadas estos crímenes y ha desarrollado herramientas para identificar factores de riesgo. Los datos muestran que la violencia íntima puede llegar al extremo del homicidio y que los antecedentes de abuso, las amenazas, los celos extremos y el acceso a armas pueden ser señales particularmente importantes.
La conclusión más importante, por eso, no está en el asesinato.
Está en todo lo que ocurre antes.
Una amenaza puede ser una advertencia.
Un episodio de violencia puede ser una advertencia.
Una persecución puede ser una advertencia.
Una amenaza de muerte debe tomarse seriamente.
La tragedia que aparece en la primera página de un periódico puede haber comenzado meses o incluso años antes, dentro de una relación que desde afuera parecía completamente normal.
Por eso, más que hablar de “crímenes pasionales”, quizás deberíamos hablar de muertes anunciadas por señales que no siempre fueron escuchadas.
Porque cuando el amor se transforma en posesión, los celos en control y el control en violencia, ya no estamos ante una historia de pasión.
Estamos ante una tragedia que puede terminar en asesinato.
La administración Trump solicitó a la Corte Suprema que levante el bloqueo al plan del Servicio Postal para restringir el voto por correo en las elecciones de medio término, pero aspectos clave siguen suspendidos por una orden temporal de un tribunal federal. El voto por correo continúa operando bajo las normas vigentes, y se espera que el Servicio Postal entregue las boletas con normalidad por el momento. El plan requeriría que los estados compartan las listas de votantes con el Servicio Postal y adjunten códigos de barras a los sobres de las boletas, y el Servicio Postal se compromete a no entregar boletas a funcionarios que no cumplan con estos requisitos.
Los expertos afirman que el momento es demasiado tardío para una implementación sin contratiempos en las elecciones de medio término, y un informante alega que los problemas con las pruebas y la verificación de sobres podrían poner en peligro la entrega oportuna. La Corte Suprema aún no se ha pronunciado sobre la legalidad del plan, habiendo abordado únicamente cuestiones de procedimiento en agosto.
La administración ha solicitado a la Corte Suprema que levante el bloqueo ordenado por el tribunal al plan del Servicio Postal, que busca restringir el voto por correo antes de las elecciones de medio término.
Un juez federal en Boston emitió una orden de restricción temporal que impide la entrada en vigor de partes clave del plan, incluidos los requisitos estatales.
Según la norma propuesta, los funcionarios electorales estatales compartirían con el Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) las listas de votantes por correo y sus direcciones, y los sobres de las papeletas llevarían códigos de barras específicos.
El USPS ha declarado que rechazará la entrega a las jurisdicciones que no cumplan con los nuevos requisitos, lo que retrasará la entrega de algunas papeletas.
Carolina del Norte comenzó a enviar las papeletas de voto por correo al inicio de la temporada electoral, y muchos otros estados tienen previsto hacer lo mismo a finales de mes.
Un denunciante alega que el portal en línea del USPS para recopilar datos de votantes no se probó adecuadamente y que las políticas de verificación de sobres podrían impedir la entrega oportuna de las papeletas.
Un sospechoso de incendio provocado, de 29 años, fue arrestado cerca de Reno tras el hallazgo de un pequeño incendio de maleza, vinculado a una ignición deliberada, junto con materiales para iniciar el fuego. Los investigadores relacionaron el incidente con los grandes incendios que asolan la frontera entre California y Nevada, donde más de 200.000 acres han sido arrasados y se están llevando a cabo evacuaciones. Las autoridades señalaron que los tres incendios principales —Hawk, Bug y Stallion— han sido controlados en gran medida, aunque el incidente subraya los riesgos persistentes y la sospecha de incendios provocados por el hombre.
El arresto se produjo después de que las autoridades encontraran al sospechoso en un negocio cercano y hallaran pruebas en el lugar. La investigación continúa para determinar los motivos y las acciones exactas. El caso pone de relieve la magnitud de los esfuerzos para combatir los incendios y el potencial de nuevos brotes a medida que avanza la contención.
Damien Pineda-Contreras, de 29 años, fue detenido en el norte de Reno y acusado de incendio premeditado en tercer grado, un delito grave, luego de que los agentes lo encontraran en posesión de líquido para encendedores y materiales para iniciar fuego. Fue localizado tras un incidente en el que un vehículo salió de un terreno baldío con las luces apagadas. Los agentes que acudieron al lugar observaron un pequeño incendio de maleza en la zona de donde acababa de salir, el cual fue posteriormente extinguido. La policía informó que el fuego fue provocado intencionalmente con troncos de madera dispuestos en forma de tipi entre la maleza circundante.
Entre las pruebas recuperadas en el lugar se encontraban troncos partidos, líquido para encendedores y otros materiales para iniciar fuego, lo que respalda la hipótesis de que el incendio fue intencional y no accidental. Fue trasladado al Centro de Detención del Condado de Washoe para ser procesado por el cargo de incendio premeditado.
Los incendios forestales a lo largo de la frontera entre Nevada y California arrasaron aproximadamente 200,000 acres en agosto, lo que complicó las evacuaciones y las labores de respuesta. Los incendios Hawk, Bug y Stallion se consideran los sucesos más importantes de la región. El incendio Bug, por sí solo, arrasó unas 94 000 acres, mientras que el Stallion afectó a unas 41 000 acres. Las autoridades han descrito la contención como un proceso en curso, no completado.
Decenas de viviendas resultaron destruidas por los incendios, lo que subraya la gravedad de la situación y las molestias ocasionadas a los residentes. Las autoridades han indicado que los incendios fueron provocados por individuos, si bien continúan investigando las acciones precisas que los originaron y si existió un patrón coordinado.
El caso sigue bajo investigación mientras la fiscalía prepara el caso de incendio provocado y las autoridades evalúan posibles vínculos con la actividad de incendios en curso en la zona. Las medidas de contención continúan evolucionando a medida que los equipos trabajan para prevenir nuevos brotes.
El incidente ocurrió en medio de un amplio operativo de extinción de incendios en toda la región, lo que ilustra la tensión entre la rápida supresión y el riesgo de incendios adicionales cuando las condiciones lo permiten, e indica que se esperan más actualizaciones a medida que avancen las investigaciones.
En el corazón de Tierra del Fuego existe un lago de una belleza extraordinaria. Sus aguas transparentes, los bosques de lengas y el silencio de los paisajes australes hacen del Lago Yehuin uno de esos lugares que parecen pertenecer a otro mundo.
Pero Yehuin también está asociado con una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de Tierra del Fuego.
El 10 de diciembre de 1989, un paseo familiar terminó convertido en una pesadilla. Una embarcación se dio vuelta en medio del lago y sus doce ocupantes cayeron a las frías aguas: tres adultos y nueve niños y adolescentes.
Ninguno sobrevivió.
Y una de las víctimas, una niña de apenas diez años, nunca fue encontrada.
Desde entonces, alrededor del Lago Yehuin nació una leyenda oscura: algunos aseguran que, durante determinadas noches, pueden escucharse ruidos en el agua, chapoteos y hasta el llanto de una niña.
La tragedia es real.
Los fantasmas pertenecen al territorio de la leyenda.
Y quizás precisamente por eso la historia resulta todavía más inquietante.
El domingo que terminó en tragedia
Era domingo 10 de diciembre de 1989.
El verano se aproximaba y varias familias de Río Grande habían llegado a la zona del Lago Yehuin para pasar el día.
El lago, situado en el centro de Tierra del Fuego, era entonces un lugar mucho más aislado que en la actualidad. Sus aguas podían parecer tranquilas, pero escondían un peligro evidente: temperaturas extremadamente bajas.
Tres adultos decidieron salir a navegar.
Eran Mario Sura, Pedro “Cacho” Gallardo y Carlos Santana.
Con ellos subieron nueve chicos.
Cristian Sura tenía solamente cinco años.
Carolina Gallardo, diez.
Daniel Gallardo, siete.
Fernando Santana, dieciséis.
Rodrigo Muñoz, diez.
Arturo Muñoz, doce.
Cristian Muñoz, doce.
Fernando Saldivia, siete.
Y Fabián Alvarado, seis.
En total eran doce personas.
El paseo que debía durar unos minutos se convirtió en una tragedia que todavía permanece en la memoria de los fueguinos.
El vuelco
Cuando la embarcación se encontraba en una zona alejada de la costa, ocurrió el accidente.
Las crónicas posteriores difieren en algunos detalles sobre la causa exacta. Se mencionaron diferentes hipótesis relacionadas con el estado y las características de la embarcación, el peso de los pasajeros, el oleaje y otros factores.
Lo que sí está fuera de discusión es el resultado.
La embarcación se dio vuelta.
Los doce ocupantes terminaron en las aguas del lago.
No llevaban elementos adecuados de supervivencia y el frío hacía prácticamente imposible permanecer mucho tiempo en el agua.
La tragedia ocurrió rápidamente.
Para las familias que habían quedado en la costa comenzó entonces una espera desesperante.
Al principio existía esperanza.
Quizás alguien había conseguido alcanzar la orilla.
Quizás algunos estaban refugiados en algún sector del bosque.
Quizás aparecerían.
Pero las horas pasaron.
Y las esperanzas comenzaron a desaparecer.
La búsqueda
La respuesta fue enorme.
Personas de Río Grande y de otros lugares participaron en los rastrillajes. Se utilizaron helicópteros y diferentes equipos de rescate.
La búsqueda se extendió durante días.
Las condiciones eran extremadamente difíciles. El agua fría, la profundidad y las características del fondo complicaban enormemente las tareas.
Finalmente comenzaron a aparecer los cuerpos.
Primero fueron encontrados algunos de los desaparecidos.
Después, buzos y pescadores experimentados en aguas frías colaboraron para localizar la embarcación hundida.
La escena encontrada en el fondo del lago fue devastadora.
La embarcación estaba allí, junto con gran parte de las víctimas.
Pero faltaba una persona.
Carolina Gallardo.
Tenía diez años.
La niña que nunca apareció
Esta es la parte más misteriosa de la historia.
Después de localizar la embarcación y recuperar los cuerpos, la búsqueda de Carolina continuó.
Se revisaron las aguas.
Se recorrieron las orillas.
Se exploraron sectores del bosque.
Pero Carolina no apareció.
Nunca.
Su desaparición convirtió una tragedia terrible en un misterio que todavía genera preguntas.
¿Qué ocurrió con ella?
¿Fue arrastrada por alguna corriente?
¿Quedó atrapada en algún sector profundo del lago?
¿Su cuerpo fue llevado hacia un lugar que los buscadores nunca pudieron localizar?
No existe una respuesta definitiva.
Y precisamente esa ausencia alimentó la imaginación popular.
Nació la leyenda
Después de la tragedia comenzaron a circular historias sobre el Lago Yehuin.
Algunas personas aseguraron haber escuchado sonidos extraños cerca del agua.
Otros relatos hablan de chapoteos cuando no había nadie navegando.
También surgieron historias sobre una niña que podía aparecer fugazmente en las proximidades del lago.
En algunas versiones, se trataría del espíritu de Carolina.
Según estas historias, la niña continuaría buscando el camino hacia su familia.
Otros relatos dicen que quienes permanecen solos junto al lago pueden escuchar un llanto procedente del agua.
Estas historias forman parte del folklore posterior a la tragedia, pero no existe evidencia verificable de que se produzcan apariciones sobrenaturales.
La historia real, sin embargo, ya es suficientemente estremecedora.
El silencio de Yehuin
Quizás lo que más impresiona del lugar no sea una aparición.
Es el silencio.
Un lago rodeado de bosque.
Una enorme extensión de agua.
Una costa donde apenas se escucha el viento.
Y debajo de esa superficie está el recuerdo de aquella tarde de diciembre.
Para quienes conocieron a las familias, Yehuin dejó de ser simplemente un paisaje.
Se convirtió en un lugar asociado para siempre con una pérdida.
Durante un tiempo, muchas personas dejaron de concurrir al lago debido al impacto emocional de lo ocurrido.
Una cruz frente al lago
En 1990 se colocó una cruz de troncos y una placa cerca del embarcadero como homenaje a las víctimas.
El monumento representa algo más importante que una historia de fantasmas.
Representa memoria.
Porque detrás de los relatos sobrenaturales existieron doce personas reales.
Doce vidas.
Doce familias.
Nueve niños que habían salido a pasar un domingo.
Y una niña cuyo cuerpo nunca pudo ser recuperado.
Décadas después, las autoridades de Río Grande establecieron el 10 de diciembre como fecha conmemorativa para recordar la tragedia.
¿Hay fantasmas en el Lago Yehuin?
La pregunta resulta inevitable.
¿Es posible que el espíritu de Carolina continúe allí?
Desde el punto de vista histórico y científico, no existe evidencia que permita afirmar que una aparición sobrenatural recorra las costas de Yehuin.
Pero las leyendas no siempre nacen de la nada.
A veces nacen del dolor.
Una comunidad sufre una tragedia que no consigue olvidar y, con el paso de los años, transforma ese recuerdo en una historia.
El caso de Yehuin tiene todos los elementos necesarios para crear una leyenda.
Un lago remoto.
Una tragedia inexplicable.
Niños entre las víctimas.
Una niña desaparecida cuyo cuerpo jamás fue encontrado.
Una búsqueda que no consiguió resolver el misterio.
Y un paisaje silencioso y extraordinariamente aislado.
Es fácil comprender cómo nació el mito.
La verdadera historia de terror
Quizás la parte más aterradora de Yehuin no sea imaginar una niña caminando por la costa durante la noche.
Es imaginar aquella tarde.
Doce personas embarcándose para realizar un paseo.
Familiares esperando en la orilla.
La embarcación alejándose.
Y, de repente, desapareciendo.
Después, el silencio.
Las familias mirando el agua.
Los rescatistas buscando durante días.
Los cuerpos apareciendo lentamente.
Y finalmente una ausencia que nunca pudo ser explicada completamente.
Carolina no volvió.
El lago conservó su secreto.
Epílogo
Hoy, el Lago Yehuin continúa siendo un lugar de enorme belleza natural. Quienes llegan pueden pescar, caminar, acampar y contemplar uno de los paisajes más extraordinarios de Tierra del Fuego.
Pero para quienes conocen su historia, las aguas nunca parecen completamente tranquilas.
Porque debajo de ese espejo transparente permanece una tragedia ocurrida hace décadas.
Y cuando cae la noche, el viento atraviesa los árboles, las aguas golpean lentamente la costa y el bosque queda completamente oscuro.
Entonces vuelve la leyenda.
Dicen que a veces se escucha un pequeño chapoteo.
Después otro.
Y después, un sonido parecido al llanto de una niña.
No sabemos si alguien realmente lo escuchó.
No sabemos si fue el viento, el agua o simplemente la imaginación humana enfrentada con un recuerdo terrible.
Lo único que sabemos con certeza es mucho más triste:
el 10 de diciembre de 1989, doce personas murieron en el Lago Yehuin. Nueve eran niños. Y Carolina Gallardo, de diez años, nunca regresó a casa.
Quizás por eso Yehuin sigue produciendo miedo.
No porque sepamos que allí habitan fantasmas.
Sino porque hay lugares donde la tragedia dejó una huella tan profunda que el tiempo nunca consiguió borrarla.
El Tribunal Oral Criminal (TOC) N°5 absolvió al exministro de Planificación Federal Julio de Vido en la causa Sueños Compartidos, y condenó a los exfuncionarios kirchneristas José López y Abel Fatala y a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender a penas de menos de tres años.
También fueron absueltos Carlos Castellano, exfuncionario del Ministerio de Planificación; Daniel Freidin, exasesor de Fatala; y Daniel Nasif y Karina Nasif, exfuncionarios provinciales de Santiago del Estero.
El veredicto fue dictado por los jueces Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg en los tribunales de Comodoro Py 2002, un día antes de que prescribiera la acción penal según el plazo considerado por la Fiscalía.
Los Schoklender
López, exsecretario de Obras Públicas, y Fatala, exsubsecretario de Obras Públicas, fueron sentenciados a 2 años y 9 meses de prisión condicional e inhabilitación perpetua como coautores del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
Sergio y Pablo Schoklender, exapoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, recibieron condenas a 2 años y 8 meses y 2 años 4 meses de prisión condicional, respectivamente, como partícipes necesarios.
De esta forma, el tribunal adoptó penas menores a las solicitadas por el fiscal Diego Velasco, quien había pedido penas de 6 años para De Vido, López, Fatala y los Schoklender y de 4 años para el resto de los imputados.
Al comienzo de la audiencia, los magistrados rechazaron los planteos de las defensas por insubsistencia de la acción penal por vulneración del plazo razonable, prescripción de la acción penal y nulidad de los alegatos de los acusadores.
Por otro lado, por mayoría el tribunal dispuso el decomiso de los bienes cautelados por una suma de $206.438.454,05, el cual se determinó como el monto desviado de los fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales. Deberá ser ajustado al momento en el que la sentencia adquiera firmeza”.
La jueza Palliotti también anunció que se fijó una audiencia para el 13 de noviembre a las 17:00 en la que se leerán los fundamentos de las condenas y absoluciones.
El juicio había comenzado en marzo pasado sobre la causa que involucraba a la fundación ‘Sueños Compartidos’, que investigó el desvío de fondos públicos, estimados en más de $206 millones de pesos, que el Estado Nacional había destinado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Fue para la construcción de viviendas sociales, pero el programa funcionó con serias irregularidades entre los años 2005 y 2011, con la realización de obras públicas con sobreprecios e, incluso, sin licitación.
Ante una intimidacion (o simplemente una presión) no es una debilidad indagar unas concretas cuestiones previas a la acción de respuesta ¿porque fui agredido? ¿Cuál es la posición del que me agrede? ¿Hay alguna razón en el contexto que impulse el hostigamiento?
Desde Canadá recibir la exigencia de Trump a que se conviertan en el estado 51 de EEUU es un menosprecio (disimulado de aprecio) y rozando la agresión pero, inocuo si se mantiene en palabras.
Las posibilidades de una devuelta con firmeza subiendo el precio a la supuesta necesidad de Trump y de ella obtener provechos redituables fue dejada pasar por Canadá
Posiblemente la desconsideración hacia Trump en su primer mandato (un trato casi Europeo) que Canadá le dirigió puede ser el motivo del errático camino de respuestas bajo la suposición de que las palabras amenazantes de Trump obedecen a una devolución bravucona a aquel destrato (Trump no fue tenido seriamente en cuenta como estadista en ese contexto de progresismo y wokismo que ya parece tan lejano).
El escenario mundial ha cambiado completamente. Quienes suponen cambios momentáneos atribuyéndolos con exclusividad a caprichos de Trump han adoptado respuestas confrontativas. Quienes ven en Trump a un líder tratando de conservar la posición de primera potencia para su nación, logran entrever a través de sus movidas y supuestos desplantes las nuevas corrientes de este repentino nuevo escenario conformándose.
América no es un bloque a imaginar, es un hecho geográfico y concreto que toma relevancia especial en su distancia lineal e ideológica de las guerras convencionales (fuego abierto) con las que los gobernantes con iluminaciones divinas o cargas de pasado esplendoroso ido sacuden al planeta justo al otro lado de América.
Nuestra costumbre de girar el globo por su eje nos olvida de la cercanía surgida ante un giro transversal al mismo. Groenlandia tendrá bases permanentes de EEUU y posiblemente un periplo con el que Dinamarca no podrá lidiar desde una posición tan incómoda apretujada a metros del matón del barrio.
Canadá se ha saltado un paso. Un acuerdo con la comunidad Europea no es un pecado pero sí un error de timing. Malinterpretar o desmedir el reacomodamiento planetario es consecuencia de la falta de los cuestionamientos adecuados al origen de los bravucones requerimientos de Trump. El tiempo de corrección política se diluyó tan rápido como la ideología de género y el cambio de escenario se ha acelerado mucho más con la aparición de las IA. Una interpretación de una agresión personal de Trump solo puede ser tenida desde el viejo escenario ya con las luces apagadas.
La cuestión ártica sin resolver (tratados) se convierte en un aviso de precaución con respecto al helado vecino tras la invitación de Úrsula von der Leyen al primer ministro canadiense Mark Carney para que Canadá se convierta en miembro asociado de la Unión Europea.
Lo de “primero América” y lo de “América para los americanos” sufrió un salto de garrocha impulsado por los rezagos del escenario en disolución.
Canadá sin frontera norte (EEUU es el único que se la puede delimitar con demostración de fuerza) puede haber saltado directamente a las brasas justo cuando Groenlandia las abandona. No es Trump, el mundo es así ahora y no hay nada que indique un nostálgico regreso a ese ayer de unas horas atrás pleno de corrección política y wokismo para todos los gustos y necesidades
La preocupación de Trump en las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026 no tiene nada que ver con un posible juicio político.
Si bien el juicio político en la Cámara de Representantes requiere solo una mayoría simple, la condena en el Senado exige una supermayoría de dos tercios. Actualmente, es extremadamente improbable —salvo un acontecimiento de gran trascendencia— que los demócratas obtengan 67 escaños más en el Senado en las elecciones de mitad de mandato (actualmente cuentan con 47).
La principal preocupación de Trump es que, si los demócratas recuperan la mayoría en al menos una de las dos cámaras del Congreso, podrán bloquear su agenda legislativa. Incluso una pequeña mayoría en la Cámara de Representantes les proporcionaría los votos suficientes para bloquear la legislación impulsada por Trump (o por MAGA), y los demócratas controlarían tanto la presidencia de la Cámara como todos los comités.
Antes de convertirse en presidente de la Argentina, Javier Gerardo Milei tuvo una vida muy diferente de la de la mayoría de los políticos tradicionales. Durante décadas fue economista, profesor, consultor, escritor y, finalmente, una personalidad televisiva que convirtió sus discusiones sobre economía en un espectáculo capaz de atraer a millones de argentinos.
Nacido en Buenos Aires el 22 de octubre de 1970, Milei creció en el barrio de Palermo, en una familia de origen italiano. Su padre, Norberto Milei, trabajó inicialmente como colectivero y posteriormente desarrolló actividades empresariales vinculadas al transporte. Su madre fue Alicia Luján Lucich. Milei tiene una hermana menor, Karina, que posteriormente se convertiría en una de las personas más importantes de su carrera política.
El fútbol y el rock
Mucho antes de hablar de inflación, déficit fiscal o Banco Central, Milei tuvo dos grandes pasiones: el fútbol y la música.
Durante su juventud jugó como arquero en las divisiones inferiores de Chacarita Juniors y llegó a integrar el plantel profesional. También participó en una banda de rock llamada Everest, dedicada a interpretar canciones de los Rolling Stones.
Aquella personalidad extrovertida que posteriormente caracterizaría sus apariciones televisivas ya podía observarse en esas actividades.
Pero fue la economía la que terminó definiendo su carrera.
La obsesión con la inflación
Milei estudió Economía en la Universidad de Belgrano, donde obtuvo su licenciatura en 1993. Posteriormente realizó estudios de posgrado relacionados con teoría económica en el Instituto de Desarrollo Económico y Social y en la Universidad Torcuato Di Tella.
Según relató posteriormente, una de las razones que lo llevaron a interesarse profundamente por la economía fue la hiperinflación argentina de finales de los años ochenta.
La experiencia de ver cómo los precios podían cambiar rápidamente y cómo el dinero perdía valor contribuyó a formar su visión económica.
Milei comenzó entonces una extensa carrera profesional.
El economista
Antes de entrar formalmente en política, trabajó en distintos ámbitos del sector privado. Fue economista jefe en Máxima AFJP y trabajó con el economista Miguel Ángel Broda. También tuvo funciones de asesoramiento vinculadas al Estado argentino y posteriormente trabajó para Corporación América, el grupo empresarial de Eduardo Eurnekian.
Al mismo tiempo desarrolló una carrera académica.
Fue profesor de materias como macroeconomía, microeconomía, teoría monetaria, crecimiento económico y economía matemática. También escribió libros y artículos sobre economía.
Durante muchos años, sin embargo, fue conocido solamente dentro de círculos especializados.
Eso cambiaría radicalmente.
El nacimiento de una estrella televisiva
Durante la década de 2010, Milei comenzó a aparecer cada vez con mayor frecuencia en programas de televisión.
Su estilo era completamente diferente al de los economistas tradicionales.
Hablaba rápidamente, utilizaba expresiones fuertes, discutía con periodistas y otros economistas y atacaba lo que consideraba los errores del Estado y de la clase política.
La televisión descubrió que Milei era un personaje extraordinariamente eficaz para generar atención.
Él descubrió que podía utilizar los medios para difundir sus ideas.
Su popularidad creció particularmente entre jóvenes y personas desencantadas con la política tradicional. CIDOB describe esta etapa como el período en que pasó de economista, profesor y comentarista a convertirse en una figura pública de enorme notoriedad.
De economista a político
Su entrada formal en la política fue relativamente tardía.
En 2019 comenzó a acercarse al Partido Libertario y durante los años siguientes intensificó su actividad política. Durante la pandemia de COVID-19 se convirtió en un fuerte crítico del gobierno de Alberto Fernández y ganó todavía más seguidores en redes sociales.
En 2021 decidió competir por un cargo electoral.
Se presentó como candidato a diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires con La Libertad Avanza y obtuvo aproximadamente el 17% de los votos.
Así llegó al Congreso.
Pero Milei no se comportó como un político convencional.
Continuó utilizando las redes sociales, los medios y sus discursos públicos para atacar a la llamada “casta política”, cuestionar el gasto público y defender ideas libertarias.
El diputado que quería ser presidente
Su paso por la Cámara de Diputados fue breve: apenas dos años.
En lugar de construir lentamente una carrera dentro de los partidos tradicionales, Milei utilizó su enorme exposición pública para lanzarse directamente hacia la Presidencia.
En las PASO de agosto de 2023 obtuvo 29,86% de los votos, convirtiéndose en el candidato individual más votado.
En octubre quedó segundo detrás de Sergio Massa y pasó al balotaje.
El 19 de noviembre de 2023 ocurrió lo que pocos años antes parecía improbable: Milei derrotó a Massa y fue elegido presidente.
Una carrera extraordinaria
La trayectoria anterior a la Presidencia explica buena parte del fenómeno Milei.
No fue un político profesional que pasó décadas construyendo una estructura partidaria.
Fue primero un joven arquero, después músico, economista, profesor, consultor, escritor y finalmente una celebridad televisiva que transformó su popularidad en poder político.
Su ascenso fue extraordinariamente rápido.
Entre su primera elección en 2021 y su llegada a la Casa Rosada en diciembre de 2023 transcurrieron menos de tres años.
Pero detrás de esa rapidez había décadas de formación económica y una larga transformación personal.
El hombre que llegó a la Presidencia a los 53 años había pasado gran parte de su vida estudiando una pregunta que terminaría convirtiéndose en el centro de su proyecto político:
¿Por qué un país con tantos recursos como Argentina había terminado atrapado durante décadas entre inflación, crisis, deuda y pobreza?
Su respuesta fue el liberalismo radical.
Y en 2023, millones de argentinos decidieron darle la oportunidad de intentar aplicarlo desde el lugar más poderoso de la República.
Argentina es un país de enormes contrastes. Mientras millones de personas viven con ingresos ajustados, existe también una pequeña élite empresarial que controla compañías, inversiones, tierras, bancos, energía, tecnología, industria y desarrollos inmobiliarios valuados en miles de millones de dólares.
Estos hombres y familias pueden ser llamados los grandes potentados argentinos. Algunos construyeron sus fortunas prácticamente desde cero; otros recibieron patrimonios familiares y los multiplicaron durante generaciones.
En 2026, el ranking internacional de Forbes identificó a seis grandes fortunas vinculadas con Argentina: Paolo Rocca, Marcos Galperin, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Eduardo Costantini y Delfín Jorge Ezequiel Carballo. En conjunto, sus patrimonios estimados superaban los US$26.000 millones.
Paolo Rocca: el gigante industrial
El nombre que encabeza actualmente el grupo es Paolo Rocca, principal figura del Grupo Techint.
Forbes estimó su patrimonio en unos US$7.300 millones en su ranking global de 2026. Rocca aparece clasificado por Forbes dentro de Italia debido a su lugar de nacimiento, aunque es una de las figuras empresariales más importantes vinculadas con la Argentina.
Su poder económico proviene principalmente del imperio construido alrededor de Techint, con actividades que abarcan acero, ingeniería, construcción, petróleo, gas, minería y otros sectores.
El grupo tiene una presencia particularmente importante en Vaca Muerta, donde sus empresas participan en la expansión de la producción energética argentina.
La historia de los Rocca comenzó mucho antes. El fundador de Techint, Agostino Rocca, creó la organización después de la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, la familia convirtió aquel proyecto industrial en una multinacional.
Hoy, Paolo Rocca representa la continuidad de esa dinastía empresarial.
Marcos Galperin: el nuevo capitalismo tecnológico
Durante años, Marcos Galperin fue considerado el argentino más rico.
Fundador de Mercado Libre en 1999, Galperin creó una compañía que transformó el comercio electrónico y los servicios financieros de América Latina.
Forbes estimó su fortuna en US$7.200 millones en marzo de 2026, aunque las cotizaciones bursátiles hacen que su patrimonio pueda cambiar rápidamente.
Su caso es diferente al de las grandes familias industriales tradicionales.
Galperin representa una nueva generación de multimillonarios argentinos: empresarios tecnológicos capaces de construir fortunas internacionales a partir de una compañía fundada en la era de Internet.
Mercado Libre opera en numerosos países y su ecosistema incluye Mercado Pago, logística, comercio electrónico y servicios financieros.
En 2026, después de 26 años como CEO, Galperin dejó la dirección ejecutiva para convertirse en presidente ejecutivo de la compañía.
Alejandro Bulgheroni: el hombre del petróleo
Otro de los grandes potentados es Alejandro Bulgheroni, protagonista de una de las mayores historias empresariales de la industria energética argentina.
Su fortuna fue estimada por Forbes en alrededor de US$5.100 millones en el ranking 2026.
Los Bulgheroni construyeron su patrimonio alrededor de Bridas y posteriormente Pan American Energy Group.
La energía constituye el corazón de su imperio.
PAE es una de las principales compañías privadas de petróleo y gas de Argentina, y también tiene actividades relacionadas con refinación, combustibles y nuevas inversiones energéticas.
Pero Bulgheroni no se limitó al petróleo.
Su patrimonio se extendió hacia la producción agroindustrial, el sector vitivinícola y otras inversiones internacionales. Forbes señala que posee bodegas en distintos países y un importante complejo agroindustrial en Uruguay.
Su trayectoria demuestra hasta qué punto el petróleo puede generar enormes fortunas privadas cuando una empresa consigue desarrollar activos energéticos a gran escala.
Eduardo Eurnekian: aeropuertos y negocios internacionales
Eduardo Eurnekian pertenece a otra generación de empresarios.
Su fortuna fue estimada en aproximadamente US$4.800 millones en 2026.
Es uno de los principales accionistas de Corporación América, un conglomerado con actividades que abarcan aeropuertos, energía, agroindustria, infraestructura y otros negocios.
Su nombre está especialmente asociado con la administración de aeropuertos.
La construcción de una fortuna de semejante dimensión no ocurrió de un día para otro. Eurnekian desarrolló primero negocios relacionados con los medios y el sector textil antes de expandirse hacia otras industrias.
Su historia es representativa de los empresarios argentinos que lograron transformar compañías locales en conglomerados internacionales.
Eduardo Costantini: el potentado del real estate
Eduardo Costantini representa al sector inmobiliario y financiero.
Fundador de Consultatio y del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires —MALBA—, Costantini construyó una fortuna relacionada principalmente con el desarrollo inmobiliario.
Forbes lo ubicó entre los multimillonarios argentinos de 2026 con un patrimonio estimado en US$1.300 millones.
Uno de los proyectos más conocidos asociados a su trayectoria es Nordelta, enorme desarrollo inmobiliario ubicado en el área metropolitana de Buenos Aires.
Su actividad también se extendió a Estados Unidos, particularmente a Miami.
Pero Costantini tiene una característica que lo diferencia de muchos otros multimillonarios: su enorme influencia cultural.
El MALBA se convirtió en una de las instituciones más importantes para el arte latinoamericano.
Delfín Jorge Ezequiel Carballo: el poder financiero
El sexto nombre del grupo es Delfín Jorge Ezequiel Carballo.
Forbes calculó su patrimonio en aproximadamente US$1.000 millones en 2026.
Carballo está estrechamente relacionado con la historia del Grupo Macro y el desarrollo del sector financiero argentino.
Su presencia demuestra que las grandes fortunas nacionales no provienen exclusivamente de industrias tradicionales.
En Argentina también existe una poderosa élite financiera.
Los bancos, fondos de inversión, seguros y mercados de capitales pueden generar patrimonios extraordinarios cuando están acompañados por décadas de crecimiento empresarial.
Las familias tradicionales
Pero los seis multimillonarios de Forbes no representan a todos los potentados argentinos.
Existe una segunda categoría: las grandes familias empresariales históricas.
Entre ellas aparece la familia Pérez Companc, vinculada históricamente con energía, petróleo y alimentos.
También están familias relacionadas con grupos como Rocca, Bulgheroni, Braun, Werthein, Miguens y Elsztain, entre otras.
Algunas poseen fortunas superiores a los mil millones de dólares; otras controlan grandes conglomerados aunque su patrimonio personal sea más difícil de calcular.
Forbes Argentina ha publicado rankings más amplios de las principales fortunas nacionales, donde aparecen decenas de familias y empresarios.
¿Potentados o creadores de riqueza?
La palabra “potentado” puede tener una connotación negativa.
Sin embargo, tener una fortuna enorme no significa automáticamente haber cometido un delito o haber obtenido el dinero ilegalmente.
Hay que distinguir entre riqueza, poder económico y corrupción.
Un empresario puede ser extremadamente rico y haber construido su patrimonio mediante empresas legales.
Otra cuestión diferente es la relación entre grandes empresarios y gobiernos.
En Argentina, como en muchos países, los grandes grupos económicos necesitan relacionarse con el Estado porque dependen de regulaciones, impuestos, infraestructura, contratos, energía, crédito, comercio exterior y políticas económicas.
Por eso, el verdadero poder de algunos potentados puede ser mucho mayor que el tamaño de su cuenta bancaria.
El problema de la concentración
La existencia de grandes fortunas tampoco significa necesariamente que un país sea pobre.
Estados Unidos, Alemania, Francia y otros países poseen enormes cantidades de multimillonarios.
La pregunta importante es otra:
¿cómo se genera esa riqueza y cuánto valor produce para el resto de la sociedad?
Una empresa tecnológica que crea decenas de miles de empleos puede producir un impacto económico enorme.
Una compañía energética puede generar exportaciones y atraer inversiones.
Una industria siderúrgica puede desarrollar proveedores nacionales.
Una empresa inmobiliaria puede transformar regiones enteras.
Pero la concentración excesiva también puede generar problemas cuando existen mercados poco competitivos, privilegios, barreras de entrada o relaciones poco transparentes con el poder político.
La nueva Argentina de los multimillonarios
Argentina está entrando en una etapa interesante.
Durante décadas, las grandes fortunas estuvieron concentradas especialmente en sectores como la tierra, la industria, las finanzas y los servicios.
Ahora aparecen nuevas oportunidades.
Tecnología, energía, minería, litio, petróleo, gas, agroindustria y servicios digitales pueden producir una nueva generación de multimillonarios argentinos.
Vaca Muerta, por ejemplo, podría modificar profundamente la estructura económica del país si Argentina consigue transformar sus recursos energéticos en exportaciones, inversiones, infraestructura y empleos.
Lo mismo ocurre con el litio, el cobre y la agroindustria.
¿Quiénes serán los próximos potentados?
Esta es quizás la pregunta más interesante.
El próximo gran multimillonario argentino podría no pertenecer a una familia tradicional.
Podría ser un empresario tecnológico.
Un desarrollador de inteligencia artificial.
Un productor de energía.
Un empresario minero.
Un fundador de una compañía de servicios financieros digitales.
O alguien que todavía no conocemos.
La historia de Galperin demuestra que una gran fortuna puede surgir de una empresa que prácticamente no existía hace una generación.
Una pequeña élite en un país gigantesco
Los potentados argentinos son pocos.
Pero su influencia puede ser enorme.
Paolo Rocca, Marcos Galperin, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Eduardo Costantini y Delfín Carballo representan actualmente algunas de las mayores fortunas vinculadas con Argentina.
Detrás de ellos existe una segunda línea de grandes familias y empresarios.
Algunos heredaron empresas.
Otros las construyeron.
Algunos pertenecen a la vieja aristocracia económica.
Otros representan el capitalismo tecnológico del siglo XXI.
Pero todos tienen algo en común: consiguieron acumular patrimonios que los colocan en una posición excepcional dentro de la sociedad argentina.
La gran cuestión para el futuro no será simplemente cuántos multimillonarios tiene Argentina.
Será qué hacen esos multimillonarios con su poder económico.
Si invierten, crean empresas, exportan, desarrollan tecnología y generan empleos productivos, pueden convertirse en motores del crecimiento.
Si el sistema se transforma en un mecanismo de privilegios para unos pocos, la enorme concentración de riqueza puede convertirse en una fuente permanente de conflicto.
Argentina necesita empresarios ricos.
Pero necesita, sobre todo, un país donde millones de argentinos puedan también prosperar.
Sus ciudadanos pierden la esperanza, las empresas dejan de invertir, los jóvenes piensan en emigrar, la moneda pierde valor y el Estado se queda sin recursos. Durante años, la palabra “futuro” desaparece del vocabulario cotidiano. El país sobrevive, pero ya no avanza.
Sin embargo, la historia demuestra que ningún país está condenado para siempre.
Naciones que alguna vez estuvieron prácticamente quebradas consiguieron reorganizarse, recuperar la confianza, atraer inversiones y comenzar nuevamente. Irlanda atravesó una gigantesca crisis financiera y bancaria y logró reconstruirse. Grecia, después de una crisis de deuda devastadora, volvió al crecimiento y a la creación de empleo. Polonia abandonó el sistema comunista y emprendió una transformación económica profunda.
Y Argentina podría convertirse nuevamente en uno de esos casos.
El día en que todo parece perdido
La expresión “país fundido” no significa solamente que el Estado tenga problemas de dinero.
Significa mucho más.
Es cuando se rompe la confianza. Cuando los ciudadanos no creen en la moneda, los empresarios no creen en las reglas, los trabajadores no creen que sus salarios puedan mantener su poder adquisitivo y los inversores prefieren colocar su capital en cualquier otro lugar.
Argentina conoció repetidamente esa situación.
En diciembre de 2023, el país llegaba a una situación económica extraordinariamente complicada: inflación extremadamente elevada, desequilibrios fiscales y monetarios, reservas debilitadas y una economía que venía de años de inestabilidad. El Banco Mundial señala que el programa de estabilización iniciado entonces consiguió reducir drásticamente la inflación mensual y mantener el equilibrio fiscal desde 2024.
Pero estabilizar un país no significa hacerlo rico.
Ese es solamente el primer paso.
La primera señal de la resurrección
Cuando una economía está enferma, lo primero que debe hacer es dejar de empeorar.
Después tiene que comenzar a recuperarse.
Argentina consiguió algunas señales importantes. La economía creció 4,4% en 2025 y el Banco Mundial proyecta una expansión de aproximadamente 3,6% para 2026. La institución atribuye parte de esta recuperación a la estabilidad macroeconómica, las inversiones energéticas y el desempeño del sector agroindustrial.
La inflación también disminuyó enormemente desde los niveles registrados durante la crisis.
Eso es fundamental.
Porque una inflación descontrolada destruye la capacidad de planificar. Una familia no sabe cuánto costará la comida dentro de un mes. Una empresa no sabe cuánto deberá pagar por sus insumos. Un trabajador no sabe cuánto valdrá su salario.
Cuando los precios dejan de subir a velocidades explosivas, aparece nuevamente algo que parecía perdido: la posibilidad de planificar.
Y planificar es la base de cualquier economía moderna.
Pero el verdadero milagro todavía no ocurrió
Aquí aparece una diferencia fundamental.
Un país no resucita simplemente porque baja la inflación.
La verdadera resurrección ocurre cuando aparecen empleos productivos, inversiones, mejores salarios, nuevas empresas, exportaciones y oportunidades para los jóvenes.
Argentina todavía tiene enormes desafíos.
El Banco Mundial advierte que la informalidad y la desigualdad continúan limitando un crecimiento verdaderamente inclusivo. También señala que la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria siguen siendo desafíos importantes.
Por eso sería prematuro declarar que Argentina ya está completamente recuperada.
Está intentando recuperarse.
Y esa diferencia es enorme.
El secreto de los países que volvieron
Los países que consiguieron levantarse después de grandes crisis tuvieron algo en común: entendieron que no existía una solución mágica.
Irlanda es un ejemplo extraordinario.
Después de la crisis financiera internacional, sus bancos quedaron profundamente afectados y las finanzas públicas estaban deterioradas. El país necesitó asistencia internacional, pero también tuvo que reorganizar sus bancos, reducir el déficit y solucionar enormes cantidades de deuda privada. Posteriormente comenzaron a recuperarse la inversión y el empleo.
La lección es clara.
El dinero externo puede ayudar.
El Fondo Monetario Internacional puede ayudar.
Los bancos internacionales pueden ayudar.
Pero ningún organismo internacional puede construir un país en lugar de sus ciudadanos.
La reconstrucción tiene que ser nacional.
Argentina tiene algo que muchos países no tienen
Y aquí aparece la parte más extraordinaria de la historia argentina.
Argentina no es un país sin recursos.
Todo lo contrario.
Posee una enorme superficie territorial, tierras agrícolas extraordinariamente productivas, petróleo y gas, importantes reservas de litio, capacidad agroindustrial y posibilidades de desarrollar energías renovables. También posee universidades, científicos, profesionales, emprendedores y una importante tradición industrial.
El problema histórico no fue solamente la falta de recursos.
Fue la dificultad para convertir esos recursos en crecimiento sostenido.
Argentina ha tenido períodos extraordinarios de expansión y posteriormente los ha perdido.
Ese es el verdadero desafío.
No se trata simplemente de salir de una crisis.
Se trata de no volver a ella.
Vaca Muerta puede cambiar la historia
Uno de los grandes acontecimientos económicos argentinos de esta época es el desarrollo de Vaca Muerta.
El petróleo y el gas pueden convertirse en una fuente extraordinaria de exportaciones, inversión y generación de empleo.
Pero existe una condición.
Argentina no debería limitarse a extraer recursos naturales y venderlos.
Tiene que construir alrededor de ellos una industria.
Proveedores nacionales.
Ingeniería.
Maquinaria.
Servicios especializados.
Infraestructura.
Petroquímica.
Transporte.
Puertos.
Tecnología.
Educación técnica.
Si Argentina consigue construir un gran complejo energético-industrial alrededor de sus recursos, Vaca Muerta podría ser mucho más que un yacimiento petrolero.
Podría convertirse en uno de los motores de la transformación económica argentina.
El campo tampoco es solamente campo
La Argentina es una potencia agroalimentaria.
Pero existe una enorme diferencia entre exportar materias primas y exportar productos con mayor valor agregado.
La verdadera revolución sería producir más alimentos procesados, maquinaria agrícola, biotecnología, software, genética, medicamentos veterinarios y tecnología aplicada al agro.
El país podría convertirse en una gran fábrica de alimentos y tecnología alimentaria para el mundo.
Eso significa empleos mejor pagados y mayor ingreso de divisas.
El milagro necesita una generación
Aquí está probablemente la parte más difícil.
Los argentinos han vivido demasiadas crisis como para recuperar la confianza rápidamente.
La confianza no se decreta.
Se construye.
Se necesitan años de inflación descendente, reglas estables, respeto por los contratos, seguridad jurídica, impuestos razonables, instituciones confiables y disciplina fiscal.
El Banco Mundial, en su nuevo marco de cooperación para 2026–2033, coloca precisamente entre sus prioridades la estabilidad macroeconómica, el crecimiento liderado por el sector privado y la creación sostenible de empleos.
Eso demuestra que la discusión fundamental no debería ser solamente quién gobierna.
La pregunta más importante es qué reglas sobrevivirán al próximo gobierno.
La verdadera resurrección
Imaginar una Argentina resucitada significa pensar en un país donde un joven no tenga que emigrar para encontrar oportunidades.
Una Argentina donde una empresa pueda planificar a diez años.
Donde ahorrar en moneda nacional vuelva a ser razonable.
Donde una fábrica pueda producir pensando en exportar.
Donde los recursos naturales financien infraestructura, educación e innovación.
Donde las universidades trabajen junto con las empresas.
Donde las provincias compitan por inversiones y talento.
Donde Buenos Aires no concentre absolutamente todo.
Y donde el éxito económico no dependa de un presidente extraordinario, sino de instituciones normales funcionando durante muchos años.
Ese sería el verdadero milagro.
De las cenizas
La historia económica demuestra que las naciones pueden caer muchísimo y volver a levantarse.
Grecia lo hizo después de una crisis devastadora. Irlanda consiguió recuperarse después del colapso financiero. Polonia transformó radicalmente su economía después del comunismo. Son ejemplos diferentes, con circunstancias diferentes, pero todos demuestran una misma verdad: la decadencia no tiene por qué ser permanente.
Argentina todavía está en medio de su propio proceso.
No está en la meta.
Está en el camino.
Pero hay una diferencia enorme entre un país que se encuentra en caída libre y uno que, después de tocar fondo, comienza lentamente a ponerse de pie.
Quizás la palabra correcta todavía no sea “milagro”.
Quizás sea oportunidad.
El milagro llegará si Argentina consigue convertir esa oportunidad en veinte años de estabilidad, inversión, educación, productividad y crecimiento.
Entonces sí podrá decirse que un país que parecía condenado consiguió levantarse de las cenizas.
Y quizás esa sea una de las historias económicas más extraordinarias que Argentina pueda escribir en el siglo XXI.
Hay crímenes que impresionan por su brutalidad. Otros, por el misterio que dejan detrás. Pero existen algunos que parecen escritos para una novela de terror.
El caso de Hinterkaifeck, ocurrido en Alemania en 1922, reúne prácticamente todos los elementos de una pesadilla: una granja aislada, una familia asesinada, extrañas señales antes de la tragedia, un atacante que nunca fue identificado y una pregunta que todavía inquieta a los investigadores: ¿estuvo el asesino viviendo en la propiedad después de cometer los homicidios?
La historia comenzó en una pequeña granja llamada Hinterkaifeck, situada cerca de Gröbern, en Baviera. Allí vivían Andreas Gruber, su esposa Cäzilia, su hija Viktoria Gabriel, sus dos nietos Cäzilia y Josef y, posteriormente, una nueva empleada doméstica llamada Maria Baumgartner.
La familia llevaba una vida relativamente aislada.
Y pocos días antes de morir, Andreas Gruber comenzó a contar cosas extrañas.
Las huellas en la nieve
A finales de marzo de 1922, Gruber dijo haber encontrado huellas humanas en la nieve.
Las pisadas parecían conducir desde el bosque hasta la granja.
Lo inquietante era que, según su relato, no había huellas correspondientes que permitieran determinar que alguien hubiera abandonado el lugar.
También había señales de que alguien había intentado entrar en una dependencia de la propiedad.
Un informe policial posterior registró que Gruber había hablado de un supuesto intento de entrada y de huellas de dos hombres en la nieve.
La situación ya era extraña.
Pero hubo más.
Gruber contó que había escuchado ruidos procedentes del ático.
Buscó.
No encontró a nadie.
También apareció en la propiedad un periódico que, según los testimonios posteriores, nadie de la familia recordaba haber comprado.
Todo esto se convirtió después en parte de la leyenda de Hinterkaifeck.
Es importante, sin embargo, distinguir entre los hechos documentados y las versiones populares que fueron creciendo con los años.
Una nueva empleada
El 31 de marzo de 1922, aproximadamente, Maria Baumgartner llegó a Hinterkaifeck para comenzar a trabajar como empleada doméstica.
Era prácticamente una desconocida para la familia.
No llevaba mucho tiempo en la granja cuando ocurrió la tragedia.
Durante los días siguientes, nadie vio a los habitantes de Hinterkaifeck.
Pero eso no llamó inmediatamente la atención.
En una comunidad rural de aquella época, el aislamiento y la falta de comunicación hacían posible que una familia permaneciera varios días sin recibir visitas.
Finalmente, los vecinos comenzaron a preocuparse.
Los animales necesitaban atención.
La familia no aparecía.
Y las actividades habituales de la granja habían desaparecido.
El 4 de abril, aproximadamente, vecinos y familiares entraron en la propiedad.
Lo que encontraron fue espantoso.
Seis muertos
Las autoridades descubrieron los cuerpos de seis personas.
Andreas Gruber.
Cäzilia Gruber.
Viktoria Gabriel.
La pequeña Cäzilia.
El niño Josef.
Y la nueva empleada, Maria Baumgartner.
Los investigadores determinaron que las víctimas habían sido asesinadas con un instrumento agrícola que se encontraba en la propiedad.
Los primeros cuatro cuerpos fueron encontrados en la zona del establo y otros dentro de la casa. El escenario presentaba señales que permitieron reconstruir parcialmente lo ocurrido, aunque nunca fue posible establecer con absoluta seguridad todos los movimientos del asesino.
La policía comenzó entonces una de las investigaciones criminales más desconcertantes de la Alemania de entreguerras.
El detalle que convirtió el caso en una pesadilla
Había algo especialmente perturbador.
Los investigadores encontraron indicios de que, después de la muerte de las víctimas, alguien pudo haber permanecido en la propiedad.
Había animales que habían recibido alimento.
También existían señales de actividad posterior a la fecha probable de los asesinatos.
Y algunos elementos de la casa parecían indicar que alguien había estado utilizando el lugar.
Esto alimentó una de las teorías más famosas de Hinterkaifeck:
el asesino habría permanecido en la granja durante varios días después de matar a sus habitantes.
La idea es aterradora.
La familia habría estado muerta en distintas habitaciones o dependencias de la propiedad mientras el responsable continuaba viviendo allí, alimentando a los animales y utilizando los recursos de la granja.
Sin embargo, esta parte debe tratarse con cautela.
Algunos detalles fueron transmitidos posteriormente por testigos y reconstrucciones, y no todos pueden considerarse pruebas definitivas de que el asesino realmente viviera allí durante días.
Pero la posibilidad nunca dejó de alimentar el misterio.
El asesino conocía la propiedad
Una de las preguntas centrales fue cómo consiguió el criminal actuar con tanta eficacia.
Hinterkaifeck no era una casa cualquiera.
El asesino parecía conocer la distribución de la propiedad.
Sabía dónde se encontraban las víctimas.
Utilizó una herramienta que pertenecía a la granja.
Y el ataque ocurrió en un lugar donde la familia estaba aislada.
Además, no parece que el objetivo principal hubiera sido simplemente robar dinero.
Eso abrió la puerta a numerosas teorías.
¿Fue un crimen por venganza?
¿Existía un conflicto familiar?
¿El asesino conocía íntimamente a Viktoria?
¿Había un secreto relacionado con la familia?
¿Fue un robo que terminó convirtiéndose en una masacre?
Ninguna explicación consiguió demostrar definitivamente quién fue el responsable.
Una investigación llena de sospechosos
La policía interrogó a numerosas personas.
Entre los posibles sospechosos aparecieron vecinos, conocidos y personas que tenían algún tipo de relación con la familia.
La vida privada de los Gruber tampoco era sencilla.
Existían rumores sobre relaciones familiares, conflictos y tensiones personales.
Pero los rumores no son pruebas.
Y ninguno de los sospechosos pudo ser condenado por los asesinatos.
Con el paso del tiempo, las pistas se fueron agotando.
La tecnología criminalística de 1922 era extremadamente limitada.
No existían pruebas modernas de ADN.
Las técnicas de preservación de escenas eran muy inferiores a las actuales.
Además, la granja fue visitada por numerosas personas después del descubrimiento de los cuerpos.
Eso complicó todavía más la interpretación de las evidencias.
Las misteriosas huellas
Uno de los elementos más famosos del caso son las huellas.
Pero aquí también existe una sorpresa.
Después de los asesinatos se encontraron huellas que parecían atravesar los campos en dirección al bosque.
Durante mucho tiempo fueron asociadas popularmente con el asesino.
Sin embargo, un informe policial del 10 de abril de 1922 determinó que esas huellas habían aparecido varios días después de los asesinatos y que, por las condiciones del terreno, era muy improbable que pertenecieran al autor del crimen.
El informe señaló que las huellas correspondían a cinco personas y que probablemente podían proceder de curiosos o trabajadores forestales.
Es un buen ejemplo de cómo una investigación histórica puede transformarse en leyenda.
Una pista aparentemente sobrenatural puede terminar teniendo una explicación mucho más sencilla.
¿Quién era el asesino?
Esta es la pregunta que convirtió a Hinterkaifeck en uno de los grandes misterios criminales del siglo XX.
Se propusieron innumerables teorías.
Algunas señalaban a personas relacionadas con la familia.
Otras hablaban de un amante de Viktoria.
También se sospechó de personas que conocían la propiedad.
Incluso hubo teorías sobre un extraño que habría estado escondido en el ático antes de los asesinatos.
Pero ninguna teoría pudo ser demostrada.
El expediente terminó convirtiéndose en un gigantesco rompecabezas sin solución.
La casa desapareció
La granja Hinterkaifeck fue demolida pocos meses después de los asesinatos.
El lugar físico desapareció.
Pero la historia sobrevivió.
Con el paso de las décadas, la granja se transformó en una especie de escenario mítico del crimen europeo.
Los relatos comenzaron a incorporar detalles cada vez más siniestros.
El ático.
Las huellas.
El periódico desconocido.
Los ruidos nocturnos.
El asesino escondido.
La idea de que alguien habría dormido cerca de los cuerpos.
Algunos de esos elementos tienen respaldo documental; otros pertenecen a testimonios posteriores o a interpretaciones que fueron creciendo con el tiempo.
El verdadero horror
Quizás lo más aterrador de Hinterkaifeck no sea imaginar a un fantasma caminando por la casa.
Es imaginar a una persona real.
Un ser humano.
Alguien que conocía suficientemente bien el lugar como para entrar, matar a seis personas y desaparecer sin dejar una identidad comprobada.
La investigación oficial produjo numerosos documentos. Incluso existen informes policiales contemporáneos que permiten reconstruir aspectos concretos de la escena.
Pero ningún documento contiene la respuesta definitiva.
Nunca hubo un juicio que estableciera quién asesinó a la familia.
Nunca hubo una confesión.
Nunca apareció una prueba definitiva que cerrara el caso.
Un siglo después
Más de cien años después, Hinterkaifeck continúa fascinando a historiadores, investigadores criminales y aficionados al misterio.
Pero detrás de la leyenda existieron seis víctimas reales.
No fueron personajes de una historia de terror.
Fueron personas que tenían una vida cotidiana, una familia, animales que cuidar y proyectos para el futuro.
El verdadero misterio no es solamente cómo murió la familia.
Es por qué alguien decidió destruirla.
Y, sobre todo, quién fue capaz de hacerlo y después desaparecer.
Quizás nunca lo sepamos.
La granja ya no existe.
El edificio fue destruido.
Los testigos murieron.
Las evidencias se deterioraron.
Y el paso del tiempo hizo imposible reconstruir algunos detalles.
Pero la pregunta permanece:
¿Quién entró en Hinterkaifeck aquella noche de marzo de 1922?
Y todavía más inquietante:
si realmente alguien permaneció allí después de los asesinatos, ¿cuántas noches pasó el asesino dentro de aquella casa vacía, rodeado por seis personas a las que acababa de matar?
Esa posibilidad —más que cualquier fantasma— es lo que convierte a Hinterkaifeck en una de las historias criminales más macabras de la historia.
Argentina y Chile: la guerra que casi ocurrió
♣
Durante gran parte del siglo XX, Argentina y Chile mantuvieron una relación marcada por la cercanía geográfica, los vínculos culturales y, al mismo tiempo, por disputas territoriales. La más peligrosa de todas fue el conflicto del Beagle, una crisis que en 1978 llevó a ambos países al borde de una guerra que podía haber provocado una tragedia de enormes proporciones en América del Sur.
La disputa tenía raíces mucho más antiguas. El Tratado de Límites de 1881 había establecido importantes criterios para dividir los territorios australes, pero dejó cuestiones difíciles de interpretar en torno al Canal Beagle y las islas ubicadas al sur de Tierra del Fuego. Las principales islas en discusión fueron Picton, Nueva y Lennox, además de los espacios marítimos asociados.
Durante décadas, Argentina y Chile intentaron resolver el problema mediante negociaciones. Finalmente, en 1971, los gobiernos de Salvador Allende y Alejandro Agustín Lanusse acordaron someter la controversia a un arbitraje internacional, con la Corona británica como instancia arbitral.
El resultado llegó en mayo de 1977. El laudo arbitral reconoció derechos de navegación para ambos países, pero otorgó a Chile la soberanía sobre las principales islas disputadas y una posición favorable respecto de los espacios marítimos.
El gobierno argentino rechazó el laudo y lo declaró “insubsanablemente nulo”. Aquella decisión transformó una disputa diplomática en una crisis militar. Chile, por su parte, consideró válido el arbitraje y se preparó para defender su posición.
Dos dictaduras frente a frente
El contexto político hacía todavía más peligrosa la situación.
Durante 1978 aumentaron las tensiones. Las conversaciones directas fracasaron y los sectores más duros de ambos países comenzaron a considerar la posibilidad de una guerra.
En Argentina existían sectores militares convencidos de que aceptar el laudo significaría una derrota nacional. En Chile, la defensa de las islas era presentada como una cuestión de soberanía que no podía ser abandonada.
La frontera comenzó a militarizarse.
Soldados, vehículos, aviones y buques fueron desplegados en distintos puntos estratégicos. El extremo austral de Sudamérica se convirtió en una zona donde cualquier incidente podía desencadenar una escalada.
Diciembre de 1978: el peligro máximo
A finales de 1978 la situación llegó a un punto crítico.
La Argentina había preparado la denominada Operación Soberanía, un plan militar destinado a ocupar las islas disputadas. Chile, naturalmente, preparaba su defensa.
La noche del 21 al 22 de diciembre fue particularmente peligrosa. Las fuerzas militares de ambos países estaban preparadas para enfrentarse. La guerra parecía inminente.
Pero ocurrió algo extraordinario.
Una combinación de factores diplomáticos y circunstancias militares permitió ganar tiempo. Las condiciones meteorológicas dificultaron el comienzo de las operaciones y evitaron que el enfrentamiento comenzara en el momento previsto.
Ese tiempo fue fundamental.
Mientras las tropas permanecían preparadas, la diplomacia internacional buscaba desesperadamente una salida.
Juan Pablo II entra en escena
El papa Juan Pablo II decidió intervenir.
El pontífice anunció el envío de su representante personal, el cardenal italiano Antonio Samoré, para intentar detener la escalada.
Samoré llegó a Buenos Aires el 26 de diciembre de 1978 y posteriormente viajó a Santiago. Su misión inicial consistía en establecer contactos y conseguir que los dos gobiernos aceptaran abandonar el camino de la guerra.
La diplomacia de Samoré fue extraordinariamente importante porque consiguió algo que parecía casi imposible: que los dos gobiernos aceptaran continuar buscando una solución diplomática.
El 8 de enero de 1979, Argentina y Chile firmaron en Montevideo el Acta de Montevideo, mediante la cual solicitaron formalmente la mediación de la Santa Sede. Ambos países se comprometieron a buscar una solución pacífica y a evitar el uso de la fuerza.
La guerra había sido evitada, pero el conflicto todavía estaba lejos de terminar.
Una negociación de seis años
Durante años, diplomáticos argentinos y chilenos negociaron bajo la supervisión de la Santa Sede. Samoré murió en 1983 sin haber visto el acuerdo definitivo.
El proceso atravesó además un cambio histórico fundamental: Argentina recuperó la democracia en 1983.
Raúl Alfonsín heredó una cuestión territorial extremadamente delicada. Su gobierno decidió someter la propuesta papal a una consulta popular no vinculante en noviembre de 1984.
El resultado fue contundente: aproximadamente el 82 % de los votantes apoyó la propuesta.
Finalmente, el 29 de noviembre de 1984, los cancilleres Dante Caputo, por Argentina, y Jaime del Valle, por Chile, firmaron en el Vaticano el Tratado de Paz y Amistad. Argentina aprobó posteriormente el tratado mediante la Ley 23.172.
El acuerdo estableció una solución definitiva para la controversia austral y creó un marco destinado a impedir que futuras diferencias terminaran nuevamente en una amenaza militar.
¿Quién ganó?
Ésta es una de las preguntas más difíciles.
Argentina no obtuvo todo lo que reclamaba originalmente. Chile conservó la soberanía sobre las islas principales del conflicto. Sin embargo, Argentina consiguió importantes delimitaciones y reconocimientos en materia marítima.
Pero quizá la verdadera victoria fue que ninguno de los dos países tuvo que enviar a miles de jóvenes a morir.
Una guerra entre Argentina y Chile habría sido particularmente terrible.
No se trataba de dos países separados por un océano. Compartían una extensa frontera, especialmente difícil de controlar en la cordillera de los Andes y en el extremo austral. Un conflicto podía haberse extendido desde Tierra del Fuego hasta otras zonas fronterizas.
Además, ambos países atravesaban dictaduras militares y tenían economías sometidas a fuertes tensiones. Una guerra habría generado enormes costos humanos y económicos.
El legado de la crisis
El conflicto del Beagle dejó una enseñanza fundamental: los nacionalismos pueden convertir disputas territoriales complejas en cuestiones de honor nacional de las que resulta cada vez más difícil retroceder.
Cuando una nación declara que un territorio es una cuestión irrenunciable, cualquier concesión comienza a interpretarse como una humillación.
Eso ocurrió en Argentina y Chile durante 1978.
La diplomacia consiguió finalmente romper ese círculo.
El Tratado de Paz y Amistad de 1984 no sólo resolvió la cuestión del Beagle. También estableció como principio que Argentina y Chile debían solucionar sus controversias por medios pacíficos y renunciar a la amenaza o al uso de la fuerza.
Años más tarde, la relación bilateral continuó profundizándose. El Tratado de Maipú de 2009 presentó el acuerdo de 1984 como el marco permanente de una relación basada en la cooperación, la integración y los vínculos históricos entre ambos pueblos.
La guerra que no fue
Quizá el aspecto más impresionante de aquella crisis sea precisamente que la guerra no ocurrió.
En diciembre de 1978 hubo tropas preparadas, planes militares y una enorme tensión política. Durante algunas horas, Argentina y Chile estuvieron peligrosamente cerca de dispararse mutuamente.
Sin embargo, la intervención de Juan Pablo II, el trabajo de Antonio Samoré, la presión diplomática y la decisión final de ambos países de continuar negociando evitaron una catástrofe.
La historia del Beagle demuestra que una guerra puede comenzar por decisiones políticas, pero también que una guerra puede evitarse mediante decisiones políticas.
Argentina y Chile tuvieron la oportunidad de convertirse en enemigos permanentes.
Eligieron finalmente convertirse en vecinos.
Y quizás ésa sea la verdadera importancia histórica del conflicto del Beagle: dos países que estuvieron a punto de enfrentarse en una guerra terminaron convirtiendo aquella crisis en uno de los principales fundamentos de su relación pacífica posterior.
La masacre de Aramoana
♣
El 13 de noviembre de 1990, la pequeña localidad costera de Aramoana, cerca de Dunedin, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, se convirtió en escenario de una de las tragedias más estremecedoras de la historia del país. David Malcolm Gray, un hombre de 33 años que vivía en la comunidad, inició una ola de violencia que terminaría con 13 personas asesinadas y varias heridas.
Gray no fue un asesino serial en el sentido tradicional. No existió una serie de homicidios separados por períodos de tiempo. Lo ocurrido en Aramoana fue una matanza masiva, desencadenada en un período muy breve después de una disputa con un vecino. En aquel momento fue el asesinato múltiple más mortífero registrado en Nueva Zelanda.
Una comunidad pequeña
Aramoana era —y continúa siendo— una pequeña comunidad situada junto al puerto de Otago. Su población era reducida y sus habitantes se conocían entre sí. Precisamente por eso la tragedia tuvo un impacto extraordinario: las víctimas no eran desconocidos atrapados en un lugar público, sino vecinos, familiares y personas con las que Gray había convivido.
Según la historia oficial de Nueva Zelanda, Gray era un residente desempleado de 33 años. La masacre comenzó después de una discusión verbal con un vecino. La disputa rápidamente se transformó en violencia extrema.
A partir de ese momento, la localidad quedó prácticamente aislada mientras la Policía intentaba localizar al atacante.
El comienzo de la matanza
La Policía de Nueva Zelanda documentó posteriormente el extraordinario valor demostrado por algunos habitantes durante aquellas horas.
Chiquita Holden, de nueve años, presenció el asesinato de su padre y resultó herida en el abdomen. A pesar de sus heridas consiguió escapar y avisar a una vecina de que dos niñas se encontraban dentro de la casa de los Holden, que estaba incendiándose.
Otra historia de heroísmo fue la de Helen Dickson, de 72 años. Después de escuchar los disparos y advertir que una vivienda vecina estaba en llamas, salió para ayudar. Gray disparó contra ella y contra Chris Cole, que resultó gravemente herido.
Dickson, que tenía importantes dificultades para desplazarse, ayudó a Cole y consiguió llegar a un teléfono para pedir auxilio. Después regresó junto al herido y permaneció con él mientras esperaba la llegada de ayuda.
Sin saberlo, su propio hijo James Dickson estaba entre las personas asesinadas.
El policía que enfrentó a Gray
Uno de los capítulos más dramáticos fue protagonizado por el sargento Stewart Guthrie, de 41 años.
Guthrie era el oficial responsable de la comisaría de Port Chalmers y fue uno de los primeros policías en responder. Conocía personalmente a Gray y se dirigió hacia Aramoana.
La situación policial era extremadamente complicada. Los agentes disponían de recursos limitados y, al principio, incluso existían problemas de comunicación por la falta de radios portátiles.
Guthrie intentó contener al atacante y proteger a la población. En un momento crítico se encontró cara a cara con Gray y le ordenó detenerse.
El sargento disparó un tiro de advertencia. Gray respondió abriendo fuego y Guthrie murió.
Su actuación fue posteriormente reconocida con la George Cross, una de las máximas condecoraciones británicas por valentía frente al enemigo o ante un peligro extremo.
Una noche de terror
Durante horas, la Policía buscó a Gray mientras los habitantes intentaban permanecer ocultos.
El atacante se desplazaba por la localidad y utilizaba diferentes armas de fuego. Una casa fue incendiada y varias personas quedaron heridas.
La Policía tuvo que realizar una búsqueda casa por casa. Los agentes sabían que Gray seguía armado y que podía atacar nuevamente en cualquier momento.
La operación terminó involucrando a miembros de los equipos policiales especializados, incluidos agentes del Anti-Terrorist Squad, antecesor de la actual Special Tactics Group.
Mientras avanzaba la operación, los policías también debían rescatar a personas heridas.
Los agentes Don Harvey y Paul Knox participaron en operaciones de rescate extremadamente peligrosas. En una de ellas encontraron personas heridas dentro de un vehículo. Una niña gravemente herida necesitaba ser evacuada.
Otros policías se expusieron al fuego para rescatar víctimas.
La Policía de Nueva Zelanda reconoció posteriormente a numerosos agentes por su comportamiento durante la operación.
El desenlace
La búsqueda continuó durante la noche y la mañana siguiente.
Finalmente, el 14 de noviembre de 1990, los equipos policiales localizaron a Gray. Cuando salió de una vivienda, llevaba un arma y abrió fuego.
Los policías respondieron.
Gray recibió disparos y quedó gravemente herido. Fue trasladado en una ambulancia, pero murió antes de llegar al hospital.
Con su muerte terminó el ataque.
Habían muerto 13 personas.
Entre ellas se encontraban niños de seis y once años, adultos jóvenes, personas mayores y el sargento Guthrie. Dos niñas sobrevivieron heridas, al igual que un agente de Policía.
Las víctimas
La lista de las víctimas muestra la dimensión humana de la tragedia:
Estas personas fueron recordadas oficialmente en un memorial levantado en Aramoana exactamente un año después de la masacre. El monumento contiene sus nombres y edades.
El impacto sobre las armas
La masacre tuvo consecuencias políticas importantes.
El ataque provocó un intenso debate nacional sobre las armas de fuego y, particularmente, sobre los llamados rifles semiautomáticos de estilo militar.
En 1992 Nueva Zelanda modificó sus regulaciones sobre este tipo de armas. La tragedia de Aramoana pasó a formar parte de una discusión nacional sobre cómo impedir que individuos peligrosos pudieran acceder a armas capaces de producir una matanza masiva.
Décadas después, Nueva Zelanda volvería a enfrentarse a otra masacre mucho mayor: los atentados contra las mezquitas de Christchurch de 2019. Aquella tragedia superó ampliamente el número de víctimas de Aramoana y volvió a colocar las armas de fuego en el centro del debate nacional.
Un pueblo que no olvidó
Aramoana nunca volvió a ser exactamente el mismo lugar.
La localidad quedó marcada por la memoria de sus vecinos muertos y por las historias de quienes sobrevivieron. Pero también quedó marcada por el heroísmo.
Personas comunes intentaron salvar a sus vecinos. Policías se enfrentaron a un hombre armado sabiendo que podían morir. Una mujer anciana herida buscó ayuda para otra persona. Una niña de nueve años, también herida, consiguió escapar para avisar que otros niños estaban atrapados.
Por eso, cuando se habla de Aramoana, no debería hablarse únicamente de David Gray.
La figura del atacante puede resultar llamativa, pero la historia pertenece sobre todo a las víctimas y a quienes intentaron salvar vidas.
El legado de Aramoana
David Gray murió sin llegar a un juicio y sin responder ante un tribunal por sus crímenes. Nunca hubo una sentencia que estableciera judicialmente su responsabilidad porque murió durante la intervención policial.
Pero los hechos quedaron registrados.
La masacre de Aramoana continúa siendo reconocida por las instituciones históricas de Nueva Zelanda como uno de los acontecimientos criminales más importantes de su historia moderna.
El memorial de Aramoana conserva los nombres de los 13 muertos.
Y quizá ésa sea la manera más apropiada de recordar aquella tragedia.
No como la historia de un hombre que decidió matar, sino como la historia de una pequeña comunidad que, en noviembre de 1990, sufrió una violencia inimaginable y cuyos habitantes demostraron un extraordinario valor.
David Gray murió aquel día. Aramoana, en cambio, tuvo que aprender a vivir con el recuerdo.
Odio
♣
Me he tomado un descanso de la relectura de 1984, y siento como si el libro hubiera cobrado vida.
¿Cuántos edificios crees que construyó Trump en Nueva York? ¿Cientos? ¿Docenas?
La respuesta correcta: entre 5 y 10.
(La cifra más alta le da crédito por propiedades que no construyó, pero que renovó considerablemente).
En total, 17 edificios llevan su nombre, pero aproximadamente la mitad son solo acuerdos de licencia.
Aunque sea solo una pequeña fracción de lo que parece que tienes en mente, ¿por qué la gente lo odia por su contribución menor a la prometida? En parte, se debe a CÓMO los construyó, es decir, a que no les pagaba a los contratistas por su trabajo.
Una vez terminado el trabajo, les decía que les pagaría la mitad. O el 20%. O nada en absoluto. Y les decía que si no les gustaban esas “condiciones revisadas”, podían demandarlo.
Excepto que la mayoría eran contratistas familiares que tenían que administrar su flujo de caja, mientras que él vivía a costa del dinero de su padre, de sus abogados y de sus contactos políticos.
Mi anécdota favorita sobre esto involucra al arquitecto Andrew Tesoro, quien pasó años diseñando el campo de golf Trump National en Westchester. Cuando terminó, Trump lo apartó para felicitarlo por su excelente trabajo. Incluso le escribió una carta de recomendación entusiasta.
Y luego hizo que sus subordinados le dijeran a Tesoro que solo le pagarían 15 centavos por dólar.
La actitud entonces era la misma que ahora: “Puedo hacer lo que quiera”. Y no lo hizo, desafiando a nadie a detenerlo.
Pregúntenle a Canadá —que acaba de recibir aranceles del 50% por los incendios forestales provocados por el cambio climático— cómo se siente eso.
Hay muchísimas historias sobre lo canalla que es. Cuando sus casinos de Atlantic City quebraron, alardeó de que, como ÉL ganaba dinero —recibe comisiones y pagos por adelantado que no dependen del rendimiento—, no le importaba que los demás lo perdieran.
Exactamente igual que hoy.
Y luego está aquella vez, justo después del 11-S, cuando llamó a una emisora de radio local para presumir de que ahora tenía el edificio más alto de Manhattan.
Soy de la costa este. Todos sabíamos lo fracasado que era Donald Trump como persona… y lo sigue siendo. Todavía nos asombra que alguien votara por ese horrible estafador.
Que incluso miente sobre cuántos edificios construyó.
La niña que parecía una mujer
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Hubo una época en la que una fotografía de una niña francesa recorrió el mundo. Tenía enormes ojos azules, cabello castaño claro, cejas marcadas y unos rasgos que llamaban inmediatamente la atención. Se llamaba Thylane Léna-Rose Blondeau y tenía apenas seis años cuando comenzó a ser conocida internacionalmente como “la niña más bella del mundo”.
El título no era un premio oficial ni una clasificación científica. Fue una etiqueta mediática que se hizo popular después de que Thylane apareciera en publicaciones de moda y fotografías que se difundieron ampliamente por internet. Pero detrás de aquella frase había una historia mucho más interesante: la de una niña que comenzó a trabajar en la industria de la moda cuando todavía estaba en edad preescolar y que tuvo que crecer bajo una enorme atención pública.
Una niña diferente
Thylane nació en Francia y es hija del exfutbolista Patrick Blondeau y de la presentadora y actriz Véronika Loubry. Desde muy pequeña estuvo familiarizada con el mundo del espectáculo.
Su carrera comenzó extraordinariamente pronto. Según diferentes perfiles publicados sobre ella, cuando tenía alrededor de cuatro años participó en un desfile de Jean Paul Gaultier. A esa edad, la mayoría de los niños apenas están comenzando la escuela; Thylane ya estaba entrando en un universo reservado normalmente para adultos y adolescentes.
Su apariencia era una de las razones de aquel interés. Las fotografías mostraban a una niña con rasgos muy definidos y una presencia ante las cámaras poco habitual para su edad.
Con el tiempo comenzó a aparecer en revistas y producciones de moda. Su imagen llegó incluso a publicaciones vinculadas con Vogue, y su nombre empezó a circular fuera de Francia.
Fue entonces cuando apareció aquella expresión que terminaría acompañándola durante años: “la niña más bella del mundo”.
Cuando una fotografía se convierte en fenómeno
Internet tuvo un papel fundamental en la historia.
Las fotografías de Thylane fueron compartidas miles y posteriormente millones de veces. Para muchas personas, su rostro representaba una belleza extraordinaria. Para otras, el fenómeno demostraba hasta qué punto la sociedad podía concentrarse en la apariencia de una niña.
La controversia aumentó especialmente por algunas producciones fotográficas realizadas cuando todavía era menor. En 2017, Teen Vogue recordó que su aparición en publicaciones como Vogue francesa había provocado críticas relacionadas con la edad de la modelo.
La cuestión planteaba un debate importante: ¿hasta dónde debe llegar la industria de la moda cuando trabaja con niños?
Una cosa es que una niña tenga talento para posar delante de una cámara. Otra muy diferente es someterla desde una edad temprana a las expectativas, comentarios y presiones que normalmente acompañan a las modelos adultas.
El caso de Thylane se convirtió así en algo más que una historia sobre belleza. Se transformó también en una discusión sobre infancia, fama y responsabilidad.
El parecido que sorprendía al público
Parte del fenómeno se explicaba porque muchas personas consideraban que Thylane tenía una apariencia más madura que la esperada para una niña.
Sin embargo, decir que “parecía una mujer” debe entenderse como una descripción de la percepción del público, no como una característica extraordinaria o sobrenatural. Su rostro tenía rasgos muy definidos y la fotografía profesional, el vestuario, la iluminación y el maquillaje podían modificar considerablemente la impresión que producía una imagen.
Precisamente por eso resulta importante observar las fotografías infantiles dentro de su contexto.
Thylane era una niña. El hecho de que trabajara como modelo no cambiaba esa realidad.
El mundo de la moda
Durante su adolescencia, Thylane continuó trabajando en la moda y fue vinculada con importantes marcas internacionales. Su trayectoria incluyó trabajos relacionados con L’Oréal Paris, Dolce & Gabbana, Versace, Ralph Lauren, Miu Miu y Hugo Boss, entre otras firmas.
También firmó con IMG, una de las agencias internacionales más importantes del modelaje. A los 14 años ya podía presentar una trayectoria profesional que muchas modelos adultas tardaban años en construir. Teen Vogue señaló en 2017 que llevaba más de una década vinculada al modelaje.
Pero hubo una diferencia fundamental: ahora podía comenzar a decidir qué quería hacer con su carrera.
La niña que había sido observada por millones de personas estaba convirtiéndose en una joven capaz de controlar progresivamente su propia imagen.
De niña famosa a mujer adulta
Una de las mayores curiosidades del público fue comprobar cómo cambiaría Thylane con los años.
La pregunta aparecía constantemente en medios y redes sociales: ¿qué ocurriría con aquella niña que había sido considerada una de las más bellas del mundo?
La respuesta fue sencilla: creció.
Y, como sucede con cualquier persona, su rostro cambió.
Las fotografías actuales muestran a una mujer adulta, no a la niña de aquellas primeras imágenes. Pero algunos de sus rasgos característicos permanecieron: los ojos azules, las cejas marcadas y determinados rasgos faciales que habían llamado la atención durante su infancia.
En los últimos años continuó apareciendo relacionada con la moda y la belleza. En 2025, por ejemplo, volvió a recibir atención durante la Semana de la Moda de París.
Su historia también llegó a una nueva etapa personal. En junio de 2026, a los 25 años, contrajo matrimonio en París con el actor Benjamin Attal.
El precio de la fama infantil
La historia de Thylane también permite reflexionar sobre un fenómeno mucho más amplio.
Las redes sociales han creado una generación de niños que pueden convertirse en celebridades prácticamente de la noche a la mañana. Una fotografía puede alcanzar millones de personas sin que el niño comprenda completamente las consecuencias.
La fama infantil puede traer oportunidades extraordinarias: educación, contactos profesionales, viajes y una carrera internacional.
Pero también puede producir presión.
Thylane fue fotografiada, comentada y juzgada desde una edad en la que todavía estaba formando su personalidad. Algunos artículos posteriores sobre su infancia han hablado precisamente del lado complicado de crecer dentro de la industria de la moda.
Por eso su historia debe ser contada con cuidado. El interés periodístico no debería estar únicamente en determinar si fue “la niña más bella”, sino en entender cómo una niña pasó de ser fotografiada por curiosidad a convertirse en una profesional de la moda.
¿Fue realmente la niña más bella del mundo?
No existe una institución universal capaz de establecer quién es “la persona más bella del mundo”. La belleza depende de la cultura, la época, las preferencias individuales y los criterios utilizados.
Thylane recibió ese título de manera mediática, no científica.
Lo que sí puede afirmarse es que consiguió algo excepcional: su imagen infantil se convirtió en un fenómeno internacional y posteriormente logró construir una carrera profesional propia.
Eso probablemente sea más importante que cualquier título de belleza.
Una historia que todavía sorprende
La historia de Thylane Blondeau comenzó con una fotografía de una niña que impresionó al mundo. Después llegaron las pasarelas, las revistas, las grandes marcas, las redes sociales y una fama extraordinaria.
Pero detrás de la fotografía había una persona que tuvo que crecer.
Quizás esa sea la parte más interesante de toda la historia.
Durante años, el mundo quiso saber si aquella niña conservaría su belleza al convertirse en adulta. Sin embargo, la pregunta más importante debería ser otra: ¿podría convertirse en una mujer capaz de elegir su propio camino después de haber crecido bajo los ojos de millones de personas?
Thylane parece haber encontrado ese camino.
La niña que un día fue presentada por los medios como “la más bella del mundo” ya no es una niña. Es una mujer adulta, modelo, empresaria y figura pública que ha construido su propia identidad.
Y quizá la verdadera historia no sea que una niña parecía una mujer.
La verdadera historia es que una niña famosa tuvo que aprender a convertirse en adulta delante de todo el mundo.
Funcionarios de Trump admiten que el arco proyectado arruinaría todo a su alrededor
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Funcionarios federales afirman que no hay otra opción: el “Arco del Triunfo” de Trump debe construirse, incluso si perjudica los sitios históricos circundantes.
Una réplica del “Arco del Triunfo” en el césped lleva los lemas “Dinero a cambio de nada” y “¡El arco de Trump es 32 veces más grande que este!”
Arte de protesta cerca del Puente Memorial de Arlington critica el “Arco del Triunfo” de 76 metros propuesto por el presidente Donald Trump, 26 de mayo de 2026.
Anna Moneymaker/Getty Images
La administración Trump admite que su propuesto “Arco del Triunfo” en Washington, D.C., perjudicará los sitios históricos, pero que debe construirse de todos modos.
El Washington Post, citando un documento del Servicio de Parques Nacionales y correspondencia por correo electrónico, informa que los funcionarios gubernamentales reconocen plenamente que el arco propuesto, que se construiría en la rotonda de Memorial Circle, proyectaría sombra sobre el cercano Cementerio Nacional de Arlington y tendría un impacto negativo en otros sitios históricos, incluido el Monumento a Lincoln.
El NPS reconoce que Memorial Circle se encuentra dentro de un paisaje histórico y conmemorativo de gran sensibilidad y que la ubicación del proyecto contribuye a efectos adversos en propiedades históricas cuya importancia radica en su entorno, diseño, ambiente, asociación, organización espacial, circulación y vistas panorámicas, según indica el documento.
Las únicas soluciones que ofrece la Casa Blanca para mitigar estos efectos negativos son nuevos letreros y páginas web que expliquen el proyecto al público, la gestión de la construcción para no interferir con los entierros en el cementerio y la documentación del paisaje circundante antes de comenzar la construcción.
Un correo electrónico indica que el NPS solicitó a los conservacionistas históricos y otros grupos que revisaran y firmaran el acuerdo antes del mediodía del lunes, lo que superaría los obstáculos legales y garantizaría la aprobación final del arco. La Casa Blanca espera presentar el proyecto a la Comisión Nacional de Planificación de la Capital para su aprobación final en noviembre.
Tres veteranos y un historiador de la arquitectura han presentado una demanda para detener la construcción del arco, y la jueza federal Tanya Chutkan ordenó la semana pasada al gobierno que diera 48 horas antes de iniciar las obras, una decisión que la administración Trump está impugnando. Sin embargo, dado que la Casa Blanca acaba de admitir la validez de la demanda, el proyecto del arco podría prolongarse en los tribunales.
Ken Paxton y el polémico caso sexual de la condena de un dia
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El nombre de Ken Paxton quedó en el centro de una fuerte controversia judicial y política en Texas durante 2026, después de que la oficina del fiscal general propusiera inicialmente un acuerdo judicial que habría permitido a un abogado de Waco acusado de abusar sexualmente de un menor cumplir solamente un día de cárcel.
El acusado era Adam Dean Hoffman, un abogado de 49 años. El caso había comenzado con acusaciones mucho más graves: Hoffman enfrentaba un cargo de primer grado por abuso sexual continuado de un menor. Sin embargo, después de un juicio que terminó con un jurado sin veredicto, los fiscales de la oficina de Paxton negociaron una salida que reducía considerablemente las acusaciones.
La controversia no consiste simplemente en que un acusado recibiera una sentencia corta. El punto central es cómo se llegó al acuerdo y por qué la fiscalía consideró que una reducción tan importante era la alternativa disponible.
Un juicio que terminó sin veredicto
El caso había llegado a juicio en 2025. Hoffman estaba acusado de haber abusado repetidamente de un niño durante varios años. De acuerdo con documentos judiciales citados por Texas Tribune y PolitiFact, el menor había relatado a investigadores diferentes formas de abuso.
Pero el juicio presentó dificultades importantes para la acusación.
Después de aproximadamente nueve horas de deliberaciones, los miembros del jurado no pudieron llegar a un acuerdo. Cinco jurados se inclinaban por declarar al acusado no culpable, mientras que siete consideraban que el testimonio del menor y el de expertos era suficiente para demostrar la culpabilidad. Al no existir unanimidad, el juicio terminó en un mistrial, es decir, sin una sentencia definitiva de culpabilidad o inocencia.
Para los fiscales quedaban entonces varias posibilidades: intentar un segundo juicio, negociar un acuerdo o abandonar el caso.
Pero había un problema particularmente delicado: el menor no quería volver a declarar.
Los fiscales explicaron posteriormente que obligarlo a repetir su testimonio podía provocar nuevamente un trauma considerable. Según una carta de los fiscales Brenda Cantu y Dorian Cotlar, el menor había expresado su deseo de continuar con su vida y proteger su salud emocional y mental.
El acuerdo de un día
En ese contexto apareció la propuesta que provocaría la tormenta política.
La oficina del fiscal general aceptó retirar el cargo grave de abuso sexual continuado de un menor y permitir que Hoffman se declarara culpable de dos delitos menores: indecent assault y exhibición de material perjudicial para un menor.
Como parte del acuerdo, Hoffman reconoció judicialmente que había tocado los genitales de la víctima con intención sexual y sin su consentimiento.
La propuesta inicial establecía que Hoffman cumpliría solamente el tiempo que ya había pasado detenido.
Eso significaba aproximadamente un día de cárcel.
Además, los delitos menores negociados no exigían que Hoffman se inscribiera en el registro de delincuentes sexuales.
Fue precisamente esta combinación —la reducción de un delito grave a delitos menores, una pena inicial equivalente a un día y la ausencia de registro como delincuente sexual— la que generó una enorme controversia.
El juez interviene
El acuerdo no pasó silenciosamente por el tribunal.
El juez visitante Roy Sparkman escuchó la propuesta y cuestionó abiertamente la pena de un día.
Según la transcripción judicial publicada por Texas Tribune, el juez preguntó esencialmente cómo podía justificarse una sentencia semejante.
La fiscalía explicó que había considerado el estado de las pruebas, las dificultades del caso y el posible trauma que sufriría nuevamente el menor.
Sparkman decidió no aceptar la propuesta original.
Posteriormente se presentó una versión modificada del acuerdo. Hoffman recibiría una pena de cárcel mayor y tendría que renunciar a su licencia para ejercer la abogacía. También se estableció una orden de protección permanente que le impedía tener contacto con la víctima.
Pero la controversia todavía no había terminado.
De 30 a 60 días
Inicialmente, el juez aceptó considerar una pena de 30 días. Sin embargo, durante la audiencia formal de sentencia, Sparkman volvió a preguntarle a la madre del menor si estaba de acuerdo.
Su respuesta fue diferente.
La madre manifestó que la pena no era suficiente y que consideraba que Hoffman representaba un peligro. El juez finalmente aumentó la sentencia a 60 días de cárcel.
Hoffman terminó cumpliendo 29 días de esa condena antes de recuperar su libertad.
Por eso, decir simplemente que “Ken Paxton condenó a un abusador a un día de cárcel” sería incorrecto. Paxton no era el juez y no impuso personalmente la sentencia. La fiscalía de su oficina propuso inicialmente un acuerdo equivalente a un día, pero el juez no lo aceptó y posteriormente impuso una pena mayor.
Esa distinción es fundamental para entender el caso.
¿Por qué la oficina de Paxton ofreció el acuerdo?
Los fiscales defendieron su decisión señalando las dificultades probatorias.
El primer juicio había terminado con un jurado dividido. Además, el menor no quería declarar nuevamente. Sin su testimonio, los fiscales consideraban que tenían dificultades para demostrar todos los elementos necesarios del delito grave.
PolitiFact señaló que la oficina de Paxton argumentó que no tenía una vía clara para conseguir una condena por el delito grave sin volver a contar con el testimonio del menor.
También existieron problemas relacionados con la investigación original. Según los documentos revisados por Texas Tribune, un policía que no era especialista en entrevistas de abuso infantil interrogó inicialmente al menor, algo que expertos consideraron alejado de las mejores prácticas.
Eso no significa que el acusado hubiera sido declarado inocente. Significa que la fiscalía enfrentaba obstáculos para obtener una condena por el cargo original.
La dimensión política
El caso adquirió una dimensión política porque Paxton era una figura central de la política republicana de Texas y posteriormente candidato al Senado estadounidense.
Su rival demócrata, James Talarico, convirtió el acuerdo en uno de los principales argumentos contra Paxton durante la campaña. También otros políticos republicanos criticaron la decisión.
Talarico pidió que la oficina de Paxton hiciera públicos documentos y comunicaciones relacionados con la negociación.
Pero también surgieron voces que rechazaron algunas de las acusaciones políticas.
El abogado defensor de Hoffman negó que Paxton hubiera intervenido personalmente en las negociaciones y sostuvo que él nunca había hablado con Paxton sobre el caso. También rechazó la idea de que el acuerdo hubiera sido producto de una relación política.
Hasta ahora, las informaciones disponibles documentan la existencia del acuerdo y las decisiones de los fiscales, pero no establecen que Paxton haya ordenado personalmente la propuesta ni que hubiera cometido un delito relacionado con ella.
La familia pide quedar fuera de la política
Otro aspecto importante apareció meses después.
La familia del menor manifestó públicamente su frustración por la utilización política del caso. En julio de 2026, familiares dijeron que estaban cansados de ser utilizados en la disputa electoral y de las acusaciones provenientes de ambos bandos.
Esto introduce una dimensión diferente en la historia.
El caso puede ser utilizado legítimamente para discutir cómo funcionan los acuerdos de culpabilidad, la protección de menores, la discrecionalidad de los fiscales y las dificultades de los segundos juicios. Pero la familia dejó claro que no quería que el sufrimiento del menor se convirtiera simplemente en un instrumento de campaña.
Un caso que plantea preguntas difíciles
El caso Hoffman muestra la diferencia entre lo que ocurre en el discurso político y lo que ocurre dentro de una sala judicial.
La acusación original era extremadamente grave. El primer juicio terminó sin veredicto. El menor no quería volver a declarar. Los fiscales optaron por negociar. El juez rechazó la propuesta inicial de un día y aumentó posteriormente la pena a 60 días.
Hoffman se declaró culpable de un delito menor relacionado con contacto sexual no consentido y otro delito menor, entregó su licencia profesional y quedó sujeto a una orden de protección permanente. No tuvo que registrarse como delincuente sexual.
El episodio dejó abierta una discusión que va mucho más allá de Ken Paxton: ¿hasta dónde debe llegar una fiscalía cuando un segundo juicio puede obligar a una víctima menor de edad a revivir públicamente el abuso, pero una negociación puede producir una pena muy inferior a la inicialmente buscada?
Esa pregunta no tiene una respuesta sencilla. El caso demuestra, además, que una propuesta inicial de la fiscalía no necesariamente se convierte en sentencia: en este episodio, el juez intervino y modificó sustancialmente el resultado.
La historia del “día de cárcel” es, por tanto, solo el comienzo. Lo que realmente explica la controversia es la combinación de un juicio sin veredicto, un menor que no quería declarar nuevamente, dificultades probatorias, una negociación de la fiscalía y un juez que finalmente decidió imponer una pena diferente.
“Mi guardián y protector”
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Natalie Harp, estrecha colaboradora del presidente Donald Trump, expresó su absoluta lealtad hacia él en al menos dos cartas dirigidas al mandatario que fueron publicadas por The Daily Beast el jueves, en medio de un creciente escrutinio sobre la relación entre ambos.
“Quiero que las cosas estén siempre bien entre nosotros”, escribió Harp en una de las cartas, que fueron impresas y están firmadas a mano. El texto comenzaba con “Estimado señor presidente” y concluía con “Con todo mi corazón, Natalie”. Fragmentos de una de las cartas ya habían sido publicados anteriormente por The New York Times.
Natalie Harp, asistente ejecutiva del presidente, durante una ceremonia de firma de un decreto en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, el martes 31 de marzo de 2026.
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Natalie Harp, la asesora tan cercana a Trump que llegó a viajar en la cajuela de una camioneta para acompañarlo
La presencia constante y dedicada de Harp junto a Trump ha cobrado protagonismo esta semana después de que el senador demócrata Jon Ossoff la mencionara por su nombre en un discurso en el que arremetía contra Trump y que se hizo viral.
El senador por Georgia criticó que el presidente “viajara con Natalie en su palacio volador, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar”; una referencia al momento en que ella acompañó al presidente —junto a un grupo muy reducido de colaboradores— cuando este abordó en secreto una aeronave más pequeña para abandonar Turquía debido a una amenaza de Irán en julio.
En la carta de 2023, añadió: “Nunca quiero causarle otra cosa que no sea alegría. Lamento haber perdido el enfoque. Usted es todo lo que me importa. No quiero defraudarlo jamás. Gracias por ser mi guardián y protector en esta vida”.
En otra carta, Harp recordó la época de su relación cuando ella trabajaba como presentadora en la cadena conservadora One America News Network.
“Extraño los días en que usted llamaba, cuando yo tenía mi programa de entrevistas, y hablábamos de todo y de nada”, escribió Harp. “Quiero recuperar esa sinergia. ¡¡No deberíamos tener que hablar de trabajo todo el tiempo!!”.
En esa misma carta, Harp agregó: “Y por favor, cuando yo falle, ¿me lo dirá? Tiene todo el derecho a regañarme duramente, si es necesario y cuando lo merezca, porque nadie me conoce ni se preocupa por mí más que usted”.
CNN no ha confirmado de forma independiente que Harp escribiera o enviara estas cartas a Trump en 2023. The Daily Beast afirmó que el escritor Michael Wolff las obtuvo mientras escribía un libro sobre la campaña de Trump en 2024.
El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, defendió a Harp en una declaración a CNN a principios de esta semana, al afirmar que es “una de las colaboradoras más leales y trabajadoras del equipo del presidente Trump”.
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Sin embargo, funcionarios de la Casa Blanca han reconocido en privado en los últimos días que los ataques más duros y generalizados han tenido el efecto adverso de atraer más atención a la relación de Harp con Trump.
Harp es tan cercano a Trump que una vez viajó en el maletero de una camioneta para acompañarlo a una comparecencia judicial en la ciudad de Nueva York en octubre de 2023, según informó CNN el martes. No había sitio para ella en el vehículo, pero insistió en que Trump le había pedido personalmente que la asistiera y estaba decidida a no quedarse atrás.
Harp es omnipresente en el círculo de Trump, según informó CNN funcionarios conocidos con su papel. Pero a diferencia de anteriores secretarios y asesores del presidente —como su exsecretaria personal, Madeleine Westerhout, quien también se utiliza como la encargada de filtrar la información del presidente durante su primer mandato—, ella no se sienta fuera del Despacho Oval, sino dentro. Harp está con Trump gran parte del día, asistiendo a reuniones y en constante comunicación con él.
La mejor salida a la guerra con Irán
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La única razón por la que Trump se embarcó en esta desastrosa guerra, que va en contra de los intereses de los estadounidenses, es porque está comprado por multimillonarios sionistas y por eso ha estado siguiendo las instrucciones de Netanyahu. Israel quiere destruir a Irán porque Irán se opone al genocidio que Israel está cometiendo en Gaza y a la masacre y limpieza étnica de cristianos y musulmanes en el Líbano y Cisjordania, al igual que el pueblo estadounidense. Netanyahu quiere más guerra porque quiere mantenerse en el poder y evitar la cárcel. Los intereses de Israel no son los de Estados Unidos. Esto ha sido un desastre y los estadounidenses deben reconocerlo, minimizar las pérdidas y marcharse.
Los delirios de Fernando de la Rúa como presidente
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Fernando de la Rúa llegó a la Presidencia argentina el 10 de diciembre de 1999 al frente de la Alianza, prometiendo terminar con los excesos del menemismo, combatir la corrupción y devolver seriedad a las instituciones. Dos años después abandonaría la Casa Rosada en helicóptero, convertido en uno de los presidentes más cuestionados de la historia democrática argentina.
Hablar de los “delirios” de De la Rúa no significa atribuirle una enfermedad mental. Se trata, más bien, de analizar algunas de sus decisiones, declaraciones y percepciones políticas que, vistas retrospectivamente, parecen desconectadas de la gravedad de la situación que enfrentaba.
Uno de sus principales errores fue subestimar la profundidad de la crisis económica. La recesión había comenzado antes de su llegada al poder, pero durante su gobierno se agravaron el endeudamiento, la falta de crecimiento, el desempleo y la pérdida de confianza. En lugar de producir rápidamente un cambio de rumbo, el Gobierno insistió durante demasiado tiempo en sostener la convertibilidad y aplicar ajustes fiscales.
La llegada de Domingo Cavallo al Ministerio de Economía, en marzo de 2001, fue otra muestra de la confusión estratégica del Gobierno. Cavallo había sido el arquitecto de la Convertibilidad durante el menemismo y regresó para salvar un sistema que ya estaba prácticamente agotado. El Gobierno apostó nuevamente por el hombre que había construido aquel modelo, cuando buena parte de sus problemas provenían precisamente de las limitaciones de la convertibilidad.
El episodio más dramático fue el corralito, impuesto en diciembre de 2001. Los retiros de efectivo quedaron severamente restringidos para frenar la fuga de depósitos. La medida terminó destruyendo todavía más la confianza de la clase media y provocó una explosión social.
El 19 de diciembre declaró el estado de sitio. La medida no consiguió detener las protestas y contribuyó a multiplicar la indignación. Las jornadas del 19 y 20 de diciembre terminaron con decenas de muertos y una crisis institucional de enormes proporciones.
Después de abandonar el poder, De la Rúa desarrolló una explicación muy particular de su caída. En distintas entrevistas sostuvo que había existido un complot encabezado por dirigentes peronistas, especialmente Eduardo Duhalde, y que la ofensiva política coincidió con presiones del Fondo Monetario Internacional. Llegó a definir su caída como una especie de “golpe civil”.
Esta interpretación es uno de los puntos más controvertidos de su legado. Es cierto que existía una enorme lucha política entre el oficialismo y el peronismo y que el Gobierno perdió apoyo dentro de su propia coalición. Pero atribuir fundamentalmente el derrumbe a una conspiración externa permite dejar en segundo plano los problemas propios del Gobierno: la recesión, el desempleo, el endeudamiento, la fuga de depósitos, el corralito, la pérdida de autoridad presidencial y la incapacidad para construir una mayoría política.
Incluso De la Rúa reconoció posteriormente que abandonar la Casa Rosada en helicóptero había sido un error por la imagen que produjo. Sin embargo, sostuvo que su renuncia evitó un golpe de Estado y permitió preservar la continuidad democrática.
El verdadero “delirio” político de De la Rúa, entonces, quizás no haya sido una sola decisión, sino la incapacidad de aceptar que su gobierno había perdido el control de la situación. Mientras la sociedad gritaba “que se vayan todos”, el Gobierno todavía buscaba acuerdos parlamentarios y fórmulas de supervivencia.
La historia fue implacable. El 20 de diciembre de 2001, después de fracasar los intentos de formar un gobierno de unidad nacional, De la Rúa presentó su renuncia. Minutos después abandonó la Casa Rosada en helicóptero.
Su tragedia política fue haber llegado a la Presidencia prometiendo normalidad institucional y haber terminado simbolizando, para millones de argentinos, exactamente lo contrario: un Estado paralizado frente a una crisis que ya no podía controlar.
De la Rúa no fue responsable de todos los problemas que llevaron a la Argentina al desastre de 2001. Pero su gran fracaso fue no haber comprendido a tiempo que el país necesitaba algo más que discursos, ajustes y medidas de emergencia: necesitaba recuperar la confianza. Y cuando finalmente comprendió la magnitud del problema, ya era demasiado tarde.
John Wayne Gacy, el payaso asesino
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Pocos nombres producen tanto impacto en la historia criminal estadounidense como John Wayne Gacy. Durante años fue visto por sus vecinos como un hombre trabajador, empresario y miembro activo de su comunidad. Participaba en actividades sociales, organizaba fiestas y, en ocasiones, se disfrazaba de payaso para entretener a niños.
Pero detrás de aquella imagen existía un asesino serial.
Gacy terminó siendo condenado por el asesinato de 33 jóvenes, convirtiéndose en uno de los criminales más infames de Estados Unidos. El FBI colaboró con las autoridades de Illinois durante la investigación.
Su historia es también una advertencia sobre una de las características más inquietantes de algunos asesinos seriales: su capacidad para vivir durante años dentro de una sociedad aparentemente normal.
Un hombre aparentemente común
John Wayne Gacy nació en 1942 en Chicago, Illinois, y durante buena parte de su vida intentó construir una imagen respetable.
Trabajó en distintos negocios y desarrolló una empresa de construcción. Tenía contactos sociales y participaba en actividades de su comunidad.
Pero su vida personal estaba marcada por problemas, conflictos y antecedentes criminales.
En la década de 1960 había sido condenado en Iowa por delitos sexuales contra un adolescente y recibió una pena de prisión. Posteriormente recuperó cierta apariencia de normalidad y regresó a Illinois.
Fue allí donde comenzó el período más terrible de su vida criminal.
El personaje de “Pogo”
La imagen del payaso es inseparable de Gacy.
Utilizaba el personaje de “Pogo the Clown” en fiestas, reuniones y actividades comunitarias. El disfraz y el maquillaje permitían que el hombre que se presentaba como un simpático payaso pudiera ser visto por vecinos y familias como alguien agradable.
La ironía resulta estremecedora.
La figura del payaso, tradicionalmente asociada con diversión infantil, quedó después vinculada para siempre a uno de los asesinos seriales más famosos de Estados Unidos.
Pero es importante recordar que Gacy no asesinaba disfrazado de payaso.
La imagen de “Pogo” se convirtió posteriormente en un elemento central de la mitología alrededor de su caso.
Las víctimas
El FBI señala que Gacy fue condenado por 33 asesinatos de jóvenes de entre 14 y 21 años.
Muchos desaparecieron sin que inicialmente se comprendiera qué les había ocurrido.
Ese es uno de los aspectos más dolorosos de la historia.
Las familias denunciaban desapariciones.
Los jóvenes no regresaban a sus casas.
Y durante un tiempo no existía una explicación capaz de conectar todos los casos.
La investigación tardó años en revelar que detrás de varias desapariciones existía un mismo responsable.
La casa de la muerte
Gacy vivía en una vivienda de la localidad de Norwood Park Township, en el área metropolitana de Chicago.
La casa terminó convirtiéndose en uno de los lugares más famosos de la historia criminal estadounidense.
Bajo la vivienda fueron encontrados numerosos restos humanos.
El descubrimiento transformó completamente la investigación.
Lo que inicialmente podía parecer una sucesión de desapariciones independientes comenzó a revelar la existencia de un asesino serial que había actuado durante años.
La magnitud del hallazgo fue extraordinaria.
Los investigadores llegaron a recuperar numerosos cuerpos y restos en la propiedad.
Gacy había conseguido ocultar durante años una parte fundamental de sus crímenes prácticamente debajo del lugar donde vivía.
El caso que lo derrumbó
La desaparición de Robert Piest, un joven de 15 años, fue decisiva para la investigación.
Piest desapareció en diciembre de 1978 después de haber hablado con Gacy.
La policía comenzó a investigar sus movimientos y descubrió conexiones que condujeron hasta él.
Los investigadores comenzaron a observar la propiedad de Gacy y a reconstruir sus actividades.
La situación cambió rápidamente.
Las autoridades obtuvieron una orden para registrar la vivienda.
Lo que encontraron confirmó los peores temores.
La investigación reveló que la casa escondía restos humanos.
Gacy ya no podía sostener su imagen de empresario respetable.
El descubrimiento de los cuerpos
El registro de la propiedad fue uno de los momentos decisivos del caso.
Los investigadores encontraron restos humanos en diferentes lugares de la vivienda.
La investigación posteriormente permitió identificar a numerosas víctimas.
El FBI conserva documentación relacionada con Gacy y señala que prestó asistencia investigativa a la policía de Illinois durante el caso.
La magnitud de los crímenes convirtió la investigación en una de las más importantes de su época.
También permitió demostrar algo que las autoridades habían tardado años en comprender: las desapariciones de numerosos jóvenes no eran hechos aislados.
Formaban parte de una serie.
El juicio
Gacy fue llevado a juicio en 1980.
La evidencia acumulada era abrumadora.
Fue declarado culpable de 33 asesinatos.
El caso se convirtió inmediatamente en uno de los procesos criminales más importantes de Estados Unidos.
La condena a muerte fue dictada en Illinois.
Gacy permaneció en el corredor de la muerte durante años mientras sus abogados presentaban diferentes recursos.
Mientras tanto, investigadores y especialistas continuaron estudiando su comportamiento.
El FBI recuerda que agentes de su Unidad de Ciencias del Comportamiento entrevistaron a Gacy como parte de los esfuerzos iniciales por comprender el comportamiento de los asesinos seriales. El FBI también señala que aquellos trabajos contribuyeron al desarrollo de técnicas de análisis criminal.
¿Por qué lo hacía?
Los asesinos seriales suelen presentar combinaciones complejas de motivaciones, fantasías, necesidades de control y rasgos de personalidad.
En el caso de Gacy se ha hablado extensamente de dominación, violencia sexual y necesidad de controlar a sus víctimas.
Pero no existe una explicación simple capaz de responder por qué una persona decide asesinar repetidamente.
Tampoco debe confundirse enfermedad mental con criminalidad.
La inmensa mayoría de las personas que padecen problemas de salud mental no son violentas.
Gacy fue responsable de sus actos criminales y fue juzgado y condenado por ellos.
El hombre detrás del personaje
Quizás la parte más inquietante del caso no sea el payaso.
Es el hombre.
Gacy podía conversar con vecinos.
Podía hacer negocios.
Podía participar en actividades comunitarias.
Podía presentarse ante otros como una persona completamente normal.
Y precisamente esa capacidad de mantener una doble vida dificultó durante años que los demás comprendieran lo que realmente estaba sucediendo.
La historia de Gacy demuestra que los asesinos seriales no necesariamente tienen la apariencia que la sociedad imagina.
No todos viven aislados.
No todos parecen peligrosos.
Algunos pueden construir cuidadosamente una identidad social que les permita ocultar sus crímenes.
El final
Después de pasar años en prisión, John Wayne Gacy agotó sus recursos legales.
Fue ejecutado mediante inyección letal el 10 de mayo de 1994 en el Centro Correccional de Stateville, Illinois.
Su ejecución puso fin a la vida del hombre.
Pero no cerró completamente el caso.
Durante décadas, investigadores continuaron trabajando para identificar víctimas cuyos nombres no habían podido establecerse.
La ciencia forense moderna permitió posteriormente resolver algunos de esos misterios.
Eso demuestra que una investigación criminal puede continuar mucho después de que el acusado haya sido condenado.
El verdadero significado del caso
Gacy se convirtió en una figura de la cultura popular.
Películas, libros, documentales y programas de televisión han reproducido su historia.
Su rostro maquillado como “Pogo” se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del true crime.
Pero existe un peligro en convertir a un asesino serial en una celebridad.
Cuando se habla demasiado del criminal, las víctimas pueden desaparecer nuevamente detrás de su sombra.
Ellos fueron el centro verdadero de esta tragedia.
Eran jóvenes con familias, amigos, proyectos y vidas que fueron brutalmente interrumpidas.
El payaso que no era un monstruo de película
La historia de John Wayne Gacy es aterradora precisamente porque no pertenece al mundo de la ficción.
No era un monstruo sobrenatural.
Era un hombre que vivía dentro de una comunidad.
Construyó una apariencia de normalidad.
Y utilizó esa apariencia para ocultar una cadena de asesinatos.
El FBI registra oficialmente 33 víctimas por las cuales fue condenado.
El caso también dejó una enseñanza fundamental para la criminología: la apariencia social de una persona no puede sustituir a una investigación seria cuando existen desapariciones, denuncias y evidencias que requieren explicación.
John Wayne Gacy murió en 1994.
Pero su nombre continúa asociado con una de las preguntas más inquietantes del crimen estadounidense:
¿Cómo pudo un hombre que se disfrazaba de payaso para hacer reír a los demás esconder durante tantos años una realidad tan terrible?
La respuesta está en la capacidad humana para construir máscaras.
Y quizás esa sea la verdadera historia de John Wayne Gacy.
No la del payaso.
Sino la del hombre que aprendió a esconderse detrás de él.
Sebastián Figueroa: el violador serial de Quilmes descubierto por su ADN
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Durante años, cuatro ataques sexuales cometidos en Quilmes permanecieron como investigaciones separadas. Las víctimas eran distintas, las fechas también y no existía una identificación definitiva del responsable. Sin embargo, había algo que permanecía intacto: una evidencia biológica.
Finalmente, un cruce realizado por el Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires permitió establecer una conexión que durante años había permanecido oculta. El perfil genético encontrado en diferentes investigaciones coincidía con el de Sebastián Ariel Figueroa, un hombre que ya tenía antecedentes por delitos sexuales.
En julio de 2026, el Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Quilmes lo condenó a 30 años de prisión por cuatro ataques sexuales y robos cometidos entre 2010 y 2013. La sentencia convirtió el caso en un ejemplo particularmente importante del papel que puede desempeñar la genética forense en la investigación de delitos seriales.
Un patrón que se repitió durante años
Los cuatro episodios ocurrieron en el partido de Quilmes y presentaron características similares. El agresor abordaba a mujeres jóvenes, utilizaba amenazas y armas para someterlas y, en distintos casos, las trasladaba hasta lugares apartados.
El primer ataque probado ocurrió en julio de 2010. La víctima tenía 18 años y se dirigía a trabajar cuando fue interceptada. El agresor la amenazó con un arma blanca, la obligó a desplazarse y posteriormente abusó sexualmente de ella. También le robó pertenencias.
La joven quedó profundamente afectada. Según declaró durante el proceso judicial, después del ataque sufrió miedo, problemas de sueño y dificultades para recuperar una vida normal. El impacto no terminó cuando terminó la agresión: continuó durante años.
El segundo hecho ocurrió el 31 de enero de 2012. La víctima tenía 15 años y presentaba una discapacidad intelectual. Figueroa la conocía del barrio y utilizó esa familiaridad para convencerla de acompañarlo en una motocicleta. La llevó hasta un descampado, donde cometió el abuso.
El tercer ataque probado ocurrió en abril de 2013. La víctima era una adolescente de 13 años que se dirigía hacia la escuela. El agresor la amenazó con un arma de fuego y la llevó hasta un terreno baldío, donde abusó de ella. También le robó el teléfono celular.
En diciembre de 2013 se produjo un cuarto ataque contra otra joven de 18 años. Nuevamente apareció un elemento común: una mujer que se desplazaba por la vía pública era interceptada, amenazada y llevada hacia un lugar aislado.
Las similitudes entre los casos permitieron comenzar a comprender que no se trataba de episodios independientes. Existía un patrón.
La huella que nunca desapareció
La investigación demuestra una de las características más importantes de la criminalística moderna: un delincuente puede desaparecer durante años, pero resulta mucho más difícil hacer desaparecer una evidencia genética.
En las investigaciones originales se habían obtenido muestras biológicas. Durante mucho tiempo no pudieron ser vinculadas con una persona determinada.
El punto de inflexión llegó cuando esas muestras fueron incorporadas y comparadas mediante el Banco de Datos Genéticos bonaerense.
El organismo detectó que perfiles genéticos provenientes de distintas causas correspondían al mismo individuo. Además, ese perfil coincidía con uno que ya se encontraba registrado debido a una condena anterior de Figueroa por un delito sexual.
A partir de esa coincidencia se pudo orientar la investigación hacia él. Posteriormente se obtuvo una nueva muestra genética y se realizó el cotejo correspondiente, fortaleciendo la identificación.
La Suprema Corte bonaerense destacó que fue la primera vez que en la Justicia provincial un caso de estas características llegó a juicio y terminó en una condena después de que el acusado fuera individualizado mediante el entrecruzamiento de muestras de víctimas con perfiles almacenados en el Banco de Datos Genéticos.
Un antecedente que ya existía
Según las investigaciones periodísticas sobre el caso, en 2016 había sido condenado a tres años de prisión en suspenso por un abuso simple en concurso con privación ilegítima de la libertad ocurrido en 2015.
Aquella condena terminó siendo fundamental para la investigación posterior porque su perfil genético quedó incorporado a los registros correspondientes.
En otras palabras, un delito cometido años después permitió descubrir conexiones con hechos mucho más antiguos.
El caso demuestra la importancia de conservar y cruzar información entre distintas investigaciones. Durante años, los cuatro ataques de Quilmes fueron expedientes separados. La genética permitió encontrar el hilo conductor.
El juicio
Durante el juicio oral, la Fiscalía sostuvo que Figueroa era responsable de los cuatro ataques. La acusación estuvo a cargo de la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena.
Los jueces Fernando Ernesto Celesia, María Cecilia Maffei y Analía Verónica Reyes integraron el Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Quilmes.
La Fiscalía había solicitado una pena de 45 años. Finalmente, el tribunal impuso 30 años de prisión.
La condena tuvo en cuenta no solamente la evidencia genética, sino también los testimonios de las víctimas, informes médicos y psicológicos y las demás pruebas reunidas durante años de investigación.
Antes de conocerse la sentencia, Figueroa tuvo la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras y pidió perdón a las víctimas y a sus familias. Pero las disculpas no borraron las consecuencias de los ataques ni modificaron la evidencia presentada durante el proceso.
Más que un caso policial
El caso Figueroa tiene una dimensión que va mucho más allá de la condena de un delincuente.
Las víctimas tuvieron que esperar años para que distintas investigaciones encontraran una conexión. Durante ese tiempo, cada una tuvo que enfrentar individualmente las consecuencias del trauma.
La utilización del ADN permitió finalmente transformar cuatro historias aparentemente aisladas en una investigación común.
También demuestra la importancia de que las instituciones compartan información. Un agresor serial puede beneficiarse de las divisiones entre expedientes, jurisdicciones y organismos. Una base de datos capaz de cruzar evidencias puede hacer exactamente lo contrario: unir las piezas.
La Suprema Corte bonaerense señaló que su Banco de Datos Genéticos almacena perfiles obtenidos de evidencias biológicas de investigaciones por delitos contra la integridad sexual y perfiles correspondientes a imputados o condenados. El objetivo es precisamente permitir comparaciones que puedan ayudar a identificar responsables.
¿Puede haber más víctimas?
Este es uno de los interrogantes que todavía rodean el caso.
Las autoridades y medios señalaron que existen otras investigaciones relacionadas con Figueroa. Eso no significa que esas causas ya estén judicialmente probadas ni que puedan atribuirse automáticamente al condenado.
La distinción es fundamental: una condena establece responsabilidades por hechos concretos. Otros casos deberán ser investigados y, si corresponde, llevados ante la Justicia con sus propias pruebas.
Por eso tampoco resulta correcto afirmar que Figueroa sea responsable de todos los ataques sexuales no resueltos de la zona.
Lo que sí está probado judicialmente es la responsabilidad por los cuatro hechos incluidos en la condena de 2026.
La importancia del ADN
Quizá la mayor enseñanza del caso sea que la tecnología puede cambiar completamente una investigación.
En 2010, cuando ocurrió el primer ataque, la genética ya era una herramienta importante, pero todavía quedaban enormes posibilidades de mejorar la manera en que se almacenaban y comparaban los perfiles.
Años después, una muestra biológica aparentemente anónima pudo encontrar una coincidencia dentro de una base de datos.
El agresor había dejado una huella invisible.
No importó cuánto tiempo hubiera pasado. No importó que los expedientes hubieran avanzado por caminos diferentes. La evidencia genética permitió reconstruir el vínculo.
La historia de Sebastián Figueroa termina, por ahora, con una condena de 30 años de prisión. Pero el aspecto más significativo del caso no es solamente la duración de la pena. Es la manera en que una investigación que parecía fragmentada pudo finalmente encontrar al responsable.
En los delitos seriales, el tiempo suele jugar a favor del criminal. En este caso ocurrió lo contrario.
El tiempo no destruyó la evidencia. La evidencia esperó. Y finalmente habló.
Lo mas visto ♣ Set 22, 2026
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Setiembre 22, 2026
Cuando el amor termina en tragedia
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Hay crímenes que parecen incomprensibles. Dos personas que alguna vez se amaron, compartieron una casa, tuvieron hijos o construyeron durante años una vida en común terminan enfrentadas en un escenario de violencia que puede acabar con una muerte. En Estados Unidos, estos casos suelen ser llamados en el lenguaje periodístico “crímenes pasionales”, aunque esa expresión puede resultar engañosa.
No existe una categoría jurídica única llamada “muerte pasional”. Para la justicia, se trata de homicidios que pueden tener diferentes circunstancias y motivaciones. Sin embargo, una parte de ellos ocurre dentro de relaciones íntimas y está relacionada con celos, separación, posesividad, conflictos sentimentales o violencia doméstica.
El fenómeno es mucho más serio de lo que podría sugerir la expresión “pasional”.
Cuando los celos se convierten en violencia
Los celos pueden aparecer en cualquier relación. El problema comienza cuando dejan de ser una emoción pasajera y se transforman en control, amenazas, persecución u obsesión.
Una persona puede comenzar preguntando constantemente dónde está su pareja, con quién habla o por qué salió. Después puede intentar controlar sus amistades, su dinero, su teléfono o sus movimientos.
En los casos más peligrosos, la ruptura de la relación se convierte en el detonante.
La persona abandonada puede interpretar la separación como una humillación o una pérdida de control. En lugar de aceptar que la relación terminó, intenta recuperarla mediante amenazas o violencia.
El Instituto Nacional de Justicia ha identificado entre los factores asociados con los homicidios-suicidios familiares la existencia previa de violencia doméstica, amenazas, acceso a armas y determinados problemas relacionados con salud mental o consumo de sustancias. También señala que los comportamientos posesivos y celosos aparecen con frecuencia en estos episodios.
Una realidad especialmente peligrosa para las mujeres
Las estadísticas estadounidenses muestran que las mujeres enfrentan un riesgo particularmente importante dentro de las relaciones íntimas.
Según la Oficina de Estadísticas de Justicia, en 2023 la tasa de homicidio cometido por una pareja íntima fue de 0,9 por cada 100.000 mujeres, frente a 0,5 por cada 100.000 hombres.
Otra investigación de la misma agencia encontró que, entre las víctimas femeninas de homicidio en 2021, aproximadamente el 34% fueron asesinadas por una pareja íntima. Para los hombres, la proporción fue de alrededor del 6%.
Estos números ayudan a desmontar una idea equivocada: la “muerte pasional” no es simplemente una pelea de pareja que se salió de control.
En numerosos casos existe detrás una historia de violencia, control, amenazas o intimidación.
El momento de la separación
Uno de los momentos más peligrosos puede producirse cuando una persona intenta abandonar una relación violenta.
El agresor puede sentir que está perdiendo definitivamente el control sobre la víctima. Por eso, investigadores estadounidenses han estudiado especialmente las amenazas realizadas durante el proceso de separación.
El National Institute of Justice señala que el período inmediatamente posterior a que una mujer abandona a una pareja abusiva puede ser especialmente peligroso.
Esto explica por qué las organizaciones dedicadas a la violencia doméstica recomiendan elaborar planes de seguridad cuando existe una relación abusiva.
La frase “me voy” puede ser emocionalmente sencilla de pronunciar, pero en determinadas circunstancias puede representar el comienzo de una etapa de alto riesgo.
El arma que transforma una crisis en tragedia
Estados Unidos presenta además una circunstancia particular: la enorme disponibilidad de armas de fuego.
Una discusión puede terminar en gritos. Una persona puede abandonar la vivienda y la situación puede terminar allí.
Pero cuando existe acceso inmediato a un arma, una reacción impulsiva puede convertirse en una muerte en cuestión de segundos.
El National Institute of Justice ha señalado que las armas aparecen con mucha frecuencia en los casos de homicidio-suicidio familiar y que su disponibilidad constituye un importante factor de riesgo.
Esto no significa que todas las personas que poseen armas sean violentas. Significa que, en una situación de extrema tensión, el acceso a un arma puede aumentar enormemente las consecuencias de una conducta impulsiva.
Celos y homicidio-suicidio
Uno de los escenarios más dramáticos es el llamado homicidio-suicidio: una persona mata a su pareja y después se quita la vida.
Un estudio publicado en 2024 utilizando datos del National Violent Death Reporting System analizó 5.335 casos de homicidios de parejas íntimas ocurridos entre 2016 y 2020. La investigación encontró que los celos estaban registrados como factor precipitante en el 9% de los casos de homicidio-suicidio, frente al 6% de los homicidios de pareja sin suicidio posterior. Los autores encontraron además que los casos de homicidio-suicidio tenían 3,5 veces mayores probabilidades de registrar celos como acontecimiento precipitante.
Los números no significan que los celos sean la explicación de todos estos asesinatos.
Significan que constituyen una señal importante dentro de determinados casos.
La expresión “crimen pasional” puede ocultar el problema
Existe otro problema con la expresión.
Hablar de “pasión” puede hacer parecer que el homicida perdió momentáneamente el control debido a un amor demasiado intenso.
Pero matar a una pareja no es una demostración extrema de amor.
Con frecuencia, detrás del crimen aparecen conceptos muy diferentes: posesión, dominación, resentimiento, deseo de castigar o incapacidad para aceptar la autonomía de la otra persona.
Por eso muchos especialistas prefieren hablar de homicidio de pareja íntima o violencia letal de pareja.
El lenguaje importa.
Decir “la mató por amor” puede convertir al agresor en protagonista romántico de una historia cuyo verdadero protagonista debería ser la víctima.
También existen hombres víctimas
Aunque las mujeres representan una proporción mucho mayor de las víctimas de homicidios cometidos por parejas íntimas, los hombres también pueden ser víctimas.
Los datos del Bureau of Justice Statistics muestran que en 2023 los hombres también sufrieron homicidios cometidos por parejas íntimas, aunque a una tasa inferior a la de las mujeres.
Por eso el problema debe analizarse desde una perspectiva amplia.
No se trata simplemente de hombres contra mujeres.
Se trata de violencia dentro de relaciones humanas cuando una persona considera que tiene derecho a controlar, castigar o destruir a otra.
Las señales antes de la tragedia
Sin embargo, algunas investigaciones muestran que la violencia extrema puede estar precedida por señales.
Amenazas.
Persecución.
Violencia física.
Acoso.
Control extremo.
Amenazas de suicidio.
Amenazas contra los hijos.
Amenazas de matar a la pareja.
Aumento de la violencia después de una separación.
El problema es que familiares, amigos e incluso las propias víctimas pueden interpretar algunos de estos comportamientos como simples problemas sentimentales.
“Está celoso.”
“Está sufriendo.”
“Todavía me ama.”
“Solamente está enojado.”
En determinadas circunstancias, esas explicaciones pueden ser peligrosamente equivocadas.
Una tragedia que afecta a toda la familia
Cuando ocurre un homicidio de pareja, no mueren solamente dos vidas.
Quedan hijos sin padres.
Familias destruidas.
Amigos traumatizados.
Vecinos afectados.
Niños que pueden crecer preguntándose por qué uno de sus progenitores mató al otro.
Y en los casos de homicidio-suicidio, la tragedia puede alcanzar dimensiones todavía mayores.
El National Institute of Justice utiliza el término familicide para describir algunos casos en los que una persona mata a su pareja, a sus hijos y posteriormente se suicida. Aunque son casos poco frecuentes, reciben una enorme atención debido a su devastador impacto.
El verdadero mensaje
La llamada “muerte pasional” no debería entenderse como una historia de amor que terminó mal.
Es una historia de violencia.
El amor puede terminar en tristeza, separación, divorcio o recuerdos dolorosos. Pero una ruptura no convierte a una persona en propiedad de otra.
Nadie tiene derecho a matar porque fue abandonado.
Nadie tiene derecho a matar porque descubrió una infidelidad.
Nadie tiene derecho a matar porque siente celos.
Y nadie tiene derecho a decidir que, si la relación termina, la otra persona tampoco debe seguir viviendo.
Estados Unidos ha estudiado durante décadas estos crímenes y ha desarrollado herramientas para identificar factores de riesgo. Los datos muestran que la violencia íntima puede llegar al extremo del homicidio y que los antecedentes de abuso, las amenazas, los celos extremos y el acceso a armas pueden ser señales particularmente importantes.
La conclusión más importante, por eso, no está en el asesinato.
Está en todo lo que ocurre antes.
Una amenaza puede ser una advertencia.
Un episodio de violencia puede ser una advertencia.
Una persecución puede ser una advertencia.
Una amenaza de muerte debe tomarse seriamente.
La tragedia que aparece en la primera página de un periódico puede haber comenzado meses o incluso años antes, dentro de una relación que desde afuera parecía completamente normal.
Por eso, más que hablar de “crímenes pasionales”, quizás deberíamos hablar de muertes anunciadas por señales que no siempre fueron escuchadas.
Porque cuando el amor se transforma en posesión, los celos en control y el control en violencia, ya no estamos ante una historia de pasión.
Estamos ante una tragedia que puede terminar en asesinato.
Trump solicita a la Corte Suprema que levante el bloqueo al plan del Servicio Postal para restringir el voto por correo
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La administración Trump solicitó a la Corte Suprema que levante el bloqueo al plan del Servicio Postal para restringir el voto por correo en las elecciones de medio término, pero aspectos clave siguen suspendidos por una orden temporal de un tribunal federal. El voto por correo continúa operando bajo las normas vigentes, y se espera que el Servicio Postal entregue las boletas con normalidad por el momento. El plan requeriría que los estados compartan las listas de votantes con el Servicio Postal y adjunten códigos de barras a los sobres de las boletas, y el Servicio Postal se compromete a no entregar boletas a funcionarios que no cumplan con estos requisitos.
Los expertos afirman que el momento es demasiado tardío para una implementación sin contratiempos en las elecciones de medio término, y un informante alega que los problemas con las pruebas y la verificación de sobres podrían poner en peligro la entrega oportuna. La Corte Suprema aún no se ha pronunciado sobre la legalidad del plan, habiendo abordado únicamente cuestiones de procedimiento en agosto.
La administración ha solicitado a la Corte Suprema que levante el bloqueo ordenado por el tribunal al plan del Servicio Postal, que busca restringir el voto por correo antes de las elecciones de medio término.
Un juez federal en Boston emitió una orden de restricción temporal que impide la entrada en vigor de partes clave del plan, incluidos los requisitos estatales.
Según la norma propuesta, los funcionarios electorales estatales compartirían con el Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) las listas de votantes por correo y sus direcciones, y los sobres de las papeletas llevarían códigos de barras específicos.
El USPS ha declarado que rechazará la entrega a las jurisdicciones que no cumplan con los nuevos requisitos, lo que retrasará la entrega de algunas papeletas.
Carolina del Norte comenzó a enviar las papeletas de voto por correo al inicio de la temporada electoral, y muchos otros estados tienen previsto hacer lo mismo a finales de mes.
Un denunciante alega que el portal en línea del USPS para recopilar datos de votantes no se probó adecuadamente y que las políticas de verificación de sobres podrían impedir la entrega oportuna de las papeletas.
Detienen a un pirómano por provocar incendios cerca de los incendios forestales que asolan Nevada
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Un sospechoso de incendio provocado, de 29 años, fue arrestado cerca de Reno tras el hallazgo de un pequeño incendio de maleza, vinculado a una ignición deliberada, junto con materiales para iniciar el fuego. Los investigadores relacionaron el incidente con los grandes incendios que asolan la frontera entre California y Nevada, donde más de 200.000 acres han sido arrasados y se están llevando a cabo evacuaciones. Las autoridades señalaron que los tres incendios principales —Hawk, Bug y Stallion— han sido controlados en gran medida, aunque el incidente subraya los riesgos persistentes y la sospecha de incendios provocados por el hombre.
El arresto se produjo después de que las autoridades encontraran al sospechoso en un negocio cercano y hallaran pruebas en el lugar. La investigación continúa para determinar los motivos y las acciones exactas. El caso pone de relieve la magnitud de los esfuerzos para combatir los incendios y el potencial de nuevos brotes a medida que avanza la contención.
Entre las pruebas recuperadas en el lugar se encontraban troncos partidos, líquido para encendedores y otros materiales para iniciar fuego, lo que respalda la hipótesis de que el incendio fue intencional y no accidental. Fue trasladado al Centro de Detención del Condado de Washoe para ser procesado por el cargo de incendio premeditado.
Los incendios forestales a lo largo de la frontera entre Nevada y California arrasaron aproximadamente 200,000 acres en agosto, lo que complicó las evacuaciones y las labores de respuesta. Los incendios Hawk, Bug y Stallion se consideran los sucesos más importantes de la región. El incendio Bug, por sí solo, arrasó unas 94 000 acres, mientras que el Stallion afectó a unas 41 000 acres. Las autoridades han descrito la contención como un proceso en curso, no completado.
Decenas de viviendas resultaron destruidas por los incendios, lo que subraya la gravedad de la situación y las molestias ocasionadas a los residentes. Las autoridades han indicado que los incendios fueron provocados por individuos, si bien continúan investigando las acciones precisas que los originaron y si existió un patrón coordinado.
El caso sigue bajo investigación mientras la fiscalía prepara el caso de incendio provocado y las autoridades evalúan posibles vínculos con la actividad de incendios en curso en la zona. Las medidas de contención continúan evolucionando a medida que los equipos trabajan para prevenir nuevos brotes.
El incidente ocurrió en medio de un amplio operativo de extinción de incendios en toda la región, lo que ilustra la tensión entre la rápida supresión y el riesgo de incendios adicionales cuando las condiciones lo permiten, e indica que se esperan más actualizaciones a medida que avancen las investigaciones.
El Lago Yehuin, el lugar donde una niña desapareció para siempre
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En el corazón de Tierra del Fuego existe un lago de una belleza extraordinaria. Sus aguas transparentes, los bosques de lengas y el silencio de los paisajes australes hacen del Lago Yehuin uno de esos lugares que parecen pertenecer a otro mundo.
Pero Yehuin también está asociado con una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de Tierra del Fuego.
El 10 de diciembre de 1989, un paseo familiar terminó convertido en una pesadilla. Una embarcación se dio vuelta en medio del lago y sus doce ocupantes cayeron a las frías aguas: tres adultos y nueve niños y adolescentes.
Ninguno sobrevivió.
Y una de las víctimas, una niña de apenas diez años, nunca fue encontrada.
Desde entonces, alrededor del Lago Yehuin nació una leyenda oscura: algunos aseguran que, durante determinadas noches, pueden escucharse ruidos en el agua, chapoteos y hasta el llanto de una niña.
La tragedia es real.
Los fantasmas pertenecen al territorio de la leyenda.
Y quizás precisamente por eso la historia resulta todavía más inquietante.
El domingo que terminó en tragedia
Era domingo 10 de diciembre de 1989.
El verano se aproximaba y varias familias de Río Grande habían llegado a la zona del Lago Yehuin para pasar el día.
El lago, situado en el centro de Tierra del Fuego, era entonces un lugar mucho más aislado que en la actualidad. Sus aguas podían parecer tranquilas, pero escondían un peligro evidente: temperaturas extremadamente bajas.
Tres adultos decidieron salir a navegar.
Eran Mario Sura, Pedro “Cacho” Gallardo y Carlos Santana.
Con ellos subieron nueve chicos.
Cristian Sura tenía solamente cinco años.
Carolina Gallardo, diez.
Daniel Gallardo, siete.
Fernando Santana, dieciséis.
Rodrigo Muñoz, diez.
Arturo Muñoz, doce.
Cristian Muñoz, doce.
Fernando Saldivia, siete.
Y Fabián Alvarado, seis.
En total eran doce personas.
El paseo que debía durar unos minutos se convirtió en una tragedia que todavía permanece en la memoria de los fueguinos.
El vuelco
Cuando la embarcación se encontraba en una zona alejada de la costa, ocurrió el accidente.
Las crónicas posteriores difieren en algunos detalles sobre la causa exacta. Se mencionaron diferentes hipótesis relacionadas con el estado y las características de la embarcación, el peso de los pasajeros, el oleaje y otros factores.
Lo que sí está fuera de discusión es el resultado.
La embarcación se dio vuelta.
Los doce ocupantes terminaron en las aguas del lago.
No llevaban elementos adecuados de supervivencia y el frío hacía prácticamente imposible permanecer mucho tiempo en el agua.
La tragedia ocurrió rápidamente.
Para las familias que habían quedado en la costa comenzó entonces una espera desesperante.
Al principio existía esperanza.
Quizás alguien había conseguido alcanzar la orilla.
Quizás algunos estaban refugiados en algún sector del bosque.
Quizás aparecerían.
Pero las horas pasaron.
Y las esperanzas comenzaron a desaparecer.
La búsqueda
La respuesta fue enorme.
Personas de Río Grande y de otros lugares participaron en los rastrillajes. Se utilizaron helicópteros y diferentes equipos de rescate.
La búsqueda se extendió durante días.
Las condiciones eran extremadamente difíciles. El agua fría, la profundidad y las características del fondo complicaban enormemente las tareas.
Finalmente comenzaron a aparecer los cuerpos.
Primero fueron encontrados algunos de los desaparecidos.
Después, buzos y pescadores experimentados en aguas frías colaboraron para localizar la embarcación hundida.
La escena encontrada en el fondo del lago fue devastadora.
La embarcación estaba allí, junto con gran parte de las víctimas.
Pero faltaba una persona.
Carolina Gallardo.
Tenía diez años.
La niña que nunca apareció
Esta es la parte más misteriosa de la historia.
Después de localizar la embarcación y recuperar los cuerpos, la búsqueda de Carolina continuó.
Se revisaron las aguas.
Se recorrieron las orillas.
Se exploraron sectores del bosque.
Pero Carolina no apareció.
Nunca.
Su desaparición convirtió una tragedia terrible en un misterio que todavía genera preguntas.
¿Qué ocurrió con ella?
¿Fue arrastrada por alguna corriente?
¿Quedó atrapada en algún sector profundo del lago?
¿Su cuerpo fue llevado hacia un lugar que los buscadores nunca pudieron localizar?
No existe una respuesta definitiva.
Y precisamente esa ausencia alimentó la imaginación popular.
Nació la leyenda
Después de la tragedia comenzaron a circular historias sobre el Lago Yehuin.
Algunas personas aseguraron haber escuchado sonidos extraños cerca del agua.
Otros relatos hablan de chapoteos cuando no había nadie navegando.
También surgieron historias sobre una niña que podía aparecer fugazmente en las proximidades del lago.
En algunas versiones, se trataría del espíritu de Carolina.
Según estas historias, la niña continuaría buscando el camino hacia su familia.
Otros relatos dicen que quienes permanecen solos junto al lago pueden escuchar un llanto procedente del agua.
Estas historias forman parte del folklore posterior a la tragedia, pero no existe evidencia verificable de que se produzcan apariciones sobrenaturales.
La historia real, sin embargo, ya es suficientemente estremecedora.
El silencio de Yehuin
Quizás lo que más impresiona del lugar no sea una aparición.
Es el silencio.
Un lago rodeado de bosque.
Una enorme extensión de agua.
Una costa donde apenas se escucha el viento.
Y debajo de esa superficie está el recuerdo de aquella tarde de diciembre.
Para quienes conocieron a las familias, Yehuin dejó de ser simplemente un paisaje.
Se convirtió en un lugar asociado para siempre con una pérdida.
Durante un tiempo, muchas personas dejaron de concurrir al lago debido al impacto emocional de lo ocurrido.
Una cruz frente al lago
En 1990 se colocó una cruz de troncos y una placa cerca del embarcadero como homenaje a las víctimas.
El monumento representa algo más importante que una historia de fantasmas.
Representa memoria.
Porque detrás de los relatos sobrenaturales existieron doce personas reales.
Doce vidas.
Doce familias.
Nueve niños que habían salido a pasar un domingo.
Y una niña cuyo cuerpo nunca pudo ser recuperado.
Décadas después, las autoridades de Río Grande establecieron el 10 de diciembre como fecha conmemorativa para recordar la tragedia.
¿Hay fantasmas en el Lago Yehuin?
La pregunta resulta inevitable.
¿Es posible que el espíritu de Carolina continúe allí?
Desde el punto de vista histórico y científico, no existe evidencia que permita afirmar que una aparición sobrenatural recorra las costas de Yehuin.
Pero las leyendas no siempre nacen de la nada.
A veces nacen del dolor.
Una comunidad sufre una tragedia que no consigue olvidar y, con el paso de los años, transforma ese recuerdo en una historia.
El caso de Yehuin tiene todos los elementos necesarios para crear una leyenda.
Un lago remoto.
Una tragedia inexplicable.
Niños entre las víctimas.
Una niña desaparecida cuyo cuerpo jamás fue encontrado.
Una búsqueda que no consiguió resolver el misterio.
Y un paisaje silencioso y extraordinariamente aislado.
Es fácil comprender cómo nació el mito.
La verdadera historia de terror
Quizás la parte más aterradora de Yehuin no sea imaginar una niña caminando por la costa durante la noche.
Es imaginar aquella tarde.
Doce personas embarcándose para realizar un paseo.
Familiares esperando en la orilla.
La embarcación alejándose.
Y, de repente, desapareciendo.
Después, el silencio.
Las familias mirando el agua.
Los rescatistas buscando durante días.
Los cuerpos apareciendo lentamente.
Y finalmente una ausencia que nunca pudo ser explicada completamente.
Carolina no volvió.
El lago conservó su secreto.
Epílogo
Hoy, el Lago Yehuin continúa siendo un lugar de enorme belleza natural. Quienes llegan pueden pescar, caminar, acampar y contemplar uno de los paisajes más extraordinarios de Tierra del Fuego.
Pero para quienes conocen su historia, las aguas nunca parecen completamente tranquilas.
Porque debajo de ese espejo transparente permanece una tragedia ocurrida hace décadas.
Y cuando cae la noche, el viento atraviesa los árboles, las aguas golpean lentamente la costa y el bosque queda completamente oscuro.
Entonces vuelve la leyenda.
Dicen que a veces se escucha un pequeño chapoteo.
Después otro.
Y después, un sonido parecido al llanto de una niña.
No sabemos si alguien realmente lo escuchó.
No sabemos si fue el viento, el agua o simplemente la imaginación humana enfrentada con un recuerdo terrible.
Lo único que sabemos con certeza es mucho más triste:
el 10 de diciembre de 1989, doce personas murieron en el Lago Yehuin. Nueve eran niños. Y Carolina Gallardo, de diez años, nunca regresó a casa.
Quizás por eso Yehuin sigue produciendo miedo.
No porque sepamos que allí habitan fantasmas.
Sino porque hay lugares donde la tragedia dejó una huella tan profunda que el tiempo nunca consiguió borrarla.
La Justicia absolvió a De Vido y condenó a José López y a los hermanos Schoklender
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El Tribunal Oral Criminal (TOC) N°5 absolvió al exministro de Planificación Federal Julio de Vido en la causa Sueños Compartidos, y condenó a los exfuncionarios kirchneristas José López y Abel Fatala y a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender a penas de menos de tres años.
También fueron absueltos Carlos Castellano, exfuncionario del Ministerio de Planificación; Daniel Freidin, exasesor de Fatala; y Daniel Nasif y Karina Nasif, exfuncionarios provinciales de Santiago del Estero.
El veredicto fue dictado por los jueces Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg en los tribunales de Comodoro Py 2002, un día antes de que prescribiera la acción penal según el plazo considerado por la Fiscalía.
López, exsecretario de Obras Públicas, y Fatala, exsubsecretario de Obras Públicas, fueron sentenciados a 2 años y 9 meses de prisión condicional e inhabilitación perpetua como coautores del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
Sergio y Pablo Schoklender, exapoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, recibieron condenas a 2 años y 8 meses y 2 años 4 meses de prisión condicional, respectivamente, como partícipes necesarios.
De esta forma, el tribunal adoptó penas menores a las solicitadas por el fiscal Diego Velasco, quien había pedido penas de 6 años para De Vido, López, Fatala y los Schoklender y de 4 años para el resto de los imputados.
Al comienzo de la audiencia, los magistrados rechazaron los planteos de las defensas por insubsistencia de la acción penal por vulneración del plazo razonable, prescripción de la acción penal y nulidad de los alegatos de los acusadores.
Por otro lado, por mayoría el tribunal dispuso el decomiso de los bienes cautelados por una suma de $206.438.454,05, el cual se determinó como el monto desviado de los fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales. Deberá ser ajustado al momento en el que la sentencia adquiera firmeza”.
La jueza Palliotti también anunció que se fijó una audiencia para el 13 de noviembre a las 17:00 en la que se leerán los fundamentos de las condenas y absoluciones.
El juicio había comenzado en marzo pasado sobre la causa que involucraba a la fundación ‘Sueños Compartidos’, que investigó el desvío de fondos públicos, estimados en más de $206 millones de pesos, que el Estado Nacional había destinado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Fue para la construcción de viviendas sociales, pero el programa funcionó con serias irregularidades entre los años 2005 y 2011, con la realización de obras públicas con sobreprecios e, incluso, sin licitación.
Equivocar el arco (El impulso del instinto básico)
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Ante una intimidacion (o simplemente una presión) no es una debilidad indagar unas concretas cuestiones previas a la acción de respuesta ¿porque fui agredido? ¿Cuál es la posición del que me agrede? ¿Hay alguna razón en el contexto que impulse el hostigamiento?
Desde Canadá recibir la exigencia de Trump a que se conviertan en el estado 51 de EEUU es un menosprecio (disimulado de aprecio) y rozando la agresión pero, inocuo si se mantiene en palabras.
Las posibilidades de una devuelta con firmeza subiendo el precio a la supuesta necesidad de Trump y de ella obtener provechos redituables fue dejada pasar por Canadá
Posiblemente la desconsideración hacia Trump en su primer mandato (un trato casi Europeo) que Canadá le dirigió puede ser el motivo del errático camino de respuestas bajo la suposición de que las palabras amenazantes de Trump obedecen a una devolución bravucona a aquel destrato (Trump no fue tenido seriamente en cuenta como estadista en ese contexto de progresismo y wokismo que ya parece tan lejano).
América no es un bloque a imaginar, es un hecho geográfico y concreto que toma relevancia especial en su distancia lineal e ideológica de las guerras convencionales (fuego abierto) con las que los gobernantes con iluminaciones divinas o cargas de pasado esplendoroso ido sacuden al planeta justo al otro lado de América.
Nuestra costumbre de girar el globo por su eje nos olvida de la cercanía surgida ante un giro transversal al mismo.
Groenlandia tendrá bases permanentes de EEUU y posiblemente un periplo con el que Dinamarca no podrá lidiar desde una posición tan incómoda apretujada a metros del matón del barrio.
Canadá se ha saltado un paso. Un acuerdo con la comunidad Europea no es un pecado pero sí un error de timing. Malinterpretar o desmedir el reacomodamiento planetario es consecuencia de la falta de los cuestionamientos adecuados al origen de los bravucones requerimientos de Trump. El tiempo de corrección política se diluyó tan rápido como la ideología de género y el cambio de escenario se ha acelerado mucho más con la aparición de las IA. Una interpretación de una agresión personal de Trump solo puede ser tenida desde el viejo escenario ya con las luces apagadas.
La cuestión ártica sin resolver (tratados) se convierte en un aviso de precaución con respecto al helado vecino tras la invitación de Úrsula von der Leyen al primer ministro canadiense Mark Carney para que Canadá se convierta en miembro asociado de la Unión Europea.
Lo de “primero América” y lo de “América para los americanos” sufrió un salto de garrocha impulsado por los rezagos del escenario en disolución.
Canadá sin frontera norte (EEUU es el único que se la puede delimitar con demostración de fuerza) puede haber saltado directamente a las brasas justo cuando Groenlandia las abandona. No es Trump, el mundo es así ahora y no hay nada que indique un nostálgico regreso a ese ayer de unas horas atrás pleno de corrección política y wokismo para todos los gustos y necesidades
Ing. Paul Battistón
Donald Trump y el juicio político
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La preocupación de Trump en las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026 no tiene nada que ver con un posible juicio político.
La principal preocupación de Trump es que, si los demócratas recuperan la mayoría en al menos una de las dos cámaras del Congreso, podrán bloquear su agenda legislativa. Incluso una pequeña mayoría en la Cámara de Representantes les proporcionaría los votos suficientes para bloquear la legislación impulsada por Trump (o por MAGA), y los demócratas controlarían tanto la presidencia de la Cámara como todos los comités.
Javier Milei antes de la Presidencia: la vida del economista que terminó en la Casa Rosada
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Antes de convertirse en presidente de la Argentina, Javier Gerardo Milei tuvo una vida muy diferente de la de la mayoría de los políticos tradicionales. Durante décadas fue economista, profesor, consultor, escritor y, finalmente, una personalidad televisiva que convirtió sus discusiones sobre economía en un espectáculo capaz de atraer a millones de argentinos.
Nacido en Buenos Aires el 22 de octubre de 1970, Milei creció en el barrio de Palermo, en una familia de origen italiano. Su padre, Norberto Milei, trabajó inicialmente como colectivero y posteriormente desarrolló actividades empresariales vinculadas al transporte. Su madre fue Alicia Luján Lucich. Milei tiene una hermana menor, Karina, que posteriormente se convertiría en una de las personas más importantes de su carrera política.
El fútbol y el rock
Durante su juventud jugó como arquero en las divisiones inferiores de Chacarita Juniors y llegó a integrar el plantel profesional. También participó en una banda de rock llamada Everest, dedicada a interpretar canciones de los Rolling Stones.
Aquella personalidad extrovertida que posteriormente caracterizaría sus apariciones televisivas ya podía observarse en esas actividades.
Pero fue la economía la que terminó definiendo su carrera.
La obsesión con la inflación
Milei estudió Economía en la Universidad de Belgrano, donde obtuvo su licenciatura en 1993. Posteriormente realizó estudios de posgrado relacionados con teoría económica en el Instituto de Desarrollo Económico y Social y en la Universidad Torcuato Di Tella.
Según relató posteriormente, una de las razones que lo llevaron a interesarse profundamente por la economía fue la hiperinflación argentina de finales de los años ochenta.
La experiencia de ver cómo los precios podían cambiar rápidamente y cómo el dinero perdía valor contribuyó a formar su visión económica.
Milei comenzó entonces una extensa carrera profesional.
El economista
Antes de entrar formalmente en política, trabajó en distintos ámbitos del sector privado. Fue economista jefe en Máxima AFJP y trabajó con el economista Miguel Ángel Broda. También tuvo funciones de asesoramiento vinculadas al Estado argentino y posteriormente trabajó para Corporación América, el grupo empresarial de Eduardo Eurnekian.
Al mismo tiempo desarrolló una carrera académica.
Fue profesor de materias como macroeconomía, microeconomía, teoría monetaria, crecimiento económico y economía matemática. También escribió libros y artículos sobre economía.
Durante muchos años, sin embargo, fue conocido solamente dentro de círculos especializados.
Eso cambiaría radicalmente.
El nacimiento de una estrella televisiva
Durante la década de 2010, Milei comenzó a aparecer cada vez con mayor frecuencia en programas de televisión.
Su estilo era completamente diferente al de los economistas tradicionales.
Hablaba rápidamente, utilizaba expresiones fuertes, discutía con periodistas y otros economistas y atacaba lo que consideraba los errores del Estado y de la clase política.
La televisión descubrió que Milei era un personaje extraordinariamente eficaz para generar atención.
Él descubrió que podía utilizar los medios para difundir sus ideas.
Su popularidad creció particularmente entre jóvenes y personas desencantadas con la política tradicional. CIDOB describe esta etapa como el período en que pasó de economista, profesor y comentarista a convertirse en una figura pública de enorme notoriedad.
De economista a político
En 2019 comenzó a acercarse al Partido Libertario y durante los años siguientes intensificó su actividad política. Durante la pandemia de COVID-19 se convirtió en un fuerte crítico del gobierno de Alberto Fernández y ganó todavía más seguidores en redes sociales.
En 2021 decidió competir por un cargo electoral.
Se presentó como candidato a diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires con La Libertad Avanza y obtuvo aproximadamente el 17% de los votos.
Así llegó al Congreso.
Pero Milei no se comportó como un político convencional.
Continuó utilizando las redes sociales, los medios y sus discursos públicos para atacar a la llamada “casta política”, cuestionar el gasto público y defender ideas libertarias.
El diputado que quería ser presidente
Su paso por la Cámara de Diputados fue breve: apenas dos años.
En lugar de construir lentamente una carrera dentro de los partidos tradicionales, Milei utilizó su enorme exposición pública para lanzarse directamente hacia la Presidencia.
En las PASO de agosto de 2023 obtuvo 29,86% de los votos, convirtiéndose en el candidato individual más votado.
En octubre quedó segundo detrás de Sergio Massa y pasó al balotaje.
El 19 de noviembre de 2023 ocurrió lo que pocos años antes parecía improbable: Milei derrotó a Massa y fue elegido presidente.
Una carrera extraordinaria
La trayectoria anterior a la Presidencia explica buena parte del fenómeno Milei.
No fue un político profesional que pasó décadas construyendo una estructura partidaria.
Fue primero un joven arquero, después músico, economista, profesor, consultor, escritor y finalmente una celebridad televisiva que transformó su popularidad en poder político.
Su ascenso fue extraordinariamente rápido.
Entre su primera elección en 2021 y su llegada a la Casa Rosada en diciembre de 2023 transcurrieron menos de tres años.
Pero detrás de esa rapidez había décadas de formación económica y una larga transformación personal.
El hombre que llegó a la Presidencia a los 53 años había pasado gran parte de su vida estudiando una pregunta que terminaría convirtiéndose en el centro de su proyecto político:
¿Por qué un país con tantos recursos como Argentina había terminado atrapado durante décadas entre inflación, crisis, deuda y pobreza?
Su respuesta fue el liberalismo radical.
Y en 2023, millones de argentinos decidieron darle la oportunidad de intentar aplicarlo desde el lugar más poderoso de la República.
Los grandes potentados argentinos
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Argentina es un país de enormes contrastes. Mientras millones de personas viven con ingresos ajustados, existe también una pequeña élite empresarial que controla compañías, inversiones, tierras, bancos, energía, tecnología, industria y desarrollos inmobiliarios valuados en miles de millones de dólares.
Estos hombres y familias pueden ser llamados los grandes potentados argentinos. Algunos construyeron sus fortunas prácticamente desde cero; otros recibieron patrimonios familiares y los multiplicaron durante generaciones.
En 2026, el ranking internacional de Forbes identificó a seis grandes fortunas vinculadas con Argentina: Paolo Rocca, Marcos Galperin, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Eduardo Costantini y Delfín Jorge Ezequiel Carballo. En conjunto, sus patrimonios estimados superaban los US$26.000 millones.
Paolo Rocca: el gigante industrial
El nombre que encabeza actualmente el grupo es Paolo Rocca, principal figura del Grupo Techint.
Forbes estimó su patrimonio en unos US$7.300 millones en su ranking global de 2026. Rocca aparece clasificado por Forbes dentro de Italia debido a su lugar de nacimiento, aunque es una de las figuras empresariales más importantes vinculadas con la Argentina.
Su poder económico proviene principalmente del imperio construido alrededor de Techint, con actividades que abarcan acero, ingeniería, construcción, petróleo, gas, minería y otros sectores.
El grupo tiene una presencia particularmente importante en Vaca Muerta, donde sus empresas participan en la expansión de la producción energética argentina.
La historia de los Rocca comenzó mucho antes. El fundador de Techint, Agostino Rocca, creó la organización después de la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, la familia convirtió aquel proyecto industrial en una multinacional.
Hoy, Paolo Rocca representa la continuidad de esa dinastía empresarial.
Marcos Galperin: el nuevo capitalismo tecnológico
Durante años, Marcos Galperin fue considerado el argentino más rico.
Fundador de Mercado Libre en 1999, Galperin creó una compañía que transformó el comercio electrónico y los servicios financieros de América Latina.
Forbes estimó su fortuna en US$7.200 millones en marzo de 2026, aunque las cotizaciones bursátiles hacen que su patrimonio pueda cambiar rápidamente.
Su caso es diferente al de las grandes familias industriales tradicionales.
Galperin representa una nueva generación de multimillonarios argentinos: empresarios tecnológicos capaces de construir fortunas internacionales a partir de una compañía fundada en la era de Internet.
Mercado Libre opera en numerosos países y su ecosistema incluye Mercado Pago, logística, comercio electrónico y servicios financieros.
En 2026, después de 26 años como CEO, Galperin dejó la dirección ejecutiva para convertirse en presidente ejecutivo de la compañía.
Alejandro Bulgheroni: el hombre del petróleo
Otro de los grandes potentados es Alejandro Bulgheroni, protagonista de una de las mayores historias empresariales de la industria energética argentina.
Su fortuna fue estimada por Forbes en alrededor de US$5.100 millones en el ranking 2026.
Los Bulgheroni construyeron su patrimonio alrededor de Bridas y posteriormente Pan American Energy Group.
La energía constituye el corazón de su imperio.
PAE es una de las principales compañías privadas de petróleo y gas de Argentina, y también tiene actividades relacionadas con refinación, combustibles y nuevas inversiones energéticas.
Pero Bulgheroni no se limitó al petróleo.
Su patrimonio se extendió hacia la producción agroindustrial, el sector vitivinícola y otras inversiones internacionales. Forbes señala que posee bodegas en distintos países y un importante complejo agroindustrial en Uruguay.
Su trayectoria demuestra hasta qué punto el petróleo puede generar enormes fortunas privadas cuando una empresa consigue desarrollar activos energéticos a gran escala.
Eduardo Eurnekian: aeropuertos y negocios internacionales
Eduardo Eurnekian pertenece a otra generación de empresarios.
Su fortuna fue estimada en aproximadamente US$4.800 millones en 2026.
Es uno de los principales accionistas de Corporación América, un conglomerado con actividades que abarcan aeropuertos, energía, agroindustria, infraestructura y otros negocios.
Su nombre está especialmente asociado con la administración de aeropuertos.
La construcción de una fortuna de semejante dimensión no ocurrió de un día para otro. Eurnekian desarrolló primero negocios relacionados con los medios y el sector textil antes de expandirse hacia otras industrias.
Su historia es representativa de los empresarios argentinos que lograron transformar compañías locales en conglomerados internacionales.
Eduardo Costantini: el potentado del real estate
Eduardo Costantini representa al sector inmobiliario y financiero.
Fundador de Consultatio y del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires —MALBA—, Costantini construyó una fortuna relacionada principalmente con el desarrollo inmobiliario.
Forbes lo ubicó entre los multimillonarios argentinos de 2026 con un patrimonio estimado en US$1.300 millones.
Uno de los proyectos más conocidos asociados a su trayectoria es Nordelta, enorme desarrollo inmobiliario ubicado en el área metropolitana de Buenos Aires.
Su actividad también se extendió a Estados Unidos, particularmente a Miami.
Pero Costantini tiene una característica que lo diferencia de muchos otros multimillonarios: su enorme influencia cultural.
El MALBA se convirtió en una de las instituciones más importantes para el arte latinoamericano.
Delfín Jorge Ezequiel Carballo: el poder financiero
El sexto nombre del grupo es Delfín Jorge Ezequiel Carballo.
Forbes calculó su patrimonio en aproximadamente US$1.000 millones en 2026.
Carballo está estrechamente relacionado con la historia del Grupo Macro y el desarrollo del sector financiero argentino.
Su presencia demuestra que las grandes fortunas nacionales no provienen exclusivamente de industrias tradicionales.
En Argentina también existe una poderosa élite financiera.
Los bancos, fondos de inversión, seguros y mercados de capitales pueden generar patrimonios extraordinarios cuando están acompañados por décadas de crecimiento empresarial.
Las familias tradicionales
Pero los seis multimillonarios de Forbes no representan a todos los potentados argentinos.
Existe una segunda categoría: las grandes familias empresariales históricas.
Entre ellas aparece la familia Pérez Companc, vinculada históricamente con energía, petróleo y alimentos.
También están familias relacionadas con grupos como Rocca, Bulgheroni, Braun, Werthein, Miguens y Elsztain, entre otras.
Algunas poseen fortunas superiores a los mil millones de dólares; otras controlan grandes conglomerados aunque su patrimonio personal sea más difícil de calcular.
Forbes Argentina ha publicado rankings más amplios de las principales fortunas nacionales, donde aparecen decenas de familias y empresarios.
¿Potentados o creadores de riqueza?
La palabra “potentado” puede tener una connotación negativa.
Sin embargo, tener una fortuna enorme no significa automáticamente haber cometido un delito o haber obtenido el dinero ilegalmente.
Hay que distinguir entre riqueza, poder económico y corrupción.
Un empresario puede ser extremadamente rico y haber construido su patrimonio mediante empresas legales.
Otra cuestión diferente es la relación entre grandes empresarios y gobiernos.
En Argentina, como en muchos países, los grandes grupos económicos necesitan relacionarse con el Estado porque dependen de regulaciones, impuestos, infraestructura, contratos, energía, crédito, comercio exterior y políticas económicas.
Por eso, el verdadero poder de algunos potentados puede ser mucho mayor que el tamaño de su cuenta bancaria.
El problema de la concentración
La existencia de grandes fortunas tampoco significa necesariamente que un país sea pobre.
Estados Unidos, Alemania, Francia y otros países poseen enormes cantidades de multimillonarios.
La pregunta importante es otra:
¿cómo se genera esa riqueza y cuánto valor produce para el resto de la sociedad?
Una empresa tecnológica que crea decenas de miles de empleos puede producir un impacto económico enorme.
Una compañía energética puede generar exportaciones y atraer inversiones.
Una industria siderúrgica puede desarrollar proveedores nacionales.
Una empresa inmobiliaria puede transformar regiones enteras.
Pero la concentración excesiva también puede generar problemas cuando existen mercados poco competitivos, privilegios, barreras de entrada o relaciones poco transparentes con el poder político.
La nueva Argentina de los multimillonarios
Argentina está entrando en una etapa interesante.
Durante décadas, las grandes fortunas estuvieron concentradas especialmente en sectores como la tierra, la industria, las finanzas y los servicios.
Ahora aparecen nuevas oportunidades.
Tecnología, energía, minería, litio, petróleo, gas, agroindustria y servicios digitales pueden producir una nueva generación de multimillonarios argentinos.
Vaca Muerta, por ejemplo, podría modificar profundamente la estructura económica del país si Argentina consigue transformar sus recursos energéticos en exportaciones, inversiones, infraestructura y empleos.
Lo mismo ocurre con el litio, el cobre y la agroindustria.
¿Quiénes serán los próximos potentados?
Esta es quizás la pregunta más interesante.
El próximo gran multimillonario argentino podría no pertenecer a una familia tradicional.
Podría ser un empresario tecnológico.
Un desarrollador de inteligencia artificial.
Un productor de energía.
Un empresario minero.
Un fundador de una compañía de servicios financieros digitales.
O alguien que todavía no conocemos.
La historia de Galperin demuestra que una gran fortuna puede surgir de una empresa que prácticamente no existía hace una generación.
Una pequeña élite en un país gigantesco
Los potentados argentinos son pocos.
Pero su influencia puede ser enorme.
Paolo Rocca, Marcos Galperin, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Eurnekian, Eduardo Costantini y Delfín Carballo representan actualmente algunas de las mayores fortunas vinculadas con Argentina.
Detrás de ellos existe una segunda línea de grandes familias y empresarios.
Algunos heredaron empresas.
Otros las construyeron.
Algunos pertenecen a la vieja aristocracia económica.
Otros representan el capitalismo tecnológico del siglo XXI.
Pero todos tienen algo en común: consiguieron acumular patrimonios que los colocan en una posición excepcional dentro de la sociedad argentina.
La gran cuestión para el futuro no será simplemente cuántos multimillonarios tiene Argentina.
Será qué hacen esos multimillonarios con su poder económico.
Si invierten, crean empresas, exportan, desarrollan tecnología y generan empleos productivos, pueden convertirse en motores del crecimiento.
Si el sistema se transforma en un mecanismo de privilegios para unos pocos, la enorme concentración de riqueza puede convertirse en una fuente permanente de conflicto.
Argentina necesita empresarios ricos.
Pero necesita, sobre todo, un país donde millones de argentinos puedan también prosperar.
Un país fundido que resucitó de las cenizas
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Hay países que parecen condenados.
Sus ciudadanos pierden la esperanza, las empresas dejan de invertir, los jóvenes piensan en emigrar, la moneda pierde valor y el Estado se queda sin recursos. Durante años, la palabra “futuro” desaparece del vocabulario cotidiano. El país sobrevive, pero ya no avanza.
Sin embargo, la historia demuestra que ningún país está condenado para siempre.
Naciones que alguna vez estuvieron prácticamente quebradas consiguieron reorganizarse, recuperar la confianza, atraer inversiones y comenzar nuevamente. Irlanda atravesó una gigantesca crisis financiera y bancaria y logró reconstruirse. Grecia, después de una crisis de deuda devastadora, volvió al crecimiento y a la creación de empleo. Polonia abandonó el sistema comunista y emprendió una transformación económica profunda.
Y Argentina podría convertirse nuevamente en uno de esos casos.
El día en que todo parece perdido
La expresión “país fundido” no significa solamente que el Estado tenga problemas de dinero.
Significa mucho más.
Es cuando se rompe la confianza. Cuando los ciudadanos no creen en la moneda, los empresarios no creen en las reglas, los trabajadores no creen que sus salarios puedan mantener su poder adquisitivo y los inversores prefieren colocar su capital en cualquier otro lugar.
Argentina conoció repetidamente esa situación.
En diciembre de 2023, el país llegaba a una situación económica extraordinariamente complicada: inflación extremadamente elevada, desequilibrios fiscales y monetarios, reservas debilitadas y una economía que venía de años de inestabilidad. El Banco Mundial señala que el programa de estabilización iniciado entonces consiguió reducir drásticamente la inflación mensual y mantener el equilibrio fiscal desde 2024.
Pero estabilizar un país no significa hacerlo rico.
Ese es solamente el primer paso.
La primera señal de la resurrección
Cuando una economía está enferma, lo primero que debe hacer es dejar de empeorar.
Después tiene que comenzar a recuperarse.
Argentina consiguió algunas señales importantes. La economía creció 4,4% en 2025 y el Banco Mundial proyecta una expansión de aproximadamente 3,6% para 2026. La institución atribuye parte de esta recuperación a la estabilidad macroeconómica, las inversiones energéticas y el desempeño del sector agroindustrial.
La inflación también disminuyó enormemente desde los niveles registrados durante la crisis.
Eso es fundamental.
Porque una inflación descontrolada destruye la capacidad de planificar. Una familia no sabe cuánto costará la comida dentro de un mes. Una empresa no sabe cuánto deberá pagar por sus insumos. Un trabajador no sabe cuánto valdrá su salario.
Cuando los precios dejan de subir a velocidades explosivas, aparece nuevamente algo que parecía perdido: la posibilidad de planificar.
Y planificar es la base de cualquier economía moderna.
Pero el verdadero milagro todavía no ocurrió
Aquí aparece una diferencia fundamental.
Un país no resucita simplemente porque baja la inflación.
La verdadera resurrección ocurre cuando aparecen empleos productivos, inversiones, mejores salarios, nuevas empresas, exportaciones y oportunidades para los jóvenes.
Argentina todavía tiene enormes desafíos.
El Banco Mundial advierte que la informalidad y la desigualdad continúan limitando un crecimiento verdaderamente inclusivo. También señala que la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria siguen siendo desafíos importantes.
Por eso sería prematuro declarar que Argentina ya está completamente recuperada.
Está intentando recuperarse.
Y esa diferencia es enorme.
El secreto de los países que volvieron
Los países que consiguieron levantarse después de grandes crisis tuvieron algo en común: entendieron que no existía una solución mágica.
Irlanda es un ejemplo extraordinario.
Después de la crisis financiera internacional, sus bancos quedaron profundamente afectados y las finanzas públicas estaban deterioradas. El país necesitó asistencia internacional, pero también tuvo que reorganizar sus bancos, reducir el déficit y solucionar enormes cantidades de deuda privada. Posteriormente comenzaron a recuperarse la inversión y el empleo.
La lección es clara.
El dinero externo puede ayudar.
El Fondo Monetario Internacional puede ayudar.
Los bancos internacionales pueden ayudar.
Pero ningún organismo internacional puede construir un país en lugar de sus ciudadanos.
La reconstrucción tiene que ser nacional.
Argentina tiene algo que muchos países no tienen
Y aquí aparece la parte más extraordinaria de la historia argentina.
Argentina no es un país sin recursos.
Todo lo contrario.
Posee una enorme superficie territorial, tierras agrícolas extraordinariamente productivas, petróleo y gas, importantes reservas de litio, capacidad agroindustrial y posibilidades de desarrollar energías renovables. También posee universidades, científicos, profesionales, emprendedores y una importante tradición industrial.
El problema histórico no fue solamente la falta de recursos.
Fue la dificultad para convertir esos recursos en crecimiento sostenido.
Argentina ha tenido períodos extraordinarios de expansión y posteriormente los ha perdido.
Ese es el verdadero desafío.
No se trata simplemente de salir de una crisis.
Se trata de no volver a ella.
Vaca Muerta puede cambiar la historia
Uno de los grandes acontecimientos económicos argentinos de esta época es el desarrollo de Vaca Muerta.
El petróleo y el gas pueden convertirse en una fuente extraordinaria de exportaciones, inversión y generación de empleo.
Pero existe una condición.
Argentina no debería limitarse a extraer recursos naturales y venderlos.
Tiene que construir alrededor de ellos una industria.
Proveedores nacionales.
Ingeniería.
Maquinaria.
Servicios especializados.
Infraestructura.
Petroquímica.
Transporte.
Puertos.
Tecnología.
Educación técnica.
Si Argentina consigue construir un gran complejo energético-industrial alrededor de sus recursos, Vaca Muerta podría ser mucho más que un yacimiento petrolero.
Podría convertirse en uno de los motores de la transformación económica argentina.
El campo tampoco es solamente campo
La Argentina es una potencia agroalimentaria.
Pero existe una enorme diferencia entre exportar materias primas y exportar productos con mayor valor agregado.
La verdadera revolución sería producir más alimentos procesados, maquinaria agrícola, biotecnología, software, genética, medicamentos veterinarios y tecnología aplicada al agro.
El país podría convertirse en una gran fábrica de alimentos y tecnología alimentaria para el mundo.
Eso significa empleos mejor pagados y mayor ingreso de divisas.
El milagro necesita una generación
Aquí está probablemente la parte más difícil.
Los argentinos han vivido demasiadas crisis como para recuperar la confianza rápidamente.
La confianza no se decreta.
Se construye.
Se necesitan años de inflación descendente, reglas estables, respeto por los contratos, seguridad jurídica, impuestos razonables, instituciones confiables y disciplina fiscal.
El Banco Mundial, en su nuevo marco de cooperación para 2026–2033, coloca precisamente entre sus prioridades la estabilidad macroeconómica, el crecimiento liderado por el sector privado y la creación sostenible de empleos.
Eso demuestra que la discusión fundamental no debería ser solamente quién gobierna.
La pregunta más importante es qué reglas sobrevivirán al próximo gobierno.
La verdadera resurrección
Imaginar una Argentina resucitada significa pensar en un país donde un joven no tenga que emigrar para encontrar oportunidades.
Una Argentina donde una empresa pueda planificar a diez años.
Donde ahorrar en moneda nacional vuelva a ser razonable.
Donde una fábrica pueda producir pensando en exportar.
Donde los recursos naturales financien infraestructura, educación e innovación.
Donde las universidades trabajen junto con las empresas.
Donde las provincias compitan por inversiones y talento.
Donde Buenos Aires no concentre absolutamente todo.
Y donde el éxito económico no dependa de un presidente extraordinario, sino de instituciones normales funcionando durante muchos años.
Ese sería el verdadero milagro.
De las cenizas
La historia económica demuestra que las naciones pueden caer muchísimo y volver a levantarse.
Grecia lo hizo después de una crisis devastadora. Irlanda consiguió recuperarse después del colapso financiero. Polonia transformó radicalmente su economía después del comunismo. Son ejemplos diferentes, con circunstancias diferentes, pero todos demuestran una misma verdad: la decadencia no tiene por qué ser permanente.
Argentina todavía está en medio de su propio proceso.
No está en la meta.
Está en el camino.
Pero hay una diferencia enorme entre un país que se encuentra en caída libre y uno que, después de tocar fondo, comienza lentamente a ponerse de pie.
Quizás la palabra correcta todavía no sea “milagro”.
Quizás sea oportunidad.
El milagro llegará si Argentina consigue convertir esa oportunidad en veinte años de estabilidad, inversión, educación, productividad y crecimiento.
Entonces sí podrá decirse que un país que parecía condenado consiguió levantarse de las cenizas.
Y quizás esa sea una de las historias económicas más extraordinarias que Argentina pueda escribir en el siglo XXI.
Hinterkaifeck: la casa donde alguien se quedó después de matar a toda la familia
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Hay crímenes que impresionan por su brutalidad. Otros, por el misterio que dejan detrás. Pero existen algunos que parecen escritos para una novela de terror.
El caso de Hinterkaifeck, ocurrido en Alemania en 1922, reúne prácticamente todos los elementos de una pesadilla: una granja aislada, una familia asesinada, extrañas señales antes de la tragedia, un atacante que nunca fue identificado y una pregunta que todavía inquieta a los investigadores: ¿estuvo el asesino viviendo en la propiedad después de cometer los homicidios?
La historia comenzó en una pequeña granja llamada Hinterkaifeck, situada cerca de Gröbern, en Baviera. Allí vivían Andreas Gruber, su esposa Cäzilia, su hija Viktoria Gabriel, sus dos nietos Cäzilia y Josef y, posteriormente, una nueva empleada doméstica llamada Maria Baumgartner.
La familia llevaba una vida relativamente aislada.
Y pocos días antes de morir, Andreas Gruber comenzó a contar cosas extrañas.
Las huellas en la nieve
Las pisadas parecían conducir desde el bosque hasta la granja.
Lo inquietante era que, según su relato, no había huellas correspondientes que permitieran determinar que alguien hubiera abandonado el lugar.
También había señales de que alguien había intentado entrar en una dependencia de la propiedad.
Un informe policial posterior registró que Gruber había hablado de un supuesto intento de entrada y de huellas de dos hombres en la nieve.
La situación ya era extraña.
Pero hubo más.
Gruber contó que había escuchado ruidos procedentes del ático.
Buscó.
No encontró a nadie.
También apareció en la propiedad un periódico que, según los testimonios posteriores, nadie de la familia recordaba haber comprado.
Todo esto se convirtió después en parte de la leyenda de Hinterkaifeck.
Es importante, sin embargo, distinguir entre los hechos documentados y las versiones populares que fueron creciendo con los años.
Una nueva empleada
El 31 de marzo de 1922, aproximadamente, Maria Baumgartner llegó a Hinterkaifeck para comenzar a trabajar como empleada doméstica.
Era prácticamente una desconocida para la familia.
No llevaba mucho tiempo en la granja cuando ocurrió la tragedia.
Durante los días siguientes, nadie vio a los habitantes de Hinterkaifeck.
Pero eso no llamó inmediatamente la atención.
En una comunidad rural de aquella época, el aislamiento y la falta de comunicación hacían posible que una familia permaneciera varios días sin recibir visitas.
Finalmente, los vecinos comenzaron a preocuparse.
Los animales necesitaban atención.
La familia no aparecía.
Y las actividades habituales de la granja habían desaparecido.
El 4 de abril, aproximadamente, vecinos y familiares entraron en la propiedad.
Lo que encontraron fue espantoso.
Seis muertos
Las autoridades descubrieron los cuerpos de seis personas.
Andreas Gruber.
Cäzilia Gruber.
Viktoria Gabriel.
La pequeña Cäzilia.
El niño Josef.
Y la nueva empleada, Maria Baumgartner.
Los investigadores determinaron que las víctimas habían sido asesinadas con un instrumento agrícola que se encontraba en la propiedad.
Los primeros cuatro cuerpos fueron encontrados en la zona del establo y otros dentro de la casa. El escenario presentaba señales que permitieron reconstruir parcialmente lo ocurrido, aunque nunca fue posible establecer con absoluta seguridad todos los movimientos del asesino.
La policía comenzó entonces una de las investigaciones criminales más desconcertantes de la Alemania de entreguerras.
El detalle que convirtió el caso en una pesadilla
Los investigadores encontraron indicios de que, después de la muerte de las víctimas, alguien pudo haber permanecido en la propiedad.
Había animales que habían recibido alimento.
También existían señales de actividad posterior a la fecha probable de los asesinatos.
Y algunos elementos de la casa parecían indicar que alguien había estado utilizando el lugar.
Esto alimentó una de las teorías más famosas de Hinterkaifeck:
el asesino habría permanecido en la granja durante varios días después de matar a sus habitantes.
La idea es aterradora.
La familia habría estado muerta en distintas habitaciones o dependencias de la propiedad mientras el responsable continuaba viviendo allí, alimentando a los animales y utilizando los recursos de la granja.
Sin embargo, esta parte debe tratarse con cautela.
Algunos detalles fueron transmitidos posteriormente por testigos y reconstrucciones, y no todos pueden considerarse pruebas definitivas de que el asesino realmente viviera allí durante días.
Pero la posibilidad nunca dejó de alimentar el misterio.
El asesino conocía la propiedad
Una de las preguntas centrales fue cómo consiguió el criminal actuar con tanta eficacia.
Hinterkaifeck no era una casa cualquiera.
El asesino parecía conocer la distribución de la propiedad.
Sabía dónde se encontraban las víctimas.
Utilizó una herramienta que pertenecía a la granja.
Y el ataque ocurrió en un lugar donde la familia estaba aislada.
Además, no parece que el objetivo principal hubiera sido simplemente robar dinero.
Eso abrió la puerta a numerosas teorías.
¿Fue un crimen por venganza?
¿Existía un conflicto familiar?
¿El asesino conocía íntimamente a Viktoria?
¿Había un secreto relacionado con la familia?
¿Fue un robo que terminó convirtiéndose en una masacre?
Ninguna explicación consiguió demostrar definitivamente quién fue el responsable.
Una investigación llena de sospechosos
La policía interrogó a numerosas personas.
Entre los posibles sospechosos aparecieron vecinos, conocidos y personas que tenían algún tipo de relación con la familia.
La vida privada de los Gruber tampoco era sencilla.
Existían rumores sobre relaciones familiares, conflictos y tensiones personales.
Pero los rumores no son pruebas.
Y ninguno de los sospechosos pudo ser condenado por los asesinatos.
Con el paso del tiempo, las pistas se fueron agotando.
La tecnología criminalística de 1922 era extremadamente limitada.
No existían pruebas modernas de ADN.
Las técnicas de preservación de escenas eran muy inferiores a las actuales.
Además, la granja fue visitada por numerosas personas después del descubrimiento de los cuerpos.
Eso complicó todavía más la interpretación de las evidencias.
Las misteriosas huellas
Uno de los elementos más famosos del caso son las huellas.
Pero aquí también existe una sorpresa.
Después de los asesinatos se encontraron huellas que parecían atravesar los campos en dirección al bosque.
Durante mucho tiempo fueron asociadas popularmente con el asesino.
Sin embargo, un informe policial del 10 de abril de 1922 determinó que esas huellas habían aparecido varios días después de los asesinatos y que, por las condiciones del terreno, era muy improbable que pertenecieran al autor del crimen.
El informe señaló que las huellas correspondían a cinco personas y que probablemente podían proceder de curiosos o trabajadores forestales.
Es un buen ejemplo de cómo una investigación histórica puede transformarse en leyenda.
Una pista aparentemente sobrenatural puede terminar teniendo una explicación mucho más sencilla.
¿Quién era el asesino?
Esta es la pregunta que convirtió a Hinterkaifeck en uno de los grandes misterios criminales del siglo XX.
Se propusieron innumerables teorías.
Algunas señalaban a personas relacionadas con la familia.
Otras hablaban de un amante de Viktoria.
También se sospechó de personas que conocían la propiedad.
Incluso hubo teorías sobre un extraño que habría estado escondido en el ático antes de los asesinatos.
Pero ninguna teoría pudo ser demostrada.
El expediente terminó convirtiéndose en un gigantesco rompecabezas sin solución.
La casa desapareció
La granja Hinterkaifeck fue demolida pocos meses después de los asesinatos.
El lugar físico desapareció.
Pero la historia sobrevivió.
Con el paso de las décadas, la granja se transformó en una especie de escenario mítico del crimen europeo.
Los relatos comenzaron a incorporar detalles cada vez más siniestros.
El ático.
Las huellas.
El periódico desconocido.
Los ruidos nocturnos.
El asesino escondido.
La idea de que alguien habría dormido cerca de los cuerpos.
Algunos de esos elementos tienen respaldo documental; otros pertenecen a testimonios posteriores o a interpretaciones que fueron creciendo con el tiempo.
El verdadero horror
Es imaginar a una persona real.
Un ser humano.
Alguien que conocía suficientemente bien el lugar como para entrar, matar a seis personas y desaparecer sin dejar una identidad comprobada.
La investigación oficial produjo numerosos documentos. Incluso existen informes policiales contemporáneos que permiten reconstruir aspectos concretos de la escena.
Pero ningún documento contiene la respuesta definitiva.
Nunca hubo un juicio que estableciera quién asesinó a la familia.
Nunca hubo una confesión.
Nunca apareció una prueba definitiva que cerrara el caso.
Un siglo después
Más de cien años después, Hinterkaifeck continúa fascinando a historiadores, investigadores criminales y aficionados al misterio.
Pero detrás de la leyenda existieron seis víctimas reales.
No fueron personajes de una historia de terror.
Fueron personas que tenían una vida cotidiana, una familia, animales que cuidar y proyectos para el futuro.
El verdadero misterio no es solamente cómo murió la familia.
Es por qué alguien decidió destruirla.
Y, sobre todo, quién fue capaz de hacerlo y después desaparecer.
Quizás nunca lo sepamos.
La granja ya no existe.
El edificio fue destruido.
Los testigos murieron.
Las evidencias se deterioraron.
Y el paso del tiempo hizo imposible reconstruir algunos detalles.
Pero la pregunta permanece:
¿Quién entró en Hinterkaifeck aquella noche de marzo de 1922?
Y todavía más inquietante:
si realmente alguien permaneció allí después de los asesinatos, ¿cuántas noches pasó el asesino dentro de aquella casa vacía, rodeado por seis personas a las que acababa de matar?
Esa posibilidad —más que cualquier fantasma— es lo que convierte a Hinterkaifeck en una de las historias criminales más macabras de la historia.
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