Argentina atraviesa una de las etapas más decisivas de su historia económica reciente. Después de décadas de inflación, endeudamiento, déficit fiscal, pérdida del poder adquisitivo y frecuentes crisis cambiarias, el gobierno de Javier Milei intenta cambiar radicalmente el modelo económico. El resultado hasta ahora es contradictorio: algunos de los principales desequilibrios macroeconómicos han mejorado notablemente, pero millones de argentinos todavía sienten que la recuperación no llegó plenamente a sus hogares.
La crisis argentina, por lo tanto, no puede explicarse únicamente por Milei. Es el resultado de problemas acumulados durante décadas. Pero tampoco puede ignorarse que el programa aplicado desde diciembre de 2023 modificó profundamente la economía y generó nuevos costos sociales y políticos.
Una crisis que viene de lejos
Argentina no comenzó su actual crisis en 2023. Durante décadas, el país alternó períodos de crecimiento con crisis de deuda, devaluaciones, inflación y fuertes intervenciones estatales.
Uno de los problemas fundamentales fue la incapacidad de mantener las cuentas públicas equilibradas. Cuando el Estado gastaba más de lo que recaudaba, recurría al endeudamiento o a la emisión monetaria. Con el tiempo, esto contribuyó a una inflación cada vez más elevada y a una pérdida de confianza en el peso.
El resultado fue una economía acostumbrada a pensar en dólares. Muchos argentinos ahorran en moneda estadounidense, los precios de determinados bienes se relacionan con el dólar y las crisis cambiarias se convierten rápidamente en crisis políticas.
Cuando Milei asumió la presidencia, la situación era especialmente grave. La inflación anual había superado el 200%, la economía estaba en recesión y la pobreza había superado el 50%, según el Fondo Monetario Internacional.
El shock de Milei
Milei llegó al poder prometiendo terminar con lo que calificaba como décadas de populismo, déficit y expansión del Estado.
Su estrategia tuvo como principal objetivo recuperar el equilibrio fiscal. El Gobierno redujo fuertemente el gasto público, disminuyó subsidios, frenó transferencias y aplicó una política monetaria mucho más restrictiva.
La consecuencia más visible fue una caída extraordinaria de la inflación.
Según el Banco Mundial, la inflación mensual, que había llegado a superar el 20%, bajó hacia aproximadamente 2,5%-3% mensual. El FMI señaló que la inflación anual había caído desde más del 200% a fines de 2023 hasta alrededor del 30% en 2026.
Esto constituye un cambio enorme.
Pero reducir la inflación no significa automáticamente que los argentinos sean ricos. Significa, fundamentalmente, que los precios aumentan a una velocidad mucho menor.
Una familia que durante años perdió capacidad de compra puede continuar teniendo dificultades aunque la inflación disminuya.
El gran éxito: el equilibrio fiscal
Uno de los resultados más importantes del programa Milei fue el equilibrio de las cuentas públicas.
Argentina consiguió dos años consecutivos de superávit primario, algo que no ocurría desde hacía aproximadamente quince años. En 2025, el superávit primario alcanzó alrededor del 1,4% del PIB y el resultado fiscal global fue positivo en aproximadamente 0,2% del PIB.
Este cambio es fundamental porque un país que gasta permanentemente más de lo que recauda termina enfrentando una de tres alternativas: endeudarse, aumentar impuestos o emitir dinero.
Las tres tienen límites.
El problema es que conseguir equilibrio fiscal mediante un ajuste rápido tiene consecuencias sociales. Menos gasto público puede significar menos subsidios, menor actividad en determinados sectores y mayores dificultades para quienes dependen del Estado.
Por eso, el desafío actual es convertir el ajuste de emergencia en un sistema fiscal sostenible y políticamente aceptable.
La otra cara: salarios, empleo y deuda familiar
La macroeconomía puede mejorar mientras la vida cotidiana continúa siendo difícil.
El FMI informó que el crecimiento de la actividad y del empleo se desaceleró desde mediados de 2025. El desempleo llegó al 7,5% a finales de ese año, aproximadamente un punto más que un año antes, mientras aumentaban la informalidad y la desaceleración de los salarios reales.
Además, existe un problema creciente de endeudamiento de las familias.
Según un informe del Financial Times publicado en agosto de 2026, alrededor de 5,8 millones de argentinos —casi un tercio de los prestatarios— estaban atrasados en sus pagos. El problema refleja que muchas familias recurrieron al crédito para mantener su nivel de vida mientras sus ingresos no crecían al mismo ritmo que sus gastos.
Esta situación explica parte de la contradicción argentina: los indicadores macroeconómicos pueden mostrar una mejora considerable y, simultáneamente, muchas personas pueden sentirse económicamente peor.
¿Está Argentina saliendo de la crisis?
La respuesta más razonable es: Argentina está intentando salir, pero todavía no ha salido completamente.
El Banco Mundial estima que la economía creció 4,4% en 2025 y proyecta un crecimiento de aproximadamente 3,6% para 2026. El organismo atribuye parte de esta recuperación a la estabilidad macroeconómica, la inversión energética y el buen desempeño del sector agroindustrial.
El FMI también considera que el cambio es importante. Destaca la reducción de la inflación, los superávits fiscales, la recuperación de reservas y el regreso gradual de la inversión.
Pero existen riesgos.
Una encuesta de analistas difundida por Reuters en agosto de 2026 redujo la previsión de crecimiento argentino para este año al 2,7%, mientras proyectó una inflación cercana al 29,8% para diciembre.
Es decir, la recuperación existe, pero no está garantizado que sea rápida ni que beneficie de la misma manera a toda la población.
Vaca Muerta y las oportunidades
Argentina posee una ventaja que pocos países pueden ignorar: enormes recursos naturales.
Vaca Muerta puede transformar al país en un importante exportador de petróleo y gas. La agricultura continúa siendo uno de los grandes motores de generación de divisas. El litio ofrece posibilidades importantes y existen oportunidades en minería, energía renovable, tecnología y servicios profesionales.
El desafío consiste en no repetir un viejo error argentino: exportar materias primas sin construir alrededor de ellas una economía industrial y tecnológica suficientemente desarrollada.
Argentina necesita transformar recursos naturales en inversión, empleo, infraestructura, conocimiento y exportaciones con mayor valor agregado.
El problema político
Ninguna reforma económica argentina puede durar si cada cambio de gobierno significa comenzar nuevamente desde cero.
Este probablemente sea el mayor desafío del país.
Argentina necesita construir consensos mínimos sobre cuestiones fundamentales: equilibrio fiscal, independencia del Banco Central, estabilidad monetaria, seguridad jurídica, apertura comercial razonable, educación, infraestructura y reglas previsibles para la inversión.
No significa que todos los partidos tengan que pensar igual.
Significa aceptar que algunas reglas fundamentales no pueden modificarse completamente cada cuatro años.
La pobreza: el verdadero examen
El éxito definitivo de cualquier programa económico no debería medirse solamente por el superávit fiscal o el precio del dólar.
Debe medirse por la capacidad de una familia para comprar alimentos, pagar el alquiler, educar a sus hijos, conseguir empleo y ahorrar.
El FMI señala que la pobreza cayó desde niveles superiores al 50% hasta menos del 30% en los datos más recientes disponibles, una mejora muy significativa.
Pero todavía existe una enorme cantidad de argentinos vulnerables.
La Argentina que salga de la crisis no puede limitarse a tener inflación baja. Necesita crear millones de empleos formales y productivos.
El futuro
La Argentina tiene una oportunidad que no debería desperdiciar.
Posee alimentos, energía, minerales estratégicos, recursos naturales, universidades, científicos, emprendedores y una población con una enorme capacidad de adaptación.
El problema histórico no fue la ausencia de recursos. Fue la dificultad para convertir esos recursos en un proyecto estable de desarrollo.
Milei ha conseguido algo que parecía muy difícil: modificar rápidamente algunos de los principales desequilibrios macroeconómicos. Pero ahora comienza una etapa todavía más complicada.
Hay que transformar la estabilización en crecimiento permanente.
Hay que convertir el superávit fiscal en infraestructura.
Hay que convertir Vaca Muerta en empleos y dólares.
Hay que convertir el litio en industria.
Hay que convertir las universidades en innovación.
Hay que convertir el campo en una plataforma exportadora todavía más sofisticada.
Y, sobre todo, hay que conseguir que la estabilidad económica sobreviva a los gobiernos.
Una oportunidad histórica
Argentina no necesita otro milagro.
Necesita veinte años de normalidad.
Si consigue mantener inflación relativamente baja, equilibrio fiscal, reglas estables, inversión, crecimiento de las exportaciones y una mejora sostenida de la productividad, puede comenzar a abandonar definitivamente el ciclo de crisis que la acompañó durante generaciones.
El peligro es volver al pasado.
El verdadero éxito no será que Milei pueda demostrar que tenía razón. Tampoco que la oposición pueda demostrar que Milei estaba equivocado.
El éxito será que dentro de diez años un argentino joven pueda mirar hacia atrás y decir que la época de inflación permanente, devaluaciones y crisis dejó de ser la característica principal de su país.
La crisis argentina todavía no terminó. Pero, por primera vez en mucho tiempo, existe una posibilidad concreta de que Argentina esté construyendo las condiciones para dejarla atrás.
Hay historias que parecen inventadas, exageradas o pertenecientes al mundo de las leyendas urbanas. La de Lisa Sparks es una de ellas. Sin embargo, detrás de la cifra que la hizo famosa existe una mujer real, una carrera dentro de la industria cinematográfica para adultos y un acontecimiento ocurrido en Polonia en 2004 que convirtió su nombre en una de las historias más insólitas relacionadas con el entretenimiento para adultos.
Lisa Sparks, conocida profesionalmente también como Lisa Sparxxx, es una actriz estadounidense que alcanzó notoriedad internacional después de participar en un evento organizado durante el festival Eroticon, en Polonia. Allí se le atribuye haber mantenido relaciones sexuales con 919 hombres en aproximadamente 24 horas, una cifra que la convirtió en protagonista de innumerables artículos y discusiones durante las décadas siguientes.
La cifra resulta difícil de imaginar. Pero más allá del número, la historia plantea preguntas sobre la industria del entretenimiento para adultos, los límites físicos, la búsqueda de fama y la manera en que Internet transforma un acontecimiento extraordinario en una leyenda mundial.
Los comienzos de Lisa Sparks
Lisa Sparks nació en Estados Unidos y comenzó a trabajar en la industria para adultos a comienzos de la década de 2000. Algunas biografías sitúan su entrada profesional alrededor de 2002-2003. Antes de convertirse en una figura conocida internacionalmente, había tenido una formación universitaria y posteriormente desarrolló actividades relacionadas con los medios y la producción de contenidos.
Su carrera se desarrolló principalmente en Estados Unidos. Participó en numerosas producciones y llegó a convertirse en un nombre reconocido dentro del sector.
Pero su fama internacional no llegó simplemente por sus películas. Llegó por un acontecimiento extraordinario ocurrido en Polonia.
El desafío de 2004
En octubre de 2004 se celebró en Polonia un evento relacionado con la industria pornográfica conocido como Eroticon. Dentro de las actividades se organizó un desafío que buscaba superar una marca anterior atribuida a otras participantes.
Según las versiones publicadas posteriormente, Sparks consiguió llegar a 919 participantes masculinos. Algunos medios señalan que el acontecimiento se desarrolló durante unas 24 horas, mientras que otras publicaciones ofrecen cifras diferentes sobre la duración exacta.
La cifra anterior que suele mencionarse era de 759 hombres, atribuida a la polaca Marianna Rokita. Sparks habría superado ampliamente esa marca.
El acontecimiento fue presentado como una especie de competición dentro del mundo del entretenimiento para adultos. No se trataba, por lo tanto, de una situación espontánea de la vida privada de una persona, sino de un espectáculo organizado alrededor de una marca.
Ese detalle es fundamental para comprender la historia.
919: una cifra que se convirtió en leyenda
La cifra de 919 hombres comenzó a circular por periódicos, revistas, páginas de Internet y posteriormente redes sociales.
Con el paso del tiempo, la historia sufrió un proceso típico de las leyendas de Internet. Algunos medios afirmaban que Sparks había establecido un récord mundial oficial. Otros simplemente hablaban de un récord dentro de la industria pornográfica.
Incluso existen artículos que aseguran que el acontecimiento quedó registrado en los Guinness World Records.
Sin embargo, esta afirmación debe tratarse con cautela. La información pública disponible no es suficientemente clara como para afirmar que Guinness World Records mantenga actualmente una categoría oficial de este tipo o que el acontecimiento figure de manera verificable en sus registros modernos.
Por eso, la formulación más prudente es decir que Lisa Sparks es ampliamente reconocida como la protagonista del récord de 919 hombres atribuido a un evento de 2004.
Una hazaña físicamente extrema
La historia también provocó incredulidad por una cuestión matemática.
Si se divide el número de participantes por un período de 24 horas, la cifra representa un promedio de aproximadamente 38 participantes por hora. Eso significa que, en promedio, cada participante debía ocupar muy poco tiempo.
Algunos medios señalaron que Sparks tenía descansos extremadamente breves entre participantes. El diario colombiano El Tiempo, por ejemplo, informó que los intervalos podían ser de aproximadamente 58 segundos.
Naturalmente, las cifras exactas dependen de cómo se contabilizó el acontecimiento, cuánto duró realmente y qué se consideraba una participación válida. Por eso, convertir el relato en una operación matemática exacta puede resultar engañoso.
Lo importante es que se trató de una prueba de resistencia extraordinaria organizada como espectáculo.
La fama después del récord
Después de 2004, el nombre de Lisa Sparks quedó asociado casi exclusivamente con aquella cifra.
Para millones de personas que nunca habían visto una película suya ni conocían su trayectoria profesional, Lisa Sparks pasó a ser simplemente “la mujer de los 919 hombres”.
Esa situación demuestra uno de los aspectos más particulares de la fama: una persona puede construir una carrera durante años y terminar siendo recordada por un solo episodio.
Sparks continuó vinculada a la industria para adultos y también desarrolló actividades empresariales relacionadas con la producción y distribución de contenidos.
Con el crecimiento de Internet, su antiguo récord adquirió una segunda vida.
Internet vuelve a descubrir a Lisa Sparks
Durante los años posteriores, las redes sociales y las páginas virales comenzaron a publicar nuevamente la historia.
Cada cierto tiempo aparecía un artículo preguntando quién era la mujer que supuestamente había estado con 919 hombres en un solo día. Las fotografías y la cifra se compartían miles de veces.
La historia adquirió todavía más notoriedad cuando otras mujeres del entretenimiento para adultos anunciaron desafíos similares.
En 2024, por ejemplo, la británica Lily Phillips generó una enorme atención mediática después de participar en un desafío relacionado con 100 hombres y posteriormente hablar públicamente de la posibilidad de alcanzar 1.000. Numerosos medios volvieron entonces a mencionar a Sparks y su cifra de 919.
Así, un acontecimiento ocurrido dos décadas antes volvió a convertirse en noticia.
¿Qué significa realmente el récord?
El caso de Lisa Sparks también puede analizarse desde otro punto de vista.
En una sociedad obsesionada con las estadísticas, prácticamente cualquier actividad puede transformarse en competición. La industria del entretenimiento para adultos llevó esa lógica a un extremo: convertir una actividad íntima en un espectáculo cuantificable.
El número se convirtió en el protagonista.
No importaba quién era Lisa Sparks, cuál había sido su educación, cómo había comenzado su carrera o qué quería hacer con su vida. Para gran parte del público, todo quedó reducido a tres números: 9-1-9.
Eso plantea una cuestión interesante sobre la fama y la privacidad. Cuando una persona participa voluntariamente en un espectáculo extraordinario, ¿hasta dónde tiene derecho posteriormente a ser conocida por algo diferente?
Las dudas y exageraciones
Como ocurre con muchas historias virales, existen numerosas versiones contradictorias.
Algunas fuentes dicen que ocurrió exactamente durante 24 horas. Otras hablan de un período considerablemente menor. Algunas presentan el acontecimiento como un récord oficial Guinness; otras lo describen simplemente como una marca dentro de la industria.
También circulan en Internet historias sobre lo que ocurrió inmediatamente después del evento. Muchas de ellas carecen de fuentes fiables.
Por eso, una reconstrucción responsable debe separar tres cosas: lo que Sparks realmente hizo, lo que los organizadores afirmaron que ocurrió y lo que posteriormente Internet convirtió en leyenda.
La cifra de 919 aparece repetidamente en medios que han cubierto su historia, pero eso no significa que cada detalle asociado a ella esté igualmente documentado.
Una fama difícil de olvidar
Lisa Sparks consiguió algo que probablemente buscaba cualquier persona que participa en un espectáculo de récord: ser recordada.
Pero consiguió algo todavía más poderoso: convertirse en una referencia permanente cada vez que alguien habla de los límites de las relaciones sexuales o de los desafíos extremos realizados dentro de la industria para adultos.
Su historia también demuestra cómo ha cambiado la fama.
En 2004, una noticia de este tipo podía circular por periódicos, televisión y revistas. Hoy, una cifra semejante puede convertirse en un fenómeno mundial en cuestión de horas gracias a TikTok, X, YouTube, Reddit y otras redes.
El récord deja de pertenecer exclusivamente a quien lo realiza y pasa a formar parte de la cultura de Internet.
El legado de Lisa Sparks
Más de veinte años después del acontecimiento, Lisa Sparks continúa siendo mencionada cada vez que alguien intenta establecer una nueva marca.
Su nombre reapareció especialmente cuando otras creadoras de contenido anunciaron desafíos destinados a superar los 919 participantes. La cifra dejó de ser solamente una marca y se convirtió en una especie de referencia histórica dentro de la cultura popular relacionada con el entretenimiento para adultos.
Pero quizá la parte más interesante de esta historia no sea el número.
Lisa Sparks demuestra cómo un acontecimiento extraordinario puede definir la vida pública de una persona. También muestra la enorme capacidad de Internet para transformar una hazaña controvertida en una leyenda que sobrevive durante décadas.
La historia de los 919 hombres continuará probablemente apareciendo cada vez que alguien intente superar ese número. Y con cada nueva generación que descubra el caso, surgirán las mismas preguntas: ¿ocurrió exactamente como se cuenta?, ¿qué parte está documentada?, ¿qué parte fue exagerada?, ¿y qué significa realmente establecer un récord de esa naturaleza?
Una cosa, sin embargo, parece segura: Lisa Sparks consiguió aquello que buscaba cualquier participante de un récord extremo.
Bryan Slaton, legislador republicano en el estado de Texas, presentó este lunes un proyecto de ley que busca realizar un referéndum para “investigar la posibilidad” de que ese estado se separe e independice de EE.UU.
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Si la legislatura estatal aprueba la propuesta de ‘Ley de Referéndum de Independencia de Texas’ o TEXIT, se programará una votación durante las elecciones generales de 2024 para considerar la opción secesionista.
Según la Constitución de Texas, “todo el poder político reside en el pueblo”, escribió el representante texano en su cuenta de Twitter. “Después de décadas de abuso continuo de nuestros derechos y libertades por parte del Gobierno federal, es hora de dejar que el pueblo de Texas haga oír su voz”, aseveró.
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El proyecto cuenta con el apoyo del Movimiento Nacional de Texas, una agrupación con más de 440.000 miembros que pugnan por la independencia del ‘estado de la estrella solitaria’. “El pueblo de Texas recordará este día como un primer paso histórico para recuperar nuestra autonomía y nuestro derecho a la autodeterminación frente al Gobierno federal”, manifestó su presidente, Daniel Miller.
Sin embargo, no todos los republicanos están de acuerdo con la propuesta. “Este ridículo proyecto de ley es la definición misma de traición hipócrita y sediciosa y ya está muerto”, tuiteó el representante estatal Jeff Leach.
Pese a que las aspiraciones independentistas se han articulado como política oficial de los republicanos, la cuestión de sí Texas puede o no de forma legal separarse de EE.UU. fue resuelta ya en 1869 por la Corte Suprema del país. Así, el tribunal dictaminó que los estados no pueden salirse de forma unilateral de la Unión.
Texas se declaró como independiente de México en 1836 y se posicionó así hasta 1845, cuando fue anexado a EE.UU. Luego, en 1861, se separó de la Unión, lo que desencadenó la llamada Guerra de Secesión. Al perderla, volvió a incorporarse en 1870.
En 2006, Antonin Scalia, por entonces juez de la Corte Suprema de EE.UU., reafirmó la imposibilidad de una secesión. “Si hubo alguna cuestión constitucional que fue resuelta por la Guerra Civil, es que no hay derecho a la secesión”, dictaminó.
Bahía Blanca tiene una contradicción extraordinaria. Para muchos argentinos sigue siendo una ciudad relativamente pequeña y alejada de los grandes centros de decisión. Sin embargo, posee algunas de las condiciones económicas más importantes de la Argentina: puerto de aguas profundas, industria petroquímica, conexión con Vaca Muerta, actividad agroexportadora, universidades, centros de investigación, zona franca, parque industrial y una ubicación estratégica en el sudoeste bonaerense.
La pregunta, entonces, no debería ser solamente cómo hacer crecer a Bahía Blanca.
La pregunta debería ser:
¿Cómo transformar a Bahía Blanca en una de las grandes ciudades económicas de América del Sur?
La oportunidad existe.
1. El puerto tiene que convertirse en el corazón de la ciudad
El Puerto de Bahía Blanca ya mueve más de 35 millones de toneladas anuales y su Plan Quinquenal 2025-2029 busca convertirlo en un gran hub logístico, industrial y energético. Entre sus objetivos están la expansión relacionada con Vaca Muerta, el crecimiento agroexportador y la diversificación hacia carga contenerizada.
Esto debería convertirse en la principal estrategia de desarrollo de la ciudad.
Bahía Blanca necesita pensar como una ciudad portuaria internacional.
No solamente como una ciudad que tiene un puerto.
La diferencia es enorme.
Rotterdam, Houston, Bilbao, Valencia, Busan o Hamburgo construyeron buena parte de su riqueza alrededor de la combinación entre puerto, industria, logística, universidades y servicios.
Bahía puede desarrollar una versión argentina de ese modelo.
2. Aprovechar Vaca Muerta
Ésta es probablemente la oportunidad económica más importante de las próximas décadas.
Vaca Muerta está en Neuquén, pero Bahía Blanca posee algo que Neuquén no tiene en la misma escala: una infraestructura portuaria e industrial preparada para procesar, almacenar y exportar grandes cantidades de productos energéticos.
El puerto ya está trabajando para fortalecer su conexión con Vaca Muerta. El plan incluye infraestructura para energía y Oil & Gas, mientras que proyectos privados están llevando enormes inversiones hacia la ciudad.
En marzo de 2026, TGS anunció un proyecto estimado en US$3.000 millones relacionado con transporte, procesamiento y exportación de hidrocarburos, incluyendo un ducto que conectaría Vaca Muerta con el polo petroquímico bahiense.
Esto puede cambiar radicalmente la escala económica de Bahía Blanca.
3. Agregar valor: no exportar solamente materias primas
El gran error argentino consiste muchas veces en extraer recursos y exportarlos sin suficiente industrialización.
Bahía Blanca debería hacer exactamente lo contrario.
Gas → petroquímica.
Gas → fertilizantes.
Petróleo → derivados.
Agro → alimentos procesados.
Energía → industrias.
Productos industriales → exportaciones.
Un ejemplo extraordinario es el proyecto de Pampa Energía, que decidió invertir US$2.700 millones en una planta de urea granulada en Bahía Blanca. La empresa proyecta una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales, lo que convertiría a la planta en la de mayor capacidad de Latinoamérica.
Éste es el modelo que Bahía necesita multiplicar.
No una fábrica aislada.
Un ecosistema industrial.
4. Crear una ciudad de 500.000 habitantes
Bahía Blanca necesita una meta demográfica.
No necesariamente mañana, pero sí para los próximos 20 o 30 años.
Una ciudad de aproximadamente 300.000 habitantes tiene un mercado considerablemente menor que una ciudad de 500.000.
Más población significa:
más comercios;
más restaurantes;
más universidades;
más profesionales;
más empresas;
más consumidores;
más vuelos;
más servicios;
más actividad cultural;
más inversión inmobiliaria.
Pero hay una condición fundamental:
no se puede atraer población sin crear buenos empleos.
La estrategia debe comenzar por generar miles de empleos privados calificados y después atraer trabajadores, profesionales, estudiantes y familias.
5. Bahía debe convertirse en una ciudad universitaria
Aquí existe otra enorme ventaja.
La ciudad posee universidades e instituciones científicas que proporcionan capital humano calificado. El propio municipio identifica a las universidades nacionales, institutos terciarios y centros científicos como uno de los activos estratégicos para atraer inversiones.
Además, CONICET Bahía Blanca posee numerosos institutos vinculados con energía, industria, ambiente, agricultura, salud y desarrollo económico.
Esto debería explotarse mucho más.
Bahía podría convertirse en:
la capital científica y tecnológica del sur argentino.
Necesita atraer estudiantes de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y otras provincias.
Una ciudad universitaria genera población joven, emprendimientos, alquileres, restaurantes, cultura y empresas tecnológicas.
6. Crear un verdadero Silicon Valley bahiense
No significa copiar California.
Significa crear un ecosistema tecnológico propio.
La ciudad ya tiene universidades, científicos, ingenieros, empresas industriales y un polo tecnológico. El municipio identifica precisamente al Polo Tecnológico, el Parque Industrial, la Zona Franca y el Parque Logístico como oportunidades de desarrollo.
El objetivo debería ser atraer empresas de:
inteligencia artificial;
software;
robótica;
biotecnología;
energía;
minería;
agricultura de precisión;
tecnología marítima;
logística;
ciberseguridad industrial.
Una empresa tecnológica que facture millones de dólares puede ocupar solamente algunas decenas de personas.
Eso es exactamente lo que necesita Bahía: empleos de altísima productividad.
7. Mejorar radicalmente las conexiones
No existe una gran ciudad sin infraestructura.
Bahía necesita mejores rutas, ferrocarriles, conexiones aéreas y logística.
La conexión ferroviaria con el puerto es particularmente importante.
El Gobierno nacional estableció obras destinadas a recuperar infraestructura ferroviaria afectada por los acontecimientos que golpearon a Bahía Blanca y a restablecer la conexión con el puerto y con el nodo Vaca Muerta.
Esto debe ser una prioridad permanente.
Un tren de cargas eficiente puede transportar enormes cantidades de cereales, minerales, combustibles y productos industriales con costos mucho menores que el transporte exclusivamente por camión.
8. Más vuelos y un aeropuerto internacional
Una ciudad que quiere crecer necesita estar conectada.
Bahía debería aspirar a tener vuelos directos y frecuentes con:
Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Bariloche y otros centros importantes.
Y eventualmente conexiones internacionales regionales.
Un ejecutivo que necesita viajar a Buenos Aires no puede perder un día entero en el trayecto.
Una ciudad internacional necesita movilidad internacional.
9. Convertir el turismo en una industria complementaria
Bahía Blanca probablemente nunca será Mar del Plata.
Y no tiene que serlo.
Pero puede desarrollar turismo de negocios, congresos, gastronomía, cultura, arquitectura, deportes y naturaleza.
Investigaciones de CONICET consideran que Bahía tiene potencial turístico todavía insuficientemente aprovechado y destacan particularmente el turismo de congresos y convenciones.
La ciudad podría organizar grandes congresos científicos, industriales y tecnológicos.
Imagínese:
Congreso Latinoamericano de Energía de Vaca Muerta.
Congreso Internacional de Petroquímica.
Feria Argentina de Inteligencia Artificial Industrial.
Congreso Internacional de Agroindustria.
Miles de visitantes significan hoteles, restaurantes, taxis, comercios y servicios.
10. Una transformación urbana
Pero hay algo todavía más importante.
Bahía Blanca debe convertirse en una ciudad agradable para vivir.
No alcanza con crear industrias.
Hay que construir parques, viviendas modernas, avenidas, espacios públicos, ciclovías, centros culturales, áreas gastronómicas y barrios de calidad.
El crecimiento económico debe verse en la ciudad.
El frente marítimo podría transformarse.
La relación entre la ciudad y el puerto también debería fortalecerse.
La ciudad necesita edificios residenciales modernos y nuevos barrios planificados para una población creciente.
No se trata de llenar Bahía de torres.
Se trata de construir una ciudad moderna.
11. Un pacto político de 20 años
Ésta quizá sea la condición más difícil.
Bahía Blanca necesita una estrategia que sobreviva a los intendentes.
Un gobierno puede ser peronista.
Otro radical.
Otro PRO.
Otro libertario.
No importa.
El puerto, las rutas, el ferrocarril, las universidades, el desarrollo industrial, la vivienda y la educación deben tener continuidad.
La ciudad debería aprobar un Plan Bahía 2050 con objetivos concretos.
Por ejemplo:
2030: consolidación energética y logística.
2035: gran expansión industrial.
2040: centro tecnológico del sur argentino.
2050: gran metrópolis portuaria de 500.000 habitantes o más.
El gran objetivo
Bahía Blanca no tiene que competir con Buenos Aires.
Tiene que convertirse en algo diferente.
Buenos Aires es la capital política y financiera.
Córdoba es un gran centro industrial y universitario.
Rosario es una enorme plataforma agroindustrial y portuaria.
Mendoza tiene una identidad vitivinícola y turística.
Bahía Blanca puede convertirse en la gran capital energética, industrial y logística del sur argentino.
Y las inversiones actuales demuestran que la oportunidad no es solamente teórica.
El proyecto de TGS ronda los US$3.000 millones. Pampa Energía anunció otros US$2.700 millones para fertilizantes. El puerto planea inversiones e infraestructura para ampliar su capacidad y profundizar el canal de navegación hasta 15,70 metros.
Estamos hablando de miles de millones de dólares.
El desafío es conseguir que ese dinero no pase simplemente por Bahía Blanca.
Tiene que quedarse una parte importante del valor en la ciudad.
Eso significa proveedores locales, trabajadores locales, universidades conectadas con las empresas, nuevas empresas, mejores salarios, más viviendas, más servicios y más población.
La oportunidad histórica
Bahía Blanca no necesita esperar que alguien venga a salvarla.
Tiene puerto.
Tiene industria.
Tiene energía.
Tiene agricultura.
Tiene universidades.
Tiene científicos.
Tiene ubicación estratégica.
Tiene conexión potencial con Vaca Muerta.
Y ahora tiene la posibilidad de recibir inversiones gigantescas.
Lo que falta es una visión de ciudad.
Durante demasiado tiempo Argentina pensó en Bahía Blanca como una ciudad del sur de Buenos Aires.
La próxima etapa debería pensarla de otra manera:
Bahía Blanca como la puerta industrial y energética de la Argentina hacia el Atlántico Sur.
Si logra aprovechar esta oportunidad, dentro de 20 años podría ser difícil seguir llamándola una ciudad pequeña.
Podría convertirse en una de las tres o cuatro grandes capitales económicas del interior argentino.
Hay crímenes que conmocionan a una ciudad. Otros terminan convirtiéndose en leyendas. Y existen algunos que, por la cantidad de preguntas sin respuesta que dejan detrás, continúan provocando inquietud décadas después.
En Mar del Plata, durante la segunda mitad de la década de 1990, una serie de asesinatos y desapariciones de mujeres, muchas de ellas trabajadoras sexuales, dio origen a uno de los mayores misterios policiales de la Argentina: el caso conocido como“El Loco de la Ruta”.
Durante años se creyó que detrás de los crímenes existía un asesino serial que secuestraba mujeres, las asesinaba y abandonaba sus cuerpos cerca de las rutas. Sin embargo, con el paso del tiempo apareció una hipótesis mucho más perturbadora: que el supuesto asesino serial podía ser una construcción utilizada para ocultar una red criminal en la que habrían participado policías, proxenetas y otras personas vinculadas al mundo de la prostitución.
Hasta hoy, la verdadera explicación de la serie continúa siendo objeto de controversia.
María Esther Amaro
Uno de los casos más recordados fue el deMaría Esther Amaro, una mujer de 35 años.
Amaro fue vista por última vez en noviembre de 1996. Según las reconstrucciones periodísticas de la época, habría subido a un automóvil Ford Galaxy en la zona de La Perla, donde trabajaban varias mujeres que ejercían la prostitución. Al día siguiente apareció muerta a un costado de la Ruta Provincial 55.
El crimen tenía características particularmente macabras.
El cuerpo había sido abandonado desnudo y presentaba signos de violencia. Sobre su espalda había sido grabada con un objeto cortante la palabra“puta”.
Ese detalle hizo pensar inmediatamente en un asesino que actuaba con un ritual particular y que sentía un profundo desprecio hacia las mujeres que ejercían la prostitución.
La prensa comenzó entonces a hablar de un misterioso asesino serial.
Nació el nombre que quedaría asociado para siempre con el caso:
“El Loco de la Ruta”.
Una serie aterradora
El asesinato de Amaro no fue un hecho aislado.
El 1 de julio de 1996 había aparecido el cuerpo deAdriana Jacqueline Fernández, una uruguaya de 27 años que trabajaba como artesana y también ejercía la prostitución. Fue encontrada desnuda debajo de un puente de la Ruta Nacional 226 y la autopsia determinó que había sido estrangulada.
Después aparecióViviana Guadalupe Espíndola, de 26 años. En enero de 1997 fueron encontrados restos de su cuerpo en las proximidades de la Ruta Provincial 88.
En mayo de ese año apareció el cuerpo mutilado deMariela Giménez, también trabajadora sexual.
Finalmente, en octubre de 1998 fueron encontradas partes del cuerpo deMaría del Carmen Leguizamón, de 25 años.
A los homicidios se sumaron numerosas desapariciones.
Entre las mujeres cuyo paradero nunca quedó aclarado se encontrabanAna María Nores, Patricia Prieto, Silvana Caraballo, Claudia Romero, Mirta Bordón y Sandra Villanueva, además de otras mujeres mencionadas posteriormente en las investigaciones.
La hipótesis más sencilla era aterradora: un asesino serial había encontrado en las trabajadoras sexuales sus víctimas ideales.
Pero pronto comenzaron a aparecer contradicciones.
¿Realmente existió “El Loco de la Ruta”?
Ésta es la gran pregunta.
Durante años se buscó a un individuo que supuestamente recorría las rutas de Mar del Plata y sus alrededores en busca de mujeres.
La policía llegó a investigar unFord Galaxy bordó, automóvil que algunos testigos habían relacionado con las víctimas. El vehículo pertenecía a José Luis Andújar, propietario de una discoteca ubicada sobre la Ruta Provincial 88.
En el automóvil se encontraron sangre y cabellos, pero los peritajes no establecieron una relación con las mujeres asesinadas o desaparecidas.
También hubo otros sospechosos.
Uno de ellos fueGuillermo Moreno, pareja de María Esther Amaro y criador de cerdos. Fue llevado a juicio acusado del asesinato de Amaro, pero en 2003 fue absuelto.
La investigación parecía no conducir a ninguna parte.
Entonces surgió una posibilidad todavía más inquietante.
La teoría de una organización criminal
A comienzos de la década de 2000 comenzó a tomar fuerza la hipótesis de que los asesinatos no eran necesariamente obra de una única persona.
Algunos investigadores y periodistas sostuvieron que detrás de determinados casos podía existir unared vinculada con la prostitución y el narcotráfico, y que la figura del supuesto asesino serial habría servido para explicar de manera conveniente crímenes que podían tener autores diferentes.
En 2002, el juez Pedro Hooft ordenó la detención de varios policías y civiles en una investigación relacionada con el caso. El Díainformó entonces que se investigaba la posibilidad de que el asesino serial hubiera sido un invento destinado a ocultar la actividad de una organización criminal.
Esto cambió completamente la perspectiva.
Ya no se trataba solamente de encontrar a un psicópata.
Había que investigar si algunas personas encargadas de proteger a las víctimas podían estar involucradas en los hechos.
La policía bajo sospecha
La posibilidad de una participación policial convirtió el caso en uno de los episodios más graves de la historia criminal de Mar del Plata.
Según las investigaciones de aquellos años, varios policías fueron detenidos y también se investigó a civiles y a un funcionario judicial por presuntos delitos relacionados con el encubrimiento.
Eso no significa que todas las acusaciones hayan sido probadas judicialmente ni que pueda afirmarse que una organización policial asesinó a todas las víctimas.
Precisamente ahí reside una de las dificultades del caso.
Las sospechas fueron enormes, pero las certezas judiciales fueron mucho menores.
Y esa diferencia es fundamental.
“Pepita la Pistolera”
Otro personaje que quedó relacionado con la investigación fueMargarita Di Tullio, conocida como “Pepita la Pistolera”.
Di Tullio era una figura conocida del ambiente delictivo marplatense y estuvo vinculada con prostíbulos. Algunas de las mujeres asesinadas o desaparecidas habían trabajado para ella.
Por esa razón fue investigada y se especuló con su posible participación.
Pero las sospechas y las versiones periodísticas no equivalen a una condena.
El caso de Di Tullio es un ejemplo de cómo, en una investigación tan compleja, distintas teorías terminaron mezclándose con rumores, testimonios contradictorios y versiones nunca demostradas de manera definitiva.
Las víctimas olvidadas
Quizás el aspecto más triste de toda la historia sea que muchas de las víctimas eran mujeres vulnerables.
Trabajaban en ambientes peligrosos, estaban expuestas a violencia y, en varios casos, tenían dificultades para recibir una protección efectiva del Estado.
Cuando algunas desaparecieron, durante mucho tiempo sus nombres quedaron asociados casi exclusivamente con la etiqueta de “prostitutas”.
Pero detrás de esa palabra había personas.
Tenían familias, amigos, hijos, proyectos y vidas que fueron interrumpidas violentamente.
El caso también expuso una realidad social incómoda: cuando una víctima pertenece a un sector marginado, existe el riesgo de que su desaparición reciba menos atención que la de una persona perteneciente a sectores más protegidos de la sociedad.
Un misterio que nunca terminó
Con el tiempo, la teoría del “Loco de la Ruta” se volvió cada vez más difícil de sostener como explicación única.
No existe una prueba concluyente que permita afirmar queuna sola persona asesinó a todas las mujeres atribuidas a la serie.
Algunos investigadores sostuvieron que determinados homicidios presentaban características compatibles con un mismo autor, mientras que otros hechos podrían haber sido obra de personas diferentes. También se investigó la posibilidad de que redes criminales hubieran aprovechado el miedo generado por los primeros asesinatos.
Infobae resumió años después esa controversia señalando que al supuesto “Loco de la Ruta” se le atribuyeron 14 asesinatos y desapariciones, pero que nunca fue detenido y que existían fuertes dudas sobre si realmente había existido como un único asesino serial.
El verdadero horror
El verdadero horror de este caso no está solamente en la violencia de los asesinatos.
Está también en la posibilidad de quela verdad haya quedado enterrada detrás de varias versiones contradictorias.
Si hubo un asesino serial, nunca fue identificado.
Si hubo varios asesinos, tampoco quedó establecida de manera definitiva la responsabilidad de todos.
Si existió una organización criminal que utilizó el mito del “Loco de la Ruta” para ocultar otros delitos, tampoco se consiguió reconstruir completamente su funcionamiento.
Y si hubo policías que participaron en crímenes o encubrimientos, esa posibilidad convirtió el caso en algo todavía más grave: aquellos que debían investigar podían haber formado parte del problema.
María Esther Amaro y las demás mujeres quedaron atrapadas en medio de ese laberinto.
Sus nombres sobrevivieron gracias a periodistas, investigadores, familiares y organizaciones que continuaron reclamando respuestas.
El “Loco de la Ruta” puede haber sido un asesino, varios asesinos o incluso una máscara detrás de la cual se escondieron otros criminales.
Pero hay una certeza que permanece: las mujeres existieron, fueron víctimas de hechos terribles y muchas de sus historias todavía carecen de una explicación definitiva.
Y ésa es, quizás, la parte más inquietante del caso: después de tantos años, la pregunta fundamental continúa abierta.
¿Quién mató realmente a las mujeres del “Loco de la Ruta”?
¿Quién fue el psicópata más aterrador que jamás haya existido?
Nacido en Alemania en 1883, su nombre era Peter Kürten, más conocido como el “Vampiro” o el “Monstruo de Düsseldorf”. De hecho, inspiró al personaje de la película “M” de Fritz Lang.
De niño, su padre lo golpeaba con frecuencia y, cuando estaba borracho, lo obligaba a presenciar incesto dentro de la familia (entre el padre y la hermana de Peter).
A los 5 años, intentó ahogar a un compañero de clase. A los 9, se hizo amigo del perrero local y desarrolló un gusto por cazar, torturar y matar perros junto a un amigo. Ese mismo año, según su propia confesión, mató a dos compañeros de clase empujando a un niño que sabía que no sabía nadar desde una balsa de madera. Cuando otro niño intentó ayudar, Kürten también le sumergió la cabeza bajo el agua, ahogándolos a ambos. Las autoridades dictaminaron que ambas muertes fueron accidentales en su momento.
Se relacionaba frecuentemente con delincuentes y faltaba a la escuela constantemente. A los 13 años, salió brevemente con una chica de su edad, pero al negarse ella a tener relaciones sexuales con él, empezó a apuñalar y a agredir sexualmente a animales. También intentó agredir a su propia hermana.
Más tarde, describió haber cometido varios delitos menores, como carterismo, incendios de graneros y asesinatos de animales.
A los 14 años, empezó a trabajar con un fundidor, pero dos años después se marchó robando la caja registradora.
A los 17 años, fue encarcelado por robo con allanamiento de morada y hurto. Fue liberado en agosto de ese mismo año y cometió lo que se considera su primer asesinato confirmado en noviembre. Admitió haber atraído a una joven de 18 años a un parque de Düsseldorf (el Hofgarten) y haberla asesinado tras un breve encuentro sexual.
A partir de entonces, alternó robos y arrestos hasta que fue reclutado por el ejército en 1904, destinado en Metz (entonces territorio alemán). Allí cometió varios incendios provocados contra propiedades de los residentes locales, graneros, campos y áticos, con la intención de dañar o incluso matar a personas sin hogar quemándolas vivas. Amparado por su condición de militar, observaba discretamente la respuesta policial a cada incidente.
Su primer asesinato confirmado oficialmente tuvo lugar el 25 de mayo de 1913, durante un robo en una posada. Estranguló a la víctima y le cortó la garganta, disfrutando al presenciarlo. Posteriormente, según se cuenta, disfrutó escuchando a los vecinos describir el horror del asesinato y, más tarde, profanó la tumba de la víctima, también para su propio placer. Fue arrestado poco después, aunque por deserción, y encarcelado. En prisión conoció a la mujer que más tarde se convertiría en su esposa, quien también había sido condenada por dispararle a su anterior marido.
Luego cometió ocho asesinatos confirmados, siete de ellos mujeres y varios niños. Bebió su sangre, decapitó a algunos y degolló a otros. En ocasiones, fingió las muertes para evitar levantar sospechas en la policía o en su esposa. En cada ocasión, buscaba lo que él llamaba “amor” en sus víctimas, obteniendo un verdadero placer del acto. Una vez decapitó a un cisne solo para beber su sangre, impulsado por ese mismo instinto.
Sentía un placer particular al ver la sangre brotar de sus víctimas. Al parecer, su esposa no tenía ni idea de lo que hacía.
Fue ejecutado en la guillotina el 22 de abril de 1931. Justo antes de su ejecución, según se cuenta, le preguntó al psiquiatra de la prisión algo escalofriante: si aún podría oír el sonido de su propia sangre brotando de su cuello cercenado, aunque fuera brevemente, describiéndolo como el placer supremo, el placer definitivo.
Así que ahí lo tienes, espero que esto responda a tu pregunta, aunque técnicamente estoy describiendo a alguien que probablemente no era solo un psicópata.
Argentina tiene un problema que va mucho más allá de un presidente, un partido político o una crisis económica determinada. El país lleva décadas alternando períodos de crecimiento con inflación, endeudamiento, devaluaciones, controles, crisis políticas y fuertes cambios de rumbo. La pregunta verdaderamente importante no es solamente quién gobierna, sino qué debe hacer Argentina para que, dentro de veinte años, vuelva a ser un país estable, rico y previsible.
La buena noticia es que Argentina todavía tiene enormes posibilidades. El Banco Mundial estima que la economía creció 4,4% en 2025 y proyecta alrededor de 3,6% para 2026. También destaca el potencial argentino en agroindustria, energía, minería, tecnología y manufacturas.
El problema es transformar ese potencial en prosperidad permanente.
1. Nunca más vivir por encima de nuestros recursos
El primer requisito es probablemente el más importante: el Estado no puede gastar sistemáticamente más de lo que recauda.
Argentina ha sufrido demasiadas veces las consecuencias de financiar déficits mediante emisión monetaria, endeudamiento o aumentos de impuestos. El resultado termina siendo conocido: inflación, pérdida del poder adquisitivo, fuga de capitales y desconfianza.
Esto no significa necesariamente tener un Estado pequeño. Significa tener un Estado financieramente sostenible.
El país necesita establecer una regla fiscal que obligue a los gobiernos a presentar presupuestos realistas y que haga políticamente muy difícil volver al déficit permanente.
El equilibrio fiscal no debería ser una bandera de la derecha ni de la izquierda. Debería ser una política de Estado.
2. Terminar con la inflación
Ningún país puede desarrollarse seriamente cuando sus ciudadanos no saben cuánto valdrá su dinero dentro de seis meses.
La estabilización iniciada durante el gobierno de Javier Milei ha conseguido una reducción muy importante de la inflación y una mejora de las cuentas fiscales. El Banco Mundial señala que la inflación mensual, que había superado el 20%, bajó aproximadamente hacia el rango de 2,5%-3% mensual, aunque el proceso de desinflación todavía enfrenta riesgos.
Pero bajar la inflación no es suficiente.
Argentina debe conseguir algo todavía más difícil: hacer que la baja inflación sea permanente aunque cambie el gobierno.
Para eso se necesitan disciplina fiscal, una moneda confiable, un Banco Central creíble y reglas monetarias que no puedan modificarse cada vez que aparece una necesidad política.
3. Invertir en educación
Ésta podría ser la transformación más importante de todas.
Argentina posee una población relativamente educada y una larga tradición universitaria. Pero el sistema educativo necesita recuperar calidad, especialmente en matemática, ciencias, lectura, idiomas, tecnología y formación profesional.
No alcanza con que los jóvenes permanezcan dentro de una escuela. Necesitan aprender.
El Banco Mundial identifica precisamente el capital humano y las habilidades como elementos centrales para que Argentina pueda competir en una economía global basada cada vez más en conocimiento y tecnología.
Argentina debería establecer objetivos nacionales para educación primaria y secundaria, medir resultados y premiar a las instituciones que logren mejoras.
Y hay una cuestión fundamental: la escuela debe preparar para el trabajo del futuro.
Programación, inteligencia artificial, robótica, electrónica, idiomas, energía, ingeniería y oficios especializados serán cada vez más importantes.
4. Exportar muchísimo más
Argentina necesita dólares genuinos.
No puede depender eternamente de préstamos internacionales o de ciclos favorables de precios agrícolas.
Hay que multiplicar las exportaciones.
El país tiene ventajas extraordinarias en alimentos, energía, minería, servicios profesionales, economía del conocimiento y turismo. El Banco Mundial identifica agroindustria, minería y energía como sectores estratégicos para atraer inversión y generar empleo.
Pero Argentina debe pasar de exportar principalmente materias primas a desarrollar cadenas de valor.
No solamente soja: también alimentos procesados.
No solamente litio: también tecnología relacionada con baterías y almacenamiento.
No solamente petróleo y gas: también petroquímica, servicios energéticos e infraestructura.
No solamente software: también empresas tecnológicas capaces de vender productos al mundo.
5. Seguridad jurídica
Éste es uno de los grandes problemas argentinos.
Una empresa puede invertir millones de dólares solamente si sabe que las reglas no cambiarán arbitrariamente.
Argentina necesita contratos respetados, justicia independiente, impuestos previsibles y normas relativamente estables.
El inversor extranjero no debería preguntarse:
“¿Quién será presidente dentro de cuatro años?”
Debería poder responder:
“No importa demasiado quién gobierne porque las reglas fundamentales permanecerán.”
El nuevo marco de cooperación del Banco Mundial para 2026-2033 pone precisamente el énfasis en estabilidad macroeconómica, inversión privada, infraestructura, productividad y creación de empleo.
6. Una reforma laboral moderna
Argentina necesita crear empleo formal.
El sistema laboral debe proteger al trabajador, pero también permitir que una pequeña empresa pueda contratar a su primer empleado sin quedar expuesta a riesgos imprevisibles que pueden llevarla a la quiebra.
El objetivo debería ser que trabajar formalmente resulte atractivo tanto para el empleado como para el empleador.
Eso requiere reducir costos innecesarios, simplificar regulaciones, modernizar convenios laborales y facilitar la capacitación.
La informalidad no se combate solamente con inspecciones. Se combate haciendo que la formalidad sea económicamente posible.
7. Menos impuestos, pero mejor cobrados
Argentina tiene una paradoja: muchas empresas y trabajadores sienten una enorme presión tributaria, mientras que el Estado todavía tiene dificultades para financiar adecuadamente servicios esenciales.
La solución no debería ser simplemente subir impuestos.
Hay que ampliar la base tributaria, simplificar el sistema y reducir impuestos distorsivos, especialmente aquellos que castigan la producción y las exportaciones.
Un país que quiere crecer necesita premiar la inversión, la contratación y la innovación.
8. Infraestructura
Argentina necesita carreteras, ferrocarriles, puertos, energía, agua, conectividad digital y viviendas.
La infraestructura reduce costos y permite que una empresa argentina pueda competir internacionalmente.
Por ejemplo, si producir en el interior argentino y transportar un producto hasta un puerto resulta excesivamente caro, el problema no necesariamente está en la empresa: puede estar en la infraestructura.
La inversión privada puede desempeñar un papel enorme, pero el Estado debe establecer reglas claras y garantizar infraestructura básica.
9. No desperdiciar Vaca Muerta, litio y energía
Argentina tiene una oportunidad extraordinaria en energía.
Vaca Muerta puede convertir al país en un importante exportador de petróleo y gas. El litio y otros minerales pueden generar inversiones enormes. Las energías renovables también ofrecen oportunidades.
Pero existe una condición: los recursos naturales no deben convertirse simplemente en otra oportunidad perdida.
La riqueza del subsuelo debe transformarse en infraestructura, empleos, exportaciones, tecnología y capital humano.
El objetivo debería ser utilizar los recursos naturales para financiar una economía cada vez más sofisticada.
10. Un gran pacto nacional
Finalmente, Argentina necesita algo que probablemente sea más difícil que cualquier reforma económica: un acuerdo básico entre sus principales fuerzas políticas.
No significa que todos tengan que pensar igual.
Una democracia saludable necesita oposición.
Pero debería existir consenso sobre algunas cuestiones fundamentales:
estabilidad monetaria;
equilibrio fiscal;
respeto a la propiedad privada;
independencia de la Justicia;
educación de calidad;
integración comercial;
seguridad;
reglas previsibles;
promoción de la inversión;
protección de los sectores más vulnerables.
El problema argentino ha sido muchas veces hacer una reforma y luego deshacerla.
Un gobierno abre la economía; otro la cierra.
Uno controla precios; otro los libera.
Uno subsidia; otro elimina subsidios.
Uno se endeuda; otro declara el problema.
Uno aumenta impuestos; otro promete bajarlos.
Así resulta imposible construir un proyecto de treinta años.
El desafío de Milei
El gobierno de Milei ha avanzado significativamente en estabilización macroeconómica, pero el verdadero examen será más largo: convertir estabilización en crecimiento sostenido y crecimiento en mejores salarios y empleos.
El Banco Mundial proyecta crecimiento argentino para 2026, pero también advierte sobre problemas persistentes como informalidad, desigualdad y vulnerabilidad externa.
Ésa es precisamente la segunda etapa.
Reducir la inflación es imprescindible.
Pero después hay que crear millones de empleos productivos.
Una Argentina verdaderamente exitosa no será aquella donde simplemente los precios suban menos. Será aquella donde un joven pueda terminar la escuela, conseguir un buen empleo, comprar una vivienda, formar una familia, ahorrar y saber que sus hijos tendrán más oportunidades que él.
Argentina puede hacerlo
Argentina no necesita convertirse en otro país.
Tiene alimentos, agua, energía, minerales, territorio, universidades, científicos, empresarios, trabajadores calificados, cultura, turismo y una enorme capacidad creativa.
El Banco Mundial sostiene que Argentina tiene potencial para revertir décadas de bajo crecimiento si logra mejorar productividad, capital humano, integración comercial y estabilidad institucional. Durante el último medio siglo, el crecimiento promedio argentino fue muy inferior al regional, una diferencia que explica buena parte del retroceso relativo del país.
Por eso, la salida no es una fórmula mágica.
Es veinte años de hacer razonablemente bien las cosas.
Argentina no necesita otro salvador.
Necesita instituciones que funcionen, gobiernos que no destruyan lo construido por el anterior, ciudadanos que exijan resultados y una economía que premie al que trabaja, invierte, estudia, produce y exporta.
Si consigue eso, el país no solamente puede salir adelante.
Puede volver a ser una de las grandes economías del mundo.
“Las mujeres que han cambiado el mundo no han necesitado mostrar otra cosa que su inteligencia”.
Rita Levi-Montalcini
En Venezuela resulta difícil distinguir entre una transición y una simple mutación. Nicolás Maduro ya no está en Miraflores, pero su desaparición no implicó la caída del régimen. Delcy Rodríguez, una de las principales figuras del chavismo, administra el Estado y buena parte de su estructura permanece intacta. Washington combatió durante años al régimen en nombre de la democracia, pero ahora negocia con una dirigente proveniente del movimiento que gobierna desde 1999. Mientras la oposición reclama elecciones, EE.UU. colocó en primer plano la reconstrucción de la industria petrolera. Es fácil entender su interés: reponer sus menguadas reservas, apartar las manos de China y asfixiar a Cuba. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo, pero su industria fue devastada por años de estatizaciones, corrupción, falta de inversiones y deterioro de la infraestructura. Ahora las grandes compañías estadounidenses estudian regresar y EEUU impulsa la recuperación del sector. El problema es otro: ¿puede la reconstrucción económica preceder indefinidamente a la democrática?
Delcy asegura que habrá elecciones. Donald Trump también, pero sostiene que Venezuela todavía no está preparada. La frase encierra un riesgo evidente: las transiciones deben tener un final; sin fecha puede convertirse, en otra forma de poder permanente. El diálogo entre gobierno y oposición acaba de reanudarse y tiene sobre la mesa reformas judiciales, derechos políticos, libertad de expresión y cambios electorales. Es un cambio, pero no es democracia, sólo la posibilidad de construirla. Y el chavismo no desapareció. Durante 27 años construyó una extensa estructura política, judicial, militar y territorial. Por eso resultaba ingenuo imaginar que la caída de Maduro podía desarmarla automáticamente. La ONU advirtió que las estructuras fundamentales de represión permanecen intactas: funcionarios vinculados a abusos anteriores continúan en posiciones de poder y persisten organismos de seguridad asociados con la persecución de opositores.
Hay otra ironía difícil de ignorar. Durante años, el chavismo convirtió a EE.UU. en el gran enemigo. Ahora, el adversario participa activamente en la reconstrucción política y económica venezolana. Las empresas estadounidenses vuelven al petróleo y Washington interviene en las conversaciones entre gobierno y oposición. Se convirtió en el socio de hoy. Eso no significa que las inversiones petroleras sean necesariamente negativas. Venezuela necesita capital, tecnología, infraestructura y mercados. La cuestión fundamental es bajo qué reglas y quién controla ese proceso. Una Venezuela que vuelva a producir petróleo, pero conserve instituciones débiles podría recuperar ingresos sin recuperar democracia. Por eso el verdadero desafío no es sustituir a un presidente. Es reconstruir un Estado, recuperar la justicia, garantizar las libertades, reorganizar las fuerzas de seguridad, liberar a los detenidos y establecer mecanismos de justicia que investiguen los abusos sin convertir la transición en una interminable venganza política.
EE.UU. puede facilitar ese proceso, pero no puede decidir indefinidamente quién preside. La Venezuela de hoy ofrece oportunidades y peligros. Hay señales de apertura, diálogo e inversiones; pero también persisten la ausencia de una fecha electoral y buena parte del aparato represivo del antiguo régimen. Por eso la verdadera pregunta es si los venezolanos recuperarán aquello que perdieron mucho antes: la posibilidad de decidir libremente quién los gobierna y bajo qué instituciones quieren vivir.
La principal dirigente opositora, María Corina Machado, decidió no participar en el diálogo auspiciado por Washington entre el gobierno de Delcy y sectores de la oposición. Junto con Edmundo González Urrutia, dejó en claro que no había intervenido en el diseño de esa mesa y que, por lo tanto, no asumiría responsabilidad por sus decisiones. Pero tampoco se colocó como obstáculo: anunció que observaría sus resultados a partir de hechos concretos y verificables, como la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de los presos políticos, garantías para todos los actores y, fundamentalmente, un cronograma para elecciones presidenciales. Su actitud revela una posición tan firme como incómoda. No parece dispuesta a legitimar una negociación que, a su juicio, podría terminar sustituyendo el resultado de las urnas por un nuevo reparto de poder, pero evita enfrentarse abiertamente con Washington, cuyo respaldo considera decisivo para la transición. Este mes volvió a cuestionar el acuerdo petrolero entre EE.UU. y Delcy, pero sostuvo que Washington es el principal socio que Venezuela necesita para reconstruirse. Su dilema es evidente: necesita de la presión norteamericana, pero procura que esa presión no termine dejando en manos de otros la definición del futuro político venezolano.
Porque cambiar al ocupante de Miraflores no alcanza; terminar con el régimen exige algo mucho más profundo: que el poder deje de estar por encima de la ley, que las elecciones dejen de ser una promesa, que la oposición deje de ser un delito y que el petróleo deje de ser una herramienta de dominación. De lo contrario, podría ocurrir algo que América Latina conoce demasiado bien: que se cambie todo para que, en definitiva, nada cambie.
El republicano rebelde de la Cámara de Representantes, Thomas Massie, ha presentado artículos de juicio político contra el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Massie ha presentado su resolución como prioritaria, lo que significa que forzará una votación en la Cámara en un plazo de dos días.
Massie
Aunque no consiga el apoyo suficiente dentro de su partido para destituir a Hegseth, los republicanos se verán obligados a manifestar públicamente su apoyo a Hegseth en medio de la guerra con Irán, a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato, en las que los republicanos se enfrentan a unas elecciones difíciles.
Massie, quien perdió las primarias republicanas después de que el presidente Donald Trump respaldara a su oponente, ha sido una espina clavada para el presidente durante su segundo mandato. Con frecuencia ha roto filas —en particular en su presión para publicar los archivos de Epstein— y no ha seguido la agenda del Partido Republicano.
No informó a la dirección republicana de la Cámara sobre sus planes de presentar los artículos de juicio político, tomándolos por sorpresa. La Cámara de Representantes debe pronunciarse antes del jueves, ya que la cámara baja tiene previsto abandonar Washington a finales de semana para un receso prolongado hasta las elecciones de noviembre.
El congresista de Kentucky argumentó que Hegseth ha violado “su juramento de apoyar y defender la Constitución de los Estados Unidos” y “su deber constitucional de velar por el fiel cumplimiento de las leyes, especialmente en lo que respecta a la declaración de guerra”.
“En todo esto, el secretario Hegseth ha actuado de manera contraria a la confianza depositada en él como secretario de Defensa”, declaró Massie en la Cámara.
Hegseth
Su resolución también apunta a Hegseth por las acciones militares en Venezuela a principios de año, acusándolo de supervisar una operación ilegal para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro sin la autorización previa del Congreso.
Hegseth ya enfrenta un proceso de destitución por parte de los demócratas de la Cámara.
Ante la presión ejercida por Massie, el Departamento de Defensa emitió un comunicado calificando a Hegseth de “líder transformador” y afirmando que “todo el Departamento está unido en torno a la visión del Secretario y seguirá trabajando para priorizar a nuestros soldados y a Estados Unidos”.
La votación se produce en un contexto de creciente preocupación por los informes sobre la desastrosa guerra de la administración Trump en Irán.
El costo de la guerra sigue aumentando a medida que Estados Unidos continúa agotando sus reservas, mientras que este conflicto, profundamente impopular, se prolonga durante casi siete meses sin un final a la vista.
Mientras tanto, Trump ha estado haciendo declaraciones sobre cuándo podría terminar el conflicto que inició en Oriente Medio, llegando incluso a sugerir que Estados Unidos ya ha ganado la batalla.
Es tan buen acuerdo como se puede esperar de un país que no tiene diplomáticos de verdad.
Claro, Estados Unidos tiene diplomáticos. Pero envía a unos ineptos a negociar con políticos y diplomáticos iraníes de carrera, supuestamente bien formados. Jared Kushner y Steve Witkoff están completamente superados por la situación, y se nota. No son hombres con experiencia y no entienden cómo funciona el mundo de la geopolítica, igual que su propio presidente.
Irán envió a personas con doctorados a negociar con agentes inmobiliarios estadounidenses y, sin embargo, la gente se pregunta cómo Irán consiguió todo lo que quería.
El problema fundamental reside en la absoluta incompetencia y la torpeza de los que Estados Unidos depende… Lo curioso es que los instintos iniciales de Trump respecto a Irán fueron acertados: aumentó la presión sobre Teherán, incrementó las sanciones y asestó un duro golpe al régimen en junio de 2025, lo que supuso una humillación para los ayatolás. Con la inflación disparada, las crecientes protestas y la grave escasez de agua, Irán estaba al borde del colapso mucho antes de que estadounidenses e israelíes decidieran lanzar ataques conjuntos para asesinar al ayatolá Ali Khameini y a otros altos dirigentes. Si se inicia una guerra de tal magnitud y con tanto en juego, solo se debe hacer si se está dispuesto y capacitado para llevarla hasta el final. Trump no estaba dispuesto a hacerlo ni a soportar el dolor económico que causaría un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz. Así que, como de costumbre, se acobardó justo antes de las elecciones de mitad de mandato.
Los negociadores iraníes, como tiburones, olieron la debilidad de Estados Unidos. Percibieron la desesperación del gobierno de Trump por dejar atrás todo este embrollo. Y evaluaron correctamente su capacidad para superar en astucia y estrategia a Kushner y Witkoff, quienes, según todos los indicios, son unos ineptos cuya codicia supera con creces su intelecto, que carecen de visión a largo plazo y de conocimientos geopolíticos, y cuya participación en la “diplomacia” de la guerra entre Rusia y Ucrania ha revelado una ineptitud absoluta. Estados Unidos fue manipulado a su antojo, sus negociadores fueron superados y su presidente, humillado por Irán.
Donald Trump ha extendido el uso de la retórica de la seguridad nacional para justificar una serie de medidas políticas cada vez más peculiares durante su segundo mandato, presentando acciones dispares como amenazas a Estados Unidos.
Este patrón abarca asuntos internos y externos, desde grandes ambiciones como la anexión de Groenlandia hasta la represión interna de la disidencia, pasando por el uso de poderes de emergencia para preservar ciertas industrias o impulsar objetivos políticos.
Estas acciones reflejan un uso estratégico más amplio de la seguridad nacional para eludir los procesos políticos habituales, con posibles implicaciones a largo plazo para las libertades civiles, la gobernanza y los intereses de la industria. El artículo sugiere que esta tendencia indica una persistencia: ante la oposición, el uso de la seguridad como justificación se convierte en una excusa conveniente, sin que los próximos pasos estén claros, pero probablemente impliquen más extralimitaciones del poder ejecutivo y cambios de rumbo en las políticas. (Aproximadamente 630 caracteres)
Trump ha afirmado repetidamente que diversas acciones se justifican como asuntos de “seguridad nacional”, extendiendo el marco de seguridad posterior al 11-S a la política interna y la disidencia política.
Groenlandia es descrita por Trump en múltiples publicaciones de Truth Social como vital para la seguridad de Estados Unidos; reiteró esta idea en una cumbre de la OTAN, argumentando que no adquirirla dejaría a Estados Unidos vulnerable ante sus rivales.
El Memorando Presidencial de Seguridad Nacional-7 (septiembre de 2025) designa a Antifa como una organización terrorista nacional, lo que permite procesar a manifestantes del ICE por actos relativamente menores como transportar fanzines o usar ropa de protesta.
El desarrollo de la energía eólica marina se presenta como una amenaza para la seguridad nacional desde finales de 2025, y los funcionarios citan un informe clasificado del Departamento de Defensa para justificar el retraso o la paralización de proyectos y el apoyo a la infraestructura de combustibles fósiles existente.
Una orden ejecutiva de 2025 amplía la definición de las agencias que realizan labores de seguridad nacional, privando de hecho a unos 950.000 trabajadores federales de sus derechos de negociación colectiva.
Se han propuesto o impuesto aranceles para contrarrestar los riesgos de seguridad percibidos, incluyendo un gravamen del 25% sobre instrumentos de latón y de hasta el 100% sobre drones de fabricación extranjera, vinculando las medidas comerciales con las preocupaciones de seguridad.
Otros episodios vinculan la retórica de la seguridad nacional con el beneficio personal o político, como por ejemplo, presentar la planificación y finalización de un salón de baile de la Casa Blanca como un activo estratégico de seguridad para la nación.
Durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos fue consolidándose como la principal potencia económica, militar, tecnológica y financiera del planeta. En el siglo XXI, sin embargo, el escenario está cambiando. China ha emergido como un competidor global de primer nivel, mientras que India está creciendo rápidamente y otros países buscan aumentar su influencia. El futuro probablemente no estará dominado por una sola nación, sino por una competencia entre varias grandes potencias.
China es el candidato más evidente para disputar el liderazgo estadounidense. Su enorme población, capacidad industrial, infraestructura, desarrollo tecnológico y peso comercial le proporcionan herramientas extraordinarias. China también está avanzando en inteligencia artificial, vehículos eléctricos, robótica, energías renovables y otras industrias estratégicas. Un análisis publicado por el FMI señala que el país está desarrollando un nuevo modelo económico basado cada vez más en tecnología, industrias verdes y digitalización.
Pero China también enfrenta dificultades importantes: envejecimiento de la población, problemas del sector inmobiliario, debilidad del consumo interno y menor crecimiento de la productividad. El FMI proyecta un crecimiento chino de aproximadamente 4,6% en 2026, considerablemente menor que durante algunas de las décadas anteriores.
India representa otro candidato fundamental. Su enorme población, población relativamente joven, expansión de los servicios, desarrollo tecnológico y creciente importancia industrial podrían convertirla en una de las economías decisivas de las próximas décadas. El FMI proyecta un crecimiento de alrededor del 6,4% para 2026, situándola entre las grandes economías de mayor crecimiento.
India tiene, además, una ventaja demográfica frente a China: una población más joven. Pero deberá resolver problemas de infraestructura, educación, empleo, productividad y desigualdad para transformar su enorme potencial en poder económico y tecnológico.
Estados Unidos, mientras tanto, conserva ventajas extraordinarias: universidades de primer nivel, empresas tecnológicas globales, mercados financieros profundos, capacidad militar, innovación científica y el papel internacional del dólar. Por eso, incluso si China o India crecen más rápidamente durante determinados períodos, eso no significa automáticamente que Estados Unidos deje de ser una potencia central.
También está surgiendo un mundo más multipolar. El FMI señala que el orden mundial se está fragmentando y que la economía, la tecnología, la energía y la geopolítica están cada vez más conectadas.
Por eso, la verdadera pregunta quizá no sea qué país reemplazará a Estados Unidos, sino qué países dominarán conjuntamente el nuevo orden mundial. China podría convertirse en el principal rival económico, India en una potencia de crecimiento extraordinario y Estados Unidos continuar siendo un centro fundamental de innovación, finanzas y poder militar.
La futura potencia mundial será probablemente aquella que consiga combinar economía, tecnología, población preparada, energía, estabilidad institucional, capacidad militar e innovación. Y en esa carrera, todavía no existe un ganador definitivo.
30 de octubre de 1938. Estados Unidos. Faltaban pocas horas para Halloween y millones de estadounidenses estaban en sus casas escuchando la radio. De repente, una serie de supuestos boletines informativos comenzó a anunciar una noticia extraordinaria: seres procedentes de Marte habían llegado a la Tierra y estaban atacando Nueva Jersey.
La voz que transmitía aquellas noticias parecía seria. Los periodistas describían explosiones, extraños objetos metálicos, militares movilizados y criaturas provenientes de otro planeta. Para algunos oyentes, aquello no parecía ficción. Parecía una emergencia nacional.
Detrás de la transmisión estaba un joven actor y director llamado Orson Welles, junto con su compañía Mercury Theatre on the Air y la cadena CBS. Lo que estaban presentando era una adaptación radiofónica de la novela de ciencia ficción The War of the Worlds, publicada por H. G. Wells en 1898.
Pero aquella noche ocurrió algo que nadie había calculado completamente: algunas personas creyeron que la invasión era real.
Una idea peligrosaue
La emisión había sido diseñada de una manera poco habitual. En lugar de presentar la historia como una obra teatral tradicional, los guionistas la transformaron en una sucesión de boletines de última hora.
La música era interrumpida por supuestos periodistas. Después aparecían testimonios, expertos y funcionarios. La acción comenzaba lentamente y posteriormente adquiría una velocidad cada vez mayor.
El escenario de la invasión era Grover’s Mill, una pequeña comunidad de Nueva Jersey. Allí, según el programa, había caído un objeto procedente del espacio.
La ficción comenzó a adquirir apariencia de realidad.
Un elemento fue particularmente importante: muchos oyentes no escucharon el programa desde el principio. La emisión competía con un popular programa de NBC, Chase and Sanborn Hour. Algunas personas cambiaron de emisora durante la transmisión y se encontraron directamente con los falsos boletines, sin haber escuchado las advertencias iniciales de que se trataba de una dramatización.
¿Realmente hubo pánico?
Aquí comienza la parte más interesante de la historia.
Durante décadas se afirmó que millones de estadounidenses habían entrado en pánico. Se habló de personas huyendo de sus casas, familias rezando, carreteras colapsadas y ciudadanos convencidos de que el país estaba siendo destruido.
Los periódicos del día siguiente publicaron titulares espectaculares.
Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que aquella imagen había sido exagerada.
La Biblioteca del Congreso señala que una encuesta telefónica realizada esa misma noche entre 5.000 hogares encontró que solamente alrededor del 2% estaba escuchando el programa. La mayoría de quienes lo escuchaban sabía que era ficción.
Eso no significa que nadie se asustara. Sí hubo oyentes que interpretaron equivocadamente la transmisión y buscaron ayuda.
La policía recibió llamadas. Algunas personas telefonearon a periódicos y emisoras. En determinados lugares hubo confusión y preocupación. Los Archivos Nacionales conservan testimonios de ciudadanos que reclamaron medidas contra programas semejantes y de funcionarios que denunciaron problemas en las líneas telefónicas de emergencia.
Pero la idea de que todo el país cayó en una histeria colectiva parece ser, en gran medida, un mito construido posteriormente.
Los periódicos descubren una historia perfecta
La prensa escrita tuvo un papel fundamental en la creación de la leyenda.
Al día siguiente aparecieron titulares que describían una auténtica catástrofe nacional. La historia era irresistible: un joven actor había engañado a Estados Unidos y había provocado una estampida de ciudadanos aterrorizados.
Además, en aquella época la radio era todavía un medio relativamente nuevo y poderoso.
Los periódicos tenían un motivo adicional para presentar el episodio como una advertencia. La radio estaba compitiendo directamente con ellos por la audiencia y la publicidad.
Una interpretación histórica sostiene que algunos periódicos aprovecharon el episodio para presentar a la radio como un medio peligroso, capaz de engañar a millones de personas. La Biblioteca del Congreso señala precisamente que los relatos sensacionalistas contribuyeron a consolidar la idea de que había ocurrido un pánico nacional generalizado.
La ironía es extraordinaria: quizás la mayor “conspiración” de aquella noche no fue la invasión marciana, sino la manera en que la historia de la supuesta histeria fue amplificada.
Orson Welles, el hombre que se convirtió en una celebridad
A la mañana siguiente, Orson Welles se convirtió en una celebridad nacional.
Las fotografías del joven actor aparecieron en periódicos de todo Estados Unidos. Los periodistas querían saber si había intentado engañar deliberadamente al público.
Welles negó que hubiera planeado provocar una reacción masiva.
La investigación histórica posterior indica que el equipo sí había querido hacer que el programa resultara extraordinariamente realista, pero no esperaba las dimensiones de la reacción que algunos oyentes tuvieron. El propio Welles reconocería posteriormente que la transmisión había cambiado su vida.
En lugar de destruir su carrera, el episodio lo convirtió en una figura nacional.
Poco después llegaría Hollywood y, en 1941, Welles dirigiría Citizen Kane, una película que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes clásicos de la historia del cine.
El experimento psicológico
El episodio también llamó la atención de los científicos.
El psicólogo de Princeton Hadley Cantril estudió las reacciones provocadas por la emisión y publicó en 1940 The Invasion from Mars: A Study in the Psychology of Panic.
Cantril concluyó que determinadas personas podían aceptar como verdadera una información extraordinaria cuando provenía de una fuente que consideraban confiable.
La experiencia también mostró algo fundamental: cuando una persona tiene miedo y carece de información independiente, puede interpretar una noticia extraordinaria como cierta.
Ese principio continúa siendo relevante en la era de internet.
La verdadera lección
La historia de La guerra de los mundos no debería reducirse a la frase “Orson Welles engañó a Estados Unidos”.
La realidad es mucho más interesante.
Una dramatización ficticia utilizó las técnicas narrativas del periodismo para producir una sensación de emergencia. Algunas personas creyeron que aquello estaba sucediendo. Los medios de comunicación amplificaron posteriormente las historias más espectaculares y construyeron la imagen de un país entero dominado por el terror.
Con el paso del tiempo, esa versión se convirtió en una leyenda.
Y ahí está la verdadera enseñanza.
En 1938, una voz en la radio podía hacer que una ficción pareciera realidad. Hoy, una publicación en redes sociales, un video manipulado o una noticia falsa puede producir un efecto similar en cuestión de minutos.
Los marcianos nunca llegaron.
No hubo una invasión extraterrestre.
Pero aquella noche Estados Unidos descubrió algo mucho más real y, quizá, más peligroso: el miedo puede viajar tan rápido como la información, y cuando ambos se mezclan, resulta difícil distinguir la verdad de la ficción.
Algunos expertos legales han sugerido que los regalos en efectivo de $45,000 que el presidente Donald Trump entregó a Natalie Harp y otros asesores de la Casa Blanca podrían violar las normas legales o éticas, aunque la Casa Blanca ha defendido los pagos como “totalmente permisibles” según la ley, ya que los obsequios no están relacionados con su trabajo gubernamental.
Richard W. Painter, exasesor principal de ética de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, declaró a Forbes que los pagos parecen ser complementos a los salarios gubernamentales de los empleados, lo que violaría una ley federal.
Una ley federal prohíbe a los empleados federales recibir un “complemento salarial” de “cualquier fuente que no sea el Gobierno de los Estados Unidos”, incluyendo “un individuo, sociedad, asociación, corporación u otra organización”.
“Este es un caso clásico de complemento salarial gubernamental”, afirmó Painter, argumentando que los pagos no son regalos y no son lo mismo que cuando un empleador invita a cenar a sus empleados o les regala una botella de vino. “No se puede permitir que alguien que ingresa al gobierno reciba cheques privados para complementar su salario público”, declaró Painter, añadiendo que “no está permitido, ya sea el Presidente de los Estados Unidos o cualquier otra persona”.
Painter explicó que parte del problema radica en que los asesores que recibieron los pagos tenían relaciones comerciales previas con Trump, ya que Harp trabajó para su campaña y otros asesores para su comité de acción política. Añadió: “No se puede permitir que antiguos empleadores digan: ‘Bueno, te daremos un complemento salarial mientras estés en el gobierno’”.
Barbara McQuade, exfiscal federal y profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, afirmó en una publicación en X que los obsequios “violan las normas éticas, que existen para promover la lealtad a los Estados Unidos por encima de la lealtad a una sola persona”.
¿Podría Trump enfrentar sanciones?
La ley que Painter argumenta que violan estos obsequios contempla posibles penas de hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 50.000 dólares. Painter afirmó que el plazo de prescripción para este delito es de cinco años, lo que sugiere que Trump podría ser procesado por un futuro Departamento de Justicia una vez finalizado su mandato en 2029. «El plazo de prescripción es de cinco años; un futuro Departamento de Justicia podría volver a investigarlo», declaró Painter a Forbes, calificando los pagos como una «muy, muy mala idea».
¿Qué ha dicho la Casa Blanca sobre los regalos?
La Casa Blanca ha defendido los regalos en efectivo, declarando a varios medios de comunicación que los pagos «no tienen nada que ver con las funciones oficiales de estas personas en el gobierno y, por lo tanto, son totalmente permisibles según las normas legales y éticas pertinentes». El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, declaró al Washington Post que Trump tiene la «antigua costumbre de dar regalos de Navidad a personas de su entorno, incluyendo en ocasiones a empleados y asesores, tanto en el gobierno como durante su etapa en el sector privado».
Información clave: Harp, asistente ejecutiva de Trump, y otros dos funcionarios gubernamentales, la asesora de comunicaciones Margo Martin y el subdirector de operaciones de la Oficina Oval, Chamberlain Harris, declararon haber recibido regalos de Trump por un valor de 45.000 dólares cada uno en documentos financieros. Los tres se refirieron al regalo como un “Regalo en efectivo para las fiestas”. Estos regalos representan casi un tercio del salario de cada una, ya que las tres ganan 150.000 dólares anuales. La revelación de estos regalos se produce en un momento en que la relación de Trump con Harp ha sido objeto de un mayor escrutinio. La cercanía de Harp con Trump atrajo la atención después de que el senador Jon Ossoff, demócrata por Georgia, la mencionara y atacara a Trump en un discurso el mes pasado, afirmando que Trump solo quiere “construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador aparentemente indefenso, regalo del emir de Qatar”. Harp, de 35 años, habló en la Convención Nacional Republicana de 2020 y se unió al equipo de campaña de Trump para 2024 tras dejar su puesto como presentadora en la cadena de noticias de derecha One America News Network. Según se informa, Harp es conocida como la “impresora humana” dentro del círculo íntimo de Trump, ya que utiliza una impresora portátil para entregarle a Trump copias impresas de documentos.
Pocos personajes de la historia y de la literatura argentina lograron atravesar de manera tan poderosa la frontera entre la realidad y la ficción como Juan Moreira. Fue un hombre que existió realmente, pero su vida fue transformada por la literatura, el teatro, el cine y la tradición popular hasta convertirse en uno de los grandes mitos de la cultura argentina.
Su historia es la de un gaucho enfrentado con la autoridad, perseguido por la policía y empujado progresivamente hacia la violencia. Pero también es la historia de una sociedad en transformación, donde miles de hombres del campo podían quedar atrapados entre las nuevas instituciones del Estado, los intereses políticos y una justicia que muchas veces no funcionaba de la misma manera para todos.
La figura de Moreira adquirió una dimensión extraordinaria gracias a Eduardo Gutiérrez, quien convirtió su vida en un folletín publicado entre 1879 y 1880. La novela apareció por entregas en La Patria Argentina, desde el 28 de noviembre de 1879 hasta el 8 de enero de 1880, y tuvo un éxito inmediato.
El hombre detrás del mito
El Juan Moreira histórico fue un gaucho de la provincia de Buenos Aires. Su existencia no pertenece exclusivamente a la imaginación de un escritor: detrás del personaje literario hubo un hombre real, conocido por sus enfrentamientos con las autoridades y por su fama de hombre peligroso.
Sin embargo, es importante distinguir al personaje histórico del protagonista de la novela. Con el paso del tiempo, los hechos reales fueron mezclándose con relatos populares y episodios literarios.
Eso explica una de las grandes particularidades de Moreira: es imposible separar completamente al hombre de la leyenda.
La Argentina de la segunda mitad del siglo XIX estaba atravesando una profunda transformación. El país intentaba consolidar un Estado nacional, organizar sus instituciones y extender la autoridad gubernamental sobre territorios donde anteriormente habían predominado relaciones sociales mucho más informales.
El gaucho, protagonista de buena parte de la vida rural, comenzó a encontrarse con una nueva realidad. El ejército, la policía, los jueces y las autoridades políticas tenían cada vez mayor presencia.
Y para muchos gauchos esa transformación no significaba necesariamente progreso.
Del hombre respetado al perseguido
La historia de Moreira quedó asociada a una serie de conflictos con autoridades y figuras de poder. Según la tradición que posteriormente recogió Gutiérrez, Moreira comenzó siendo un hombre trabajador y relativamente integrado en la sociedad.
Pero diferentes abusos, persecuciones y enfrentamientos lo fueron llevando hacia una situación de marginalidad.
Esta es una característica fundamental de la historia: Moreira no aparece inicialmente como un criminal profesional. El relato lo presenta como un hombre quetermina convirtiéndose en rebelde después de sufrir injusticias.
La literatura gauchesca utilizó frecuentemente esta figura.
El gaucho podía representar al hombre libre, valiente y orgulloso, pero también al individuo perseguido por un sistema que no le ofrecía demasiadas posibilidades de defensa. Juan Moreiracomparte esa preocupación con otras obras fundamentales de la literatura argentina. Educ.ar incluye la obra de Gutiérrez entre los clásicos que retratan al gaucho junto con Martín Fierro, Fausto y Don Segundo Sombra.
El nacimiento de un bandido
A medida que avanzaba su historia, Moreira fue adquiriendo fama de hombre peligroso.
Los enfrentamientos con policías y adversarios alimentaron su reputación. El cuchillo, el caballo y el dominio del campo se convirtieron en elementos esenciales de su imagen.
Pero el personaje tenía una característica que lo diferenciaba de un delincuente común: poseía un código de honor.
Para sus admiradores, no era simplemente un asesino o un fugitivo. Era un hombre que se enfrentaba a quienes consideraba injustos.
Esa interpretación resultó fundamental para convertirlo en héroe popular.
La sociedad podía condenar sus actos y, simultáneamente, admirar su valentía.
Es una contradicción que aparece repetidamente en las historias de bandidos legendarios: Robin Hood, Jesse James, Billy the Kid y otros personajes fueron convertidos en símbolos porque sus historias permitían expresar una protesta contra el poder establecido.
Moreira adquirió una dimensión similar dentro de la cultura argentina.
Eduardo Gutiérrez transforma la historia
El verdadero gran responsable de la inmortalidad de Moreira fue Eduardo Gutiérrez.
Gutiérrez comprendió que la historia de aquel gaucho tenía todos los elementos de una novela popular: persecución, violencia, injusticia, amor, traición, coraje, muerte y enfrentamiento con las autoridades.
SuJuan Moreirafue publicado como folletín y rápidamente alcanzó enorme popularidad.
La obra no debe confundirse con una biografía histórica rigurosa. Gutiérrez convirtió los acontecimientos en literatura y construyó un protagonista mucho más grande que el hombre real.
Así nació elmito de Juan Moreira.
Educ.ar incluso dedica material específico al “nacimiento de un mito” alrededor de la obra y destaca la relación entre la literatura y la realidad histórica del personaje.
Moreira y Martín Fierro
Juan Moreira y Martín Fierro suelen aparecer juntos cuando se estudia la literatura gauchesca argentina, pero representan figuras diferentes.
Martín Fierro, creado por José Hernández, expresa principalmente la situación del gaucho frente al Estado, el ejército y la transformación de la sociedad rural.
La primera parte deMartín Fierroapareció en 1872 y su continuación, La vuelta de Martín Fierro, en 1879.
Moreira, en cambio, representa una evolución más violenta.
Es el gaucho que ya no solamente protesta: se rebela.
La diferencia es importante.
Martín Fierro puede convertirse en símbolo de una clase social marginada. Moreira se transforma en el símbolo de un individuo que decide enfrentar por la fuerza a quienes considera sus enemigos.
Por eso la historia de Moreira tiene un componente mucho más dramático y trágico.
El teatro: cuando nació el héroe popular
Pero la historia todavía tenía otro capítulo.
La obra de Gutiérrez llegó al teatro y allí ocurrió algo decisivo para la cultura argentina.
Los hermanos Podestá llevaronJuan Moreira a los escenarios. El personaje fue interpretado inicialmente porJosé “Pepe” Podestá, quien ya era conocido por su personaje cómico Pepino el 88. La adaptación se convirtió en un acontecimiento fundamental para el desarrollo del teatro argentino.
El gaucho dejó entonces las páginas del periódico y apareció frente a miles de espectadores.
El teatro permitió que la historia adquiriera nuevas dimensiones: vestuario, caballos, peleas, música, gestos y dramatismo.
De esta manera, Moreira dejó de ser únicamente un personaje literario.
Se convirtió en un personaje popular.
Material educativo de Educ.ar señala incluso la relación entreJuan Moreira y el origen del auténtico teatro argentino.
La muerte
La historia de Moreira termina como muchas leyendas de bandidos: con una muerte violenta.
Perseguido por las autoridades, terminó refugiándose en la zona de Lobos. Allí fue localizado por una partida policial.
El enfrentamiento final se produjo en 1874.
Moreira intentó escapar, pero fue alcanzado durante la persecución y murió después de ser herido gravemente.
La muerte no terminó con su historia.
Paradójicamente, la convirtió definitivamente en leyenda.
Un hombre perseguido podía desaparecer. Un mito, en cambio, podía sobrevivir durante generaciones.
¿Héroe o delincuente?
Ésta continúa siendo una de las grandes preguntas alrededor de Juan Moreira.
Desde una perspectiva estrictamente histórica y jurídica, no puede presentarse simplemente como un héroe inocente. La violencia y los crímenes asociados a su trayectoria forman parte esencial de su historia.
Pero reducirlo exclusivamente a la figura de un delincuente también significa perder el significado cultural del personaje.
Moreira representa algo más complejo: el gaucho enfrentado a una sociedad que estaba cambiando rápidamente.
La literatura lo convirtió en víctima, rebelde y héroe popular al mismo tiempo.
Y justamente esa ambigüedad explica su permanencia.
El legado de Juan Moreira
Más de un siglo después de su muerte, Juan Moreira continúa siendo uno de los nombres fundamentales de la cultura popular argentina.
Su historia llegó al teatro, al cine, la televisión, la historieta y numerosas reinterpretaciones literarias.
El personaje ayudó además a construir una imagen particular del gaucho argentino: hombre de caballo, cuchillo, coraje, orgullo y libertad, pero también víctima de persecuciones y conflictos con las autoridades.
La importancia de Moreira no reside solamente en saber exactamente qué hizo el hombre histórico.
Su verdadera importancia está en comprenderpor qué la sociedad argentina necesitó convertirlo en leyenda.
En el fondo, Juan Moreira representa una pregunta que continúa vigente: ¿qué sucede cuando un individuo siente que la justicia no lo protege y decide reemplazarla por su propia ley?
La respuesta de Moreira fue la violencia.
Y esa respuesta terminó destruyéndolo.
Pero la literatura hizo algo extraordinario: transformó su derrota personal en una historia que sobrevivió más de 150 años.
Juan Moreira murió como hombre. Eduardo Gutiérrez lo convirtió en personaje. Y la Argentina lo convirtió en mito.
Decir quién es “la mujer más bella del mundo” parece una pregunta sencilla, pero en realidad no existe una respuesta definitiva. La belleza no tiene una medida universal ni un tribunal capaz de establecer quién ocupa el primer lugar. Cambia con las épocas, las culturas, las modas y, sobre todo, con los gustos personales. Incluso los estudios sobre proporciones faciales demuestran que los ideales de belleza contemporáneos no coinciden necesariamente con los cánones clásicos de simetría y proporción.
Sin embargo, si hubiera que elegir a una mujer que reúna belleza física, elegancia, personalidad, fama internacional y una influencia que haya sobrevivido durante décadas, un nombre aparece constantemente: Audrey Hepburn.
Audrey Hepburn: una belleza diferente
Audrey Hepburn no representaba el mismo tipo de belleza que Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Sophia Loren. Su atractivo era más delicado. Tenía ojos grandes y expresivos, cejas marcadas, un rostro fino, cuello largo y una figura extremadamente elegante. Su aspecto podía parecer frágil, pero en la pantalla transmitía una enorme personalidad.
Nacida en 1929 en Bélgica, Hepburn se convirtió en una de las grandes estrellas del cine mundial gracias a “Roman Holiday”, película de 1953 que le proporcionó el Oscar a la mejor actriz. Después protagonizó películas como Sabrina, Funny Face, Breakfast at Tiffany’s, Charade y My Fair Lady.
Pero hubo algo particularmente importante: Hepburn no solamente fue considerada hermosa; cambió la manera en que el mundo entendía la elegancia femenina.
Su colaboración con el diseñador Hubert de Givenchy creó una imagen que continúa siendo imitada. El pequeño vestido negro de Breakfast at Tiffany’s, sus gafas, sus peinados y su estilo minimalista se convirtieron en parte de la cultura popular. English Heritage señala que su imagen, especialmente el famoso vestido negro de Givenchy, continúa siendo una de las más reconocibles de la historia del cine.
¿Era realmente la más bella?
En diferentes épocas, otras mujeres han recibido ese título.
Elizabeth Taylor, por ejemplo, fue considerada durante décadas una de las mujeres más hermosas del planeta. Sus extraordinarios ojos violetas, cabello oscuro y rostro de gran contraste hicieron que incluso publicaciones dedicadas a la ciencia de la belleza intentaran explicar por qué resultaba tan atractiva.
Sophia Loren representó otro modelo completamente diferente: una belleza mediterránea, sensual y poderosa.
Marilyn Monroe simbolizó la sensualidad de Hollywood.
Y en las últimas décadas, Monica Bellucci se convirtió en una de las principales representantes de la belleza italiana y mediterránea. Vogue España la describe como un auténtico icono de belleza y destaca sus ojos almendrados y sus labios como elementos característicos de su imagen.
Bellucci además ha sido repetidamente incluida en rankings internacionales de belleza. En 2004 encabezó una lista de las mujeres más deseadas de AskMen y también fue identificada en encuestas y medios franceses como “la mujer más bella del mundo”.
Por eso, si la pregunta fuera exclusivamente “¿quién es la mujer más bella físicamente?”, probablemente no existiría una respuesta aceptable para todo el planeta.
La belleza cambia
Lo interesante es que incluso la ciencia tiene dificultades para definir la belleza.
Durante siglos se creyó que determinadas proporciones matemáticas —incluida la llamada proporción áurea— podían explicar la belleza facial. Pero investigaciones modernas sobre ganadoras de concursos como Miss Universo encontraron que muchas de las proporciones observadas no coincidían exactamente con los cánones clásicos. El estudio concluyó que las proporciones consideradas bellas han cambiado con el tiempo.
Esto explica por qué las mujeres consideradas extraordinariamente bellas en diferentes siglos son tan distintas.
En el Renacimiento podía admirarse una mujer de formas más voluminosas. Durante ciertas décadas del siglo XX predominó una figura extremadamente delgada. Después apareció una preferencia por cuerpos atléticos. Hoy conviven muchos modelos diferentes.
La belleza, por lo tanto, no es solamente matemática.
El poder de la personalidad
Aquí es donde Audrey Hepburn vuelve a sobresalir.
Su atractivo no desaparecía cuando dejaba de estar frente a una cámara. Existía una combinación de elegancia, sencillez, inteligencia y delicadeza que hacía que su imagen pareciera diferente.
Hepburn fue incluida en el International Best Dressed List Hall of Fame y es considerada una de las grandes figuras de estilo de la historia. Vogue la ha asociado con un ideal de belleza clásica.
Pero quizá lo más importante ocurrió después de su época de mayor éxito cinematográfico.
A partir de los últimos años de la década de 1960, Hepburn fue reduciendo su actividad como actriz y dedicó una parte importante de su vida al trabajo humanitario. Como embajadora de buena voluntad de UNICEF, viajó por África, Asia y América Latina para llamar la atención sobre la situación de niños en comunidades extremadamente pobres.
Ese capítulo transformó su imagen.
Ya no era simplemente la hermosa protagonista de Breakfast at Tiffany’s. Se convirtió en una figura asociada también con la compasión y el compromiso social.
La verdadera belleza
Tal vez por eso resulta problemático elegir a una única mujer.
Si solamente hablamos de rostro, podríamos mencionar a Elizabeth Taylor.
Si hablamos de sensualidad, Monica Bellucci.
Si hablamos de belleza mediterránea, Sophia Loren.
Si hablamos de glamour, Marilyn Monroe.
Si hablamos de elegancia, Grace Kelly.
Y si hablamos de una combinación de belleza, estilo, personalidad, reconocimiento mundial y legado histórico, Audrey Hepburn tiene uno de los argumentos más fuertes de todos.
Su belleza además posee una característica extraordinaria: no parece pertenecer a una época determinada.
Una fotografía de Hepburn de 1954 puede parecer contemporánea. Una escena de Breakfast at Tiffany’s continúa siendo visualmente moderna. Su estilo ha sido copiado innumerables veces, pero nunca reproducido completamente.
Eso es lo que distingue a una mujer simplemente hermosa de un icono de belleza.
El rostro que permanece
La mujer más bella del mundo probablemente no existe como una verdad objetiva. Existe en la imaginación de cada persona.
Para algunos será una actriz. Para otros, una modelo. Para otros, una mujer que nunca apareció en una película ni en una revista.
Pero si necesitamos escoger un nombre que represente la belleza universal, la elegancia y la permanencia, Audrey Hepburn es una candidata extraordinaria.
No fue la mujer con las curvas más llamativas ni la imagen más provocativa de Hollywood. Su poder estaba precisamente en otra cosa: una mirada, una sonrisa, una manera de caminar y una elegancia que parecía natural.
Y quizá esa sea la definición más interesante de belleza: no aquello que solamente atrae los ojos durante unos segundos, sino aquello que continúa fascinando cuando han pasado décadas.
Audrey Hepburn murió en 1993, pero su imagen continúa viva. Su rostro sigue apareciendo en fotografías, películas, campañas de moda y exposiciones. Su estilo continúa siendo imitado y su trabajo humanitario forma parte inseparable de su legado.
Por eso, si hubiera que responder en una sola frase a la pregunta “¿quién fue la mujer más bella del mundo?”, una respuesta posible sería:
Audrey Hepburn, porque consiguió algo mucho más difícil que ser hermosa: convirtió su belleza en un símbolo eterno de elegancia, personalidad y humanidad.
El exceso de televisión —especialmente cuatro o más horas diarias— se ha asociado en estudios observacionales con peores resultados de salud, aunque esas asociaciones no demuestran que la televisión sea la causa directa.
Un método práctico para salir
1. No intentes dejarla de golpe. Si mirás 5 o 6 horas, empezá reduciendo una hora durante varios días. Después otra. Harvard recomienda trabajar sobre el ciclo disparador → rutina → recompensa para modificar hábitos.
2. Prohibite la televisión automática. La regla puede ser:
“No enciendo el televisor hasta decidir exactamente qué voy a mirar.”
Nada de encenderlo simplemente porque estás aburrido, comiendo o porque “no hay nada que hacer”.
3. Sacá el control remoto de tu alcance. Parece una tontería, pero funciona. Guardalo en un cajón o en otra habitación. Hacé que encender la televisión requiera varios pasos.
4. Eliminá la televisión de fondo. No la tengas encendida mientras cocinás, comés, trabajás o navegás por Internet. Reducir las distracciones ambientales es una estrategia recomendada para recuperar concentración.
5. Reemplazá, no simplemente elimines.
Este es probablemente el punto más importante.
Si apagás la televisión y te quedás sentado mirando la pared, tu cerebro va a pedir nuevamente la recompensa. Prepará alternativas:
caminar 20–30 minutos;
leer un libro;
escuchar música;
hacer ejercicio;
conversar con alguien;
cocinar;
aprender algo nuevo;
escribir;
trabajar en un proyecto personal;
salir de casa.
Las actividades físicas, sociales y cognitivamente estimulantes son especialmente buenas alternativas a permanecer sentado frente al televisor.
Una regla que puede cambiar mucho
Probá durante 30 días esta regla:
Televisión solamente después de haber cumplido tres cosas:
caminar o hacer ejercicio;
realizar una tarea importante;
hacer alguna actividad mental —leer, estudiar, escribir, etc.—.
Después podés mirar un programa determinado, no televisión indefinidamente.
Y hay otro secreto
No luches contra el aburrimiento inmediatamente.
Al principio, cuando apagues el televisor, probablemente vas a sentir aburrimiento, inquietud o ganas de volver a encenderlo. No significa que estés haciendo algo mal. Es precisamente el momento en que estás rompiendo la asociación automática.
Podés decirte:
“Voy a esperar 20 minutos antes de decidir.”
Muchas veces el impulso desaparece.
También es conveniente levantarse periódicamente si pasás mucho tiempo sentado. Harvard recomienda utilizar una alarma cada 30–60 minutos para levantarse y caminar unos minutos.
Un objetivo razonable
No necesitás convertirte en una persona que jamás mira televisión.
El objetivo es pasar de:
“Tengo que mirar televisión”
a:
“Elijo mirar este programa durante una hora.”
Esa diferencia es enorme.
Y si sentís que no podés reducirla aunque realmente quieras, que interfiere con tu sueño, relaciones, trabajo o actividades diarias, sería buena idea hablar con un psicólogo o médico. En ese caso puede haber un problema de conducta compulsiva que merece atención profesional.
La televisión no tiene que desaparecer de tu vida. Tiene que dejar de controlar tu vida.
La situación política alrededor de Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, entró en una nueva etapa en septiembre de 2026. El representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, presentó artículos de impeachment contra Hegseth, acusándolo principalmente de haber utilizado las fuerzas militares estadounidenses de una manera que, según Massie, excede la autoridad constitucional del presidente y del Congreso.
El episodio es particularmente significativo porque Massie pertenece al Partido Republicano y ha sido uno de los congresistas conservadores más críticos de la intervención militar estadounidense en Irán. Su iniciativa no constituye una condena ni significa que Hegseth haya sido destituido: se trata de un intento de iniciar un proceso constitucional de impeachment.
¿Por qué quieren someter a Hegseth a impeachment?
El argumento central de Massie está relacionado con la guerra contra Irán. Los artículos presentados el 15 de septiembre sostienen que Hegseth participó en la continuación de operaciones militares sin la autorización que, según el congresista, exige la Constitución y la legislación sobre poderes de guerra.
Massie sostiene que el secretario de Defensa habría continuado las operaciones estadounidenses después de que el Congreso hubiera intentado limitar la intervención. La resolución también acusa a Hegseth de otras actuaciones relacionadas con operaciones militares en Yemen y Venezuela.
Uno de los puntos fundamentales del conflicto es la interpretación de la Constitución. El Congreso tiene el poder de declarar la guerra, mientras que el presidente es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Durante décadas ha existido una discusión sobre hasta dónde puede actuar el presidente militarmente sin una autorización específica del Congreso.
La War Powers Resolution, aprobada en 1973, fue precisamente diseñada para establecer límites y mecanismos de consulta entre la Casa Blanca y el Congreso cuando Estados Unidos utiliza fuerzas militares en hostilidades.
Ocho artículos contra Hegseth
La resolución de Massie contiene ocho artículos de impeachment. Entre las acusaciones se encuentran la continuación de las operaciones militares contra Irán sin autorización congresional y cuestionamientos relacionados con operaciones en otros países.
Massie también acusó a Hegseth de utilizar indebidamente la autoridad del Pentágono y de actuar en contra de las restricciones constitucionales relacionadas con el uso de la fuerza militar.
El congresista presentó la resolución como una medida privilegiada. Esto es importante porque una resolución de ese tipo puede obligar a la Cámara de Representantes a considerar el asunto dentro de un plazo determinado, en lugar de permitir que simplemente quede archivado indefinidamente. Reuters informó que la presentación obligaba a la Cámara a tomar medidas dentro de dos días legislativos.
No es el primer intento
La ofensiva contra Hegseth no comenzó en septiembre.
En abril de 2026, la representante demócrata Yassamin Ansari, junto con otros legisladores, presentó la H. Res. 1177, una resolución que buscaba iniciar el impeachment del secretario de Defensa. El documento fue remitido al Comité Judicial de la Cámara.
Aquella iniciativa contenía seis artículos. Entre las acusaciones figuraban la supuesta conducción de una guerra no autorizada contra Irán, presuntas violaciones de las leyes de guerra, manejo negligente de información militar sensible, obstrucción de la supervisión del Congreso, abuso de poder y politización de las Fuerzas Armadas.
Por lo tanto, el nuevo intento de Massie representa una segunda ofensiva formal contra Hegseth en el mismo año, aunque procede de un sector político diferente.
La controversia sobre Hegseth
Hegseth ya había sido una figura controvertida antes de convertirse en secretario de Defensa.
Durante su audiencia de confirmación en enero de 2025, senadores demócratas cuestionaron acusaciones relacionadas con su conducta personal, consumo de alcohol, administración financiera y opiniones sobre las mujeres en las Fuerzas Armadas. Hegseth negó las acusaciones de conducta indebida y defendió su trayectoria.
Finalmente fue confirmado como secretario de Defensa por el Senado y asumió el cargo.
Desde entonces, su gestión ha generado fuertes divisiones políticas. Sus partidarios consideran que representa una ruptura con determinadas políticas y prácticas del Pentágono de administraciones anteriores. Sus críticos han cuestionado tanto su experiencia como algunas de sus decisiones y declaraciones.
Pero el intento de impeachment de septiembre de 2026 tiene una característica diferente: el argumento principal ya no gira alrededor de su historial personal, sino de la autoridad constitucional para conducir operaciones militares.
La Cámara de Representantes
La situación se complicó cuando el presidente de la Cámara, Mike Johnson, anunció el 16 de septiembre que los representantes terminarían su actividad legislativa antes de lo previsto y regresarían a sus distritos antes de las elecciones de noviembre.
La modificación del calendario evitó que la Cámara votara inmediatamente sobre la resolución de Massie. Johnson afirmó que el cambio no tenía como objetivo proteger a Hegseth y calificó la iniciativa de Massie como una maniobra política.
Massie, en cambio, sostuvo que la decisión de enviar a los legisladores a sus distritos tenía precisamente el efecto de impedir la votación.
Según el calendario anunciado, la Cámara no esperaba regresar hasta después de las elecciones de medio término de noviembre.
¿Qué significa un impeachment?
En Estados Unidos, el impeachment no equivale automáticamente a la destitución.
La Cámara de Representantes tiene la facultad de aprobar artículos de impeachment por mayoría simple. Si la Cámara acusa formalmente a un funcionario, el proceso pasa al Senado, donde se realiza un juicio político.
Para condenar y remover al funcionario se requiere una mayoría de dos tercios del Senado.
Por eso, incluso si la Cámara aprobara artículos contra Hegseth, todavía existiría una segunda etapa constitucional antes de que pudiera ser destituido.
Una disputa sobre la Constitución
El caso Hegseth pone nuevamente en primer plano una antigua cuestión estadounidense: ¿quién decide cuándo Estados Unidos entra o continúa una guerra?
La Casa Blanca puede argumentar que el presidente posee amplias facultades como comandante en jefe y que determinadas operaciones militares pueden realizarse sin una declaración formal de guerra.
El Congreso, por su parte, puede sostener que la Constitución le concede poderes fundamentales sobre la guerra y el financiamiento militar.
La disputa no es exclusivamente partidista. Massie, un republicano, se enfrenta a la administración republicana de Donald Trump precisamente por esta cuestión.
El Pentágono, entretanto, ha defendido públicamente a Hegseth. Su portavoz Kingsley Wilson declaró que el Departamento de Defensa permanece unido detrás del secretario y de su visión para las Fuerzas Armadas.
Un capítulo todavía abierto
A septiembre de 2026, Hegseth no ha sido destituido ni declarado culpable de los cargos contenidos en la resolución de Massie. Lo que existe es una iniciativa de impeachment que busca llevar sus actuaciones ante el Congreso.
La cuestión inmediata será determinar qué ocurrirá cuando la Cámara vuelva a sesionar después de las elecciones de noviembre. La resolución de Massie seguirá siendo un asunto pendiente debido a su carácter privilegiado.
El episodio también revela una división dentro del Partido Republicano sobre la política exterior de la administración Trump. Mientras la Casa Blanca y el Pentágono defienden la actuación militar, Massie sostiene que el Congreso debe recuperar un papel más fuerte en las decisiones relacionadas con la guerra.
El caso Hegseth, por lo tanto, no se limita a la figura de un secretario de Defensa. En el fondo, representa una discusión constitucional mucho más antigua: hasta dónde puede llegar el poder presidencial en una guerra y en qué momento el Congreso puede exigir que el Ejecutivo detenga una operación militar.
Esa disputa, más que cualquier acusación personal contra Hegseth, será probablemente el elemento central del debate cuando el Congreso vuelva a Washington.
Saber qué libros leen los rusos permite observar mucho más que las preferencias literarias de un país. Los libros más vendidos reflejan cambios culturales, preocupaciones sociales, modas juveniles, nostalgia, interés por la historia y hasta las consecuencias de la situación política internacional.
En Rusia, el panorama editorial de 2026 es especialmente interesante. El lector ruso continúa comprando grandes clásicos nacionales, pero al mismo tiempo consume literatura juvenil, fantasía, novelas románticas, thrillers y libros de autoayuda. Los rankings de servicios digitales como LitRes y de grandes editoriales como Eksmo muestran una combinación entre tradición y nuevas tendencias.
No existe un único ranking que pueda considerarse la lista definitiva de “los libros más leídos de Rusia”, porque las ventas de libros impresos, electrónicos y audiolibros se miden por separado. Sin embargo, los diferentes rankings permiten identificar claramente cuáles son los autores y géneros que tienen mayor presencia.
Anna Jane, una de las grandes sorpresas
Uno de los nombres que más llama la atención en el ranking de LitRes es Anna Jane, autora rusa de literatura juvenil y romántica.
En la lista de libros más vendidos de 2026 publicada por LitRes, По осколкам твоего сердца —que puede traducirse como A través de los fragmentos de tu corazón— aparece en el primer lugar. La obra tiene una valoración de 4,8 sobre 5 basada en más de 12.000 evaluaciones de lectores.
El dato es importante porque demuestra el enorme peso que tiene actualmente la literatura dirigida a jóvenes. Las nuevas generaciones rusas no han abandonado la lectura; simplemente consumen libros diferentes a los que dominaban las listas hace algunas décadas.
Anna Jane comparte además el éxito con otros autores de literatura juvenil, romance y fantasía.
Dostoyevski continúa siendo inmortal
En segundo lugar aparece una figura completamente diferente: Fiódor Dostoyevski.
Los hermanos Karamázov continúa siendo uno de los libros más populares entre los lectores rusos. En LitRes figura entre los títulos más destacados de 2026, con una valoración cercana a cinco estrellas.
El fenómeno resulta extraordinario. La novela fue publicada en el siglo XIX y, sin embargo, continúa compitiendo en popularidad con autores contemporáneos.
Dostoyevski conserva una importancia especial en Rusia porque forma parte de la identidad cultural nacional. Sus novelas exploran la culpa, la fe, el sufrimiento, la moral, la libertad y los conflictos psicológicos del individuo.
Su presencia en las listas actuales demuestra que la literatura clásica rusa no ha sido desplazada completamente por las nuevas modas.
Stephen King sigue siendo enorme
Otro fenómeno internacional es Stephen King.
En el ranking de LitRes aparece 11/22/63, su novela sobre viajes en el tiempo y la historia estadounidense. La obra combina ciencia ficción, romance, thriller y acontecimientos históricos.
King aparece además con otros títulos, como Cementerio de animales.
La popularidad de King en Rusia demuestra que el mercado internacional sigue teniendo espacio. A pesar de las tensiones políticas entre Rusia y Occidente, los lectores continúan mostrando interés por numerosos escritores extranjeros.
La literatura, en ese sentido, puede sobrevivir a las fronteras políticas.
Haruki Murakami y la literatura extranjera
Otro escritor extranjero con una enorme presencia entre los lectores rusos es Haruki Murakami.
El escritor japonés se encuentra entre los autores que LitRes identifica como algunos de los más importantes en ventas y popularidad durante 2026.
Murakami tiene características que pueden resultar especialmente atractivas para lectores contemporáneos: personajes solitarios, mundos ambiguos, relaciones sentimentales, sueños, misterio y una mezcla de realidad y fantasía.
Su éxito demuestra que el público ruso continúa interesado en literatura asiática y occidental, aunque el mercado editorial haya sufrido cambios importantes durante los últimos años.
Tolstói, Bulgákov, Chéjov y Pushkin
Los grandes nombres de la literatura rusa continúan presentes.
León Tolstói, Mijaíl Bulgákov, Antón Chéjov y Aleksandr Pushkin aparecen entre los autores que mantienen una enorme popularidad.
Bulgákov es especialmente importante. El maestro y Margarita continúa siendo uno de los grandes clásicos rusos y también aparece con fuerza en las plataformas digitales.
La novela posee una combinación extraordinaria de sátira, religión, fantasía, amor y crítica social. Su capacidad para ser interpretada de diferentes maneras ha contribuido a mantenerla vigente durante generaciones.
Chéjov, por su parte, demuestra la resistencia del cuento y del teatro. Pushkin continúa representando uno de los pilares fundamentales de la literatura rusa.
El regreso de Dovlatov
Otro caso interesante es Serguéi Dovlátov.
En septiembre de 2026 se cumplieron 85 años de su nacimiento. La editorial Azbuka informó que sus ventas comenzaron a aumentar desde mayo y crecieron un 14,1%, mientras que en junio el crecimiento alcanzó el 33,9%.
Además, Dovlátov ascendió del puesto 35 al 27 entre los 50 autores más populares de Azbuka.
Su caso es importante porque demuestra cómo los aniversarios pueden provocar una renovación del interés por un escritor.
Dovlátov es conocido por su ironía, su estilo aparentemente sencillo y su capacidad para retratar la vida soviética y la condición humana.
La literatura juvenil domina una parte del mercado
Uno de los grandes cambios del mercado ruso es la importancia de los lectores jóvenes.
Las novelas románticas, la fantasía y las historias de adolescentes ocupan un espacio enorme en las ventas digitales.
Autores como Anna Jane y otros escritores contemporáneos compiten con los clásicos. Esto indica que Rusia posee una nueva generación de lectores que no necesariamente comienza con Tolstói o Dostoyevski.
Las redes sociales desempeñan además un papel importante. Las recomendaciones de otros lectores pueden convertir rápidamente una novela desconocida en un éxito.
La fantasía y la ciencia ficción
La fantasía continúa siendo otro de los grandes géneros.
En los rankings de LitRes aparecen obras de fantasía, novelas juveniles y sagas. También existe una fuerte demanda por la literatura fantástica rusa.
Esto tiene una explicación: la fantasía permite escapar de la realidad cotidiana y construir mundos completamente diferentes.
Los lectores jóvenes pueden encontrar en estas historias aventuras, romance, amistad y conflictos morales sin necesidad de recurrir exclusivamente a la literatura clásica.
Los libros infantiles
El mercado infantil es igualmente importante.
El ranking anual de la editorial Eksmo muestra que entre los libros más vendidos de 2026 aparece Si todos los gatos del mundo desaparecieran, del japonés Genki Kawamura. En segundo lugar aparece Gravity Falls: Diario 3, y entre los primeros puestos también figura La abuela dijo que nos sentáramos tranquilos y una colección de citas de Smeshariki.
El éxito de Gravity Falls es especialmente significativo porque muestra la influencia de la televisión y de las franquicias audiovisuales sobre el mercado editorial.
Los niños y adolescentes no necesariamente llegan al libro a través de la escuela. Muchas veces llegan a través de películas, series, videojuegos y personajes que ya conocen.
Los clásicos siguen vendiendo
Uno de los aspectos más sorprendentes del mercado ruso es la coexistencia de obras nuevas y libros con más de cien años.
En el ranking de autores con mayores tiradas de 2026 difundido por LitRes aparecen Dostoyevski, Tolstói, Bulgákov, Chéjov y Pushkin, junto a Stephen King, Haruki Murakami y autores contemporáneos como Anna Jane.
Esto demuestra que Rusia continúa teniendo una cultura literaria muy fuerte.
En otros países, los clásicos pueden quedar relegados casi exclusivamente a las escuelas y universidades. En Rusia, en cambio, continúan formando parte del mercado comercial.
Psicología y autoayuda
Los rusos también leen libros destinados al desarrollo personal.
En los rankings aparecen obras como El subconsciente puede hacerlo todo, de John Kehoe, que posee decenas de miles de valoraciones en LitRes.
También tienen presencia autores como Mark Manson, con El sutil arte de que te importe un carajo, y Marie Kondo, autora de La magia del orden.
Esto indica que las preocupaciones del lector ruso no son tan diferentes de las del resto del mundo.
Las personas buscan mejorar sus relaciones, administrar mejor su dinero, organizar su vida, controlar la ansiedad y comprenderse a sí mismas.
Los libros de negocios
La literatura económica y empresarial también tiene su propio público.
Un ranking ruso de libros de negocios elaborado en julio de 2026 por el Sindicato Ruso del Libro, RBC, Chitay-Gorod y LitRes colocó en primer lugar Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman.
En segundo lugar apareció El hombre más rico de Babilonia, de George Clason, seguido por una obra de Mijaíl Jazin sobre la crisis del capitalismo. También figuró Antifrágil, de Nassim Nicholas Taleb.
Esto revela una preocupación por el dinero, las inversiones, la economía y la capacidad de sobrevivir en períodos de incertidumbre.
Los mitos también regresan
Una tendencia particularmente curiosa apareció durante el verano de 2026.
La cadena Chitay-Gorod informó de un crecimiento del 60% en las ventas de la categoría “Folclore, aforismos y humor” respecto del mismo período de 2025. Las ventas de poesía crecieron 17%.
Además, el interés por los mitos griegos aumentó 2,5 veces, coincidiendo con el interés generado por la película Odisea de Christopher Nolan.
Es un ejemplo de cómo el cine puede cambiar rápidamente las preferencias de los lectores.
Un mercado que ha cambiado
El mercado editorial ruso ha sufrido transformaciones importantes desde 2022. Las sanciones, las restricciones sobre determinados autores y libros y los cambios en las importaciones han alterado la oferta.
Un análisis publicado en junio de 2026, basado en más de 10.000 listas de libros más vendidos desde 2021, señaló que algunos autores y títulos desaparecieron de las estanterías rusas, mientras aumentó el peso de la ficción nacional.
Esto no significa, sin embargo, que la literatura extranjera haya desaparecido. Stephen King, Murakami y otros escritores internacionales continúan teniendo lectores.
El panorama simplemente se ha vuelto más complejo.
¿Qué dice todo esto sobre Rusia?
Los libros más vendidos ofrecen un retrato curioso de la sociedad rusa actual.
Por un lado está la tradición: Dostoyevski, Tolstói, Pushkin, Chéjov y Bulgákov.
Por otro aparece la cultura global: Stephen King, Murakami, Marie Kondo, John Kehoe y otros autores extranjeros.
Y existe una tercera Rusia: la de los jóvenes que leen romances, fantasía, novelas digitales y sagas.
La coexistencia de estos tres mundos es probablemente la característica más interesante del mercado.
Rusia sigue siendo un país profundamente literario, pero la literatura rusa del siglo XXI ya no puede definirse solamente por Tolstói y Dostoyevski.
El lector ruso contemporáneo puede leer Los hermanos Karamázov por la mañana, escuchar un audiolibro de Stephen King por la tarde y terminar el día leyendo una novela romántica de Anna Jane en el teléfono.
Esa mezcla entre tradición y modernidad explica mejor que cualquier lista el estado actual de la lectura en Rusia.
En definitiva, los libros más leídos en Rusia en 2026 muestran una sociedad que continúa buscando historias, conocimiento y entretenimiento. Los clásicos permanecen, los jóvenes crean nuevos fenómenos editoriales y las influencias internacionales siguen atravesando las fronteras.
El libro ruso no está desapareciendo. Está cambiando.
Una propuesta para el regreso de Santa Clarita Diet argumenta que la comedia de terror conserva su atractivo siete años después de su emisión, destacando su ambientación suburbana y la dinámica pareja formada por Sheila y Joel como ideales para continuar la historia.
El artículo señala que la serie terminó con un final abierto que podría haber dado pie a una cuarta temporada, y sugiere expandirse más allá de los suburbios para explorar un mundo zombi más amplio.
Los defensores sostienen que un regreso podría seguir a la pareja inmortal, posibles curas y nuevas tramas, conservando el humor característico de la serie y su tono sangriento. La renovación por parte de Netflix aún es incierta, pero el artículo presenta el reinicio como el siguiente paso lógico para una serie de culto.
La historia se centra en Sheila y Joel, una pareja de agentes inmobiliarios de los suburbios, cuyas vidas dan un vuelco cuando Sheila se convierte en zombi, dando lugar a una mezcla de terror y comedia mientras intentan mantener en secreto su condición y, al mismo tiempo, llevar una vida familiar normal.
Entre los miembros clave del reparto destacan Drew Barrymore como Sheila, Timothy Olyphant como Joel, su hija Abby (Liv Hewson) y el vecino Eric, cuya curiosidad y conocimientos tecnológicos impulsan la premisa de la serie.
Se emitieron tres temporadas entre 2017 y 2019, culminando con un final de infarto en el que el Sr. Ball-Legs se introduce en la oreja de Joel, obligando a Sheila a morderlo para salvarlo y convirtiéndolo dramáticamente en un no-muerto.
El artículo menciona una historia de fondo ambientada en la época medieval, al estilo de los Caballeros de Serbia, que expande la mitología más allá de los suburbios, sugiriendo un universo más amplio si la serie regresa.
Quienes apoyan el regreso argumentan que podría explorar cómo es la vida de una pareja de no-muertos inmortales, posibles curas y nuevos escenarios, manteniendo el equilibrio entre la vida familiar y el humor macabro característicos de la serie.
El artículo señala que la expansión propuesta y la construcción del mundo conllevaban riesgos, incluyendo una apuesta fallida de los guionistas para impulsar la renovación y la tensión entre mantener una atmósfera suburbana compacta y explorar un universo zombi más amplio.
Sabe “más de asuntos militares que los generales” y “tenía razón en todo”.
¿Para qué perder el tiempo con la gente común y su “experiencia” cuando uno simplemente “siente en lo más profundo de su ser” lo que hay que hacer?
A lo largo de su vida, Trump ha creído que su genialidad vencería a los escépticos. Tomemos como ejemplo sus casinos (que sus acreedores aprobaron). Los expertos le dijeron que sus previsiones de ingresos eran una fantasía. Le dijeron que los bancos no le prestarían dinero a las tasas preferenciales que prometía, porque “todo el mundo quiere hacer negocios con Trump”.
Tenían razón. Él se equivocó. Terminó emitiendo bonos basura al 14% y llevando a la quiebra el negocio antes incluso de que empezara.
Los verdaderos empresarios aprenderían de esa experiencia. Trump es un farsante.
En su primer mandato se rodeó de gente “de película” que, supuestamente, tenía experiencia relevante. Y no paraban de decirle que estaba equivocado.
¡Qué descaro!
Así que esta vez decidió rodearse de leales, en su mayoría ex presentadores de Fox con problemas de alcoholismo. El general Caine te cuenta exactamente lo que iba a pasar. Consiguió el puesto prometiendo dar la vida por Trump, pero ahora que lo tiene, ha hecho justo lo que se espera de un general de tres estrellas.
Lo cual no es lo que Trump quiere.
Entra Pete el Borracho, diciendo que matará a todos los musulmanes, a los barbudos y a toda esa DEI iraní.
Se le une Lindsey, también borracha, que parece querer matar a todo el mundo antes de que le falle el hígado.
Trump los oye decir que esto será otra Venezuela: rápido, indoloro y que lo hará quedar como un tipo duro.
Así que el ingenuo Donald escucha lo que quiere oír, ignorando las intenciones de quienes le mienten.
Y así es como terminamos con un plan para diez países, sin objetivos claros y sin salida.
El primer ministro Manuel Manorro clausuró una sesión legislativa que aprobó 176 medidas para desmantelar aquello por lo que Fidel Castro dijo que daría la vida.
La historia del socialismo siempre termina igual: promesas, apagones, policía secreta y, finalmente, el pueblo huyendo de la opresión y la muerte.
El Partido Comunista de Cuba ha llegado a la conclusión de que la cura para el socialismo es el capitalismo. Ofrecieron atención médica gratuita, educación gratuita, vivienda gratuita, todo gratis.
Un precio cero eleva la demanda al infinito, fomentando la falta de oferta. Los estantes se vacían rápidamente. Los trabajadores se convierten en esclavos. El socialismo llama a esto solidaridad.
Nueva York eligió como alcalde al socialista Mandami. Su programa: congelación de alquileres, autobuses gratuitos, guarderías gratuitas, supermercados donde los políticos deciden qué productos llegan a los estantes.
Esto les suena familiar a los cubanos. La Habana pasó 60 años demostrando que este es el camino a la servidumbre, y ahora está cambiando. Apuesto a que Cuba prosperará y volverá a ser grandiosa. ¿Nueva York y California? Esperemos que no esperen 60 años antes de rectificar.
Un país que intenta salir de décadas de decadencia
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Argentina atraviesa una de las etapas más decisivas de su historia económica reciente. Después de décadas de inflación, endeudamiento, déficit fiscal, pérdida del poder adquisitivo y frecuentes crisis cambiarias, el gobierno de Javier Milei intenta cambiar radicalmente el modelo económico. El resultado hasta ahora es contradictorio: algunos de los principales desequilibrios macroeconómicos han mejorado notablemente, pero millones de argentinos todavía sienten que la recuperación no llegó plenamente a sus hogares.
La crisis argentina, por lo tanto, no puede explicarse únicamente por Milei. Es el resultado de problemas acumulados durante décadas. Pero tampoco puede ignorarse que el programa aplicado desde diciembre de 2023 modificó profundamente la economía y generó nuevos costos sociales y políticos.
Una crisis que viene de lejos
Argentina no comenzó su actual crisis en 2023. Durante décadas, el país alternó períodos de crecimiento con crisis de deuda, devaluaciones, inflación y fuertes intervenciones estatales.
Uno de los problemas fundamentales fue la incapacidad de mantener las cuentas públicas equilibradas. Cuando el Estado gastaba más de lo que recaudaba, recurría al endeudamiento o a la emisión monetaria. Con el tiempo, esto contribuyó a una inflación cada vez más elevada y a una pérdida de confianza en el peso.
El resultado fue una economía acostumbrada a pensar en dólares. Muchos argentinos ahorran en moneda estadounidense, los precios de determinados bienes se relacionan con el dólar y las crisis cambiarias se convierten rápidamente en crisis políticas.
Cuando Milei asumió la presidencia, la situación era especialmente grave. La inflación anual había superado el 200%, la economía estaba en recesión y la pobreza había superado el 50%, según el Fondo Monetario Internacional.
El shock de Milei
Milei llegó al poder prometiendo terminar con lo que calificaba como décadas de populismo, déficit y expansión del Estado.
Su estrategia tuvo como principal objetivo recuperar el equilibrio fiscal. El Gobierno redujo fuertemente el gasto público, disminuyó subsidios, frenó transferencias y aplicó una política monetaria mucho más restrictiva.
La consecuencia más visible fue una caída extraordinaria de la inflación.
Según el Banco Mundial, la inflación mensual, que había llegado a superar el 20%, bajó hacia aproximadamente 2,5%-3% mensual. El FMI señaló que la inflación anual había caído desde más del 200% a fines de 2023 hasta alrededor del 30% en 2026.
Esto constituye un cambio enorme.
Pero reducir la inflación no significa automáticamente que los argentinos sean ricos. Significa, fundamentalmente, que los precios aumentan a una velocidad mucho menor.
Una familia que durante años perdió capacidad de compra puede continuar teniendo dificultades aunque la inflación disminuya.
El gran éxito: el equilibrio fiscal
Uno de los resultados más importantes del programa Milei fue el equilibrio de las cuentas públicas.
Argentina consiguió dos años consecutivos de superávit primario, algo que no ocurría desde hacía aproximadamente quince años. En 2025, el superávit primario alcanzó alrededor del 1,4% del PIB y el resultado fiscal global fue positivo en aproximadamente 0,2% del PIB.
Este cambio es fundamental porque un país que gasta permanentemente más de lo que recauda termina enfrentando una de tres alternativas: endeudarse, aumentar impuestos o emitir dinero.
Las tres tienen límites.
El problema es que conseguir equilibrio fiscal mediante un ajuste rápido tiene consecuencias sociales. Menos gasto público puede significar menos subsidios, menor actividad en determinados sectores y mayores dificultades para quienes dependen del Estado.
Por eso, el desafío actual es convertir el ajuste de emergencia en un sistema fiscal sostenible y políticamente aceptable.
La otra cara: salarios, empleo y deuda familiar
La macroeconomía puede mejorar mientras la vida cotidiana continúa siendo difícil.
El FMI informó que el crecimiento de la actividad y del empleo se desaceleró desde mediados de 2025. El desempleo llegó al 7,5% a finales de ese año, aproximadamente un punto más que un año antes, mientras aumentaban la informalidad y la desaceleración de los salarios reales.
Además, existe un problema creciente de endeudamiento de las familias.
Según un informe del Financial Times publicado en agosto de 2026, alrededor de 5,8 millones de argentinos —casi un tercio de los prestatarios— estaban atrasados en sus pagos. El problema refleja que muchas familias recurrieron al crédito para mantener su nivel de vida mientras sus ingresos no crecían al mismo ritmo que sus gastos.
Esta situación explica parte de la contradicción argentina: los indicadores macroeconómicos pueden mostrar una mejora considerable y, simultáneamente, muchas personas pueden sentirse económicamente peor.
¿Está Argentina saliendo de la crisis?
La respuesta más razonable es: Argentina está intentando salir, pero todavía no ha salido completamente.
El Banco Mundial estima que la economía creció 4,4% en 2025 y proyecta un crecimiento de aproximadamente 3,6% para 2026. El organismo atribuye parte de esta recuperación a la estabilidad macroeconómica, la inversión energética y el buen desempeño del sector agroindustrial.
El FMI también considera que el cambio es importante. Destaca la reducción de la inflación, los superávits fiscales, la recuperación de reservas y el regreso gradual de la inversión.
Pero existen riesgos.
Una encuesta de analistas difundida por Reuters en agosto de 2026 redujo la previsión de crecimiento argentino para este año al 2,7%, mientras proyectó una inflación cercana al 29,8% para diciembre.
Es decir, la recuperación existe, pero no está garantizado que sea rápida ni que beneficie de la misma manera a toda la población.
Vaca Muerta y las oportunidades
Vaca Muerta puede transformar al país en un importante exportador de petróleo y gas. La agricultura continúa siendo uno de los grandes motores de generación de divisas. El litio ofrece posibilidades importantes y existen oportunidades en minería, energía renovable, tecnología y servicios profesionales.
El desafío consiste en no repetir un viejo error argentino: exportar materias primas sin construir alrededor de ellas una economía industrial y tecnológica suficientemente desarrollada.
Argentina necesita transformar recursos naturales en inversión, empleo, infraestructura, conocimiento y exportaciones con mayor valor agregado.
El problema político
Ninguna reforma económica argentina puede durar si cada cambio de gobierno significa comenzar nuevamente desde cero.
Este probablemente sea el mayor desafío del país.
Argentina necesita construir consensos mínimos sobre cuestiones fundamentales: equilibrio fiscal, independencia del Banco Central, estabilidad monetaria, seguridad jurídica, apertura comercial razonable, educación, infraestructura y reglas previsibles para la inversión.
No significa que todos los partidos tengan que pensar igual.
Significa aceptar que algunas reglas fundamentales no pueden modificarse completamente cada cuatro años.
La pobreza: el verdadero examen
El éxito definitivo de cualquier programa económico no debería medirse solamente por el superávit fiscal o el precio del dólar.
Debe medirse por la capacidad de una familia para comprar alimentos, pagar el alquiler, educar a sus hijos, conseguir empleo y ahorrar.
El FMI señala que la pobreza cayó desde niveles superiores al 50% hasta menos del 30% en los datos más recientes disponibles, una mejora muy significativa.
Pero todavía existe una enorme cantidad de argentinos vulnerables.
La Argentina que salga de la crisis no puede limitarse a tener inflación baja. Necesita crear millones de empleos formales y productivos.
El futuro
La Argentina tiene una oportunidad que no debería desperdiciar.
Posee alimentos, energía, minerales estratégicos, recursos naturales, universidades, científicos, emprendedores y una población con una enorme capacidad de adaptación.
El problema histórico no fue la ausencia de recursos. Fue la dificultad para convertir esos recursos en un proyecto estable de desarrollo.
Milei ha conseguido algo que parecía muy difícil: modificar rápidamente algunos de los principales desequilibrios macroeconómicos. Pero ahora comienza una etapa todavía más complicada.
Hay que transformar la estabilización en crecimiento permanente.
Hay que convertir el superávit fiscal en infraestructura.
Hay que convertir Vaca Muerta en empleos y dólares.
Hay que convertir el litio en industria.
Hay que convertir las universidades en innovación.
Hay que convertir el campo en una plataforma exportadora todavía más sofisticada.
Y, sobre todo, hay que conseguir que la estabilidad económica sobreviva a los gobiernos.
Una oportunidad histórica
Argentina no necesita otro milagro.
Necesita veinte años de normalidad.
Si consigue mantener inflación relativamente baja, equilibrio fiscal, reglas estables, inversión, crecimiento de las exportaciones y una mejora sostenida de la productividad, puede comenzar a abandonar definitivamente el ciclo de crisis que la acompañó durante generaciones.
El peligro es volver al pasado.
El verdadero éxito no será que Milei pueda demostrar que tenía razón. Tampoco que la oposición pueda demostrar que Milei estaba equivocado.
El éxito será que dentro de diez años un argentino joven pueda mirar hacia atrás y decir que la época de inflación permanente, devaluaciones y crisis dejó de ser la característica principal de su país.
La crisis argentina todavía no terminó. Pero, por primera vez en mucho tiempo, existe una posibilidad concreta de que Argentina esté construyendo las condiciones para dejarla atrás.
La mujer detrás del polémico récord de 919 hombres en un día
♣
Hay historias que parecen inventadas, exageradas o pertenecientes al mundo de las leyendas urbanas. La de Lisa Sparks es una de ellas. Sin embargo, detrás de la cifra que la hizo famosa existe una mujer real, una carrera dentro de la industria cinematográfica para adultos y un acontecimiento ocurrido en Polonia en 2004 que convirtió su nombre en una de las historias más insólitas relacionadas con el entretenimiento para adultos.
Lisa Sparks, conocida profesionalmente también como Lisa Sparxxx, es una actriz estadounidense que alcanzó notoriedad internacional después de participar en un evento organizado durante el festival Eroticon, en Polonia. Allí se le atribuye haber mantenido relaciones sexuales con 919 hombres en aproximadamente 24 horas, una cifra que la convirtió en protagonista de innumerables artículos y discusiones durante las décadas siguientes.
La cifra resulta difícil de imaginar. Pero más allá del número, la historia plantea preguntas sobre la industria del entretenimiento para adultos, los límites físicos, la búsqueda de fama y la manera en que Internet transforma un acontecimiento extraordinario en una leyenda mundial.
Los comienzos de Lisa Sparks
Lisa Sparks nació en Estados Unidos y comenzó a trabajar en la industria para adultos a comienzos de la década de 2000. Algunas biografías sitúan su entrada profesional alrededor de 2002-2003. Antes de convertirse en una figura conocida internacionalmente, había tenido una formación universitaria y posteriormente desarrolló actividades relacionadas con los medios y la producción de contenidos.
Su carrera se desarrolló principalmente en Estados Unidos. Participó en numerosas producciones y llegó a convertirse en un nombre reconocido dentro del sector.
Pero su fama internacional no llegó simplemente por sus películas. Llegó por un acontecimiento extraordinario ocurrido en Polonia.
El desafío de 2004
En octubre de 2004 se celebró en Polonia un evento relacionado con la industria pornográfica conocido como Eroticon. Dentro de las actividades se organizó un desafío que buscaba superar una marca anterior atribuida a otras participantes.
Según las versiones publicadas posteriormente, Sparks consiguió llegar a 919 participantes masculinos. Algunos medios señalan que el acontecimiento se desarrolló durante unas 24 horas, mientras que otras publicaciones ofrecen cifras diferentes sobre la duración exacta.
La cifra anterior que suele mencionarse era de 759 hombres, atribuida a la polaca Marianna Rokita. Sparks habría superado ampliamente esa marca.
El acontecimiento fue presentado como una especie de competición dentro del mundo del entretenimiento para adultos. No se trataba, por lo tanto, de una situación espontánea de la vida privada de una persona, sino de un espectáculo organizado alrededor de una marca.
Ese detalle es fundamental para comprender la historia.
919: una cifra que se convirtió en leyenda
La cifra de 919 hombres comenzó a circular por periódicos, revistas, páginas de Internet y posteriormente redes sociales.
Con el paso del tiempo, la historia sufrió un proceso típico de las leyendas de Internet. Algunos medios afirmaban que Sparks había establecido un récord mundial oficial. Otros simplemente hablaban de un récord dentro de la industria pornográfica.
Incluso existen artículos que aseguran que el acontecimiento quedó registrado en los Guinness World Records.
Sin embargo, esta afirmación debe tratarse con cautela. La información pública disponible no es suficientemente clara como para afirmar que Guinness World Records mantenga actualmente una categoría oficial de este tipo o que el acontecimiento figure de manera verificable en sus registros modernos.
Por eso, la formulación más prudente es decir que Lisa Sparks es ampliamente reconocida como la protagonista del récord de 919 hombres atribuido a un evento de 2004.
Una hazaña físicamente extrema
La historia también provocó incredulidad por una cuestión matemática.
Si se divide el número de participantes por un período de 24 horas, la cifra representa un promedio de aproximadamente 38 participantes por hora. Eso significa que, en promedio, cada participante debía ocupar muy poco tiempo.
Algunos medios señalaron que Sparks tenía descansos extremadamente breves entre participantes. El diario colombiano El Tiempo, por ejemplo, informó que los intervalos podían ser de aproximadamente 58 segundos.
Naturalmente, las cifras exactas dependen de cómo se contabilizó el acontecimiento, cuánto duró realmente y qué se consideraba una participación válida. Por eso, convertir el relato en una operación matemática exacta puede resultar engañoso.
Lo importante es que se trató de una prueba de resistencia extraordinaria organizada como espectáculo.
La fama después del récord
Después de 2004, el nombre de Lisa Sparks quedó asociado casi exclusivamente con aquella cifra.
Para millones de personas que nunca habían visto una película suya ni conocían su trayectoria profesional, Lisa Sparks pasó a ser simplemente “la mujer de los 919 hombres”.
Esa situación demuestra uno de los aspectos más particulares de la fama: una persona puede construir una carrera durante años y terminar siendo recordada por un solo episodio.
Sparks continuó vinculada a la industria para adultos y también desarrolló actividades empresariales relacionadas con la producción y distribución de contenidos.
Con el crecimiento de Internet, su antiguo récord adquirió una segunda vida.
Internet vuelve a descubrir a Lisa Sparks
Durante los años posteriores, las redes sociales y las páginas virales comenzaron a publicar nuevamente la historia.
Cada cierto tiempo aparecía un artículo preguntando quién era la mujer que supuestamente había estado con 919 hombres en un solo día. Las fotografías y la cifra se compartían miles de veces.
La historia adquirió todavía más notoriedad cuando otras mujeres del entretenimiento para adultos anunciaron desafíos similares.
En 2024, por ejemplo, la británica Lily Phillips generó una enorme atención mediática después de participar en un desafío relacionado con 100 hombres y posteriormente hablar públicamente de la posibilidad de alcanzar 1.000. Numerosos medios volvieron entonces a mencionar a Sparks y su cifra de 919.
Así, un acontecimiento ocurrido dos décadas antes volvió a convertirse en noticia.
¿Qué significa realmente el récord?
El caso de Lisa Sparks también puede analizarse desde otro punto de vista.
En una sociedad obsesionada con las estadísticas, prácticamente cualquier actividad puede transformarse en competición. La industria del entretenimiento para adultos llevó esa lógica a un extremo: convertir una actividad íntima en un espectáculo cuantificable.
No importaba quién era Lisa Sparks, cuál había sido su educación, cómo había comenzado su carrera o qué quería hacer con su vida. Para gran parte del público, todo quedó reducido a tres números: 9-1-9.
Eso plantea una cuestión interesante sobre la fama y la privacidad. Cuando una persona participa voluntariamente en un espectáculo extraordinario, ¿hasta dónde tiene derecho posteriormente a ser conocida por algo diferente?
Las dudas y exageraciones
Como ocurre con muchas historias virales, existen numerosas versiones contradictorias.
Algunas fuentes dicen que ocurrió exactamente durante 24 horas. Otras hablan de un período considerablemente menor. Algunas presentan el acontecimiento como un récord oficial Guinness; otras lo describen simplemente como una marca dentro de la industria.
También circulan en Internet historias sobre lo que ocurrió inmediatamente después del evento. Muchas de ellas carecen de fuentes fiables.
Por eso, una reconstrucción responsable debe separar tres cosas: lo que Sparks realmente hizo, lo que los organizadores afirmaron que ocurrió y lo que posteriormente Internet convirtió en leyenda.
La cifra de 919 aparece repetidamente en medios que han cubierto su historia, pero eso no significa que cada detalle asociado a ella esté igualmente documentado.
Una fama difícil de olvidar
Lisa Sparks consiguió algo que probablemente buscaba cualquier persona que participa en un espectáculo de récord: ser recordada.
Pero consiguió algo todavía más poderoso: convertirse en una referencia permanente cada vez que alguien habla de los límites de las relaciones sexuales o de los desafíos extremos realizados dentro de la industria para adultos.
Su historia también demuestra cómo ha cambiado la fama.
En 2004, una noticia de este tipo podía circular por periódicos, televisión y revistas. Hoy, una cifra semejante puede convertirse en un fenómeno mundial en cuestión de horas gracias a TikTok, X, YouTube, Reddit y otras redes.
El récord deja de pertenecer exclusivamente a quien lo realiza y pasa a formar parte de la cultura de Internet.
El legado de Lisa Sparks
Más de veinte años después del acontecimiento, Lisa Sparks continúa siendo mencionada cada vez que alguien intenta establecer una nueva marca.
Su nombre reapareció especialmente cuando otras creadoras de contenido anunciaron desafíos destinados a superar los 919 participantes. La cifra dejó de ser solamente una marca y se convirtió en una especie de referencia histórica dentro de la cultura popular relacionada con el entretenimiento para adultos.
Pero quizá la parte más interesante de esta historia no sea el número.
Lisa Sparks demuestra cómo un acontecimiento extraordinario puede definir la vida pública de una persona. También muestra la enorme capacidad de Internet para transformar una hazaña controvertida en una leyenda que sobrevive durante décadas.
La historia de los 919 hombres continuará probablemente apareciendo cada vez que alguien intente superar ese número. Y con cada nueva generación que descubra el caso, surgirán las mismas preguntas: ¿ocurrió exactamente como se cuenta?, ¿qué parte está documentada?, ¿qué parte fue exagerada?, ¿y qué significa realmente establecer un récord de esa naturaleza?
Una cosa, sin embargo, parece segura: Lisa Sparks consiguió aquello que buscaba cualquier participante de un récord extremo.
Su nombre no fue olvidado.
La Independecia de Texas
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Bryan Slaton, legislador republicano en el estado de Texas, presentó este lunes un proyecto de ley que busca realizar un referéndum para “investigar la posibilidad” de que ese estado se separe e independice de EE.UU.
[ezcol_1half] [/ezcol_1half] [ezcol_1half_end]Si la legislatura estatal aprueba la propuesta de ‘Ley de Referéndum de Independencia de Texas’ o TEXIT, se programará una votación durante las elecciones generales de 2024 para considerar la opción secesionista.
Según la Constitución de Texas, “todo el poder político reside en el pueblo”, escribió el representante texano en su cuenta de Twitter. “Después de décadas de abuso continuo de nuestros derechos y libertades por parte del Gobierno federal, es hora de dejar que el pueblo de Texas haga oír su voz”, aseveró.
[/ezcol_1half_end]El proyecto cuenta con el apoyo del Movimiento Nacional de Texas, una agrupación con más de 440.000 miembros que pugnan por la independencia del ‘estado de la estrella solitaria’. “El pueblo de Texas recordará este día como un primer paso histórico para recuperar nuestra autonomía y nuestro derecho a la autodeterminación frente al Gobierno federal”, manifestó su presidente, Daniel Miller.
Sin embargo, no todos los republicanos están de acuerdo con la propuesta. “Este ridículo proyecto de ley es la definición misma de traición hipócrita y sediciosa y ya
está muerto”, tuiteó el representante estatal Jeff Leach.
Pese a que las aspiraciones independentistas se han articulado como política oficial de los republicanos, la cuestión de sí Texas puede o no de forma legal separarse de EE.UU. fue resuelta ya en 1869 por la Corte Suprema del país. Así, el tribunal dictaminó que los estados no pueden salirse de forma unilateral de la Unión.
Texas se declaró como independiente de México en 1836 y se posicionó así hasta 1845, cuando fue anexado a EE.UU. Luego, en 1861, se separó de la Unión, lo que desencadenó la llamada Guerra de Secesión. Al perderla, volvió a incorporarse en 1870.
En 2006, Antonin Scalia, por entonces juez de la Corte Suprema de EE.UU., reafirmó la imposibilidad de una secesión. “Si hubo alguna cuestión constitucional que fue resuelta por la Guerra Civil, es que no hay derecho a la secesión”, dictaminó.
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Marzo 8, 2023
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Eugenio Trujillo Villegas
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Setiembre 19, 2026
Cómo dejar de ser una ciudad pequeña y convertirse en una gran ciudad argentina
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Bahía Blanca tiene una contradicción extraordinaria. Para muchos argentinos sigue siendo una ciudad relativamente pequeña y alejada de los grandes centros de decisión. Sin embargo, posee algunas de las condiciones económicas más importantes de la Argentina: puerto de aguas profundas, industria petroquímica, conexión con Vaca Muerta, actividad agroexportadora, universidades, centros de investigación, zona franca, parque industrial y una ubicación estratégica en el sudoeste bonaerense.
La pregunta, entonces, no debería ser solamente cómo hacer crecer a Bahía Blanca.
La pregunta debería ser:
¿Cómo transformar a Bahía Blanca en una de las grandes ciudades económicas de América del Sur?
La oportunidad existe.
1. El puerto tiene que convertirse en el corazón de la ciudad
El Puerto de Bahía Blanca ya mueve más de 35 millones de toneladas anuales y su Plan Quinquenal 2025-2029 busca convertirlo en un gran hub logístico, industrial y energético. Entre sus objetivos están la expansión relacionada con Vaca Muerta, el crecimiento agroexportador y la diversificación hacia carga contenerizada.
Esto debería convertirse en la principal estrategia de desarrollo de la ciudad.
Bahía Blanca necesita pensar como una ciudad portuaria internacional.
No solamente como una ciudad que tiene un puerto.
La diferencia es enorme.
Rotterdam, Houston, Bilbao, Valencia, Busan o Hamburgo construyeron buena parte de su riqueza alrededor de la combinación entre puerto, industria, logística, universidades y servicios.
Bahía puede desarrollar una versión argentina de ese modelo.
2. Aprovechar Vaca Muerta
Ésta es probablemente la oportunidad económica más importante de las próximas décadas.
Vaca Muerta está en Neuquén, pero Bahía Blanca posee algo que Neuquén no tiene en la misma escala: una infraestructura portuaria e industrial preparada para procesar, almacenar y exportar grandes cantidades de productos energéticos.
El puerto ya está trabajando para fortalecer su conexión con Vaca Muerta. El plan incluye infraestructura para energía y Oil & Gas, mientras que proyectos privados están llevando enormes inversiones hacia la ciudad.
En marzo de 2026, TGS anunció un proyecto estimado en US$3.000 millones relacionado con transporte, procesamiento y exportación de hidrocarburos, incluyendo un ducto que conectaría Vaca Muerta con el polo petroquímico bahiense.
Esto puede cambiar radicalmente la escala económica de Bahía Blanca.
3. Agregar valor: no exportar solamente materias primas
El gran error argentino consiste muchas veces en extraer recursos y exportarlos sin suficiente industrialización.
Bahía Blanca debería hacer exactamente lo contrario.
Gas → petroquímica.
Gas → fertilizantes.
Petróleo → derivados.
Agro → alimentos procesados.
Energía → industrias.
Productos industriales → exportaciones.
Un ejemplo extraordinario es el proyecto de Pampa Energía, que decidió invertir US$2.700 millones en una planta de urea granulada en Bahía Blanca. La empresa proyecta una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales, lo que convertiría a la planta en la de mayor capacidad de Latinoamérica.
Éste es el modelo que Bahía necesita multiplicar.
No una fábrica aislada.
Un ecosistema industrial.
4. Crear una ciudad de 500.000 habitantes
Bahía Blanca necesita una meta demográfica.
No necesariamente mañana, pero sí para los próximos 20 o 30 años.
Una ciudad de aproximadamente 300.000 habitantes tiene un mercado considerablemente menor que una ciudad de 500.000.
Más población significa:
Pero hay una condición fundamental:
no se puede atraer población sin crear buenos empleos.
La estrategia debe comenzar por generar miles de empleos privados calificados y después atraer trabajadores, profesionales, estudiantes y familias.
5. Bahía debe convertirse en una ciudad universitaria
Aquí existe otra enorme ventaja.
La ciudad posee universidades e instituciones científicas que proporcionan capital humano calificado. El propio municipio identifica a las universidades nacionales, institutos terciarios y centros científicos como uno de los activos estratégicos para atraer inversiones.
Además, CONICET Bahía Blanca posee numerosos institutos vinculados con energía, industria, ambiente, agricultura, salud y desarrollo económico.
Esto debería explotarse mucho más.
Bahía podría convertirse en:
la capital científica y tecnológica del sur argentino.
Necesita atraer estudiantes de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y otras provincias.
Una ciudad universitaria genera población joven, emprendimientos, alquileres, restaurantes, cultura y empresas tecnológicas.
6. Crear un verdadero Silicon Valley bahiense
No significa copiar California.
Significa crear un ecosistema tecnológico propio.
La ciudad ya tiene universidades, científicos, ingenieros, empresas industriales y un polo tecnológico. El municipio identifica precisamente al Polo Tecnológico, el Parque Industrial, la Zona Franca y el Parque Logístico como oportunidades de desarrollo.
El objetivo debería ser atraer empresas de:
Una empresa tecnológica que facture millones de dólares puede ocupar solamente algunas decenas de personas.
Eso es exactamente lo que necesita Bahía: empleos de altísima productividad.
7. Mejorar radicalmente las conexiones
No existe una gran ciudad sin infraestructura.
Bahía necesita mejores rutas, ferrocarriles, conexiones aéreas y logística.
La conexión ferroviaria con el puerto es particularmente importante.
El Gobierno nacional estableció obras destinadas a recuperar infraestructura ferroviaria afectada por los acontecimientos que golpearon a Bahía Blanca y a restablecer la conexión con el puerto y con el nodo Vaca Muerta.
Esto debe ser una prioridad permanente.
Un tren de cargas eficiente puede transportar enormes cantidades de cereales, minerales, combustibles y productos industriales con costos mucho menores que el transporte exclusivamente por camión.
8. Más vuelos y un aeropuerto internacional
Una ciudad que quiere crecer necesita estar conectada.
Bahía debería aspirar a tener vuelos directos y frecuentes con:
Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Bariloche y otros centros importantes.
Y eventualmente conexiones internacionales regionales.
Un ejecutivo que necesita viajar a Buenos Aires no puede perder un día entero en el trayecto.
Una ciudad internacional necesita movilidad internacional.
9. Convertir el turismo en una industria complementaria
Bahía Blanca probablemente nunca será Mar del Plata.
Y no tiene que serlo.
Pero puede desarrollar turismo de negocios, congresos, gastronomía, cultura, arquitectura, deportes y naturaleza.
Investigaciones de CONICET consideran que Bahía tiene potencial turístico todavía insuficientemente aprovechado y destacan particularmente el turismo de congresos y convenciones.
La ciudad podría organizar grandes congresos científicos, industriales y tecnológicos.
Imagínese:
Congreso Latinoamericano de Energía de Vaca Muerta.
Congreso Internacional de Petroquímica.
Feria Argentina de Inteligencia Artificial Industrial.
Congreso Internacional de Agroindustria.
Miles de visitantes significan hoteles, restaurantes, taxis, comercios y servicios.
10. Una transformación urbana
Pero hay algo todavía más importante.
Bahía Blanca debe convertirse en una ciudad agradable para vivir.
No alcanza con crear industrias.
Hay que construir parques, viviendas modernas, avenidas, espacios públicos, ciclovías, centros culturales, áreas gastronómicas y barrios de calidad.
El crecimiento económico debe verse en la ciudad.
El frente marítimo podría transformarse.
La relación entre la ciudad y el puerto también debería fortalecerse.
La ciudad necesita edificios residenciales modernos y nuevos barrios planificados para una población creciente.
No se trata de llenar Bahía de torres.
Se trata de construir una ciudad moderna.
11. Un pacto político de 20 años
Ésta quizá sea la condición más difícil.
Bahía Blanca necesita una estrategia que sobreviva a los intendentes.
Un gobierno puede ser peronista.
Otro radical.
Otro PRO.
Otro libertario.
No importa.
El puerto, las rutas, el ferrocarril, las universidades, el desarrollo industrial, la vivienda y la educación deben tener continuidad.
La ciudad debería aprobar un Plan Bahía 2050 con objetivos concretos.
Por ejemplo:
2030: consolidación energética y logística.
2035: gran expansión industrial.
2040: centro tecnológico del sur argentino.
2050: gran metrópolis portuaria de 500.000 habitantes o más.
El gran objetivo
Bahía Blanca no tiene que competir con Buenos Aires.
Tiene que convertirse en algo diferente.
Buenos Aires es la capital política y financiera.
Córdoba es un gran centro industrial y universitario.
Rosario es una enorme plataforma agroindustrial y portuaria.
Mendoza tiene una identidad vitivinícola y turística.
Bahía Blanca puede convertirse en la gran capital energética, industrial y logística del sur argentino.
Y las inversiones actuales demuestran que la oportunidad no es solamente teórica.
El proyecto de TGS ronda los US$3.000 millones. Pampa Energía anunció otros US$2.700 millones para fertilizantes. El puerto planea inversiones e infraestructura para ampliar su capacidad y profundizar el canal de navegación hasta 15,70 metros.
Estamos hablando de miles de millones de dólares.
El desafío es conseguir que ese dinero no pase simplemente por Bahía Blanca.
Tiene que quedarse una parte importante del valor en la ciudad.
Eso significa proveedores locales, trabajadores locales, universidades conectadas con las empresas, nuevas empresas, mejores salarios, más viviendas, más servicios y más población.
La oportunidad histórica
Bahía Blanca no necesita esperar que alguien venga a salvarla.
Tiene puerto.
Tiene industria.
Tiene energía.
Tiene agricultura.
Tiene universidades.
Tiene científicos.
Tiene ubicación estratégica.
Tiene conexión potencial con Vaca Muerta.
Y ahora tiene la posibilidad de recibir inversiones gigantescas.
Lo que falta es una visión de ciudad.
Durante demasiado tiempo Argentina pensó en Bahía Blanca como una ciudad del sur de Buenos Aires.
La próxima etapa debería pensarla de otra manera:
Bahía Blanca como la puerta industrial y energética de la Argentina hacia el Atlántico Sur.
Si logra aprovechar esta oportunidad, dentro de 20 años podría ser difícil seguir llamándola una ciudad pequeña.
Podría convertirse en una de las tres o cuatro grandes capitales económicas del interior argentino.
El crimen de María Esther Amaro y el misterio del “Loco de la Ruta”
Psicopata
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¿Quién fue el psicópata más aterrador que jamás haya existido?
Nacido en Alemania en 1883, su nombre era Peter Kürten, más conocido como el “Vampiro” o el “Monstruo de Düsseldorf”. De hecho, inspiró al personaje de la película “M” de Fritz Lang.
De niño, su padre lo golpeaba con frecuencia y, cuando estaba borracho, lo obligaba a presenciar incesto dentro de la familia (entre el padre y la hermana de Peter).
A los 5 años, intentó ahogar a un compañero de clase. A los 9, se hizo amigo del perrero local y desarrolló un gusto por cazar, torturar y matar perros junto a un amigo. Ese mismo año, según su propia confesión, mató a dos compañeros de clase empujando a un niño que sabía que no sabía nadar desde una balsa de madera. Cuando otro niño intentó ayudar, Kürten también le sumergió la cabeza bajo el agua, ahogándolos a ambos. Las autoridades dictaminaron que ambas muertes fueron accidentales en su momento.
Se relacionaba frecuentemente con delincuentes y faltaba a la escuela constantemente. A los 13 años, salió brevemente con una chica de su edad, pero al negarse ella a tener relaciones sexuales con él, empezó a apuñalar y a agredir sexualmente a animales. También intentó agredir a su propia hermana.
A los 14 años, empezó a trabajar con un fundidor, pero dos años después se marchó robando la caja registradora.
A los 17 años, fue encarcelado por robo con allanamiento de morada y hurto. Fue liberado en agosto de ese mismo año y cometió lo que se considera su primer asesinato confirmado en noviembre. Admitió haber atraído a una joven de 18 años a un parque de Düsseldorf (el Hofgarten) y haberla asesinado tras un breve encuentro sexual.
A partir de entonces, alternó robos y arrestos hasta que fue reclutado por el ejército en 1904, destinado en Metz (entonces territorio alemán). Allí cometió varios incendios provocados contra propiedades de los residentes locales, graneros, campos y áticos, con la intención de dañar o incluso matar a personas sin hogar quemándolas vivas. Amparado por su condición de militar, observaba discretamente la respuesta policial a cada incidente.
Su primer asesinato confirmado oficialmente tuvo lugar el 25 de mayo de 1913, durante un robo en una posada. Estranguló a la víctima y le cortó la garganta, disfrutando al presenciarlo. Posteriormente, según se cuenta, disfrutó escuchando a los vecinos describir el horror del asesinato y, más tarde, profanó la tumba de la víctima, también para su propio placer. Fue arrestado poco después, aunque por deserción, y encarcelado. En prisión conoció a la mujer que más tarde se convertiría en su esposa, quien también había sido condenada por dispararle a su anterior marido.
Luego cometió ocho asesinatos confirmados, siete de ellos mujeres y varios niños. Bebió su sangre, decapitó a algunos y degolló a otros. En ocasiones, fingió las muertes para evitar levantar sospechas en la policía o en su esposa. En cada ocasión, buscaba lo que él llamaba “amor” en sus víctimas, obteniendo un verdadero placer del acto. Una vez decapitó a un cisne solo para beber su sangre, impulsado por ese mismo instinto.
Sentía un placer particular al ver la sangre brotar de sus víctimas. Al parecer, su esposa no tenía ni idea de lo que hacía.
Fue ejecutado en la guillotina el 22 de abril de 1931. Justo antes de su ejecución, según se cuenta, le preguntó al psiquiatra de la prisión algo escalofriante: si aún podría oír el sonido de su propia sangre brotando de su cuello cercenado, aunque fuera brevemente, describiéndolo como el placer supremo, el placer definitivo.
Así que ahí lo tienes, espero que esto responda a tu pregunta, aunque técnicamente estoy describiendo a alguien que probablemente no era solo un psicópata.
Argentina: ¿Cómo salimos adelante?
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Argentina tiene un problema que va mucho más allá de un presidente, un partido político o una crisis económica determinada. El país lleva décadas alternando períodos de crecimiento con inflación, endeudamiento, devaluaciones, controles, crisis políticas y fuertes cambios de rumbo. La pregunta verdaderamente importante no es solamente quién gobierna, sino qué debe hacer Argentina para que, dentro de veinte años, vuelva a ser un país estable, rico y previsible.
La buena noticia es que Argentina todavía tiene enormes posibilidades. El Banco Mundial estima que la economía creció 4,4% en 2025 y proyecta alrededor de 3,6% para 2026. También destaca el potencial argentino en agroindustria, energía, minería, tecnología y manufacturas.
El problema es transformar ese potencial en prosperidad permanente.
1. Nunca más vivir por encima de nuestros recursos
El primer requisito es probablemente el más importante: el Estado no puede gastar sistemáticamente más de lo que recauda.
Argentina ha sufrido demasiadas veces las consecuencias de financiar déficits mediante emisión monetaria, endeudamiento o aumentos de impuestos. El resultado termina siendo conocido: inflación, pérdida del poder adquisitivo, fuga de capitales y desconfianza.
Esto no significa necesariamente tener un Estado pequeño. Significa tener un Estado financieramente sostenible.
El país necesita establecer una regla fiscal que obligue a los gobiernos a presentar presupuestos realistas y que haga políticamente muy difícil volver al déficit permanente.
El equilibrio fiscal no debería ser una bandera de la derecha ni de la izquierda. Debería ser una política de Estado.
2. Terminar con la inflación
Ningún país puede desarrollarse seriamente cuando sus ciudadanos no saben cuánto valdrá su dinero dentro de seis meses.
La estabilización iniciada durante el gobierno de Javier Milei ha conseguido una reducción muy importante de la inflación y una mejora de las cuentas fiscales. El Banco Mundial señala que la inflación mensual, que había superado el 20%, bajó aproximadamente hacia el rango de 2,5%-3% mensual, aunque el proceso de desinflación todavía enfrenta riesgos.
Pero bajar la inflación no es suficiente.
Argentina debe conseguir algo todavía más difícil: hacer que la baja inflación sea permanente aunque cambie el gobierno.
Para eso se necesitan disciplina fiscal, una moneda confiable, un Banco Central creíble y reglas monetarias que no puedan modificarse cada vez que aparece una necesidad política.
3. Invertir en educación
Ésta podría ser la transformación más importante de todas.
Argentina posee una población relativamente educada y una larga tradición universitaria. Pero el sistema educativo necesita recuperar calidad, especialmente en matemática, ciencias, lectura, idiomas, tecnología y formación profesional.
No alcanza con que los jóvenes permanezcan dentro de una escuela. Necesitan aprender.
El Banco Mundial identifica precisamente el capital humano y las habilidades como elementos centrales para que Argentina pueda competir en una economía global basada cada vez más en conocimiento y tecnología.
Argentina debería establecer objetivos nacionales para educación primaria y secundaria, medir resultados y premiar a las instituciones que logren mejoras.
Y hay una cuestión fundamental: la escuela debe preparar para el trabajo del futuro.
Programación, inteligencia artificial, robótica, electrónica, idiomas, energía, ingeniería y oficios especializados serán cada vez más importantes.
4. Exportar muchísimo más
Argentina necesita dólares genuinos.
No puede depender eternamente de préstamos internacionales o de ciclos favorables de precios agrícolas.
Hay que multiplicar las exportaciones.
El país tiene ventajas extraordinarias en alimentos, energía, minería, servicios profesionales, economía del conocimiento y turismo. El Banco Mundial identifica agroindustria, minería y energía como sectores estratégicos para atraer inversión y generar empleo.
Pero Argentina debe pasar de exportar principalmente materias primas a desarrollar cadenas de valor.
No solamente soja: también alimentos procesados.
No solamente litio: también tecnología relacionada con baterías y almacenamiento.
No solamente petróleo y gas: también petroquímica, servicios energéticos e infraestructura.
No solamente software: también empresas tecnológicas capaces de vender productos al mundo.
5. Seguridad jurídica
Éste es uno de los grandes problemas argentinos.
Una empresa puede invertir millones de dólares solamente si sabe que las reglas no cambiarán arbitrariamente.
Argentina necesita contratos respetados, justicia independiente, impuestos previsibles y normas relativamente estables.
El inversor extranjero no debería preguntarse:
“¿Quién será presidente dentro de cuatro años?”
Debería poder responder:
“No importa demasiado quién gobierne porque las reglas fundamentales permanecerán.”
El nuevo marco de cooperación del Banco Mundial para 2026-2033 pone precisamente el énfasis en estabilidad macroeconómica, inversión privada, infraestructura, productividad y creación de empleo.
6. Una reforma laboral moderna
Argentina necesita crear empleo formal.
El sistema laboral debe proteger al trabajador, pero también permitir que una pequeña empresa pueda contratar a su primer empleado sin quedar expuesta a riesgos imprevisibles que pueden llevarla a la quiebra.
El objetivo debería ser que trabajar formalmente resulte atractivo tanto para el empleado como para el empleador.
Eso requiere reducir costos innecesarios, simplificar regulaciones, modernizar convenios laborales y facilitar la capacitación.
La informalidad no se combate solamente con inspecciones. Se combate haciendo que la formalidad sea económicamente posible.
7. Menos impuestos, pero mejor cobrados
Argentina tiene una paradoja: muchas empresas y trabajadores sienten una enorme presión tributaria, mientras que el Estado todavía tiene dificultades para financiar adecuadamente servicios esenciales.
La solución no debería ser simplemente subir impuestos.
Hay que ampliar la base tributaria, simplificar el sistema y reducir impuestos distorsivos, especialmente aquellos que castigan la producción y las exportaciones.
Un país que quiere crecer necesita premiar la inversión, la contratación y la innovación.
8. Infraestructura
Argentina necesita carreteras, ferrocarriles, puertos, energía, agua, conectividad digital y viviendas.
La infraestructura reduce costos y permite que una empresa argentina pueda competir internacionalmente.
Por ejemplo, si producir en el interior argentino y transportar un producto hasta un puerto resulta excesivamente caro, el problema no necesariamente está en la empresa: puede estar en la infraestructura.
La inversión privada puede desempeñar un papel enorme, pero el Estado debe establecer reglas claras y garantizar infraestructura básica.
9. No desperdiciar Vaca Muerta, litio y energía
Argentina tiene una oportunidad extraordinaria en energía.
Vaca Muerta puede convertir al país en un importante exportador de petróleo y gas. El litio y otros minerales pueden generar inversiones enormes. Las energías renovables también ofrecen oportunidades.
Pero existe una condición: los recursos naturales no deben convertirse simplemente en otra oportunidad perdida.
La riqueza del subsuelo debe transformarse en infraestructura, empleos, exportaciones, tecnología y capital humano.
El objetivo debería ser utilizar los recursos naturales para financiar una economía cada vez más sofisticada.
10. Un gran pacto nacional
Finalmente, Argentina necesita algo que probablemente sea más difícil que cualquier reforma económica: un acuerdo básico entre sus principales fuerzas políticas.
No significa que todos tengan que pensar igual.
Una democracia saludable necesita oposición.
Pero debería existir consenso sobre algunas cuestiones fundamentales:
El problema argentino ha sido muchas veces hacer una reforma y luego deshacerla.
Un gobierno abre la economía; otro la cierra.
Uno controla precios; otro los libera.
Uno subsidia; otro elimina subsidios.
Uno se endeuda; otro declara el problema.
Uno aumenta impuestos; otro promete bajarlos.
Así resulta imposible construir un proyecto de treinta años.
El desafío de Milei
El gobierno de Milei ha avanzado significativamente en estabilización macroeconómica, pero el verdadero examen será más largo: convertir estabilización en crecimiento sostenido y crecimiento en mejores salarios y empleos.
El Banco Mundial proyecta crecimiento argentino para 2026, pero también advierte sobre problemas persistentes como informalidad, desigualdad y vulnerabilidad externa.
Ésa es precisamente la segunda etapa.
Reducir la inflación es imprescindible.
Pero después hay que crear millones de empleos productivos.
Una Argentina verdaderamente exitosa no será aquella donde simplemente los precios suban menos. Será aquella donde un joven pueda terminar la escuela, conseguir un buen empleo, comprar una vivienda, formar una familia, ahorrar y saber que sus hijos tendrán más oportunidades que él.
Argentina puede hacerlo
Argentina no necesita convertirse en otro país.
Tiene alimentos, agua, energía, minerales, territorio, universidades, científicos, empresarios, trabajadores calificados, cultura, turismo y una enorme capacidad creativa.
El Banco Mundial sostiene que Argentina tiene potencial para revertir décadas de bajo crecimiento si logra mejorar productividad, capital humano, integración comercial y estabilidad institucional. Durante el último medio siglo, el crecimiento promedio argentino fue muy inferior al regional, una diferencia que explica buena parte del retroceso relativo del país.
Por eso, la salida no es una fórmula mágica.
Es veinte años de hacer razonablemente bien las cosas.
Argentina no necesita otro salvador.
Necesita instituciones que funcionen, gobiernos que no destruyan lo construido por el anterior, ciudadanos que exijan resultados y una economía que premie al que trabaja, invierte, estudia, produce y exporta.
Si consigue eso, el país no solamente puede salir adelante.
Puede volver a ser una de las grandes economías del mundo.
CAMBIAR TODO PARA QUE NADA CAMBIE
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En Venezuela resulta difícil distinguir entre una transición y una simple mutación. Nicolás Maduro ya no está en Miraflores, pero su desaparición no implicó la caída del régimen. Delcy Rodríguez, una de las principales figuras del chavismo, administra el Estado y buena parte de su estructura permanece intacta. Washington combatió durante años al régimen en nombre de la democracia, pero ahora negocia con una dirigente proveniente del movimiento que gobierna desde 1999. Mientras la oposición reclama elecciones, EE.UU. colocó en primer plano la reconstrucción de la industria petrolera. Es fácil entender su interés: reponer sus menguadas reservas, apartar las manos de China y asfixiar a Cuba. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo, pero su industria fue devastada por años de estatizaciones, corrupción, falta de inversiones y deterioro de la infraestructura. Ahora las grandes compañías estadounidenses estudian regresar y EEUU impulsa la recuperación del sector. El problema es otro: ¿puede la reconstrucción económica preceder indefinidamente a la democrática?
Delcy asegura que habrá elecciones. Donald Trump también, pero sostiene que Venezuela todavía no está preparada. La frase encierra un riesgo evidente: las transiciones deben tener un final; sin fecha puede convertirse, en otra forma de poder permanente. El diálogo entre gobierno y oposición acaba de reanudarse y tiene sobre la mesa reformas judiciales, derechos políticos, libertad de expresión y cambios electorales. Es un cambio, pero no es democracia, sólo la posibilidad de construirla. Y el chavismo no desapareció. Durante 27 años construyó una extensa estructura política, judicial, militar y territorial. Por eso resultaba ingenuo imaginar que la caída de Maduro podía desarmarla automáticamente. La ONU advirtió que las estructuras fundamentales de represión permanecen intactas: funcionarios vinculados a abusos anteriores continúan en posiciones de poder y persisten organismos de seguridad asociados con la persecución de opositores.
Hay otra ironía difícil de ignorar. Durante años, el chavismo convirtió a EE.UU. en el gran enemigo. Ahora, el adversario participa activamente en la reconstrucción política y económica venezolana. Las empresas estadounidenses vuelven al petróleo y Washington interviene en las conversaciones entre gobierno y oposición. Se convirtió en el socio de hoy. Eso no significa que las inversiones petroleras sean necesariamente negativas. Venezuela necesita capital, tecnología, infraestructura y mercados. La cuestión fundamental es bajo qué reglas y quién controla ese proceso. Una Venezuela que vuelva a producir petróleo, pero conserve instituciones débiles podría recuperar ingresos sin recuperar democracia. Por eso el verdadero desafío no es sustituir a un presidente. Es reconstruir un Estado, recuperar la justicia, garantizar las libertades, reorganizar las fuerzas de seguridad, liberar a los detenidos y establecer mecanismos de justicia que investiguen los abusos sin convertir la transición en una interminable venganza política.
EE.UU. puede facilitar ese proceso, pero no puede decidir indefinidamente quién preside. La Venezuela de hoy ofrece oportunidades y peligros. Hay señales de apertura, diálogo e inversiones; pero también persisten la ausencia de una fecha electoral y buena parte del aparato represivo del antiguo régimen. Por eso la verdadera pregunta es si los venezolanos recuperarán aquello que perdieron mucho antes: la posibilidad de decidir libremente quién los gobierna y bajo qué instituciones quieren vivir.
Porque cambiar al ocupante de Miraflores no alcanza; terminar con el régimen exige algo mucho más profundo: que el poder deje de estar por encima de la ley, que las elecciones dejen de ser una promesa, que la oposición deje de ser un delito y que el petróleo deje de ser una herramienta de dominación. De lo contrario, podría ocurrir algo que América Latina conoce demasiado bien: que se cambie todo para que, en definitiva, nada cambie.
Enrique Guillermo Avogadro
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Rebelde republicano fuerza votación para el juicio político contra Hegseth
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El republicano rebelde de la Cámara de Representantes, Thomas Massie, ha presentado artículos de juicio político contra el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Massie ha presentado su resolución como prioritaria, lo que significa que forzará una votación en la Cámara en un plazo de dos días.
Aunque no consiga el apoyo suficiente dentro de su partido para destituir a Hegseth, los republicanos se verán obligados a manifestar públicamente su apoyo a Hegseth en medio de la guerra con Irán, a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato, en las que los republicanos se enfrentan a unas elecciones difíciles.
Massie, quien perdió las primarias republicanas después de que el presidente Donald Trump respaldara a su oponente, ha sido una espina clavada para el presidente durante su segundo mandato. Con frecuencia ha roto filas —en particular en su presión para publicar los archivos de Epstein— y no ha seguido la agenda del Partido Republicano.
No informó a la dirección republicana de la Cámara sobre sus planes de presentar los artículos de juicio político, tomándolos por sorpresa. La Cámara de Representantes debe pronunciarse antes del jueves, ya que la cámara baja tiene previsto abandonar Washington a finales de semana para un receso prolongado hasta las elecciones de noviembre.
El congresista de Kentucky argumentó que Hegseth ha violado “su juramento de apoyar y defender la Constitución de los Estados Unidos” y “su deber constitucional de velar por el fiel cumplimiento de las leyes, especialmente en lo que respecta a la declaración de guerra”.
“En todo esto, el secretario Hegseth ha actuado de manera contraria a la confianza depositada en él como secretario de Defensa”, declaró Massie en la Cámara.
Su resolución también apunta a Hegseth por las acciones militares en Venezuela a principios de año, acusándolo de supervisar una operación ilegal para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro sin la autorización previa del Congreso.
Hegseth ya enfrenta un proceso de destitución por parte de los demócratas de la Cámara.
Ante la presión ejercida por Massie, el Departamento de Defensa emitió un comunicado calificando a Hegseth de “líder transformador” y afirmando que “todo el Departamento está unido en torno a la visión del Secretario y seguirá trabajando para priorizar a nuestros soldados y a Estados Unidos”.
La votación se produce en un contexto de creciente preocupación por los informes sobre la desastrosa guerra de la administración Trump en Irán.
El costo de la guerra sigue aumentando a medida que Estados Unidos continúa agotando sus reservas, mientras que este conflicto, profundamente impopular, se prolonga durante casi siete meses sin un final a la vista.
Mientras tanto, Trump ha estado haciendo declaraciones sobre cuándo podría terminar el conflicto que inició en Oriente Medio, llegando incluso a sugerir que Estados Unidos ya ha ganado la batalla.
¿Es el nuevo acuerdo con Irán un mal acuerdo?
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Es tan buen acuerdo como se puede esperar de un país que no tiene diplomáticos de verdad.
Claro, Estados Unidos tiene diplomáticos. Pero envía a unos ineptos a negociar con políticos y diplomáticos iraníes de carrera, supuestamente bien formados. Jared Kushner y Steve Witkoff están completamente superados por la situación, y se nota. No son hombres con experiencia y no entienden cómo funciona el mundo de la geopolítica, igual que su propio presidente.
El problema fundamental reside en la absoluta incompetencia y la torpeza de los que Estados Unidos depende…
Lo curioso es que los instintos iniciales de Trump respecto a Irán fueron acertados: aumentó la presión sobre Teherán, incrementó las sanciones y asestó un duro golpe al régimen en junio de 2025, lo que supuso una humillación para los ayatolás. Con la inflación disparada, las crecientes protestas y la grave escasez de agua, Irán estaba al borde del colapso mucho antes de que estadounidenses e israelíes decidieran lanzar ataques conjuntos para asesinar al ayatolá Ali Khameini y a otros altos dirigentes. Si se inicia una guerra de tal magnitud y con tanto en juego, solo se debe hacer si se está dispuesto y capacitado para llevarla hasta el final. Trump no estaba dispuesto a hacerlo ni a soportar el dolor económico que causaría un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz. Así que, como de costumbre, se acobardó justo antes de las elecciones de mitad de mandato.
Los negociadores iraníes, como tiburones, olieron la debilidad de Estados Unidos. Percibieron la desesperación del gobierno de Trump por dejar atrás todo este embrollo. Y evaluaron correctamente su capacidad para superar en astucia y estrategia a Kushner y Witkoff, quienes, según todos los indicios, son unos ineptos cuya codicia supera con creces su intelecto, que carecen de visión a largo plazo y de conocimientos geopolíticos, y cuya participación en la “diplomacia” de la guerra entre Rusia y Ucrania ha revelado una ineptitud absoluta. Estados Unidos fue manipulado a su antojo, sus negociadores fueron superados y su presidente, humillado por Irán.
Trump sigue utilizando la “seguridad nacional” para lograr sus objetivos.
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Donald Trump ha extendido el uso de la retórica de la seguridad nacional para justificar una serie de medidas políticas cada vez más peculiares durante su segundo mandato, presentando acciones dispares como amenazas a Estados Unidos.
Este patrón abarca asuntos internos y externos, desde grandes ambiciones como la anexión de Groenlandia hasta la represión interna de la disidencia, pasando por el uso de poderes de emergencia para preservar ciertas industrias o impulsar objetivos políticos.
Trump ha afirmado repetidamente que diversas acciones se justifican como asuntos de “seguridad nacional”, extendiendo el marco de seguridad posterior al 11-S a la política interna y la disidencia política.
Groenlandia es descrita por Trump en múltiples publicaciones de Truth Social como vital para la seguridad de Estados Unidos; reiteró esta idea en una cumbre de la OTAN, argumentando que no adquirirla dejaría a Estados Unidos vulnerable ante sus rivales.
El Memorando Presidencial de Seguridad Nacional-7 (septiembre de 2025) designa a Antifa como una organización terrorista nacional, lo que permite procesar a manifestantes del ICE por actos relativamente menores como transportar fanzines o usar ropa de protesta.
El desarrollo de la energía eólica marina se presenta como una amenaza para la seguridad nacional desde finales de 2025, y los funcionarios citan un informe clasificado del Departamento de Defensa para justificar el retraso o la paralización de proyectos y el apoyo a la infraestructura de combustibles fósiles existente.
Una orden ejecutiva de 2025 amplía la definición de las agencias que realizan labores de seguridad nacional, privando de hecho a unos 950.000 trabajadores federales de sus derechos de negociación colectiva.
Se han propuesto o impuesto aranceles para contrarrestar los riesgos de seguridad percibidos, incluyendo un gravamen del 25% sobre instrumentos de latón y de hasta el 100% sobre drones de fabricación extranjera, vinculando las medidas comerciales con las preocupaciones de seguridad.
Otros episodios vinculan la retórica de la seguridad nacional con el beneficio personal o político, como por ejemplo, presentar la planificación y finalización de un salón de baile de la Casa Blanca como un activo estratégico de seguridad para la nación.
¿Quién será la futura potencia mundial?
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Durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos fue consolidándose como la principal potencia económica, militar, tecnológica y financiera del planeta. En el siglo XXI, sin embargo, el escenario está cambiando. China ha emergido como un competidor global de primer nivel, mientras que India está creciendo rápidamente y otros países buscan aumentar su influencia. El futuro probablemente no estará dominado por una sola nación, sino por una competencia entre varias grandes potencias.
China es el candidato más evidente para disputar el liderazgo estadounidense. Su enorme población, capacidad industrial, infraestructura, desarrollo tecnológico y peso comercial le proporcionan herramientas extraordinarias. China también está avanzando en inteligencia artificial, vehículos eléctricos, robótica, energías renovables y otras industrias estratégicas. Un análisis publicado por el FMI señala que el país está desarrollando un nuevo modelo económico basado cada vez más en tecnología, industrias verdes y digitalización.
India representa otro candidato fundamental. Su enorme población, población relativamente joven, expansión de los servicios, desarrollo tecnológico y creciente importancia industrial podrían convertirla en una de las economías decisivas de las próximas décadas. El FMI proyecta un crecimiento de alrededor del 6,4% para 2026, situándola entre las grandes economías de mayor crecimiento.
India tiene, además, una ventaja demográfica frente a China: una población más joven. Pero deberá resolver problemas de infraestructura, educación, empleo, productividad y desigualdad para transformar su enorme potencial en poder económico y tecnológico.
Estados Unidos, mientras tanto, conserva ventajas extraordinarias: universidades de primer nivel, empresas tecnológicas globales, mercados financieros profundos, capacidad militar, innovación científica y el papel internacional del dólar. Por eso, incluso si China o India crecen más rápidamente durante determinados períodos, eso no significa automáticamente que Estados Unidos deje de ser una potencia central.
También está surgiendo un mundo más multipolar. El FMI señala que el orden mundial se está fragmentando y que la economía, la tecnología, la energía y la geopolítica están cada vez más conectadas.
Por eso, la verdadera pregunta quizá no sea qué país reemplazará a Estados Unidos, sino qué países dominarán conjuntamente el nuevo orden mundial. China podría convertirse en el principal rival económico, India en una potencia de crecimiento extraordinario y Estados Unidos continuar siendo un centro fundamental de innovación, finanzas y poder militar.
La futura potencia mundial será probablemente aquella que consiga combinar economía, tecnología, población preparada, energía, estabilidad institucional, capacidad militar e innovación. Y en esa carrera, todavía no existe un ganador definitivo.
El dia que Estados Unidos creyo que los marcionos atacaban
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30 de octubre de 1938. Estados Unidos. Faltaban pocas horas para Halloween y millones de estadounidenses estaban en sus casas escuchando la radio. De repente, una serie de supuestos boletines informativos comenzó a anunciar una noticia extraordinaria: seres procedentes de Marte habían llegado a la Tierra y estaban atacando Nueva Jersey.
La voz que transmitía aquellas noticias parecía seria. Los periodistas describían explosiones, extraños objetos metálicos, militares movilizados y criaturas provenientes de otro planeta. Para algunos oyentes, aquello no parecía ficción. Parecía una emergencia nacional.
Detrás de la transmisión estaba un joven actor y director llamado Orson Welles, junto con su compañía Mercury Theatre on the Air y la cadena CBS. Lo que estaban presentando era una adaptación radiofónica de la novela de ciencia ficción The War of the Worlds, publicada por H. G. Wells en 1898.
Pero aquella noche ocurrió algo que nadie había calculado completamente: algunas personas creyeron que la invasión era real.
Una idea peligrosaue
La emisión había sido diseñada de una manera poco habitual. En lugar de presentar la historia como una obra teatral tradicional, los guionistas la transformaron en una sucesión de boletines de última hora.
La música era interrumpida por supuestos periodistas. Después aparecían testimonios, expertos y funcionarios. La acción comenzaba lentamente y posteriormente adquiría una velocidad cada vez mayor.
La ficción comenzó a adquirir apariencia de realidad.
Un elemento fue particularmente importante: muchos oyentes no escucharon el programa desde el principio. La emisión competía con un popular programa de NBC, Chase and Sanborn Hour. Algunas personas cambiaron de emisora durante la transmisión y se encontraron directamente con los falsos boletines, sin haber escuchado las advertencias iniciales de que se trataba de una dramatización.
¿Realmente hubo pánico?
Aquí comienza la parte más interesante de la historia.
Durante décadas se afirmó que millones de estadounidenses habían entrado en pánico. Se habló de personas huyendo de sus casas, familias rezando, carreteras colapsadas y ciudadanos convencidos de que el país estaba siendo destruido.
Los periódicos del día siguiente publicaron titulares espectaculares.
Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que aquella imagen había sido exagerada.
La Biblioteca del Congreso señala que una encuesta telefónica realizada esa misma noche entre 5.000 hogares encontró que solamente alrededor del 2% estaba escuchando el programa. La mayoría de quienes lo escuchaban sabía que era ficción.
Eso no significa que nadie se asustara. Sí hubo oyentes que interpretaron equivocadamente la transmisión y buscaron ayuda.
La policía recibió llamadas. Algunas personas telefonearon a periódicos y emisoras. En determinados lugares hubo confusión y preocupación. Los Archivos Nacionales conservan testimonios de ciudadanos que reclamaron medidas contra programas semejantes y de funcionarios que denunciaron problemas en las líneas telefónicas de emergencia.
Los periódicos descubren una historia perfecta
La prensa escrita tuvo un papel fundamental en la creación de la leyenda.
Al día siguiente aparecieron titulares que describían una auténtica catástrofe nacional. La historia era irresistible: un joven actor había engañado a Estados Unidos y había provocado una estampida de ciudadanos aterrorizados.
Además, en aquella época la radio era todavía un medio relativamente nuevo y poderoso.
Los periódicos tenían un motivo adicional para presentar el episodio como una advertencia. La radio estaba compitiendo directamente con ellos por la audiencia y la publicidad.
Una interpretación histórica sostiene que algunos periódicos aprovecharon el episodio para presentar a la radio como un medio peligroso, capaz de engañar a millones de personas. La Biblioteca del Congreso señala precisamente que los relatos sensacionalistas contribuyeron a consolidar la idea de que había ocurrido un pánico nacional generalizado.
La ironía es extraordinaria: quizás la mayor “conspiración” de aquella noche no fue la invasión marciana, sino la manera en que la historia de la supuesta histeria fue amplificada.
Orson Welles, el hombre que se convirtió en una celebridad
A la mañana siguiente, Orson Welles se convirtió en una celebridad nacional.
Las fotografías del joven actor aparecieron en periódicos de todo Estados Unidos. Los periodistas querían saber si había intentado engañar deliberadamente al público.
Welles negó que hubiera planeado provocar una reacción masiva.
En lugar de destruir su carrera, el episodio lo convirtió en una figura nacional.
Poco después llegaría Hollywood y, en 1941, Welles dirigiría Citizen Kane, una película que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes clásicos de la historia del cine.
El experimento psicológico
El episodio también llamó la atención de los científicos.
El psicólogo de Princeton Hadley Cantril estudió las reacciones provocadas por la emisión y publicó en 1940 The Invasion from Mars: A Study in the Psychology of Panic.
Cantril concluyó que determinadas personas podían aceptar como verdadera una información extraordinaria cuando provenía de una fuente que consideraban confiable.
La experiencia también mostró algo fundamental: cuando una persona tiene miedo y carece de información independiente, puede interpretar una noticia extraordinaria como cierta.
Ese principio continúa siendo relevante en la era de internet.
La verdadera lección
La historia de La guerra de los mundos no debería reducirse a la frase “Orson Welles engañó a Estados Unidos”.
La realidad es mucho más interesante.
Una dramatización ficticia utilizó las técnicas narrativas del periodismo para producir una sensación de emergencia. Algunas personas creyeron que aquello estaba sucediendo. Los medios de comunicación amplificaron posteriormente las historias más espectaculares y construyeron la imagen de un país entero dominado por el terror.
Con el paso del tiempo, esa versión se convirtió en una leyenda.
Y ahí está la verdadera enseñanza.
En 1938, una voz en la radio podía hacer que una ficción pareciera realidad. Hoy, una publicación en redes sociales, un video manipulado o una noticia falsa puede producir un efecto similar en cuestión de minutos.
Los marcianos nunca llegaron.
No hubo una invasión extraterrestre.
Pero aquella noche Estados Unidos descubrió algo mucho más real y, quizá, más peligroso: el miedo puede viajar tan rápido como la información, y cuando ambos se mezclan, resulta difícil distinguir la verdad de la ficción.
¿Los regalos en efectivo de $45,000 de Trump violan la ley?
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Algunos expertos legales han sugerido que los regalos en efectivo de $45,000 que el presidente Donald Trump entregó a Natalie Harp y otros asesores de la Casa Blanca podrían violar las normas legales o éticas, aunque la Casa Blanca ha defendido los pagos como “totalmente permisibles” según la ley, ya que los obsequios no están relacionados con su trabajo gubernamental.
Richard W. Painter, exasesor principal de ética de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, declaró a Forbes que los pagos parecen ser complementos a los salarios gubernamentales de los empleados, lo que violaría una ley federal.
Una ley federal prohíbe a los empleados federales recibir un “complemento salarial” de “cualquier fuente que no sea el Gobierno de los Estados Unidos”, incluyendo “un individuo, sociedad, asociación, corporación u otra organización”.
“Este es un caso clásico de complemento salarial gubernamental”, afirmó Painter, argumentando que los pagos no son regalos y no son lo mismo que cuando un empleador invita a cenar a sus empleados o les regala una botella de vino. “No se puede permitir que alguien que ingresa al gobierno reciba cheques privados para complementar su salario público”, declaró Painter, añadiendo que “no está permitido, ya sea el Presidente de los Estados Unidos o cualquier otra persona”.
Barbara McQuade, exfiscal federal y profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, afirmó en una publicación en X que los obsequios “violan las normas éticas, que existen para promover la lealtad a los Estados Unidos por encima de la lealtad a una sola persona”.
¿Podría Trump enfrentar sanciones?
La ley que Painter argumenta que violan estos obsequios contempla posibles penas de hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 50.000 dólares. Painter afirmó que el plazo de prescripción para este delito es de cinco años, lo que sugiere que Trump podría ser procesado por un futuro Departamento de Justicia una vez finalizado su mandato en 2029. «El plazo de prescripción es de cinco años; un futuro Departamento de Justicia podría volver a investigarlo», declaró Painter a Forbes, calificando los pagos como una «muy, muy mala idea».
¿Qué ha dicho la Casa Blanca sobre los regalos?
La Casa Blanca ha defendido los regalos en efectivo, declarando a varios medios de comunicación que los pagos «no tienen nada que ver con las funciones oficiales de estas personas en el gobierno y, por lo tanto, son totalmente permisibles según las normas legales y éticas pertinentes». El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, declaró al Washington Post que Trump tiene la «antigua costumbre de dar regalos de Navidad a personas de su entorno, incluyendo en ocasiones a empleados y asesores, tanto en el gobierno como durante su etapa en el sector privado».
Información clave: Harp, asistente ejecutiva de Trump, y otros dos funcionarios gubernamentales, la asesora de comunicaciones Margo Martin y el subdirector de operaciones de la Oficina Oval, Chamberlain Harris, declararon haber recibido regalos de Trump por un valor de 45.000 dólares cada uno en documentos financieros. Los tres se refirieron al regalo como un “Regalo en efectivo para las fiestas”. Estos regalos representan casi un tercio del salario de cada una, ya que las tres ganan 150.000 dólares anuales. La revelación de estos regalos se produce en un momento en que la relación de Trump con Harp ha sido objeto de un mayor escrutinio. La cercanía de Harp con Trump atrajo la atención después de que el senador Jon Ossoff, demócrata por Georgia, la mencionara y atacara a Trump en un discurso el mes pasado, afirmando que Trump solo quiere “construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador aparentemente indefenso, regalo del emir de Qatar”. Harp, de 35 años, habló en la Convención Nacional Republicana de 2020 y se unió al equipo de campaña de Trump para 2024 tras dejar su puesto como presentadora en la cadena de noticias de derecha One America News Network. Según se informa, Harp es conocida como la “impresora humana” dentro del círculo íntimo de Trump, ya que utiliza una impresora portátil para entregarle a Trump copias impresas de documentos.
El gaucho que se convirtió en leyenda argentina
La mujer más bella del mundo
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Decir quién es “la mujer más bella del mundo” parece una pregunta sencilla, pero en realidad no existe una respuesta definitiva. La belleza no tiene una medida universal ni un tribunal capaz de establecer quién ocupa el primer lugar. Cambia con las épocas, las culturas, las modas y, sobre todo, con los gustos personales. Incluso los estudios sobre proporciones faciales demuestran que los ideales de belleza contemporáneos no coinciden necesariamente con los cánones clásicos de simetría y proporción.
Sin embargo, si hubiera que elegir a una mujer que reúna belleza física, elegancia, personalidad, fama internacional y una influencia que haya sobrevivido durante décadas, un nombre aparece constantemente: Audrey Hepburn.
Audrey Hepburn: una belleza diferente
Audrey Hepburn no representaba el mismo tipo de belleza que Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Sophia Loren. Su atractivo era más delicado. Tenía ojos grandes y expresivos, cejas marcadas, un rostro fino, cuello largo y una figura extremadamente elegante. Su aspecto podía parecer frágil, pero en la pantalla transmitía una enorme personalidad.
Nacida en 1929 en Bélgica, Hepburn se convirtió en una de las grandes estrellas del cine mundial gracias a “Roman Holiday”, película de 1953 que le proporcionó el Oscar a la mejor actriz. Después protagonizó películas como Sabrina, Funny Face, Breakfast at Tiffany’s, Charade y My Fair Lady.
Pero hubo algo particularmente importante: Hepburn no solamente fue considerada hermosa; cambió la manera en que el mundo entendía la elegancia femenina.
Su colaboración con el diseñador Hubert de Givenchy creó una imagen que continúa siendo imitada. El pequeño vestido negro de Breakfast at Tiffany’s, sus gafas, sus peinados y su estilo minimalista se convirtieron en parte de la cultura popular. English Heritage señala que su imagen, especialmente el famoso vestido negro de Givenchy, continúa siendo una de las más reconocibles de la historia del cine.
¿Era realmente la más bella?
En diferentes épocas, otras mujeres han recibido ese título.
Elizabeth Taylor, por ejemplo, fue considerada durante décadas una de las mujeres más hermosas del planeta. Sus extraordinarios ojos violetas, cabello oscuro y rostro de gran contraste hicieron que incluso publicaciones dedicadas a la ciencia de la belleza intentaran explicar por qué resultaba tan atractiva.
Sophia Loren representó otro modelo completamente diferente: una belleza mediterránea, sensual y poderosa.
Marilyn Monroe simbolizó la sensualidad de Hollywood.
Y en las últimas décadas, Monica Bellucci se convirtió en una de las principales representantes de la belleza italiana y mediterránea. Vogue España la describe como un auténtico icono de belleza y destaca sus ojos almendrados y sus labios como elementos característicos de su imagen.
Bellucci además ha sido repetidamente incluida en rankings internacionales de belleza. En 2004 encabezó una lista de las mujeres más deseadas de AskMen y también fue identificada en encuestas y medios franceses como “la mujer más bella del mundo”.
Por eso, si la pregunta fuera exclusivamente “¿quién es la mujer más bella físicamente?”, probablemente no existiría una respuesta aceptable para todo el planeta.
La belleza cambia
Lo interesante es que incluso la ciencia tiene dificultades para definir la belleza.
Durante siglos se creyó que determinadas proporciones matemáticas —incluida la llamada proporción áurea— podían explicar la belleza facial. Pero investigaciones modernas sobre ganadoras de concursos como Miss Universo encontraron que muchas de las proporciones observadas no coincidían exactamente con los cánones clásicos. El estudio concluyó que las proporciones consideradas bellas han cambiado con el tiempo.
Esto explica por qué las mujeres consideradas extraordinariamente bellas en diferentes siglos son tan distintas.
En el Renacimiento podía admirarse una mujer de formas más voluminosas. Durante ciertas décadas del siglo XX predominó una figura extremadamente delgada. Después apareció una preferencia por cuerpos atléticos. Hoy conviven muchos modelos diferentes.
La belleza, por lo tanto, no es solamente matemática.
El poder de la personalidad
Aquí es donde Audrey Hepburn vuelve a sobresalir.
Su atractivo no desaparecía cuando dejaba de estar frente a una cámara. Existía una combinación de elegancia, sencillez, inteligencia y delicadeza que hacía que su imagen pareciera diferente.
Hepburn fue incluida en el International Best Dressed List Hall of Fame y es considerada una de las grandes figuras de estilo de la historia. Vogue la ha asociado con un ideal de belleza clásica.
Pero quizá lo más importante ocurrió después de su época de mayor éxito cinematográfico.
A partir de los últimos años de la década de 1960, Hepburn fue reduciendo su actividad como actriz y dedicó una parte importante de su vida al trabajo humanitario. Como embajadora de buena voluntad de UNICEF, viajó por África, Asia y América Latina para llamar la atención sobre la situación de niños en comunidades extremadamente pobres.
Ese capítulo transformó su imagen.
Ya no era simplemente la hermosa protagonista de Breakfast at Tiffany’s. Se convirtió en una figura asociada también con la compasión y el compromiso social.
La verdadera belleza
Tal vez por eso resulta problemático elegir a una única mujer.
Si solamente hablamos de rostro, podríamos mencionar a Elizabeth Taylor.
Si hablamos de sensualidad, Monica Bellucci.
Si hablamos de belleza mediterránea, Sophia Loren.
Si hablamos de glamour, Marilyn Monroe.
Si hablamos de elegancia, Grace Kelly.
Y si hablamos de una combinación de belleza, estilo, personalidad, reconocimiento mundial y legado histórico, Audrey Hepburn tiene uno de los argumentos más fuertes de todos.
Su belleza además posee una característica extraordinaria: no parece pertenecer a una época determinada.
Una fotografía de Hepburn de 1954 puede parecer contemporánea. Una escena de Breakfast at Tiffany’s continúa siendo visualmente moderna. Su estilo ha sido copiado innumerables veces, pero nunca reproducido completamente.
Eso es lo que distingue a una mujer simplemente hermosa de un icono de belleza.
El rostro que permanece
La mujer más bella del mundo probablemente no existe como una verdad objetiva. Existe en la imaginación de cada persona.
Para algunos será una actriz. Para otros, una modelo. Para otros, una mujer que nunca apareció en una película ni en una revista.
Pero si necesitamos escoger un nombre que represente la belleza universal, la elegancia y la permanencia, Audrey Hepburn es una candidata extraordinaria.
No fue la mujer con las curvas más llamativas ni la imagen más provocativa de Hollywood. Su poder estaba precisamente en otra cosa: una mirada, una sonrisa, una manera de caminar y una elegancia que parecía natural.
Y quizá esa sea la definición más interesante de belleza: no aquello que solamente atrae los ojos durante unos segundos, sino aquello que continúa fascinando cuando han pasado décadas.
Audrey Hepburn murió en 1993, pero su imagen continúa viva. Su rostro sigue apareciendo en fotografías, películas, campañas de moda y exposiciones. Su estilo continúa siendo imitado y su trabajo humanitario forma parte inseparable de su legado.
Por eso, si hubiera que responder en una sola frase a la pregunta “¿quién fue la mujer más bella del mundo?”, una respuesta posible sería:
Audrey Hepburn, porque consiguió algo mucho más difícil que ser hermosa: convirtió su belleza en un símbolo eterno de elegancia, personalidad y humanidad.
Television
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El exceso de televisión —especialmente cuatro o más horas diarias— se ha asociado en estudios observacionales con peores resultados de salud, aunque esas asociaciones no demuestran que la televisión sea la causa directa.
Un método práctico para salir
1. No intentes dejarla de golpe.
Si mirás 5 o 6 horas, empezá reduciendo una hora durante varios días. Después otra. Harvard recomienda trabajar sobre el ciclo disparador → rutina → recompensa para modificar hábitos.
2. Prohibite la televisión automática.
La regla puede ser:
Nada de encenderlo simplemente porque estás aburrido, comiendo o porque “no hay nada que hacer”.
Parece una tontería, pero funciona. Guardalo en un cajón o en otra habitación. Hacé que encender la televisión requiera varios pasos.
4. Eliminá la televisión de fondo.
No la tengas encendida mientras cocinás, comés, trabajás o navegás por Internet. Reducir las distracciones ambientales es una estrategia recomendada para recuperar concentración.
5. Reemplazá, no simplemente elimines.
Este es probablemente el punto más importante.
Si apagás la televisión y te quedás sentado mirando la pared, tu cerebro va a pedir nuevamente la recompensa. Prepará alternativas:
Las actividades físicas, sociales y cognitivamente estimulantes son especialmente buenas alternativas a permanecer sentado frente al televisor.
Una regla que puede cambiar mucho
Probá durante 30 días esta regla:
Televisión solamente después de haber cumplido tres cosas:
Después podés mirar un programa determinado, no televisión indefinidamente.
Y hay otro secreto
No luches contra el aburrimiento inmediatamente.
Podés decirte:
“Voy a esperar 20 minutos antes de decidir.”
Muchas veces el impulso desaparece.
También es conveniente levantarse periódicamente si pasás mucho tiempo sentado. Harvard recomienda utilizar una alarma cada 30–60 minutos para levantarse y caminar unos minutos.
Un objetivo razonable
No necesitás convertirte en una persona que jamás mira televisión.
El objetivo es pasar de:
“Tengo que mirar televisión”
a:
“Elijo mirar este programa durante una hora.”
Esa diferencia es enorme.
Y si sentís que no podés reducirla aunque realmente quieras, que interfiere con tu sueño, relaciones, trabajo o actividades diarias, sería buena idea hablar con un psicólogo o médico. En ese caso puede haber un problema de conducta compulsiva que merece atención profesional.
La televisión no tiene que desaparecer de tu vida. Tiene que dejar de controlar tu vida.
Lo mas Leido ♣ Set 18, 2026
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Eugenio Trujillo Villegas
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Setiembre 18, 2026
El intento de impeachment contra Pete Hegseth
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La situación política alrededor de Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, entró en una nueva etapa en septiembre de 2026. El representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, presentó artículos de impeachment contra Hegseth, acusándolo principalmente de haber utilizado las fuerzas militares estadounidenses de una manera que, según Massie, excede la autoridad constitucional del presidente y del Congreso.
El episodio es particularmente significativo porque Massie pertenece al Partido Republicano y ha sido uno de los congresistas conservadores más críticos de la intervención militar estadounidense en Irán. Su iniciativa no constituye una condena ni significa que Hegseth haya sido destituido: se trata de un intento de iniciar un proceso constitucional de impeachment.
¿Por qué quieren someter a Hegseth a impeachment?
El argumento central de Massie está relacionado con la guerra contra Irán. Los artículos presentados el 15 de septiembre sostienen que Hegseth participó en la continuación de operaciones militares sin la autorización que, según el congresista, exige la Constitución y la legislación sobre poderes de guerra.
Massie sostiene que el secretario de Defensa habría continuado las operaciones estadounidenses después de que el Congreso hubiera intentado limitar la intervención. La resolución también acusa a Hegseth de otras actuaciones relacionadas con operaciones militares en Yemen y Venezuela.
Uno de los puntos fundamentales del conflicto es la interpretación de la Constitución. El Congreso tiene el poder de declarar la guerra, mientras que el presidente es comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Durante décadas ha existido una discusión sobre hasta dónde puede actuar el presidente militarmente sin una autorización específica del Congreso.
La War Powers Resolution, aprobada en 1973, fue precisamente diseñada para establecer límites y mecanismos de consulta entre la Casa Blanca y el Congreso cuando Estados Unidos utiliza fuerzas militares en hostilidades.
Ocho artículos contra Hegseth
La resolución de Massie contiene ocho artículos de impeachment. Entre las acusaciones se encuentran la continuación de las operaciones militares contra Irán sin autorización congresional y cuestionamientos relacionados con operaciones en otros países.
Massie también acusó a Hegseth de utilizar indebidamente la autoridad del Pentágono y de actuar en contra de las restricciones constitucionales relacionadas con el uso de la fuerza militar.
El congresista presentó la resolución como una medida privilegiada. Esto es importante porque una resolución de ese tipo puede obligar a la Cámara de Representantes a considerar el asunto dentro de un plazo determinado, en lugar de permitir que simplemente quede archivado indefinidamente. Reuters informó que la presentación obligaba a la Cámara a tomar medidas dentro de dos días legislativos.
No es el primer intento
La ofensiva contra Hegseth no comenzó en septiembre.
En abril de 2026, la representante demócrata Yassamin Ansari, junto con otros legisladores, presentó la H. Res. 1177, una resolución que buscaba iniciar el impeachment del secretario de Defensa. El documento fue remitido al Comité Judicial de la Cámara.
Aquella iniciativa contenía seis artículos. Entre las acusaciones figuraban la supuesta conducción de una guerra no autorizada contra Irán, presuntas violaciones de las leyes de guerra, manejo negligente de información militar sensible, obstrucción de la supervisión del Congreso, abuso de poder y politización de las Fuerzas Armadas.
Por lo tanto, el nuevo intento de Massie representa una segunda ofensiva formal contra Hegseth en el mismo año, aunque procede de un sector político diferente.
La controversia sobre Hegseth
Hegseth ya había sido una figura controvertida antes de convertirse en secretario de Defensa.
Durante su audiencia de confirmación en enero de 2025, senadores demócratas cuestionaron acusaciones relacionadas con su conducta personal, consumo de alcohol, administración financiera y opiniones sobre las mujeres en las Fuerzas Armadas. Hegseth negó las acusaciones de conducta indebida y defendió su trayectoria.
Finalmente fue confirmado como secretario de Defensa por el Senado y asumió el cargo.
Desde entonces, su gestión ha generado fuertes divisiones políticas. Sus partidarios consideran que representa una ruptura con determinadas políticas y prácticas del Pentágono de administraciones anteriores. Sus críticos han cuestionado tanto su experiencia como algunas de sus decisiones y declaraciones.
Pero el intento de impeachment de septiembre de 2026 tiene una característica diferente: el argumento principal ya no gira alrededor de su historial personal, sino de la autoridad constitucional para conducir operaciones militares.
La Cámara de Representantes
La situación se complicó cuando el presidente de la Cámara, Mike Johnson, anunció el 16 de septiembre que los representantes terminarían su actividad legislativa antes de lo previsto y regresarían a sus distritos antes de las elecciones de noviembre.
La modificación del calendario evitó que la Cámara votara inmediatamente sobre la resolución de Massie. Johnson afirmó que el cambio no tenía como objetivo proteger a Hegseth y calificó la iniciativa de Massie como una maniobra política.
Massie, en cambio, sostuvo que la decisión de enviar a los legisladores a sus distritos tenía precisamente el efecto de impedir la votación.
Según el calendario anunciado, la Cámara no esperaba regresar hasta después de las elecciones de medio término de noviembre.
¿Qué significa un impeachment?
En Estados Unidos, el impeachment no equivale automáticamente a la destitución.
La Cámara de Representantes tiene la facultad de aprobar artículos de impeachment por mayoría simple. Si la Cámara acusa formalmente a un funcionario, el proceso pasa al Senado, donde se realiza un juicio político.
Para condenar y remover al funcionario se requiere una mayoría de dos tercios del Senado.
Por eso, incluso si la Cámara aprobara artículos contra Hegseth, todavía existiría una segunda etapa constitucional antes de que pudiera ser destituido.
Una disputa sobre la Constitución
El caso Hegseth pone nuevamente en primer plano una antigua cuestión estadounidense: ¿quién decide cuándo Estados Unidos entra o continúa una guerra?
La Casa Blanca puede argumentar que el presidente posee amplias facultades como comandante en jefe y que determinadas operaciones militares pueden realizarse sin una declaración formal de guerra.
El Congreso, por su parte, puede sostener que la Constitución le concede poderes fundamentales sobre la guerra y el financiamiento militar.
La disputa no es exclusivamente partidista. Massie, un republicano, se enfrenta a la administración republicana de Donald Trump precisamente por esta cuestión.
El Pentágono, entretanto, ha defendido públicamente a Hegseth. Su portavoz Kingsley Wilson declaró que el Departamento de Defensa permanece unido detrás del secretario y de su visión para las Fuerzas Armadas.
Un capítulo todavía abierto
A septiembre de 2026, Hegseth no ha sido destituido ni declarado culpable de los cargos contenidos en la resolución de Massie. Lo que existe es una iniciativa de impeachment que busca llevar sus actuaciones ante el Congreso.
La cuestión inmediata será determinar qué ocurrirá cuando la Cámara vuelva a sesionar después de las elecciones de noviembre. La resolución de Massie seguirá siendo un asunto pendiente debido a su carácter privilegiado.
El episodio también revela una división dentro del Partido Republicano sobre la política exterior de la administración Trump. Mientras la Casa Blanca y el Pentágono defienden la actuación militar, Massie sostiene que el Congreso debe recuperar un papel más fuerte en las decisiones relacionadas con la guerra.
El caso Hegseth, por lo tanto, no se limita a la figura de un secretario de Defensa. En el fondo, representa una discusión constitucional mucho más antigua: hasta dónde puede llegar el poder presidencial en una guerra y en qué momento el Congreso puede exigir que el Ejecutivo detenga una operación militar.
Esa disputa, más que cualquier acusación personal contra Hegseth, será probablemente el elemento central del debate cuando el Congreso vuelva a Washington.
Los libros más leídos en Rusia en 2026
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Saber qué libros leen los rusos permite observar mucho más que las preferencias literarias de un país. Los libros más vendidos reflejan cambios culturales, preocupaciones sociales, modas juveniles, nostalgia, interés por la historia y hasta las consecuencias de la situación política internacional.
En Rusia, el panorama editorial de 2026 es especialmente interesante. El lector ruso continúa comprando grandes clásicos nacionales, pero al mismo tiempo consume literatura juvenil, fantasía, novelas románticas, thrillers y libros de autoayuda. Los rankings de servicios digitales como LitRes y de grandes editoriales como Eksmo muestran una combinación entre tradición y nuevas tendencias.
No existe un único ranking que pueda considerarse la lista definitiva de “los libros más leídos de Rusia”, porque las ventas de libros impresos, electrónicos y audiolibros se miden por separado. Sin embargo, los diferentes rankings permiten identificar claramente cuáles son los autores y géneros que tienen mayor presencia.
Anna Jane, una de las grandes sorpresas
Uno de los nombres que más llama la atención en el ranking de LitRes es Anna Jane, autora rusa de literatura juvenil y romántica.
En la lista de libros más vendidos de 2026 publicada por LitRes, По осколкам твоего сердца —que puede traducirse como A través de los fragmentos de tu corazón— aparece en el primer lugar. La obra tiene una valoración de 4,8 sobre 5 basada en más de 12.000 evaluaciones de lectores.
El dato es importante porque demuestra el enorme peso que tiene actualmente la literatura dirigida a jóvenes. Las nuevas generaciones rusas no han abandonado la lectura; simplemente consumen libros diferentes a los que dominaban las listas hace algunas décadas.
Anna Jane comparte además el éxito con otros autores de literatura juvenil, romance y fantasía.
Dostoyevski continúa siendo inmortal
En segundo lugar aparece una figura completamente diferente: Fiódor Dostoyevski.
Los hermanos Karamázov continúa siendo uno de los libros más populares entre los lectores rusos. En LitRes figura entre los títulos más destacados de 2026, con una valoración cercana a cinco estrellas.
El fenómeno resulta extraordinario. La novela fue publicada en el siglo XIX y, sin embargo, continúa compitiendo en popularidad con autores contemporáneos.
Dostoyevski conserva una importancia especial en Rusia porque forma parte de la identidad cultural nacional. Sus novelas exploran la culpa, la fe, el sufrimiento, la moral, la libertad y los conflictos psicológicos del individuo.
Su presencia en las listas actuales demuestra que la literatura clásica rusa no ha sido desplazada completamente por las nuevas modas.
Stephen King sigue siendo enorme
Otro fenómeno internacional es Stephen King.
En el ranking de LitRes aparece 11/22/63, su novela sobre viajes en el tiempo y la historia estadounidense. La obra combina ciencia ficción, romance, thriller y acontecimientos históricos.
King aparece además con otros títulos, como Cementerio de animales.
La popularidad de King en Rusia demuestra que el mercado internacional sigue teniendo espacio. A pesar de las tensiones políticas entre Rusia y Occidente, los lectores continúan mostrando interés por numerosos escritores extranjeros.
La literatura, en ese sentido, puede sobrevivir a las fronteras políticas.
Haruki Murakami y la literatura extranjera
Otro escritor extranjero con una enorme presencia entre los lectores rusos es Haruki Murakami.
El escritor japonés se encuentra entre los autores que LitRes identifica como algunos de los más importantes en ventas y popularidad durante 2026.
Murakami tiene características que pueden resultar especialmente atractivas para lectores contemporáneos: personajes solitarios, mundos ambiguos, relaciones sentimentales, sueños, misterio y una mezcla de realidad y fantasía.
Su éxito demuestra que el público ruso continúa interesado en literatura asiática y occidental, aunque el mercado editorial haya sufrido cambios importantes durante los últimos años.
Tolstói, Bulgákov, Chéjov y Pushkin
Los grandes nombres de la literatura rusa continúan presentes.
León Tolstói, Mijaíl Bulgákov, Antón Chéjov y Aleksandr Pushkin aparecen entre los autores que mantienen una enorme popularidad.
Bulgákov es especialmente importante. El maestro y Margarita continúa siendo uno de los grandes clásicos rusos y también aparece con fuerza en las plataformas digitales.
La novela posee una combinación extraordinaria de sátira, religión, fantasía, amor y crítica social. Su capacidad para ser interpretada de diferentes maneras ha contribuido a mantenerla vigente durante generaciones.
Chéjov, por su parte, demuestra la resistencia del cuento y del teatro. Pushkin continúa representando uno de los pilares fundamentales de la literatura rusa.
El regreso de Dovlatov
Otro caso interesante es Serguéi Dovlátov.
En septiembre de 2026 se cumplieron 85 años de su nacimiento. La editorial Azbuka informó que sus ventas comenzaron a aumentar desde mayo y crecieron un 14,1%, mientras que en junio el crecimiento alcanzó el 33,9%.
Además, Dovlátov ascendió del puesto 35 al 27 entre los 50 autores más populares de Azbuka.
Su caso es importante porque demuestra cómo los aniversarios pueden provocar una renovación del interés por un escritor.
Dovlátov es conocido por su ironía, su estilo aparentemente sencillo y su capacidad para retratar la vida soviética y la condición humana.
La literatura juvenil domina una parte del mercado
Uno de los grandes cambios del mercado ruso es la importancia de los lectores jóvenes.
Las novelas románticas, la fantasía y las historias de adolescentes ocupan un espacio enorme en las ventas digitales.
Autores como Anna Jane y otros escritores contemporáneos compiten con los clásicos. Esto indica que Rusia posee una nueva generación de lectores que no necesariamente comienza con Tolstói o Dostoyevski.
Las redes sociales desempeñan además un papel importante. Las recomendaciones de otros lectores pueden convertir rápidamente una novela desconocida en un éxito.
La fantasía y la ciencia ficción
La fantasía continúa siendo otro de los grandes géneros.
En los rankings de LitRes aparecen obras de fantasía, novelas juveniles y sagas. También existe una fuerte demanda por la literatura fantástica rusa.
Esto tiene una explicación: la fantasía permite escapar de la realidad cotidiana y construir mundos completamente diferentes.
Los lectores jóvenes pueden encontrar en estas historias aventuras, romance, amistad y conflictos morales sin necesidad de recurrir exclusivamente a la literatura clásica.
Los libros infantiles
El mercado infantil es igualmente importante.
El ranking anual de la editorial Eksmo muestra que entre los libros más vendidos de 2026 aparece Si todos los gatos del mundo desaparecieran, del japonés Genki Kawamura. En segundo lugar aparece Gravity Falls: Diario 3, y entre los primeros puestos también figura La abuela dijo que nos sentáramos tranquilos y una colección de citas de Smeshariki.
El éxito de Gravity Falls es especialmente significativo porque muestra la influencia de la televisión y de las franquicias audiovisuales sobre el mercado editorial.
Los niños y adolescentes no necesariamente llegan al libro a través de la escuela. Muchas veces llegan a través de películas, series, videojuegos y personajes que ya conocen.
Los clásicos siguen vendiendo
Uno de los aspectos más sorprendentes del mercado ruso es la coexistencia de obras nuevas y libros con más de cien años.
En el ranking de autores con mayores tiradas de 2026 difundido por LitRes aparecen Dostoyevski, Tolstói, Bulgákov, Chéjov y Pushkin, junto a Stephen King, Haruki Murakami y autores contemporáneos como Anna Jane.
Esto demuestra que Rusia continúa teniendo una cultura literaria muy fuerte.
En otros países, los clásicos pueden quedar relegados casi exclusivamente a las escuelas y universidades. En Rusia, en cambio, continúan formando parte del mercado comercial.
Psicología y autoayuda
Los rusos también leen libros destinados al desarrollo personal.
En los rankings aparecen obras como El subconsciente puede hacerlo todo, de John Kehoe, que posee decenas de miles de valoraciones en LitRes.
También tienen presencia autores como Mark Manson, con El sutil arte de que te importe un carajo, y Marie Kondo, autora de La magia del orden.
Esto indica que las preocupaciones del lector ruso no son tan diferentes de las del resto del mundo.
Las personas buscan mejorar sus relaciones, administrar mejor su dinero, organizar su vida, controlar la ansiedad y comprenderse a sí mismas.
Los libros de negocios
La literatura económica y empresarial también tiene su propio público.
Un ranking ruso de libros de negocios elaborado en julio de 2026 por el Sindicato Ruso del Libro, RBC, Chitay-Gorod y LitRes colocó en primer lugar Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman.
En segundo lugar apareció El hombre más rico de Babilonia, de George Clason, seguido por una obra de Mijaíl Jazin sobre la crisis del capitalismo. También figuró Antifrágil, de Nassim Nicholas Taleb.
Esto revela una preocupación por el dinero, las inversiones, la economía y la capacidad de sobrevivir en períodos de incertidumbre.
Los mitos también regresan
Una tendencia particularmente curiosa apareció durante el verano de 2026.
La cadena Chitay-Gorod informó de un crecimiento del 60% en las ventas de la categoría “Folclore, aforismos y humor” respecto del mismo período de 2025. Las ventas de poesía crecieron 17%.
Además, el interés por los mitos griegos aumentó 2,5 veces, coincidiendo con el interés generado por la película Odisea de Christopher Nolan.
Es un ejemplo de cómo el cine puede cambiar rápidamente las preferencias de los lectores.
Un mercado que ha cambiado
El mercado editorial ruso ha sufrido transformaciones importantes desde 2022. Las sanciones, las restricciones sobre determinados autores y libros y los cambios en las importaciones han alterado la oferta.
Un análisis publicado en junio de 2026, basado en más de 10.000 listas de libros más vendidos desde 2021, señaló que algunos autores y títulos desaparecieron de las estanterías rusas, mientras aumentó el peso de la ficción nacional.
Esto no significa, sin embargo, que la literatura extranjera haya desaparecido. Stephen King, Murakami y otros escritores internacionales continúan teniendo lectores.
El panorama simplemente se ha vuelto más complejo.
¿Qué dice todo esto sobre Rusia?
Los libros más vendidos ofrecen un retrato curioso de la sociedad rusa actual.
Por un lado está la tradición: Dostoyevski, Tolstói, Pushkin, Chéjov y Bulgákov.
Por otro aparece la cultura global: Stephen King, Murakami, Marie Kondo, John Kehoe y otros autores extranjeros.
Y existe una tercera Rusia: la de los jóvenes que leen romances, fantasía, novelas digitales y sagas.
La coexistencia de estos tres mundos es probablemente la característica más interesante del mercado.
Rusia sigue siendo un país profundamente literario, pero la literatura rusa del siglo XXI ya no puede definirse solamente por Tolstói y Dostoyevski.
El lector ruso contemporáneo puede leer Los hermanos Karamázov por la mañana, escuchar un audiolibro de Stephen King por la tarde y terminar el día leyendo una novela romántica de Anna Jane en el teléfono.
Esa mezcla entre tradición y modernidad explica mejor que cualquier lista el estado actual de la lectura en Rusia.
En definitiva, los libros más leídos en Rusia en 2026 muestran una sociedad que continúa buscando historias, conocimiento y entretenimiento. Los clásicos permanecen, los jóvenes crean nuevos fenómenos editoriales y las influencias internacionales siguen atravesando las fronteras.
El libro ruso no está desapareciendo. Está cambiando.
La serie de terror de Timothy Olyphant, con una calificación de 10/10, aún merece una segunda oportunidad.
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Una propuesta para el regreso de Santa Clarita Diet argumenta que la comedia de terror conserva su atractivo siete años después de su emisión, destacando su ambientación suburbana y la dinámica pareja formada por Sheila y Joel como ideales para continuar la historia.
Los defensores sostienen que un regreso podría seguir a la pareja inmortal, posibles curas y nuevas tramas, conservando el humor característico de la serie y su tono sangriento. La renovación por parte de Netflix aún es incierta, pero el artículo presenta el reinicio como el siguiente paso lógico para una serie de culto.
La historia se centra en Sheila y Joel, una pareja de agentes inmobiliarios de los suburbios, cuyas vidas dan un vuelco cuando Sheila se convierte en zombi, dando lugar a una mezcla de terror y comedia mientras intentan mantener en secreto su condición y, al mismo tiempo, llevar una vida familiar normal.
Entre los miembros clave del reparto destacan Drew Barrymore como Sheila, Timothy Olyphant como Joel, su hija Abby (Liv Hewson) y el vecino Eric, cuya curiosidad y conocimientos tecnológicos impulsan la premisa de la serie.
Se emitieron tres temporadas entre 2017 y 2019, culminando con un final de infarto en el que el Sr. Ball-Legs se introduce en la oreja de Joel, obligando a Sheila a morderlo para salvarlo y convirtiéndolo dramáticamente en un no-muerto.
El artículo menciona una historia de fondo ambientada en la época medieval, al estilo de los Caballeros de Serbia, que expande la mitología más allá de los suburbios, sugiriendo un universo más amplio si la serie regresa.
Quienes apoyan el regreso argumentan que podría explorar cómo es la vida de una pareja de no-muertos inmortales, posibles curas y nuevos escenarios, manteniendo el equilibrio entre la vida familiar y el humor macabro característicos de la serie.
El artículo señala que la expansión propuesta y la construcción del mundo conllevaban riesgos, incluyendo una apuesta fallida de los guionistas para impulsar la renovación y la tensión entre mantener una atmósfera suburbana compacta y explorar un universo zombi más amplio.
¿Por qué Trump ignoró a todos los expertos en Irán?
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Porque tiene un cerebro “muy, muy… grande”.
Sabe “más de asuntos militares que los generales” y “tenía razón en todo”.
¿Para qué perder el tiempo con la gente común y su “experiencia” cuando uno simplemente “siente en lo más profundo de su ser” lo que hay que hacer?
Tenían razón. Él se equivocó. Terminó emitiendo bonos basura al 14% y llevando a la quiebra el negocio antes incluso de que empezara.
Los verdaderos empresarios aprenderían de esa experiencia. Trump es un farsante.
En su primer mandato se rodeó de gente “de película” que, supuestamente, tenía experiencia relevante. Y no paraban de decirle que estaba equivocado.
¡Qué descaro!
Así que esta vez decidió rodearse de leales, en su mayoría ex presentadores de Fox con problemas de alcoholismo. El general Caine te cuenta exactamente lo que iba a pasar. Consiguió el puesto prometiendo dar la vida por Trump, pero ahora que lo tiene, ha hecho justo lo que se espera de un general de tres estrellas.
Lo cual no es lo que Trump quiere.
Entra Pete el Borracho, diciendo que matará a todos los musulmanes, a los barbudos y a toda esa DEI iraní.
Se le une Lindsey, también borracha, que parece querer matar a todo el mundo antes de que le falle el hígado.
Trump los oye decir que esto será otra Venezuela: rápido, indoloro y que lo hará quedar como un tipo duro.
Así que el ingenuo Donald escucha lo que quiere oír, ignorando las intenciones de quienes le mienten.
Y así es como terminamos con un plan para diez países, sin objetivos claros y sin salida.
¿Por qué Cuba está renunciando al socialismo?
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El primer ministro Manuel Manorro clausuró una sesión legislativa que aprobó 176 medidas para desmantelar aquello por lo que Fidel Castro dijo que daría la vida.
La historia del socialismo siempre termina igual: promesas, apagones, policía secreta y, finalmente, el pueblo huyendo de la opresión y la muerte.
Un precio cero eleva la demanda al infinito, fomentando la falta de oferta. Los estantes se vacían rápidamente. Los trabajadores se convierten en esclavos. El socialismo llama a esto solidaridad.
Nueva York eligió como alcalde al socialista Mandami. Su programa: congelación de alquileres, autobuses gratuitos, guarderías gratuitas, supermercados donde los políticos deciden qué productos llegan a los estantes.
Esto les suena familiar a los cubanos. La Habana pasó 60 años demostrando que este es el camino a la servidumbre, y ahora está cambiando. Apuesto a que Cuba prosperará y volverá a ser grandiosa. ¿Nueva York y California? Esperemos que no esperen 60 años antes de rectificar.