La política argentina atraviesa una etapa en la que la renovación generacional vuelve a ocupar un lugar central. Durante décadas, los principales espacios políticos estuvieron dominados por dirigentes con largas trayectorias, estructuras partidarias tradicionales y nombres conocidos por varias generaciones. Sin embargo, el escenario está cambiando: nuevas figuras, especialmente jóvenes, buscan ocupar espacios de poder y representar a un electorado que reclama respuestas diferentes.
El fenómeno no pertenece a un solo partido. La Libertad Avanza ha intentado incorporar dirigentes jóvenes y ampliar su presencia territorial. En la provincia de Buenos Aires, el espacio lanzó en septiembre de 2026 un programa de formación destinado precisamente a preparar nuevos dirigentes en áreas como gestión pública, comunicación, estrategia electoral y liderazgo.
El peronismo también intenta construir una nueva generación. Axel Kicillof impulsó durante 2026 el Movimiento Derecho al Futuro Juventudes, buscando organizar políticamente a jóvenes de distintas provincias. El lanzamiento realizado en agosto reunió a miles de participantes y puso el foco en la participación de las nuevas generaciones en la política.
El interés por los jóvenes tiene además una explicación electoral. Los ciudadanos menores de 30 años representan una parte importante del electorado argentino. Según datos citados a partir de estadísticas electorales, el grupo de 18 a 30 años representa aproximadamente una cuarta parte del padrón.
Pero renovar la política no significa simplemente reemplazar dirigentes mayores por dirigentes menores. El verdadero desafío consiste en cambiar métodos, prioridades y formas de relacionarse con la sociedad. Una generación que creció con internet, redes sociales, inteligencia artificial y cambios económicos acelerados tiene expectativas diferentes respecto del Estado, el trabajo y la representación política.
La situación económica también puede favorecer la aparición de nuevos liderazgos. La realidad de muchos jóvenes argentinos está marcada por dificultades para acceder a empleos estables, independizarse y desarrollar proyectos personales. Un reciente informe de Associated Press señaló que los jóvenes menores de 25 años presentan una elevada tasa de morosidad, en un contexto de creciente endeudamiento de los hogares.
Por eso, los nuevos políticos tendrán que responder a cuestiones concretas: empleo, educación, vivienda, salarios, tecnología, seguridad y oportunidades. Las redes sociales pueden ayudar a construir popularidad rápidamente, pero gobernar requiere algo mucho más complejo: capacidad para administrar, negociar, legislar y obtener resultados.
Otro dato significativo es que el Congreso surgido de las elecciones de 2025 presenta una renovación importante en algunas fuerzas. El Directorio Legislativo señala que más de la mitad de los legisladores de La Libertad Avanza no tenía experiencia previa en cargos públicos, mientras que los bloques peronistas presentan una trayectoria institucional mucho más prolongada.
Argentina, por lo tanto, podría estar entrando en una etapa de transición generacional. Los viejos nombres todavía tienen enorme influencia, pero cada vez más jóvenes intentan ocupar el espacio que dejarán las generaciones anteriores.
El desafío será demostrar que ser nuevo no alcanza. La sociedad argentina necesitará dirigentes jóvenes que no solamente representen una renovación de edad, sino también una renovación de ideas, ética pública, preparación y capacidad de gestión.
El futuro político argentino podría depender, en buena medida, de esa nueva generación. La pregunta ya no es solamente quién reemplazará a los dirigentes actuales, sino qué clase de dirigentes serán los que lleguen después.
Irán puede causarle daños muy importantes a Estados Unidos, pero si hablamos dederrotar militarmente a Estados Unidos en una guerra convencional, la respuesta es prácticamente no.
La situación actual, sin embargo, es bastante más compleja que una simple comparación de ejércitos. En septiembre de 2026, después de seis meses de guerra, el conflicto se ha convertido en unestancamiento costoso: Irán ha sufrido enormes pérdidas militares y económicas, pero Estados Unidos tampoco ha conseguido obligar a Teherán a capitular.
¿Qué puede hacer Irán?
1. Atacar bases estadounidenses
Irán todavía dispone de misiles balísticos, drones y otras armas capaces de atacar instalaciones estadounidenses y de sus aliados en Oriente Medio. En los últimos días, por ejemplo, Irán lanzó misiles contra posiciones estadounidenses en Jordania después de nuevos ataques norteamericanos.
2. Convertir el estrecho de Ormuz en un arma
Este es probablemente el instrumento más poderoso de Teherán.
Irán puede utilizar minas navales, misiles, pequeñas embarcaciones, drones y otras tácticas para dificultar el tráfico marítimo. Estados Unidos ha conseguido degradar considerablemente esa capacidad, pero mantener completamente abierto el estrecho continúa siendo complicado.
Y el impacto económico puede ser enorme: por Ormuz pasa normalmente una proporción cercana al20% del petróleo mundial. La nueva escalada ya provocó un fuerte aumento del precio del crudo.
3. Hacer una guerra de desgaste
Esta es la estrategia más realista para Irán.
Teherán no necesita destruir un portaaviones estadounidense o derrotar al ejército norteamericano. Puede intentar hacer que la guerra sea demasiado cara políticamente para Washington.
Reuters describe precisamente la estrategia iraní como una escalada calculada destinada a aumentar los costos para Estados Unidos sin provocar necesariamente una guerra total.
Pero hay una enorme diferencia militar
Estados Unidos posee una superioridad extraordinaria en:
aviación;
satélites e inteligencia;
submarinos;
portaaviones;
bombarderos estratégicos;
guerra electrónica;
misiles de largo alcance;
logística;
capacidad de reabastecimiento;
producción y mantenimiento de armamento.
Por eso Iránno puede conquistar territorio estadounidense ni destruir las fuerzas armadas estadounidenses como conjunto.
Tampoco podría competir con Estados Unidos en una guerra convencional prolongada.
Entonces, ¿puede Irán “ganar”?
Aquí está la parte interesante.
Si definimos victoria comodestruir al enemigo militarmente, Estados Unidos tiene una ventaja abrumadora.
Pero si definimos victoria comoimpedir que el enemigo alcance sus objetivos, Irán tiene muchas más posibilidades.
Y eso es exactamente lo que ha ocurrido hasta cierto punto.
Después de seis meses de guerra, Iránno se ha rendido. Conserva capacidad militar, mantiene el control político interno y continúa utilizando Ormuz como instrumento de presión. Reuters considera que el conflicto ha llegado a una especie de empate estratégico, pese a los enormes daños sufridos por Irán.
El escenario más peligroso
El verdadero peligro para Estados Unidos no sería que Irán desembarcara tropas en territorio norteamericano —eso es prácticamente imposible—, sino unaguerra regional prolongada.
Irán podría atacar bases estadounidenses en Oriente Medio, amenazar el transporte marítimo, utilizar aliados regionales, lanzar drones y misiles y provocar una crisis energética mundial.
Además, la guerra ya está teniendo costos para Estados Unidos. Reuters informó que las fuerzas estadounidenses han sufrido un desgaste importante de personal, aeronaves y municiones, mientras que las existencias de interceptores Patriot en Europa se han reducido considerablemente.
Mi conclusión
¿Puede Irán derrotar militarmente a Estados Unidos? No, en una guerra convencional, prácticamente imposible.
¿Puede Irán hacer que Estados Unidos pierda una guerra política? Sí, es posible.
¿Puede Irán causar enormes daños económicos y militares? Sí.
¿Puede obligar a Washington a negociar? También es posible.
La paradoja de esta guerra es queEstados Unidos puede ser militarmente mucho más poderoso y, al mismo tiempo, no conseguir una victoria política decisiva.
Por eso el conflicto actual no parece una guerra en la que uno simplemente “vence” y el otro desaparece. Se parece cada vez más a unaguerra de resistencia y desgaste, donde Washington intenta imponer su superioridad y Teherán intenta demostrar que puede sobrevivir a ella.
No parece realista pensar que pueda convertirse rápidamente en una superpotencia comparable con Estados Unidos o China. En cambio, sí tiene condiciones para convertirse en una de las principales potencias económicas, energéticas, agroindustriales y tecnológicas de América Latina, y eventualmente en una potencia mundial de segundo nivel.
La cuestión no es si Argentina tiene recursos. Los tiene. El problema histórico ha sido convertirlos en riqueza sostenida.
¿Por qué Argentina tiene posibilidades?
1. Energía
Vaca Muerta puede transformar radicalmente la posición internacional argentina. El país posee enormes recursos de petróleo y gas y ya está aumentando su producción. El FMI señala a Vaca Muerta como uno de los grandes ejemplos del potencial argentino en un mundo que necesita fuentes de energía seguras.
Si Argentina logra construir oleoductos, gasoductos, terminales de GNL y capacidad exportadora suficiente, podría convertirse en un gran proveedor energético internacional.
2. Litio y minería
Argentina forma parte del llamado triángulo del litio junto con Bolivia y Chile, región que concentra alrededor de la mitad de los recursos mundiales de litio.
Pero la verdadera oportunidad no consiste solamente en exportar mineral. El desafío será avanzar hacia procesamiento, tecnología, baterías y cadenas industriales.
3. Alimentos
Argentina tiene una de las agriculturas más competitivas del mundo. Soja, maíz, trigo, carne, frutas y otros productos pueden convertirse en una fuente extraordinaria de divisas.
El salto importante sería pasar de ser principalmente exportador de materias primas a exportador de alimentos elaborados, tecnología agrícola y biotecnología.
4. Talento humano
Este es quizá el recurso menos mencionado. Argentina tiene universidades importantes, científicos, ingenieros, programadores, médicos, empresarios y emprendedores. El FMI destaca precisamente el talento humano, las universidades y los servicios basados en conocimiento como activos importantes. Las exportaciones de servicios basados en conocimiento rondan los US$10.000 millones anuales.
El gran problema: la continuidad
Argentina ha tenido varias oportunidades históricas para convertirse en potencia y las perdió por inflación, crisis fiscales, controles cambiarios, endeudamiento, falta de inversión, cambios bruscos de reglas y conflictos políticos.
Eso es justamente lo que debe evitarse.
El Banco Mundial identifica tres caminos fundamentales para sostener el crecimiento: mejorar la política fiscal, abrir los mercados e invertir en capital humano.
El FMI, por su parte, señala que Argentina todavía enfrenta problemas importantes: inflación elevada, reservas relativamente débiles, un sistema tributario ineficiente, mercados de capitales poco desarrollados, una economía relativamente cerrada y la necesidad de fortalecer las instituciones.
¿Y el gobierno de Milei?
Aquí hay que separar la política de la estructura económica.
En 2025 Argentina volvió a crecer fuertemente después de la recesión de 2024. El FMI estima que el PIB aumentó 4,4% en 2025 y proyecta aproximadamente 3,5% para 2026. También señala una fuerte recuperación de inversión y exportaciones, especialmente en energía, minería y agricultura.
Eso es positivo, pero dos o tres años de crecimiento no convierten a un país en potencia.
Argentina necesitaría mantener durante 20 o 30 años una combinación de estabilidad monetaria, inversión, productividad, educación, infraestructura, seguridad jurídica y apertura comercial.
Ahí está la verdadera prueba.
¿Qué tendría que hacer Argentina?
Yo establecería siete objetivos nacionales, independientemente de quién gobierne:
Eliminar definitivamente la inflación crónica.
Mantener equilibrio fiscal durante décadas, no solamente durante un gobierno.
Convertirse en potencia energética, explotando Vaca Muerta y desarrollando GNL.
Multiplicar la producción minera, especialmente litio, cobre y otros minerales estratégicos.
Modernizar la agricultura y desarrollar industrias de alimentos de alto valor agregado.
Convertirse en un centro tecnológico latinoamericano, reteniendo científicos, ingenieros y emprendedores.
Construir instituciones estables, de manera que un cambio de presidente no destruya las reglas económicas anteriores.
El FMI calcula que los proyectos aprobados bajo el régimen argentino de incentivos a grandes inversiones ya superaban los US$25.000 millones, con una cartera adicional pendiente de aprobación.
Eso demuestra que el capital existe cuando aparecen oportunidades y reglas relativamente previsibles.
¿Qué clase de potencia podría ser?
Argentina difícilmente será una superpotencia militar como Estados Unidos o China. Pero podría aspirar a algo parecido a una potencia económica y estratégica mediana.
Y existe una enorme ventaja geográfica: Argentina está lejos de muchos de los principales conflictos militares del planeta y posee una enorme superficie, recursos naturales, agua, tierras productivas y acceso al Atlántico.
La gran paradoja argentina
Argentina no necesita descubrir petróleo, inventar la agricultura o encontrar un nuevo territorio.
Ya tiene casi todo eso.
Lo que históricamente le faltó fue algo mucho más difícil: continuidad.
El FMI lo expresó de manera muy clara en julio de 2026: recuperar la estabilidad es difícil, pero hacer que esa estabilidad perdure es todavía más difícil.
Por eso mi conclusión sería:
Sí, Argentina puede ser potencia.
Pero no mediante un “milagro argentino” de cinco años. Necesita una transformación de 20–30 años, durante la cual gobiernos de distintas ideologías respeten unas reglas básicas.
Si consigue hacerlo, Argentina podría volver a ocupar un lugar entre los países más importantes del mundo. No porque tenga más recursos que todos los demás, sino porque podría finalmente aprender a convertir sus enormes recursos en capital, tecnología, industria, empleo y poder internacional.
David Jacob Hiller nació el20 de octubre de 1789. Se casó con Sarah Davy Hiller el23 de abril de 1809, en Eamestown, Canadá. Tenía aproximadamente 19 años y ella unos 17.
Lo extraordinario es que el matrimonio atravesó prácticamente todo el siglo XIX. Permanecieron juntos durante88 años y 349 días.
Sarah murió el8 de abril de 1898, apenas cinco días antes de cumplir 89 años de matrimonio. David sobrevivió a su esposa y murió el7 de julio de 1899, a los 109 años.
Un matrimonio que atravesó una época entera
Para comprender lo impresionante de esta cifra hay que recordar cuándo comenzó.
Cuando David y Sarah se casaron:
Napoleón Bonaparte todavía dominaba buena parte de Europa.
Estados Unidos tenía solamente 32 años de existencia.
Abraham Lincoln todavía no había nacido.
La fotografía estaba en sus comienzos.
El ferrocarril moderno todavía no existía.
La electricidad aún no formaba parte de la vida cotidiana.
Canadá no era todavía el país que conocemos actualmente.
David y Sarah vivieron durante una transformación gigantesca de la sociedad. Cuando se casaron, el mundo era esencialmente agrícola y preindustrial; cuando Sarah murió, ya existían teléfonos, electricidad, automóviles experimentales y ferrocarriles que atravesaban continentes.
El récord que cambió
Durante muchos años se consideró que otros matrimonios habían sido los más largos. Uno de los casos más famosos fue el deHerbert y Zelmyra Fisher, de Carolina del Norte.
Los Fisher se casaron el13 de mayo de 1924 y permanecieron juntos durante86 años, 9 meses y 16 días, hasta la muerte de Herbert el 27 de febrero de 2011. Guinness los había reconocido durante años como el matrimonio más largo.
Sin embargo, Guinness posteriormente reconoció a David y Sarah Hillercomo los poseedores del récord histórico: 88 años y 349 días.
Esto explica por qué todavía aparecen en Internet artículos que llaman a Herbert Fisher “el hombre con el matrimonio más largo”. Fue el récord de unapareja vivadurante un determinado período, pero no el récord histórico absoluto.
El caso brasileño
También existe un ejemplo moderno extraordinario.
En 2025, el matrimonio brasileño formado porManoel Angelim Dino y Maria de Sousa Dinofue reconocido por Guinness por haber alcanzado84 años y 77 días de matrimonio, convirtiéndose en el matrimonio vivo más largo registrado en ese momento. Se habían casado en 1940.
Pero incluso ellos todavía estaban varios años por debajo de la marca histórica de los Hiller.
¿Cuál es entonces la respuesta?
Si hablamos delrécord histórico oficialmente reconocido, el hombre que permaneció casado durante más tiempo fue:
David Jacob Hiller — 88 años y 349 días de matrimonio con Sarah Davy Hiller.
Es una cifra que resulta casi imposible de imaginar: nueve décadas compartiendo la vida con la misma persona, desde la juventud hasta la vejez extrema.
Y hay un detalle todavía más impresionante: David Hiller sobrevivió a su esposa y llegó a los 109 años. Su matrimonio terminó únicamente por la muerte de Sarah, después de casi 89 años juntos.
En otras palabras, ningún otro matrimonio reconocido oficialmente por Guinness ha durado tanto tiempo como el de David y Sarah Hiller.
Negocios e inversiones: según su biografía del Milken Institute, Pompeo es actualmente socio de Niobrara Investment Partners, una firma de private equity que cofundó.
Derecho: también figura como of counsel en Torridon Law, una firma jurídica.
Educación: es presidente de la Helms School of Government de Liberty University, donde participa en asuntos de gobierno, seguridad nacional y política exterior.
Política exterior: continúa interviniendo públicamente en cuestiones como Irán, China, Taiwán, Israel y Ucrania. En 2026 ha comentado especialmente la guerra y las negociaciones relacionadas con Irán.
Televisión: es colaborador de Fox News, donde analiza acontecimientos internacionales y las políticas de la administración Trump. En julio de 2026, por ejemplo, comentó los ataques estadounidenses contra instalaciones iraníes y la cuestión nuclear iraní.
¿Y políticamente?
Pompeo no ocupa actualmente un cargo electivo ni forma parte del gabinete de Trump. Sin embargo, sigue siendo una figura importante dentro del sector republicano especializado en seguridad nacional.
También mantiene vínculos con el Hudson Institute, un importante centro de pensamiento conservador especializado en política exterior y seguridad. La institución lo identifica como Chairman de su China Center y destaca su trabajo sobre seguridad nacional, liderazgo tecnológico y relaciones internacionales.
Lo interesante es que Pompeo no desapareció de la política después de abandonar el gobierno. Su actividad actual se parece más a la de un estratega, comentarista y empresario con influencia política que a la de un político que busca inmediatamente un cargo.
Y aunque en 2026 sigue defendiendo muchas de las posiciones de línea dura que caracterizaron su etapa con Trump —especialmente frente a Irán y China—, no hay indicios actuales de que esté preparando una candidatura presidencial propia.
Si quieres, puedo hacerte un artículo de 1.000 palabras sobre qué fue de Mike Pompeo después de Trump y si podría volver a ocupar un cargo importante en un futuro gobierno republicano.
Pinamar es conocida en Argentina por sus playas, sus bosques, sus casas de veraneo y el movimiento turístico que cada verano convierte a la ciudad en uno de los centros más importantes de la costa atlántica. Sin embargo, también quedó asociada a uno de los crímenes más conmocionantes de la historia argentina: el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997.
Cabezas trabajaba para la revista Noticias y se encontraba en Pinamar cubriendo la temporada de verano. Su trabajo periodístico lo había llevado a fotografiar a algunas de las figuras más poderosas de la Argentina de aquella época. Entre ellas estaba Alfredo Yabrán, un empresario que mantenía una enorme influencia económica y política y que procuraba mantener su rostro alejado de las cámaras.
La fotografía de Yabrán caminando junto a su esposa en una playa de Pinamar tuvo una enorme repercusión. La publicación de aquella imagen convirtió a Cabezas en una figura central de una investigación periodística que incomodaba a sectores poderosos.
El asesinato
En la madrugada del 25 de enero de 1997, Cabezas salió de una fiesta en Pinamar. Poco después fue secuestrado. Su cuerpo apareció horas más tarde dentro de un automóvil incendiado en una zona cercana a General Madariaga.
El fotógrafo había sido esposado y recibió dos disparos en la cabeza. El automóvil fue incendiado y el cadáver quedó prácticamente carbonizado. La brutalidad del crimen provocó una conmoción inmediata y transformó el caso en uno de los principales acontecimientos policiales y políticos de la década.
La investigación reveló rápidamente que no se trataba de un delito común. La Justicia estableció responsabilidades de policías bonaerenses y de integrantes de la banda conocida como Los Horneros.
Gustavo Prellezo fue identificado como el autor material de los disparos. Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán, fue condenado como instigador del homicidio. También fueron condenados varios integrantes de Los Horneros y policías vinculados al operativo.
¿Por qué mataron a Cabezas?
Una de las principales conclusiones judiciales fue que el asesinato estuvo relacionado con el trabajo profesional del fotógrafo.
Cabezas había conseguido algo que Yabrán había intentado evitar durante años: una imagen pública de su rostro. En una época en la que el empresario tenía enormes conexiones políticas y económicas, la fotografía adquirió un valor extraordinario.
La investigación y posteriormente los tribunales consideraron que el crimen había sido organizado para silenciar al fotógrafo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también registró que las autoridades argentinas informaron sobre las condenas dictadas por la Justicia y sobre los elementos que vinculaban el homicidio con la actividad profesional de Cabezas.
Un crimen que llegó hasta el poder
El caso Cabezas no quedó limitado al ámbito policial. Se convirtió en un escándalo nacional porque la investigación reveló conexiones entre delincuentes, policías, empresarios y sectores del poder.
La investigación estuvo además atravesada por fuertes conflictos políticos y acusaciones de corrupción policial. El Centro de Estudios Legales y Sociales señaló posteriormente que el expediente había sufrido presiones y maniobras vinculadas a sectores políticos y policiales.
El caso también tuvo una consecuencia política y social extraordinaria: durante años, el nombre de José Luis Cabezas se convirtió en un símbolo de la libertad de prensa y de la lucha contra la impunidad.
Alfredo Yabrán
Yabrán nunca llegó a ser condenado por el asesinato. Sin embargo, la Justicia lo consideró vinculado intelectualmente con el crimen a través de la cadena de responsabilidades establecida en la investigación.
En mayo de 1998, cuando la Justicia había ordenado su captura, Yabrán se suicidó en una estancia de Entre Ríos. Su muerte agregó todavía más interrogantes a una investigación que ya había adquirido dimensiones nacionales.
Pinamar después de Cabezas
El asesinato de Cabezas quedó profundamente asociado a Pinamar. Cada aniversario del crimen vuelve a colocar a la ciudad en el centro de la memoria periodística argentina.
Pero es importante distinguir este caso de la existencia de un supuesto “asesino serial de Pinamar”. No hay evidencia sólida de que haya existido en la ciudad un criminal serial identificado como tal. Incluso otros homicidios ocurridos allí —como el asesinato de la psicóloga María Marta Landívar en 2012— constituyeron investigaciones diferentes y no demostraron la existencia de un asesino serial.
El caso Cabezas permanece, en cambio, perfectamente documentado: un fotógrafo que cumplía con su trabajo, una investigación que apuntaba hacia sectores poderosos y un asesinato que terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la lucha argentina por la libertad de prensa.
Su nombre quedó asociado para siempre a una frase que se transformó en consigna nacional: “No se olviden de Cabezas”.
El expresidente Bill Clinton reveló que la CIA había desarrollado una misión para capturar o eliminar a Osama bin Laden antes del 11-S, pero el plan fue abandonado en el último momento por temor a víctimas civiles.
Afirmó haber autorizado la operación y lamentó que la CIA la detuviera, pues creía que un ataque exitoso podría haber cambiado el curso de los acontecimientos. Clinton recordó su intuición personal sobre la amenaza que representaba bin Laden tras los atentados contra las embajadas en 1998 y describió el tenso contexto mientras el mundo observaba el desarrollo de los ataques del 11-S.
Estas declaraciones se producen junto con informes recientemente desclasificados que resaltan advertencias previas sobre posibles secuestros de aviones. El episodio subraya el debate actual sobre las oportunidades perdidas para frenar el liderazgo de Al Qaeda antes de los ataques.
Clinton afirmó que la CIA había formulado un plan para capturar o eliminar a Osama bin Laden antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y declaró que había autorizado a la agencia a perseguirlo.
Describió la misión como cancelada en el último momento por la CIA, atribuyendo la decisión a la preocupación por las bajas civiles y no a la indecisión de la Casa Blanca.
Clinton reflexionó sobre el atentado del 7 de agosto de 1998 contra la embajada en África Oriental, señalándolo como el ataque más mortífero de bin Laden hasta ese momento y enfatizando que lo consideraba la principal amenaza actual.
Relató dónde se encontraba cuando el segundo avión impactó contra las Torres Gemelas y explicó su conclusión inmediata de que bin Laden era el responsable, basándose en informes de inteligencia previos.
Clinton expresó su convicción de que Irán no fue el autor de los atentados y que Bin Laden operaba desde una cueva en Afganistán, reforzando así su evaluación de larga data sobre los planes de Bin Laden para atacar Estados Unidos.
Estas declaraciones se produjeron tras la reciente publicación de los Informes Presidenciales Diarios desclasificados, que detallaban advertencias sobre intentos de secuestro y complots explosivos vinculados a la red de Bin Laden antes del 11-S.
Este relato contribuye al debate más amplio sobre qué acciones podrían haber evitado los atentados del 11-S y qué factores influyeron en la toma de decisiones dentro del gobierno estadounidense en aquel momento.
Tras leer recientemente en este mismo portal la nota: “DEMASIADAS PIEZAS EN EL TABLERO” https://prisioneroenargentina.com/demasiadas-piezas-en-el-tablero/ debo decir que en la misma es por demás excelente y objetiva la descripción de la situación compleja y evolución imprevisible de este mundo y por cierto de un país como el nuestro, que adolece constantemente de una conducción digna y capacitada desde hace varias décadas.
El Dr. Avogadro, además de sus condiciones profesionales destacadas, es un pensador político y estratégico lúcido y valoro sus escritos. En su último discurso, obviamente el “peluquín” ha tratado de buscar una causa para motivar al pueblo y recuperar la adhesión que pierde constantemente, por los efectos prácticos de su política y objetivos de gestión. Lo salva de alguna manera en esta circunstancia dramática para los argentinos, lo horrible de las alternativas que muestra, además de sus antecedentes nefastos, la impresentable “oposición”. No obstante, nuestro porvenir a corto y mediano plazo es absolutamente imprevisible. Seguiremos presenciando las luchas tribales en los ámbitos discursivos del llamado parlamento, en ocasiones por temas intrascendentes como obligación para demostrar que no son parásitos funcionales y sirven para algo. La publicitada adhesión de “Donaldo” a nuestros derechos inclaudicables sobre Malvinas, es solo un discurso de oportunidad. Hay siglos de relaciones carnales con Gran Bretaña que no se van a cortar por un capricho de circunstancia. El apoyo de EE.UU. durante el conflicto de Malvinas fue cierto y no declarativo, con acciones concretas en el desarrollo de las operaciones que incidieron indudablemente en el resultado final.
Volviendo al discurso presidencial, al margen de las circunstancias condicionantes y motivantes de esta reacción, su contenido es correcto, pues enumera medidas y acciones concretas aplicables a la situación que se vive con respecto a nuestras reivindicaciones. Pero como todo lo que ocurre en nuestra precaria conducción política de las últimas décadas, habría que ver la forma, persistencia y efectos de su aplicación concreta deseando fervientemente que no sea un instrumento de ocasión.
Entre otras medidas me ha parecido acertada la constitución de un Consejo de Estado para que analice, coordine y supervise la marcha de nuestra conducción política hacia objetivos trascendentes claros y posibles, que surjan de análisis profundos de NUESTRA HISTORIA y MANDATOS FUNDACIONALES y LA CONSTITUCIÓN y valoración cierta y objetiva de la situación del mundo y probable evolución. Deberían ser determinados y seguidos por los gobiernos de turno, como CAUSA NACIONAL y contar con la adhesión de todos los argentinos.
Quienes conformen ese organismos deberían ser mujeres y hombres probadamente capaces espiritual, moral e intelectualmente, respetados en todos los ámbitos, con un prestigio destacado y efectivo por su trayectoria personal, familiar y profesional y su tarea humilde y sin estridencias al servicio de la Patria. Habría que encontrar varias figuras similares al Dr. Avogadro.
Inclusive su tarea debería ser ad honorem, para evitar la trepada de individuos viciosos sin trascendencia virtuosa, cuyo fin en sí mismo sería vociferar incongruencias para lograr “lubricaciones” generosas. Si en ese proceso, empezamos a buscar candidatos funcionales a intereses subalternos siempre presentes en nuestra acción política y o entrar en discusiones habituales sobre sí pueden tener ficha mugrienta, caeremos en más de lo mismo.
Espero en todo caso, no nos dejemos ganar una vez más por la politiquería barata, charlatanería aplicativa y cálculos subalternos, que acompañan la designación de figuras para cargos públicos, en particular si éstos son relevantes.
¿Podremos alguna vez encontrar la salida de este laberinto de frustraciones y fracasos en los cuales estamos encerrados desde hace tiempo?
Roguemos a DIOS y NUESTRA SANTA MADRE; como hemos opinado recientemente, que la visita del PAPA marque un punto de inflexión positivo en NUESTRA HISTORIA, hacia la vigencia plena de la JUSTICIA, UNIÓN, CONFRATERNIDAD Y BIEN COMÚN y la expulsión efectiva y para siempre, de los trapalones y sinvergüenzas inútiles y corruptos que nos han conducido, quienes por sus robos constantes y falacias interminables, condenaron a millones de argentinos a la miseria, el delito, la desesperanza y la muerte indigna.
¡¡¡Necesitamos cuanto antes una revolución MORAL, FECUNDA Y PATRIÓTICA.!!!
Deseo fervientemente que no sea este acontecimiento trascendente un fin en sí mismo, con actos políticos, religiosos y sociales hasta emocionantes, solo para el lucimiento de personajes de diversos ámbitos, expertos en manifestaciones teóricas sin proyección efectiva.
Otto Johann Anton Skorzeny fue un SS-Obersturmbannführer alemán nacido en Austria en las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. Y era distinguible. No solo por su terrorífica manera de pensar y proceder, sino por las dos cicatrices que le cruzaban el lado izquierdo de la cara, una, desde la comisura de la boca hasta bien cerca de la oreja y la otra, desde los labios con dirección al mentón. A esto hay que sumar sus 1,90 metros de estatura y sus prominentes 90 kilos de peso. Fumaba como si no hubiera un mañana, siempre con un cigarrillo en la boca. Imposible pasar desapercibido. Más imposible aún olvidarle. Recibió varios apodos, y, quizá, el más representativo, el de “soldado favorito de Hitler”. Los estadounidenses le llamaban “Caracortada” por razones obvias. Fue uno de los hombres de confianza del despiadado dictador, al mando de la unidad ‘Friedentahler’ de las SS, dedicada a las operaciones especiales de espionaje y sabotaje durante la Segunda Guerra Mundial y el Tercer Reich. Entre los grandes “logros” que se le atribuyen al teniente-coronel está el de liberar a Benito Mussolini de su encarcelamiento en el Gran Saso en 1943, siguiendo las órdenes directas del mismísimo Hitler. Como alto mando de las fuerzas especiales alemanas se destacó en varias operaciones que le valieron el aval de su jefe y el temor de los aliados.
Skorzeny
Tras el suicidio del dictador, Otto Skorzeny cayó en manos de los estadounidenses. Los juicios de Dachau, celebrados en 1947, le declararon inocente de crímenes de guerra, algo incomprensible teniendo en cuenta su cargo como cabecilla de la unidad de espionaje y sus nexos con el perpetrador del Holocausto. A pesar de la sentencia, fue recluido en un campo de ‘desnazificación’ como medida cautelar a la espera de que pudieran surgir nuevas acusaciones en el marco de los juicios de Nuremberg. Nunca fue condenado ni pagó por sus crímenes. Caracortada logró fugarse un año después de su encierro con ayuda de varios compañeros de las SS y puso rumbo a España. Su estancia en el país europeo desde 1952 fue idílica, protegido por el régimen franquista. Se radicó en Madrid, donde gozó de prestigio y popularidad dentro de la élite gracias a sus “éxitos” militares pasados. Nunca se retractó de su ideología nacionalista asesina y, desde suelo español, continúo ligado a varias compañías alemanas en calidad de ingeniero. Su buen hacer en el ámbito empresarial le abrió las puertas en los círculos diplomáticos y pronto se desempeñó como asesor de los gobiernos argentino y egipcio. Fue en este contexto de vida de ensueño y nexos probados con Egipto cuando Otto Skorzeny fue reclutado por el Mosad, la agencia de inteligencia más poderosa y temida del recién creado Estado de Israel. Se desconoce a ciencia cierta qué le llevó a acceder a trabajar para sus eternos enemigos o qué le ofrecieron estos para ganarse su lealtad cambiante. Lo único cierto es que se convirtió en uno de los activos más importantes para el Mosad y, una vez más, demostró sus capacidades para llevar a buen término operaciones encubiertas.
A él le encomendaron una de las misiones más relevantes hasta esa fecha de cara a la futura supervivencia del país: deshacerse de los científicos que Egipto había reclutado de las ya extintas filas nazis para impulsar su carrera armamentística. El país árabe centraba sus esfuerzos en el desarrollo de bombas y misiles, algo que preocupaba –y mucho– a los servicios de inteligencia israelís. Que el principal rival de Israel en la región tuviera acceso a armas con capacidad de alcanzar su territorio no era algo que el Mosad pudiera pasar por alto. Y no lo hizo. Según algunas fuentes, el líder nazi aceptó la tarea a cambio de que la agencia judía le eliminara de su ‘lista negra’, algo que no sucedió. Se dice que Otto Skorzeny no solo envió, al menos, una carta bomba con el objetivo de matar científicos alemanes, sino que supervisó la operación para deshacerse de Heinz Krug, el cabecilla de todos ellos. El 11 de septiembre de 1962, en uno de sus viajes a Múnich desde El Cairo, Krug desapareció sin dejar rastro. Su cadáver nunca apareció y nunca se depuraron responsabilidades. El periódico israelí ‘Haaretz’ tuvo acceso a unas transcripciones en 2016 que demostraron que el Mosad estuvo detrás de su secuestro y, más aún, que Otto Skorzeny fue quien realizó “el trabajo”. Sea como fuere, Otto Skorzeny dejó de estar entre las prioridades de la agencia de inteligencia encargada, entre otras tareas, de cazar nazis. Murió, plácidamente, en 1975 en Madrid a los 67 años. A consecuencia de un cáncer de pulmón, sí, pero ya sin el miedo a que Israel llamara algún día a su puerta para hacerle pagar por sus crímenes.
Larry Nassar nació en 1963 y desarrolló una exitosa carrera como médico especializado en medicina deportiva. Durante años trabajó con USA Gymnastics y con la Universidad Estatal de Michigan, lo que le permitió acceder a numerosas jóvenes atletas.
Su posición profesional le otorgaba una enorme autoridad y confianza. Muchas de sus víctimas eran menores de edad y acudían a él creyendo que estaban recibiendo tratamiento médico.
Las primeras denuncias públicas comenzaron a adquirir enorme repercusión en 2016, cuando varias mujeres describieron abusos cometidos durante supuestos tratamientos médicos.
La investigación posterior reveló un patrón que había continuado durante muchos años.
Más de 150 mujeres declararon contra él
Durante sus procesos judiciales, más de 150 mujeres y niñas prestaron declaración o dieron testimonio sobre los abusos.
Entre ellas estuvieron famosas gimnastas olímpicas como Simone Biles, Aly Raisman, McKayla Maroney y Jordyn Wieber.
Los testimonios produjeron una conmoción nacional porque mostraron que el abuso había ocurrido durante años mientras Nassar mantenía una reputación profesional respetada.
Una condena extraordinaria
En 2018, Nassar recibió una condena de 40 a 175 años de prisión por delitos sexuales en Michigan.
También recibió otra condena federal de 60 años por delitos relacionados con pornografía infantil.
Las diferentes penas prácticamente garantizan que pasará el resto de su vida en prisión.
El impacto del caso
El escándalo no terminó con la condena.
La investigación provocó críticas severas contra las instituciones que habían recibido denuncias o señales de alarma y no habían conseguido detenerlo.
El caso se convirtió en uno de los mayores escándalos de abuso sexual institucional de Estados Unidos.
También impulsó el movimiento #MeToo y generó un debate internacional sobre cómo organizaciones deportivas, universidades y profesionales pueden proteger a menores y detectar comportamientos abusivos.
¿Fue el peor violador de la historia?
No existe una clasificación oficial para determinar quién fue “el peor”.
Pero Nassar pertenece claramente a la categoría de depredadores sexuales seriales con un número extraordinariamente elevado de víctimas identificadas.
Su caso resulta especialmente perturbador porque utilizó durante años una posición de confianza y autoridad médica para acceder a sus víctimas.
La historia de Nassar también demuestra que el peligro no siempre aparece con el aspecto de un desconocido escondido en la calle. A veces puede encontrarse detrás de una profesión respetada, una institución prestigiosa y una persona en quien las familias creen estar depositando su confianza.
Cuando se habla de personas que se casaron una y otra vez, casi siempre aparecen nombres de celebridades, aristócratas o personajes extravagantes. Sin embargo, el récord documentado de la mujer con mayor cantidad de matrimonios monógamos pertenece a una estadounidense prácticamente desconocida fuera de los Estados Unidos: Linda Essex Wolfe, una mujer de Indiana que llegó a casarse 23 veces.
No fueron 23 ceremonias simbólicas ni relaciones informales. Guinness World Records reconoce a Linda Wolfe por haber contraído 23 matrimonios monógamos. Su último casamiento fue en junio de 1996, cuando se casó con Glynn “Scotty” Wolfe, quien a su vez ostentaba el récord masculino, con 29 matrimonios.
La historia de Linda parece salida de una novela: empezó a casarse cuando todavía era adolescente, tuvo siete hijos, atravesó divorcios, separaciones y matrimonios extraordinariamente breves y, muchos años después, declaró públicamente que todavía estaba dispuesta a volver al altar.
El primer matrimonio
Linda nació en Estados Unidos y su primer matrimonio ocurrió cuando tenía solamente 16 años. Su primer marido fue George Scott, con quien se casó en 1957. A diferencia de varios de sus matrimonios posteriores, aquella primera unión fue relativamente duradera: permanecieron juntos aproximadamente siete años.
Para Linda, el matrimonio parece haber tenido desde el principio un componente emocional muy fuerte. Décadas después describiría su fascinación por el romance y por la experiencia de caminar hacia el altar.
Pero aquel primer matrimonio sería solamente el comienzo.
Durante las décadas siguientes, Linda se casó repetidamente con hombres de profesiones y personalidades muy diferentes. Entre ellos hubo un exconvicto, un mecánico de máquinas expendedoras, un predicador, camareros, plomeros y músicos.
Su vida sentimental terminó convirtiéndose en algo extraordinariamente inusual.
Veintitrés matrimonios
La cifra de 23 puede resultar difícil de imaginar. Significa que, en promedio, Linda contrajo matrimonio aproximadamente una vez cada dos o tres años durante el período de su vida adulta en el que estuvo acumulando matrimonios.
Pero no todos terminaron de la misma manera.
Según los relatos publicados sobre ella, su matrimonio más largo duró siete años, mientras que el más breve apenas llegó a 36 horas. Ese matrimonio ultracorto fue con Fred Chadwick. Linda explicó posteriormente que simplemente “el amor no estaba allí”.
También contó que algunos de sus maridos le fueron infieles. En otros casos, las relaciones terminaron por circunstancias personales completamente diferentes.
En una entrevista citada por medios de la época, Linda incluso afirmó que dos de sus esposos terminaron descubriéndose homosexuales.
La extraordinaria cantidad de matrimonios no significaba, sin embargo, que Linda estuviera casada con varios hombres simultáneamente. Precisamente por eso Guinness utiliza la categoría de “monogamous marriages”: matrimonios sucesivos, uno después de otro.
Una mujer enamorada del matrimonio
Lo más curioso de la historia de Linda es que ella no parecía considerar sus numerosos matrimonios simplemente como una colección de fracasos.
En 2009, cuando tenía 68 años, fue noticia internacional después de que se conociera su récord. Los medios contaron que Linda llevaba alrededor de una década soltera, pero que todavía buscaba un nuevo compañero.
Ella misma reconoció su fascinación por el romance y por la ceremonia matrimonial. Incluso dijo que estaba buscando al marido número 24.
Esto convirtió a Linda en una figura curiosa de la cultura popular estadounidense: una mujer que había pasado por 23 matrimonios y que, lejos de renunciar definitivamente al amor, todavía contemplaba la posibilidad de volver a casarse.
Tenía además siete hijos, por lo que su historia familiar era considerablemente más compleja que una simple sucesión de ceremonias.
El marido número 23
El episodio más extraordinario llegó con su último matrimonio.
Su esposo número 23 fue Glynn “Scotty” Wolfe, un predicador baptista de California que había alcanzado una fama todavía mayor que la de Linda: él había conseguido casarse 29 veces.
La unión entre ambos tuvo un componente casi surrealista.
Wolfe y Linda se conocían desde años antes y habían aparecido en programas de televisión. En 1996 finalmente se casaron, convirtiéndose en una pareja que reunía los dos récords: el hombre con más matrimonios y la mujer con más matrimonios.
Sin embargo, no tuvieron una convivencia tradicional. Linda vivía en Indiana y Wolfe en California. Según el Los Angeles Times, ambos pasaron solamente alrededor de una semana juntos después de casarse.
La relación duró menos de un año.
El 10 de junio de 1997, Wolfe murió de una enfermedad cardíaca a los 88 años. Habían planeado renovar sus votos matrimoniales cuando cumplieran su primer aniversario, pero Wolfe murió diez días antes de esa fecha.
Así terminó el matrimonio número 23 de Linda.
El encuentro de los dos récords
La historia de Linda y Wolfe resulta especialmente llamativa porque sus vidas sentimentales parecen haber sido hechas para encontrarse.
Wolfe había contraído 29 matrimonios. Linda había llegado a 23. Ambos aparecieron en programas de televisión y terminaron convirtiéndose en una especie de celebridades de los récords matrimoniales.
Cuando Wolfe murió, los periódicos incluso describieron la situación como una extraña coincidencia: la mujer que ostentaba el récord femenino era su última esposa.
El caso de Wolfe era todavía más extremo. Había tenido 29 esposas y numerosos hijos y nietos. Su historial matrimonial incluía uniones de duraciones muy diferentes: algunas duraron años y otras solamente semanas.
¿Por qué se casaba tantas veces?
Esta es probablemente la pregunta más interesante de toda la historia.
No existe una explicación psicológica definitiva sobre Linda Wolfe. Sería incorrecto diagnosticarla retrospectivamente o afirmar que tenía una determinada enfermedad o trastorno.
Lo que sí aparece claramente en sus propias declaraciones es una fuerte fascinación por el romance y la ceremonia matrimonial.
Linda llegó a decir que estaba “adicta” al romance de casarse. También manifestó que extrañaba caminar hacia el altar después de años sin hacerlo.
Su historia demuestra además que una persona puede vivir el matrimonio de una manera muy distinta a otra. Para algunas personas, casarse representa la culminación de una relación. Para Linda, aparentemente, la ceremonia y la posibilidad de comenzar una nueva relación tenían un atractivo especial.
¿Existe realmente el récord?
Sí, con una importante precisión.
Guinness World Records reconoce oficialmente 23 como el récord de Linda Essex. La propia página de Guinness identifica a Linda Essex, de Estados Unidos, como la mujer con mayor número de matrimonios monógamos, y señala que su matrimonio número 23 fue precisamente con Glynn Wolfe.
Eso no significa necesariamente que ninguna mujer en toda la historia de la humanidad haya tenido más matrimonios. Los registros históricos son incompletos y existen numerosos casos difíciles de verificar.
Lo que sí significa es que 23 es la cifra reconocida y documentada por Guinness para esta categoría.
Y hay otra distinción importante: algunas personas pueden haber celebrado muchas bodas o ceremonias religiosas, pero eso no equivale necesariamente a 23 matrimonios legales diferentes.
Una vida extraordinaria
La historia de Linda Wolfe es, en definitiva, una de esas historias humanas que parecen imposibles hasta que aparecen los documentos y los testimonios.
Se casó por primera vez a los 16 años. Tuvo siete hijos. Conoció a 23 hombres en matrimonios sucesivos. Uno de sus matrimonios duró siete años y otro solamente 36 horas. Finalmente se casó con el hombre que tenía el récord mundial masculino de matrimonios.
Y, sorprendentemente, después de todo aquello todavía hablaba de buscar al marido número 24.
Su historia también muestra algo más profundo: el número de matrimonios no necesariamente mide la capacidad de una persona para amar ni el éxito de una relación. Linda convirtió una sucesión extraordinaria de relaciones en un récord mundial, pero detrás de la cifra de 23 hay décadas de decisiones personales, romances, decepciones, divorcios y nuevos comienzos.
Por eso Linda Wolfe permanece como una de las mujeres más singulares de la historia de los récords: 23 matrimonios legales y sucesivos, un récord reconocido por Guinness que la convirtió en la mujer con más matrimonios documentados en esta categoría.
La corrupción es uno de los problemas más persistentes de la política argentina. Atraviesa distintas épocas, partidos y gobiernos, y no puede atribuirse exclusivamente a una ideología o a un determinado presidente. Desde los grandes escándalos de contratación pública hasta casos de enriquecimiento ilícito y sobornos, la historia democrática argentina registra numerosos episodios en los que funcionarios y empresarios fueron investigados o condenados.
El problema no es solamente el dinero que eventualmente desaparece. La corrupción puede encarecer las obras públicas, deteriorar los servicios estatales, desalentar inversiones y, sobre todo, debilitar la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Una enfermedad que atraviesa gobiernos
La corrupción argentina tiene antecedentes anteriores a la recuperación democrática de 1983. Sin embargo, durante las últimas décadas adquirió especial relevancia debido a la expansión del Estado, el volumen de las contrataciones públicas y la concentración de recursos económicos en determinadas áreas.
Un aspecto importante es distinguir entre denuncias, investigaciones, procesamientos y condenas. Que un político haya sido acusado no significa que sea culpable. Para hablar de corrupción probada judicialmente es necesario que existan decisiones de la Justicia que establezcan responsabilidades.
Esta distinción es fundamental en un país donde las acusaciones políticas son frecuentes.
El caso IBM-Banco Nación
Durante el gobierno de Carlos Menem, uno de los grandes escándalos fue el denominado caso IBM-Banco Nación.
La investigación se centró en presuntas irregularidades y pagos ilegales relacionados con un contrato de informatización del Banco Nación durante la década de 1990.
El expediente se convirtió en uno de los símbolos de la corrupción vinculada con grandes contratos estatales y mostró las dificultades de la Justicia argentina para investigar operaciones complejas que involucraban a funcionarios y empresas privadas.
Los sobornos del Senado
Otro episodio que marcó profundamente a la Argentina fue el denominado caso de las coimas en el Senado, relacionado con una supuesta compra de votos de senadores para aprobar una reforma laboral durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
El escándalo provocó una enorme crisis política y contribuyó al deterioro del gobierno de la Alianza.
El caso demostró algo particularmente importante: la corrupción no necesariamente requiere grandes obras públicas. También puede aparecer en la negociación política y en la utilización del poder institucional para conseguir beneficios.
El caso Skanska
Durante el período kirchnerista apareció otro escándalo de enorme repercusión: el caso Skanska.
La investigación comenzó a partir de presuntas irregularidades vinculadas con contratos relacionados con obras de infraestructura gasífera.
El caso generó acusaciones de sobreprecios y pagos ilegales y se convirtió en uno de los primeros grandes escándalos de corrupción asociados al gobierno de Néstor Kirchner.
Sin embargo, el expediente tuvo una trayectoria judicial compleja y varias decisiones posteriores modificaron el alcance de las acusaciones iniciales.
Ciccone: la condena de un vicepresidente
Uno de los casos más importantes por su desenlace judicial fue el caso Ciccone.
El protagonista político fue Amado Boudou, vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner.
La Justicia determinó que Boudou había participado en negociaciones incompatibles con su función pública y en un esquema de cohecho relacionado con el control de la empresa Ciccone Calcográfica.
En 2018 fue condenado a 5 años y 10 meses de prisión, junto con otros acusados. La propia Oficina Anticorrupción registra las condenas dictadas en ese juicio.
Fue un hecho excepcional porque se trató de un vicepresidente de la Nación condenado por corrupción durante la democracia.
José López y los bolsos con dinero
Pocos episodios tuvieron el impacto visual del caso de José Francisco López, secretario de Obras Públicas durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
En junio de 2016 fue detenido cuando intentaba ocultar bolsos que contenían millones de dólares en un convento de General Rodríguez.
Posteriormente fue condenado por enriquecimiento ilícito. La Oficina Anticorrupción registra que recibió una condena de seis años de prisión en 2019.
Las imágenes de los bolsos llenos de dinero se convirtieron en uno de los símbolos más poderosos de la corrupción argentina.
La causa de los Cuadernos
En 2018 apareció otra investigación gigantesca: la llamada causa de los Cuadernos.
El expediente surgió a partir de anotaciones atribuidas al chofer Oscar Centeno, quien había trabajado para funcionarios vinculados al Ministerio de Planificación.
Los cuadernos describían supuestos recorridos en los que se trasladaban bolsos con dinero y registraban nombres, lugares y cantidades.
La investigación involucró a numerosos empresarios y exfuncionarios.
La Oficina Anticorrupción sostuvo que la causa investigaba un supuesto sistema organizado de pagos ilegales relacionados con contratistas y concesionarios del Estado.
Pero nuevamente es necesario distinguir acusación de condena. Un expediente judicial puede contener acusaciones muy graves sin que todas ellas terminen siendo demostradas judicialmente.
La obra pública y Cristina Kirchner
Otro de los casos centrales de la historia reciente fue la causa conocida como Vialidad, relacionada con la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz.
Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en 2022 a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta. La sentencia fue posteriormente revisada en distintas instancias.
El caso continúa siendo uno de los episodios judiciales y políticos más controvertidos de la Argentina contemporánea.
La importancia política del expediente es enorme porque involucra a una expresidenta y porque sus seguidores sostienen que existe persecución política, mientras sus críticos consideran que la sentencia demuestra corrupción en la administración pública.
¿La corrupción pertenece solamente al kirchnerismo?
No.
Sería históricamente incorrecto afirmar eso.
Hubo investigaciones y escándalos durante gobiernos peronistas, radicales, de la Alianza, del macrismo y de otros espacios políticos.
La corrupción no tiene una ideología determinada.
Puede aparecer cuando existen poco control, instituciones débiles, contratos opacos, funcionarios con demasiado poder discrecional y empresarios dispuestos a pagar para obtener ventajas.
Precisamente por eso combatirla requiere algo más que cambiar de presidente.
El problema de la impunidad
Uno de los mayores problemas argentinos ha sido la enorme duración de las causas judiciales.
Un funcionario puede ser acusado cuando está en el poder y recibir una sentencia muchos años después.
Cuando eso ocurre, la percepción ciudadana puede ser devastadora: la sociedad termina creyendo que robar al Estado es un delito que puede quedar impune durante décadas.
La certeza de que habrá consecuencias suele ser más importante que la severidad de las penas.
¿Está mejor Argentina?
El panorama continúa siendo problemático.
En el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, publicado por Transparency International en febrero de 2026, Argentina obtuvo 36 puntos sobre 100 y quedó en el puesto 104 entre 182 países. El índice mide percepciones de corrupción en el sector público a partir de evaluaciones de expertos y empresarios; no constituye una medición directa de todos los delitos de corrupción cometidos.
El resultado coloca a Argentina lejos de los países considerados más transparentes.
Uruguay, por ejemplo, obtuvo 73 puntos, una diferencia considerable dentro de América Latina.
¿Cómo podría reducirse la corrupción?
La solución no consiste simplemente en aumentar las penas.
Argentina necesita instituciones capaces de detectar rápidamente las irregularidades.
Entre las medidas fundamentales están:
licitaciones públicas transparentes;
publicación de contratos y beneficiarios finales;
controles independientes;
declaraciones patrimoniales efectivas;
protección de denunciantes;
una Justicia independiente y rápida;
organismos de auditoría con recursos suficientes;
digitalización de las compras públicas;
sanciones reales para funcionarios y empresarios condenados.
También es fundamental que el Estado pueda recuperar el dinero obtenido ilegalmente.
Una responsabilidad que no es solamente política
Finalmente, existe una realidad incómoda: la corrupción necesita generalmente dos partes.
Puede existir un funcionario dispuesto a recibir dinero, pero también suele existir una empresa o particular dispuesto a pagarlo para obtener una ventaja.
Por eso combatir la corrupción requiere actuar sobre ambos lados.
La historia argentina demuestra que los escándalos pueden derribar gobiernos, destruir carreras políticas e incluso llevar a expresidentes y altos funcionarios ante los tribunales.
Pero también demuestra que la corrupción puede sobrevivir a los cambios de gobierno.
Conclusión
La corrupción argentina no nació con un presidente determinado y probablemente tampoco desaparecerá simplemente con la llegada de otro.
Es un problema institucional.
Los casos IBM, los sobornos del Senado, Skanska, Ciccone, José López, Cuadernos y Vialidad pertenecen a momentos diferentes y tienen características jurídicas diferentes. Algunos terminaron en condenas; otros tuvieron absoluciones, sobreseimientos o procesos todavía controvertidos.
La verdadera batalla contra la corrupción no consiste en determinar qué partido es “más corrupto”. Consiste en construir un sistema donde robar al Estado sea difícil, detectarlo sea rápido y quedar impune sea prácticamente imposible.
Mientras esa estructura no exista, Argentina continuará enfrentándose al mismo problema: gobiernos que cambian, funcionarios que se van y un Estado que sigue siendo vulnerable a quienes utilizan el poder público para beneficio privado.
Cada 16 de septiembre, México celebra una de las fechas más importantes de su historia: el aniversario del inicio de la lucha por la Independencia. Es una jornada de enorme significado nacional, marcada por ceremonias oficiales, desfiles, música, gastronomía y una tradición que reúne a millones de mexicanos dentro y fuera del país.
La historia se remonta a la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla convocó a los habitantes de Dolores, en Guanajuato, a levantarse contra las autoridades del Virreinato de Nueva España. Aquel acontecimiento es conocido como el Grito de Dolores y es considerado el comienzo de la Guerra de Independencia mexicana.
El movimiento no fue obra de una sola persona. Entre sus protagonistas estuvieron Ignacio Allende, Juan Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez y, posteriormente, figuras fundamentales como José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero. La conspiración de Querétaro había sido descubierta antes de la fecha originalmente prevista para el levantamiento, lo que obligó a los insurgentes a adelantar sus planes.
La lucha se prolongó durante más de una década. Finalmente, la independencia se consumó en 1821, cuando el Ejército Trigarante entró en la Ciudad de México el 27 de septiembre. Al día siguiente se firmó el acta correspondiente, poniendo fin al dominio colonial español y dando paso a una nueva etapa de la historia mexicana.
La celebración moderna comienza tradicionalmente la noche del 15 de septiembre, cuando se realiza el famoso “Grito”. En la Ciudad de México, la ceremonia tiene lugar frente al Palacio Nacional y recrea simbólicamente el llamado de Hidalgo. Al día siguiente se realizan actos oficiales y el tradicional desfile militar.
Pero el 16 de septiembre también es una fiesta profundamente popular. Las plazas y calles se llenan de familias, música y banderas verdes, blancas y rojas. La gastronomía ocupa un lugar central, con platos tradicionales que forman parte de la identidad cultural mexicana.
Más allá de las celebraciones, el Día de la Independencia representa para México una oportunidad para recordar un proceso histórico complejo, marcado por sacrificios, conflictos y transformaciones sociales.
Cada 16 de septiembre, las campanas, las banderas y el tradicional “¡Viva México!” conectan el presente con aquella madrugada de 1810 en Dolores. Es una fecha que recuerda el nacimiento de México como nación independiente y una de las tradiciones cívicas más importantes del país.
Ayer anunció que el memorando de entendimiento quedaba anulado porque Irán disparó proyectiles contra embarcaciones no autorizadas que intentaban cruzar el estrecho utilizando la ruta que bordea Omán.
¡Pero bueno, esa fue la parte menos descabellada de su día! También declaró que ya no comerciaremos con España y que la gente debería dejar de viajar allí. (No tiene autoridad para hacerlo, y nuestro acuerdo comercial es con la UE, no específicamente con España).
Le dijo a Zelensky que podían licenciar la tecnología de los misiles Patriot, no para protegerse de un criminal de guerra que además es el mejor amigo de Trump, sino para que dejaran de quejarse de que no hacemos lo suficiente por ellos. Añadió que no había hablado con Raytheon, cuya tecnología está cediendo gratuitamente. Pero él es el amo del universo y se espera que las simples empresas le obedezcan.
Hace unos días, llamó “escoria” y “enfermos” a los iraníes con quienes supuestamente tenía una “buena relación”. Es decir, que son demócratas. Y, por lo tanto, comunistas.
Anunció que el gobierno ha abierto 24 gasolineras Freedom Fuel con precios irrisorios. (En realidad, lo que ha hecho es cubrir las gasolineras existentes con marcas falsas y vender a precios inferiores a los del mercado para crear oportunidades fotográficas. Y sí, lo pagaremos todo).
Erdogan tuvo que ayudarlo a bajar de la pista, así que es evidente que está fallando tanto física como mentalmente.
Si la 25ª Enmienda no se aplica a este caso, no tiene sentido tenerla.
Donald Trump argumentó que oponerse a los centros de datos condenaría a las comunidades al atraso y la pobreza, mientras que acogerlos generaría empleos y menores impuestos.
Sin embargo, estudios y comentarios de expertos sugieren que el beneficio económico es modesto y está muy concentrado, ya que las fases de construcción generan un gran número de empleos a corto plazo, pero muchos puestos permanentes son ocupados por contratistas externos.
La opinión pública es mayoritariamente negativa hacia los proyectos locales de centros de datos, independientemente de la afiliación política, lo que subraya el riesgo político en el discurso de la inversión en IA. La conclusión es que los incentivos políticos han generado subsidios considerables con ganancias fiscales inciertas a largo plazo, lo que moldea el debate actual sobre la ubicación de los centros de datos y el desarrollo regional.
El debate en torno a este tema sigue siendo tenso, ya que las comunidades sopesan los empleos a corto plazo frente a los impactos locales a largo plazo.
Un proyecto típico de centro de datos de 250.000 pies cuadrados emplea a unos 50 trabajadores a tiempo completo, de los cuales aproximadamente la mitad son contratistas, según un informe de JLARC de diciembre de 2024 de Virginia. Un estudio de Brookings estima que un condado genera entre 2000 y 4000 empleos en el sector privado aproximadamente seis años después de la apertura de su primer gran centro de datos, lo que evidencia un impacto tardío y desigual.
Los expertos señalan que, si bien los centros de datos crean algunos empleos locales permanentes, muchos puestos son ocupados por trabajadores externos, lo que limita los beneficios para el empleo local en las zonas rurales.
Estudios académicos han demostrado que las subvenciones para centros de datos superan la creación de empleos permanentes y que el aumento previsto en los ingresos fiscales a menudo no se materializa.
La magnitud de los nuevos proyectos es mayor que la de iniciativas anteriores, como el campus de 5 GW de Meta en Luisiana, y la fase de construcción puede generar cientos o miles de empleos en un plazo de uno a dos años.
La opinión pública es mayoritariamente negativa: las encuestas de Gallup y Heatmap News muestran que aproximadamente siete de cada diez estadounidenses se oponen a los proyectos de centros de datos cercanos que dan soporte a la IA, lo que indica un escaso apoyo político a los incentivos para la ubicación de grandes centros de datos.
La Casa Blanca no hizo comentarios de inmediato, mientras que los críticos advierten que la promoción agresiva de centros de datos pone en riesgo las tierras agrícolas y los recursos hídricos, y puede no estar alineada con los objetivos de desarrollo regional a largo plazo.
Cada 16 de septiembre, México se viste de verde, blanco y rojo. Las calles se llenan de banderas, las plazas de música y las familias se reúnen para celebrar una de las fechas más importantes de la nación. Sin embargo, detrás de los desfiles, los fuegos artificiales y el famoso “¡Viva México!”, existe una historia de guerra, sacrificio, desigualdad y transformación política.
El 16 de septiembre de 1810 no nació inmediatamente un México independiente. Lo que ocurrió aquel día fue el inicio de una guerra que duraría once años y que terminaría el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante entró triunfalmente en la Ciudad de México.
Una colonia llena de desigualdades
A comienzos del siglo XIX, el territorio mexicano formaba parte del Virreinato de Nueva España, bajo el dominio de la monarquía española.
La sociedad estaba profundamente dividida. Los españoles nacidos en Europa ocupaban buena parte de los puestos más importantes de la administración y disfrutaban de privilegios que no tenían otros sectores de la población. Criollos, mestizos, indígenas, afrodescendientes y campesinos enfrentaban diferentes formas de desigualdad política, económica y social.
Pero el problema no era solamente interno.
En 1808, Napoleón Bonaparte invadió España y colocó a su hermano José en el trono español. La crisis de la monarquía provocó una enorme incertidumbre en América. ¿Quién debía gobernar los territorios españoles si el rey legítimo estaba ausente?
En Nueva España comenzaron a surgir grupos que discutían la posibilidad de establecer un gobierno propio. Entre ellos se encontraba la conspiración de Querétaro.
Hidalgo y la conspiración de Querétaro
Entre los protagonistas de aquella conspiración estuvieron Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, Miguel Domínguez y Josefa Ortiz de Domínguez.
Hidalgo era sacerdote y párroco de Dolores, en Guanajuato. También tenía inquietudes sociales y había impulsado actividades económicas y artesanales entre los habitantes de la región.
El grupo conspirador planeaba iniciar un levantamiento contra las autoridades virreinales. Pero el plan fue descubierto antes de la fecha prevista.
Josefa Ortiz de Domínguez consiguió transmitir el aviso de que las autoridades habían descubierto la conspiración. El movimiento tuvo entonces que adelantarse.
El momento decisivo había llegado.
La madrugada del 16 de septiembre
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo tomó la decisión de actuar.
En Dolores, reunió a habitantes del pueblo y los llamó a levantarse contra el gobierno virreinal. El episodio pasó a la historia como el Grito de Dolores.
La tradición histórica sostiene que Hidalgo hizo sonar la campana de la parroquia para convocar a la población. Después lanzó su llamado contra la opresión y el “mal gobierno”.
Aunque durante generaciones se ha repetido una versión exacta de las palabras pronunciadas por Hidalgo, los historiadores señalan que no existe una transcripción contemporánea absolutamente segura del discurso. Lo que sí está documentado es que aquella convocatoria desencadenó el levantamiento armado.
Más de 700 personas salieron inicialmente de Dolores hacia Atotonilco, donde Hidalgo tomó un estandarte de la Virgen de Guadalupe que se convertiría en uno de los símbolos del movimiento insurgente.
Una revolución popular
La rebelión creció rápidamente.
Miles de indígenas, campesinos, mestizos, mineros, rancheros y otros sectores de la sociedad se incorporaron al movimiento. El ejército insurgente llegó a convertirse en una enorme fuerza popular.
Pero aquella multitud también tenía problemas.
No era un ejército profesional perfectamente organizado. Existían diferencias entre sus dirigentes y enormes dificultades para mantener disciplina, armamento y abastecimiento.
Hidalgo avanzó hacia Guanajuato, donde tuvo lugar uno de los episodios más importantes y sangrientos de la primera etapa de la guerra: la toma de la Alhóndiga de Granaditas.
El movimiento parecía imparable.
Sin embargo, las fuerzas insurgentes fueron derrotadas posteriormente en la batalla del Puente de Calderón, en enero de 1811.
Hidalgo fue capturado y ejecutado en julio de ese año.
Parecía que la revolución podía haber terminado.
Pero no fue así.
Morelos continúa la lucha
Después de la muerte de Hidalgo, José María Morelos y Pavón asumió un papel central en la insurgencia.
Morelos tenía una visión política más estructurada. En 1813 convocó el Congreso de Chilpancingo y presentó el documento conocido como “Sentimientos de la Nación”.
Allí se planteaban ideas fundamentales para el futuro de México: soberanía popular, eliminación de privilegios, independencia y abolición de determinadas formas de opresión.
Morelos también propuso que el 16 de septiembre fuera conmemorado anualmente como el aniversario del comienzo de la lucha por la independencia.
Morelos fue capturado y fusilado en 1815, pero la resistencia continuó.
Durante los años siguientes, figuras como Vicente Guerrero mantuvieron viva la insurgencia.
Once años de guerra
La independencia mexicana no fue una revolución rápida.
Entre 1810 y 1821 hubo derrotas, victorias, ejecuciones, cambios políticos y enormes pérdidas humanas.
Finalmente apareció una circunstancia que permitió terminar el conflicto.
El antiguo jefe realista Agustín de Iturbide y el líder insurgente Vicente Guerrero llegaron a un acuerdo. El Plan de Iguala estableció las bases para la consumación de la independencia y permitió unir fuerzas que anteriormente habían estado enfrentadas.
El Ejército Trigarante entró en Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.
La guerra había terminado.
México dejaba atrás el sistema colonial y comenzaba una nueva etapa de su historia.
¿Por qué se celebra el 16 y no el 27?
Esta es una de las particularidades más interesantes.
El 27 de septiembre de 1821 representa la consumación de la independencia, mientras que el 16 de septiembre representa su inicio.
La nueva nación decidió convertir el comienzo de la rebelión en el gran símbolo nacional.
Desde los primeros años de México independiente, el 16 de septiembre fue reconocido como fecha patriótica. En 1824 el Congreso estableció formalmente esa fecha como festividad cívica.
Con el tiempo, la celebración adquirió una tradición particular.
La noche del 15 de septiembre, el presidente de México realiza el llamado “Grito de Independencia” desde Palacio Nacional. La ceremonia recuerda simbólicamente aquella madrugada de 1810.
A medianoche comienza el 16 de septiembre y las ciudades mexicanas celebran con música, banderas, comida tradicional, fuegos artificiales y reuniones familiares.
Una fecha que pertenece a todos los mexicanos
El 16 de septiembre es mucho más que el recuerdo de Miguel Hidalgo.
Es la memoria de miles de personas que participaron en una guerra que cambió para siempre el destino del territorio mexicano.
Hidalgo fue fundamental, pero la independencia fue el resultado de un proceso colectivo. Indígenas, mestizos, criollos, campesinos, mujeres, soldados y dirigentes políticos participaron de diferentes maneras en aquella transformación.
Por eso el significado de la fecha continúa siendo tan poderoso.
Hace más de dos siglos, en un pequeño pueblo de Guanajuato, un sacerdote llamó a la población a levantarse contra un orden que parecía permanente.
Aquella mañana comenzó una guerra que costaría miles de vidas y que atravesaría varias generaciones.
Once años después, México sería independiente.
Cada 16 de septiembre, cuando millones de mexicanos gritan “¡Viva México!”, no solamente celebran una fecha histórica.
Celebran el nacimiento de una nación.
Y recuerdan que la independencia no fue un acontecimiento de una sola noche, sino el resultado de una larga lucha por transformar el futuro.
Trump ha prometido un nuevo auge económico, pero un informe de empleo de agosto, sorprendentemente sólido, lo dejó frustrado, ya que culpó a la inflación, a la Reserva Federal y a sus socios comerciales. Argumenta que el crecimiento podría dispararse si las tasas de interés fueran más bajas, pero la economía se ha mantenido en torno al 2% anual, lo que complica su discurso de cara a las elecciones.
La administración sostiene que medidas políticas como la productividad impulsada por la IA, los recortes de impuestos y los aranceles eventualmente impulsarán el crecimiento y reducirán el déficit, aunque los críticos señalan que la deuda ya supera los 40 billones de dólares y la inflación sigue siendo un riesgo. Los analistas advierten que buscar recortes agresivos de las tasas de interés podría ser contraproducente si la inflación se acelera, lo que generaría problemas políticos y económicos para su presidencia. El panorama sigue siendo incierto, y la credibilidad y la confianza pública en su gestión económica ya representan un desafío.
Agosto generó 162.000 nuevos empleos, una señal positiva que contradice la afirmación de Trump de que la inflación y las tasas de interés frenarían el crecimiento, lo que llevó al presidente a expresar su frustración durante una reunión informativa en el Despacho Oval sobre los mercados y la dinámica política.
La deuda ha superado los 40 billones de dólares, y el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió al 4,79%, evidencia de un entorno de endeudamiento costoso que dificulta cualquier expansión económica rápida.
El argumento de Trump se basa en que las tasas de interés más bajas impulsarán un crecimiento del PIB de tres dígitos, una visión que, según los economistas, podría generar una mayor inflación en lugar del auge prometido, especialmente si la Reserva Federal se resiste o si persisten las políticas arancelarias.
El sentimiento público sobre la economía se ha enfriado; una encuesta de AP-NORC sitúa la aprobación en torno al 32% a mediados del verano, una desventaja en comparación con los máximos alcanzados durante su ciclo electoral de mitad de mandato de 2018.
Los funcionarios del gobierno destacan la productividad impulsada por la IA y herramientas políticas como las reducciones de impuestos como palancas para el crecimiento, al tiempo que reconocen los posibles déficits y los desafíos políticos de la contención del gasto y los ajustes fiscales.
Los analistas advierten que se necesitaría un crecimiento sostenido superior al 3% durante una década para estabilizar significativamente la dinámica de la deuda, un escenario que se considera improbable sin aumentos de productividad extraordinarios, inciertos y potencialmente irreales.
Los debates políticos en el G20 y los planes nacionales para “reducir la deuda y el déficit” reflejan una tensión entre los mensajes a corto plazo y la trayectoria fiscal a largo plazo, con las reacciones del mercado y la confianza de los inversores en juego.
La guerra enfrentó a Israel contra una coalición principalmente integrada por Egipto, Siria y Jordania, entre el 5 y el 10 de junio de 1967.
Israel consiguió una victoria militar extraordinariamente rápida. En apenas seis días derrotó a los ejércitos árabes y ocupó territorios que multiplicaron enormemente el área bajo su control.
El elemento decisivo fue la superioridad aérea israelí. En las primeras horas del conflicto, Israel lanzó la Operación Focus y atacó numerosas bases aéreas egipcias. Una gran parte de los aviones egipcios fue destruida mientras permanecía en tierra. Posteriormente Israel obtuvo una importante ventaja aérea también frente a Siria y Jordania.
En el frente egipcio, las fuerzas israelíes atravesaron el Sinaí y llegaron hasta el canal de Suez. En el frente jordano ocuparon Jerusalén Oriental y Cisjordania, mientras que en el norte conquistaron los Altos del Golán a Siria.
¿Por qué fue una victoria tan grande?
El resultado territorial fue enorme:
Península del Sinaí — ocupada a Egipto.
Franja de Gaza — ocupada a Egipto.
Cisjordania — ocupada a Jordania.
Jerusalén Oriental — pasó bajo control israelí.
Altos del Golán — ocupados a Siria.
Israel pasó a controlar un territorio varias veces mayor que el que administraba antes de la guerra.
Pero existe una diferencia importante entre victoria militar y resultado político definitivo. La guerra no resolvió el conflicto árabe-israelí. Por el contrario, la ocupación de esos territorios se convirtió en uno de los problemas centrales del conflicto de Oriente Medio durante las décadas siguientes.
¿Fue la mayor victoria de la historia?
No necesariamente.
Si medimos exclusivamente la proporción entre fuerzas enfrentadas y resultado, existen otros candidatos.
La Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) terminó con una derrota francesa extraordinariamente rápida y la captura del emperador Napoleón III.
La Guerra del Golfo de 1991 es otro candidato excepcional. La coalición encabezada por Estados Unidos expulsó al ejército iraquí de Kuwait en apenas unas semanas. La superioridad tecnológica y aérea fue abrumadora.
Y quizá uno de los ejemplos más espectaculares sea la Guerra de los Siete Días de Prusia contra Austria y sus aliados en 1866, aunque su nombre más conocido es la Guerra Austro-Prusiana. La batalla de Königgrätz decidió prácticamente el conflicto en una sola jornada.
Pero si buscamos una guerra donde una potencia derrotó simultáneamente a varios Estados enemigos en cuestión de días y modificó radicalmente el mapa regional, la Guerra de los Seis Días es uno de los ejemplos más impresionantes.
El otro lado de la historia
Sin embargo, describirla simplemente como una “victoria aplastante” puede ocultar sus consecuencias.
La guerra produjo cientos de miles de desplazados y dejó bajo ocupación israelí a una población palestina mucho mayor.
Además, la victoria de 1967 cambió completamente la estructura política de Oriente Medio.
Egipto recuperaría posteriormente el Sinaí mediante negociaciones con Israel. En 1979 ambos países firmaron un tratado de paz y el Sinaí fue devuelto progresivamente a Egipto.
Los demás territorios tuvieron historias mucho más complejas.
Una de las victorias militares más contundentes
En términos estrictamente militares, la Guerra de los Seis Días es extraordinaria por tres razones:
rapidez, superioridad aérea y magnitud territorial.
Israel comenzó la guerra enfrentándose a varios ejércitos árabes y terminó seis días después controlando grandes extensiones de territorio.
Pero también demuestra una regla fundamental de la historia militar:
ganar una guerra no significa necesariamente ganar la paz.
La victoria israelí de 1967 fue espectacular desde el punto de vista militar, pero sus consecuencias políticas todavía se sienten en Oriente Medio casi seis décadas después.
Las montañas conservaban todavía las últimas sombras de la noche, mientras un sendero de tierra comenzaba a dorarse con la primera luz. El Abogado permanecía de pie junto a la pirca. El Niño Lector sostenía un libro abierto. Sobre ellos, el Pez Volador parecía navegar en ese mar invisible que existe entre la tierra y el cielo.
—¿Para qué sirve soñar —preguntó el Niño— si, al abrir los ojos, el mundo continúa siendo el mismo?
El Abogado miró el camino.
Había aprendido que algunas respuestas no llegan desde las palabras, sino desde las heridas que aceptaron convertirse en enseñanza.
—Soñamos para no ser nosotros los mismos frente al mundo —respondió—. Porque quien ha visto una luz, aunque sea lejana, ya no puede resignarse enteramente a la oscuridad.
El Pez Volador descendió lentamente y dejó que sus alas rozaran el aire.
—Pero no todo sueño es verdadero —dijo—. Algunos sólo vienen a distraernos. Los sueños verdaderos, en cambio, nos incomodan: nos piden levantarnos, perdonar, insistir, abrir una puerta o comenzar aquello que el miedo venía postergando.
El Niño cerró el libro.
—Entonces, ¿soñar también exige valentía?
—Siempre —contestó el Abogado—. La esperanza no consiste en esperar que desaparezcan las piedras. Consiste en decidir que ninguna piedra tendrá la última palabra.
El Valle escuchaba.
Lo hacía con el antiguo silencio de sus cerros, sus pircas y sus senderos. Quizás aquellas montañas supieran que todos los hombres atraviesan alguna noche; y que, muchas veces, la aurora no llega para cambiar el camino, sino para enseñarnos a mirarlo de otra manera.
El Abogado avanzó.
No necesitó hacerlo deprisa. Hay pasos que valen por la distancia recorrida y otros que valen por todo aquello que vencieron para poder darse.
El Niño Lector caminó a su lado.
Entonces comprendió que soñar juntos es prestar al otro un poco de porvenir cuando el suyo se ha quedado sin luz. Es decirle: “No tengas miedo; si tus fuerzas no alcanzan, avanzaremos con las mías. Y cuando las mías flaqueen, me sostendrás con las tuyas”.
El Pez Volador emprendió nuevamente su vuelo.
La mañana ya había ganado las montañas.
Y los tres siguieron aquel sendero que no figuraba en ningún mapa, pero que conducía hacia el único lugar donde los sueños dejan de ser promesas y comienzan a convertirse en destino.
Porque mientras exista una mano dispuesta a sostener, una palabra capaz de levantar y un corazón que se niegue a rendirse, todavía podremos decir, desde este Valle:
Soñemos juntos.
Siempre se puede.
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón Tafí del Valle · Tucumán · República Argentina
Desde Tafí del Valle, donde el tiempo no pasa: recuerda.
Hace un par de meses, mi hija y yo visitamos a unas amigas. Ella trajo consigo paquetes de pegatinas de fabricación china para decorar habitaciones. A sus amigas les gustaron tanto que me pidieron que les regalara algunos.
Cuando lo hice, su madre se preocupó de que fuera un regalo demasiado generoso. «¡Oh, no se preocupen!», dije con despreocupación, «¡Pediré más a Wildberries!».
No imaginaba que, uno a uno, todos sus almacenes serían atacados con drones y quemados con todos los paquetes de pegatinas dentro. La mitad de los almacenes de Wildberries han desaparecido, y se ha abierto uno nuevo en la región de Tambov.
Parece que Wildberries, cuya jefa, la Sra. Kim, es la mujer más rica de Rusia después de la gimnasta Aleena, concubina de Putin, seguirá el ejemplo de Gazprom y se declarará en bancarrota para ser rescatada por el Estado y probablemente con nuestros impuestos.
Y, como siempre, los principales beneficiarios de las aventuras de Putin en Ucrania son los chinos. AliExpress está teniendo más éxito que nunca, discretamente y sin que nadie se dé cuenta.
Debido a la escasez de gasolina, el envío más popular ahora es de gasolina en bidones. Simplemente métela en uno de esos bidones y llévaselo al repartidor.
Estados Unidos enfrenta uno de los grandes interrogantes geopolíticos del siglo XXI: ¿podrá conservar su posición de superpotencia frente al ascenso de China? La respuesta más probable es sí, pero con una diferencia fundamental respecto del pasado. El mundo avanza hacia un sistema mucho más competitivo, en el que Washington ya no puede ejercer su influencia con la misma facilidad que después del final de la Guerra Fría.
Estados Unidos conserva ventajas extraordinarias. Su economía continúa siendo una de las mayores del planeta, posee un sistema financiero de enorme profundidad, empresas tecnológicas líderes y una capacidad militar que ningún otro país puede igualar globalmente. En 2026, las estimaciones de Global Firepower sitúan el presupuesto militar estadounidense muy por encima del chino.
Pero el poder estadounidense no depende solamente de los tanques, los aviones o los portaaviones. Uno de sus mayores instrumentos de poder es el dólar. El Fondo Monetario Internacional continúa reconociendo al dólar como moneda de reserva mundial, una posición que proporciona a Washington una enorme influencia sobre el sistema financiero internacional.
Ese privilegio permite a Estados Unidos financiarse en su propia moneda y utilizar el sistema financiero como instrumento de política exterior. Las sanciones económicas, por ejemplo, pueden afectar profundamente a gobiernos y empresas de otros países.
China, sin embargo, constituye el desafío más importante. Beijing posee una enorme capacidad industrial, una población mucho mayor y reservas internacionales superiores a las estadounidenses. Sus reservas de divisas superan actualmente los 3,4 billones de dólares.
La competencia ya no se limita a la economía. Estados Unidos y China disputan el liderazgo en inteligencia artificial, semiconductores, energía, telecomunicaciones, espacio y tecnologías militares. La batalla por las industrias del futuro podría determinar quién tendrá mayor influencia durante la segunda mitad del siglo.
Sin embargo, China también enfrenta problemas importantes. Su economía tiene dificultades vinculadas al consumo interno, el sector inmobiliario y la demografía. Incluso el yuan, pese a los esfuerzos de Beijing por internacionalizarlo, todavía está lejos de reemplazar al dólar como principal moneda internacional.
El mayor peligro para Estados Unidos quizá no sea China, sino sus propios problemas internos. El enorme déficit fiscal, la creciente deuda pública, la polarización política y las dificultades para alcanzar acuerdos nacionales pueden limitar su capacidad de actuar estratégicamente. Fitch mantiene la calificación estadounidense en AA+, pero advierte sobre los riesgos fiscales y proyecta un crecimiento más lento en 2026-2027.
También existe una cuestión de confianza. Una superpotencia necesita aliados. Europa, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá y numerosos países latinoamericanos continúan teniendo importantes vínculos con Washington, pero las disputas comerciales y los cambios bruscos de política exterior pueden llevar a algunos socios a buscar mayor autonomía.
Aun así, resulta prematuro hablar del fin del poder estadounidense. Un índice de poder global publicado por Boston Consulting Group en 2026 coloca a Estados Unidos prácticamente empatado con China en poder agregado, pero destaca que Washington conserva ventajas decisivas derivadas del tamaño de su economía y del papel internacional del dólar.
El futuro probablemente no será un siglo exclusivamente estadounidense ni exclusivamente chino. Será un mundo multipolar, con Estados Unidos y China como los dos grandes centros de poder, acompañados por India, Europa, Japón, Rusia y otras potencias regionales.
Estados Unidos seguirá siendo una superpotencia porque posee algo difícil de reproducir: una combinación de economía, tecnología, poder militar, universidades, innovación empresarial, recursos energéticos, influencia cultural, alianzas internacionales y una moneda utilizada por buena parte del planeta.
La verdadera pregunta será otra: ¿podrá Estados Unidos adaptarse a un mundo en el que ya no puede imponer unilateralmente las reglas?
Si consigue controlar sus desequilibrios fiscales, mantener su liderazgo tecnológico, fortalecer sus alianzas y conservar la confianza internacional en el dólar, probablemente seguirá siendo la potencia más influyente del planeta durante buena parte del siglo XXI.
Pero la era de una única superpotencia indiscutida parece estar terminando. El futuro apunta hacia una competencia permanente entre gigantes. Y en esa competencia, Estados Unidos continuará siendo —al menos por ahora— uno de los jugadores centrales.
Hay varios casos muy interesantes en los que la policía creyó durante años que había un solo asesino serial, pero posteriormente descubrió que eran dos o más criminales diferentes. Y también ocurrió lo contrario: policías pensaron que eran crímenes separados y luego descubrieron que un mismo asesino estaba detrás de ellos.
Uno de los casos más espectaculares es el de California en los años 70 y 80: el Golden State Killer y el East Area Rapist fueron considerados durante mucho tiempo como dos delincuentes diferentes, cuando posteriormente se determinó que se trataba del mismo hombre, Joseph James DeAngelo. El Instituto Nacional de Justicia explica que diferentes jurisdicciones habían tratado los casos como pertenecientes a delincuentes separados hasta que las pruebas de ADN permitieron establecer la conexión.
Pero hay otros casos en la dirección que tú señalas: la policía pensaba que había un solo monstruo detrás de varios asesinatos, cuando en realidad había asesinos distintos.
Algunos casos fascinantes
1. El “Zodiac” y otros asesinos de California Durante décadas, distintos homicidios y ataques fueron comparados con los crímenes del Zodiac debido a semejanzas en las víctimas y al método. Sin embargo, no todas las muertes atribuidas popularmente al Zodiac tienen una conexión demostrada. El caso sigue siendo un ejemplo clásico de cómo una investigación puede quedar atrapada en una teoría dominante.
KemperMullin
2. Herbert Mullin y Edmund Kemper En California, durante los años 70, hubo una sucesión de asesinatos que generó confusión entre investigadores y público. En retrospectiva, sabemos que Mullin y Kemper eran asesinos diferentes, aunque algunas víctimas llegaron a ser relacionadas incorrectamente con uno u otro. Este período muestra lo difícil que era distinguir patrones cuando varios homicidas actuaban simultáneamente.
3. Los asesinatos de Long Island Este es particularmente interesante porque incluso actualmente existe la posibilidad de que más de un asesino haya utilizado las mismas zonas para abandonar cadáveres. El Instituto Nacional de Justicia señala que John Bittrolff fue vinculado por ADN con víctimas encontradas en Long Island, pero que todavía no está completamente establecido que sea el llamado “Long Island Killer”; podría haber habido varios responsables.
Little
4. Samuel Little Aquí ocurrió casi exactamente lo contrario. Durante décadas, muchas muertes de mujeres fueron consideradas sobredosis, accidentes o muertes de causa indeterminada. Cuando investigadores comenzaron a relacionar los casos con Samuel Little, apareció una imagen aterradora: había confesado 93 asesinatos, y el FBI consideró creíbles sus confesiones; 50 habían sido verificadas en el momento de su publicación.
5. Joe Michael Ervin Es uno de los ejemplos más extraordinarios. Cuatro mujeres fueron asesinadas en Colorado a finales de los años 70 y comienzos de los 80. En aquel momento, los homicidios no parecían estar relacionados y Ervin nunca fue considerado sospechoso. Décadas después, la genealogía genética forense permitió establecer que las cuatro víctimas habían sido asesinadas por el mismo hombre.
6. Richard Evonitz El FBI documentó cómo tres asesinatos de jóvenes en Virginia fueron finalmente conectados con Richard Evonitz. Durante años las autoridades no habían identificado al responsable. Una superviviente de otro ataque en Carolina del Sur finalmente reconoció a Evonitz, lo que permitió conectar los casos.
Lo más interesante de estos casos es que el error policial puede producirse en dos direcciones: creer que varios crímenes pertenecen a un solo asesino cuando son obra de personas diferentes, o creer que son casos independientes cuando en realidad existe un único depredador.
Si quieres una nota de 1.000 palabras, un tema excelente sería: “Los asesinos seriales que la policía confundió con un solo monstruo: cuando dos asesinos actuaban al mismo tiempo”. Es un tema muy bueno para true crime porque incluye casos de California, el Zodiac, Kemper, Mullin y otros.
Lo mas visto ♣ Set 17, 2026
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Eugenio Trujillo Villegas
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Setiembre 17, 2026
Argentina: políticos jóvenes y nuevos, el desafío de renovar el poder
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La política argentina atraviesa una etapa en la que la renovación generacional vuelve a ocupar un lugar central. Durante décadas, los principales espacios políticos estuvieron dominados por dirigentes con largas trayectorias, estructuras partidarias tradicionales y nombres conocidos por varias generaciones. Sin embargo, el escenario está cambiando: nuevas figuras, especialmente jóvenes, buscan ocupar espacios de poder y representar a un electorado que reclama respuestas diferentes.
El fenómeno no pertenece a un solo partido. La Libertad Avanza ha intentado incorporar dirigentes jóvenes y ampliar su presencia territorial. En la provincia de Buenos Aires, el espacio lanzó en septiembre de 2026 un programa de formación destinado precisamente a preparar nuevos dirigentes en áreas como gestión pública, comunicación, estrategia electoral y liderazgo.
El interés por los jóvenes tiene además una explicación electoral. Los ciudadanos menores de 30 años representan una parte importante del electorado argentino. Según datos citados a partir de estadísticas electorales, el grupo de 18 a 30 años representa aproximadamente una cuarta parte del padrón.
Pero renovar la política no significa simplemente reemplazar dirigentes mayores por dirigentes menores. El verdadero desafío consiste en cambiar métodos, prioridades y formas de relacionarse con la sociedad. Una generación que creció con internet, redes sociales, inteligencia artificial y cambios económicos acelerados tiene expectativas diferentes respecto del Estado, el trabajo y la representación política.
La situación económica también puede favorecer la aparición de nuevos liderazgos. La realidad de muchos jóvenes argentinos está marcada por dificultades para acceder a empleos estables, independizarse y desarrollar proyectos personales. Un reciente informe de Associated Press señaló que los jóvenes menores de 25 años presentan una elevada tasa de morosidad, en un contexto de creciente endeudamiento de los hogares.
Por eso, los nuevos políticos tendrán que responder a cuestiones concretas: empleo, educación, vivienda, salarios, tecnología, seguridad y oportunidades. Las redes sociales pueden ayudar a construir popularidad rápidamente, pero gobernar requiere algo mucho más complejo: capacidad para administrar, negociar, legislar y obtener resultados.
Otro dato significativo es que el Congreso surgido de las elecciones de 2025 presenta una renovación importante en algunas fuerzas. El Directorio Legislativo señala que más de la mitad de los legisladores de La Libertad Avanza no tenía experiencia previa en cargos públicos, mientras que los bloques peronistas presentan una trayectoria institucional mucho más prolongada.
Argentina, por lo tanto, podría estar entrando en una etapa de transición generacional. Los viejos nombres todavía tienen enorme influencia, pero cada vez más jóvenes intentan ocupar el espacio que dejarán las generaciones anteriores.
El desafío será demostrar que ser nuevo no alcanza. La sociedad argentina necesitará dirigentes jóvenes que no solamente representen una renovación de edad, sino también una renovación de ideas, ética pública, preparación y capacidad de gestión.
El futuro político argentino podría depender, en buena medida, de esa nueva generación. La pregunta ya no es solamente quién reemplazará a los dirigentes actuales, sino qué clase de dirigentes serán los que lleguen después.
Puede Iran derrotar a EEUU?
Potencia
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No parece realista pensar que pueda convertirse rápidamente en una superpotencia comparable con Estados Unidos o China. En cambio, sí tiene condiciones para convertirse en una de las principales potencias económicas, energéticas, agroindustriales y tecnológicas de América Latina, y eventualmente en una potencia mundial de segundo nivel.
La cuestión no es si Argentina tiene recursos. Los tiene. El problema histórico ha sido convertirlos en riqueza sostenida.
¿Por qué Argentina tiene posibilidades?
1. Energía
Vaca Muerta puede transformar radicalmente la posición internacional argentina. El país posee enormes recursos de petróleo y gas y ya está aumentando su producción. El FMI señala a Vaca Muerta como uno de los grandes ejemplos del potencial argentino en un mundo que necesita fuentes de energía seguras.
Si Argentina logra construir oleoductos, gasoductos, terminales de GNL y capacidad exportadora suficiente, podría convertirse en un gran proveedor energético internacional.
2. Litio y minería
Argentina forma parte del llamado triángulo del litio junto con Bolivia y Chile, región que concentra alrededor de la mitad de los recursos mundiales de litio.
Pero la verdadera oportunidad no consiste solamente en exportar mineral. El desafío será avanzar hacia procesamiento, tecnología, baterías y cadenas industriales.
3. Alimentos
Argentina tiene una de las agriculturas más competitivas del mundo. Soja, maíz, trigo, carne, frutas y otros productos pueden convertirse en una fuente extraordinaria de divisas.
El salto importante sería pasar de ser principalmente exportador de materias primas a exportador de alimentos elaborados, tecnología agrícola y biotecnología.
4. Talento humano
Este es quizá el recurso menos mencionado. Argentina tiene universidades importantes, científicos, ingenieros, programadores, médicos, empresarios y emprendedores. El FMI destaca precisamente el talento humano, las universidades y los servicios basados en conocimiento como activos importantes. Las exportaciones de servicios basados en conocimiento rondan los US$10.000 millones anuales.
El gran problema: la continuidad
Argentina ha tenido varias oportunidades históricas para convertirse en potencia y las perdió por inflación, crisis fiscales, controles cambiarios, endeudamiento, falta de inversión, cambios bruscos de reglas y conflictos políticos.
Eso es justamente lo que debe evitarse.
El Banco Mundial identifica tres caminos fundamentales para sostener el crecimiento: mejorar la política fiscal, abrir los mercados e invertir en capital humano.
El FMI, por su parte, señala que Argentina todavía enfrenta problemas importantes: inflación elevada, reservas relativamente débiles, un sistema tributario ineficiente, mercados de capitales poco desarrollados, una economía relativamente cerrada y la necesidad de fortalecer las instituciones.
¿Y el gobierno de Milei?
Aquí hay que separar la política de la estructura económica.
En 2025 Argentina volvió a crecer fuertemente después de la recesión de 2024. El FMI estima que el PIB aumentó 4,4% en 2025 y proyecta aproximadamente 3,5% para 2026. También señala una fuerte recuperación de inversión y exportaciones, especialmente en energía, minería y agricultura.
Eso es positivo, pero dos o tres años de crecimiento no convierten a un país en potencia.
Argentina necesitaría mantener durante 20 o 30 años una combinación de estabilidad monetaria, inversión, productividad, educación, infraestructura, seguridad jurídica y apertura comercial.
Ahí está la verdadera prueba.
¿Qué tendría que hacer Argentina?
Yo establecería siete objetivos nacionales, independientemente de quién gobierne:
El FMI calcula que los proyectos aprobados bajo el régimen argentino de incentivos a grandes inversiones ya superaban los US$25.000 millones, con una cartera adicional pendiente de aprobación.
Eso demuestra que el capital existe cuando aparecen oportunidades y reglas relativamente previsibles.
¿Qué clase de potencia podría ser?
Argentina difícilmente será una superpotencia militar como Estados Unidos o China. Pero podría aspirar a algo parecido a una potencia económica y estratégica mediana.
Podría ser:
Potencia energética + potencia alimentaria + potencia minera + potencia tecnológica + potencia agroindustrial.
Y existe una enorme ventaja geográfica: Argentina está lejos de muchos de los principales conflictos militares del planeta y posee una enorme superficie, recursos naturales, agua, tierras productivas y acceso al Atlántico.
La gran paradoja argentina
Argentina no necesita descubrir petróleo, inventar la agricultura o encontrar un nuevo territorio.
Ya tiene casi todo eso.
Lo que históricamente le faltó fue algo mucho más difícil: continuidad.
El FMI lo expresó de manera muy clara en julio de 2026: recuperar la estabilidad es difícil, pero hacer que esa estabilidad perdure es todavía más difícil.
Por eso mi conclusión sería:
Sí, Argentina puede ser potencia.
Pero no mediante un “milagro argentino” de cinco años. Necesita una transformación de 20–30 años, durante la cual gobiernos de distintas ideologías respeten unas reglas básicas.
Si consigue hacerlo, Argentina podría volver a ocupar un lugar entre los países más importantes del mundo. No porque tenga más recursos que todos los demás, sino porque podría finalmente aprender a convertir sus enormes recursos en capital, tecnología, industria, empleo y poder internacional.
Casi 89 años de matrimonio
¿Qué hace Pompeo actualmente?
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Pompeo no ocupa actualmente un cargo electivo ni forma parte del gabinete de Trump. Sin embargo, sigue siendo una figura importante dentro del sector republicano especializado en seguridad nacional.
También mantiene vínculos con el Hudson Institute, un importante centro de pensamiento conservador especializado en política exterior y seguridad. La institución lo identifica como Chairman de su China Center y destaca su trabajo sobre seguridad nacional, liderazgo tecnológico y relaciones internacionales.
Lo interesante es que Pompeo no desapareció de la política después de abandonar el gobierno. Su actividad actual se parece más a la de un estratega, comentarista y empresario con influencia política que a la de un político que busca inmediatamente un cargo.
Y aunque en 2026 sigue defendiendo muchas de las posiciones de línea dura que caracterizaron su etapa con Trump —especialmente frente a Irán y China—, no hay indicios actuales de que esté preparando una candidatura presidencial propia.
Si quieres, puedo hacerte un artículo de 1.000 palabras sobre qué fue de Mike Pompeo después de Trump y si podría volver a ocupar un cargo importante en un futuro gobierno republicano.
Cuando un asesinato estremeció a toda la Argentina
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Pinamar es conocida en Argentina por sus playas, sus bosques, sus casas de veraneo y el movimiento turístico que cada verano convierte a la ciudad en uno de los centros más importantes de la costa atlántica. Sin embargo, también quedó asociada a uno de los crímenes más conmocionantes de la historia argentina: el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997.
Cabezas trabajaba para la revista Noticias y se encontraba en Pinamar cubriendo la temporada de verano. Su trabajo periodístico lo había llevado a fotografiar a algunas de las figuras más poderosas de la Argentina de aquella época. Entre ellas estaba Alfredo Yabrán, un empresario que mantenía una enorme influencia económica y política y que procuraba mantener su rostro alejado de las cámaras.
La fotografía de Yabrán caminando junto a su esposa en una playa de Pinamar tuvo una enorme repercusión. La publicación de aquella imagen convirtió a Cabezas en una figura central de una investigación periodística que incomodaba a sectores poderosos.
El asesinato
En la madrugada del 25 de enero de 1997, Cabezas salió de una fiesta en Pinamar. Poco después fue secuestrado. Su cuerpo apareció horas más tarde dentro de un automóvil incendiado en una zona cercana a General Madariaga.
El fotógrafo había sido esposado y recibió dos disparos en la cabeza. El automóvil fue incendiado y el cadáver quedó prácticamente carbonizado. La brutalidad del crimen provocó una conmoción inmediata y transformó el caso en uno de los principales acontecimientos policiales y políticos de la década.
La investigación reveló rápidamente que no se trataba de un delito común. La Justicia estableció responsabilidades de policías bonaerenses y de integrantes de la banda conocida como Los Horneros.
Gustavo Prellezo fue identificado como el autor material de los disparos. Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán, fue condenado como instigador del homicidio. También fueron condenados varios integrantes de Los Horneros y policías vinculados al operativo.
¿Por qué mataron a Cabezas?
Una de las principales conclusiones judiciales fue que el asesinato estuvo relacionado con el trabajo profesional del fotógrafo.
Cabezas había conseguido algo que Yabrán había intentado evitar durante años: una imagen pública de su rostro. En una época en la que el empresario tenía enormes conexiones políticas y económicas, la fotografía adquirió un valor extraordinario.
La investigación y posteriormente los tribunales consideraron que el crimen había sido organizado para silenciar al fotógrafo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también registró que las autoridades argentinas informaron sobre las condenas dictadas por la Justicia y sobre los elementos que vinculaban el homicidio con la actividad profesional de Cabezas.
El caso Cabezas no quedó limitado al ámbito policial. Se convirtió en un escándalo nacional porque la investigación reveló conexiones entre delincuentes, policías, empresarios y sectores del poder.
La investigación estuvo además atravesada por fuertes conflictos políticos y acusaciones de corrupción policial. El Centro de Estudios Legales y Sociales señaló posteriormente que el expediente había sufrido presiones y maniobras vinculadas a sectores políticos y policiales.
El caso también tuvo una consecuencia política y social extraordinaria: durante años, el nombre de José Luis Cabezas se convirtió en un símbolo de la libertad de prensa y de la lucha contra la impunidad.
Alfredo Yabrán
Yabrán nunca llegó a ser condenado por el asesinato. Sin embargo, la Justicia lo consideró vinculado intelectualmente con el crimen a través de la cadena de responsabilidades establecida en la investigación.
En mayo de 1998, cuando la Justicia había ordenado su captura, Yabrán se suicidó en una estancia de Entre Ríos. Su muerte agregó todavía más interrogantes a una investigación que ya había adquirido dimensiones nacionales.
Pinamar después de Cabezas
El asesinato de Cabezas quedó profundamente asociado a Pinamar. Cada aniversario del crimen vuelve a colocar a la ciudad en el centro de la memoria periodística argentina.
Pero es importante distinguir este caso de la existencia de un supuesto “asesino serial de Pinamar”. No hay evidencia sólida de que haya existido en la ciudad un criminal serial identificado como tal. Incluso otros homicidios ocurridos allí —como el asesinato de la psicóloga María Marta Landívar en 2012— constituyeron investigaciones diferentes y no demostraron la existencia de un asesino serial.
El caso Cabezas permanece, en cambio, perfectamente documentado: un fotógrafo que cumplía con su trabajo, una investigación que apuntaba hacia sectores poderosos y un asesinato que terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la lucha argentina por la libertad de prensa.
Su nombre quedó asociado para siempre a una frase que se transformó en consigna nacional: “No se olviden de Cabezas”.
Clinton detalla el plan abandonado de la CIA para capturar a Osama bin Laden antes del 11-S
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El expresidente Bill Clinton reveló que la CIA había desarrollado una misión para capturar o eliminar a Osama bin Laden antes del 11-S, pero el plan fue abandonado en el último momento por temor a víctimas civiles.
Afirmó haber autorizado la operación y lamentó que la CIA la detuviera, pues creía que un ataque exitoso podría haber cambiado el curso de los acontecimientos. Clinton recordó su intuición personal sobre la amenaza que representaba bin Laden tras los atentados contra las embajadas en 1998 y describió el tenso contexto mientras el mundo observaba el desarrollo de los ataques del 11-S.
Clinton afirmó que la CIA había formulado un plan para capturar o eliminar a Osama bin Laden antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y declaró que había autorizado a la agencia a perseguirlo.
Describió la misión como cancelada en el último momento por la CIA, atribuyendo la decisión a la preocupación por las bajas civiles y no a la indecisión de la Casa Blanca.
Clinton reflexionó sobre el atentado del 7 de agosto de 1998 contra la embajada en África Oriental, señalándolo como el ataque más mortífero de bin Laden hasta ese momento y enfatizando que lo consideraba la principal amenaza actual.
Relató dónde se encontraba cuando el segundo avión impactó contra las Torres Gemelas y explicó su conclusión inmediata de que bin Laden era el responsable, basándose en informes de inteligencia previos.
Clinton expresó su convicción de que Irán no fue el autor de los atentados y que Bin Laden operaba desde una cueva en Afganistán, reforzando así su evaluación de larga data sobre los planes de Bin Laden para atacar Estados Unidos.
Estas declaraciones se produjeron tras la reciente publicación de los Informes Presidenciales Diarios desclasificados, que detallaban advertencias sobre intentos de secuestro y complots explosivos vinculados a la red de Bin Laden antes del 11-S.
Este relato contribuye al debate más amplio sobre qué acciones podrían haber evitado los atentados del 11-S y qué factores influyeron en la toma de decisiones dentro del gobierno estadounidense en aquel momento.
LA EXCELENCIA DE… DEMASIADAS PIEZAS EN EL TABLERO
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Tras leer recientemente en este mismo portal la nota: “DEMASIADAS PIEZAS EN EL TABLERO” https://prisioneroenargentina.com/demasiadas-piezas-en-el-tablero/ debo decir que en la misma es por demás excelente y objetiva la descripción de la situación compleja y evolución imprevisible de este mundo y por cierto de un país como el nuestro, que adolece constantemente de una conducción digna y capacitada desde hace varias décadas.
El Dr. Avogadro, además de sus condiciones profesionales destacadas, es un pensador político y estratégico lúcido y valoro sus escritos. En su último discurso, obviamente el “peluquín” ha tratado de buscar una causa para motivar al pueblo y recuperar la adhesión que pierde constantemente, por los efectos prácticos de su política y objetivos de gestión. Lo salva de alguna manera en esta circunstancia dramática para los argentinos, lo horrible de las alternativas que muestra, además de sus antecedentes nefastos, la impresentable “oposición”. No obstante, nuestro porvenir a corto y mediano plazo es absolutamente imprevisible. Seguiremos presenciando las luchas tribales en los ámbitos discursivos del llamado parlamento, en ocasiones por temas intrascendentes como obligación para demostrar que no son parásitos funcionales y sirven para algo. La publicitada adhesión de “Donaldo” a nuestros derechos inclaudicables sobre Malvinas, es solo un discurso de oportunidad. Hay siglos de relaciones carnales con Gran Bretaña que no se van a cortar por un capricho de circunstancia. El apoyo de EE.UU. durante el conflicto de Malvinas fue cierto y no declarativo, con acciones concretas en el desarrollo de las operaciones que incidieron indudablemente en el resultado final.
Entre otras medidas me ha parecido acertada la constitución de un Consejo de Estado para que analice, coordine y supervise la marcha de nuestra conducción política hacia objetivos trascendentes claros y posibles, que surjan de análisis profundos de NUESTRA HISTORIA y MANDATOS FUNDACIONALES y LA CONSTITUCIÓN y valoración cierta y objetiva de la situación del mundo y probable evolución. Deberían ser determinados y seguidos por los gobiernos de turno, como CAUSA NACIONAL y contar con la adhesión de todos los argentinos.
Quienes conformen ese organismos deberían ser mujeres y hombres probadamente capaces espiritual, moral e intelectualmente, respetados en todos los ámbitos, con un prestigio destacado y efectivo por su trayectoria personal, familiar y profesional y su tarea humilde y sin estridencias al servicio de la Patria. Habría que encontrar varias figuras similares al Dr. Avogadro.
Inclusive su tarea debería ser ad honorem, para evitar la trepada de individuos viciosos sin trascendencia virtuosa, cuyo fin en sí mismo sería vociferar incongruencias para lograr “lubricaciones” generosas. Si en ese proceso, empezamos a buscar candidatos funcionales a intereses subalternos siempre presentes en nuestra acción política y o entrar en discusiones habituales sobre sí pueden tener ficha mugrienta, caeremos en más de lo mismo.
Espero en todo caso, no nos dejemos ganar una vez más por la politiquería barata, charlatanería aplicativa y cálculos subalternos, que acompañan la designación de figuras para cargos públicos, en particular si éstos son relevantes.
¿Podremos alguna vez encontrar la salida de este laberinto de frustraciones y fracasos en los cuales estamos encerrados desde hace tiempo?
Roguemos a DIOS y NUESTRA SANTA MADRE; como hemos opinado recientemente, que la visita del PAPA marque un punto de inflexión positivo en NUESTRA HISTORIA, hacia la vigencia plena de la JUSTICIA, UNIÓN, CONFRATERNIDAD Y BIEN COMÚN y la expulsión efectiva y para siempre, de los trapalones y sinvergüenzas inútiles y corruptos que nos han conducido, quienes por sus robos constantes y falacias interminables, condenaron a millones de argentinos a la miseria, el delito, la desesperanza y la muerte indigna.
¡¡¡Necesitamos cuanto antes una revolución MORAL, FECUNDA Y PATRIÓTICA.!!!
Deseo fervientemente que no sea este acontecimiento trascendente un fin en sí mismo, con actos políticos, religiosos y sociales hasta emocionantes, solo para el lucimiento de personajes de diversos ámbitos, expertos en manifestaciones teóricas sin proyección efectiva.
Por lo menos, así, lo veo yo.
Francisco Cervo
Abrazo y FÉ
El soldado preferido de Hitler y el Mosad
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Otto Johann Anton Skorzeny fue un SS-Obersturmbannführer alemán nacido en Austria en las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. Y era distinguible. No solo por su terrorífica manera de pensar y proceder, sino por las dos cicatrices que le cruzaban el lado izquierdo de la cara, una, desde la comisura de la boca hasta bien cerca de la oreja y la otra, desde los labios con dirección al mentón. A esto hay que sumar sus 1,90 metros de estatura y sus prominentes 90 kilos de peso. Fumaba como si no hubiera un mañana, siempre con un cigarrillo en la boca. Imposible pasar desapercibido. Más imposible aún olvidarle. Recibió varios apodos, y, quizá, el más representativo, el de “soldado favorito de Hitler”. Los estadounidenses le llamaban “Caracortada” por razones obvias. Fue uno de los hombres de confianza del despiadado dictador, al mando de la unidad ‘Friedentahler’ de las SS, dedicada a las operaciones especiales de espionaje y sabotaje durante la Segunda Guerra Mundial y el Tercer Reich. Entre los grandes “logros” que se le atribuyen al teniente-coronel está el de liberar a Benito Mussolini de su encarcelamiento en el Gran Saso en 1943, siguiendo las órdenes directas del mismísimo Hitler. Como alto mando de las fuerzas especiales alemanas se destacó en varias operaciones que le valieron el aval de su jefe y el temor de los aliados.
Tras el suicidio del dictador, Otto Skorzeny cayó en manos de los estadounidenses. Los juicios de Dachau, celebrados en 1947, le declararon inocente de crímenes de guerra, algo incomprensible teniendo en cuenta su cargo como cabecilla de la unidad de espionaje y sus nexos con el perpetrador del Holocausto. A pesar de la sentencia, fue recluido en un campo de ‘desnazificación’ como medida cautelar a la espera de que pudieran surgir nuevas acusaciones en el marco de los juicios de Nuremberg. Nunca fue condenado ni pagó por sus crímenes. Caracortada logró fugarse un año después de su encierro con ayuda de varios compañeros de las SS y puso rumbo a España. Su estancia en el país europeo desde 1952 fue idílica, protegido por el régimen franquista. Se radicó en Madrid, donde gozó de prestigio y popularidad dentro de la élite gracias a sus “éxitos” militares pasados. Nunca se retractó de su ideología nacionalista asesina y, desde suelo español, continúo ligado a varias compañías alemanas en calidad de ingeniero. Su buen hacer en el ámbito empresarial le abrió las puertas en los círculos diplomáticos y pronto se desempeñó como asesor de los gobiernos argentino y egipcio. Fue en este contexto de vida de ensueño y nexos probados con Egipto cuando Otto Skorzeny fue reclutado por el Mosad, la agencia de inteligencia más poderosa y temida del recién creado Estado de Israel. Se desconoce a ciencia cierta qué le llevó a acceder a trabajar para sus eternos enemigos o qué le ofrecieron estos para ganarse su lealtad cambiante. Lo único cierto es que se convirtió en uno de los activos más importantes para el Mosad y, una vez más, demostró sus capacidades para llevar a buen término operaciones encubiertas.
A él le encomendaron una de las misiones más relevantes hasta esa fecha de cara a la futura supervivencia del país: deshacerse de los científicos que Egipto había reclutado de las ya extintas filas nazis para impulsar su carrera armamentística. El país árabe centraba sus esfuerzos en el desarrollo de bombas y misiles, algo que preocupaba –y mucho– a los servicios de inteligencia israelís. Que el principal rival de Israel en la región tuviera acceso a armas con capacidad de alcanzar su territorio no era algo que el Mosad pudiera pasar por alto. Y no lo hizo. Según algunas fuentes, el líder nazi aceptó la tarea a cambio de que la agencia judía le eliminara de su ‘lista negra’, algo que no sucedió. Se dice que Otto Skorzeny no solo envió, al menos, una carta bomba con el objetivo de matar científicos alemanes, sino que supervisó la operación para deshacerse de Heinz Krug, el cabecilla de todos ellos. El 11 de septiembre de 1962, en uno de sus viajes a Múnich desde El Cairo, Krug desapareció sin dejar rastro. Su cadáver nunca apareció y nunca se depuraron responsabilidades. El periódico israelí ‘Haaretz’ tuvo acceso a unas transcripciones en 2016 que demostraron que el Mosad estuvo detrás de su secuestro y, más aún, que Otto Skorzeny fue quien realizó “el trabajo”. Sea como fuere, Otto Skorzeny dejó de estar entre las prioridades de la agencia de inteligencia encargada, entre otras tareas, de cazar nazis. Murió, plácidamente, en 1975 en Madrid a los 67 años. A consecuencia de un cáncer de pulmón, sí, pero ya sin el miedo a que Israel llamara algún día a su puerta para hacerle pagar por sus crímenes.
El médico que abusó de cientos de víctimas
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Larry Nassar nació en 1963 y desarrolló una exitosa carrera como médico especializado en medicina deportiva. Durante años trabajó con USA Gymnastics y con la Universidad Estatal de Michigan, lo que le permitió acceder a numerosas jóvenes atletas.
Su posición profesional le otorgaba una enorme autoridad y confianza. Muchas de sus víctimas eran menores de edad y acudían a él creyendo que estaban recibiendo tratamiento médico.
Las primeras denuncias públicas comenzaron a adquirir enorme repercusión en 2016, cuando varias mujeres describieron abusos cometidos durante supuestos tratamientos médicos.
La investigación posterior reveló un patrón que había continuado durante muchos años.
Más de 150 mujeres declararon contra él
Durante sus procesos judiciales, más de 150 mujeres y niñas prestaron declaración o dieron testimonio sobre los abusos.
Los testimonios produjeron una conmoción nacional porque mostraron que el abuso había ocurrido durante años mientras Nassar mantenía una reputación profesional respetada.
Una condena extraordinaria
En 2018, Nassar recibió una condena de 40 a 175 años de prisión por delitos sexuales en Michigan.
También recibió otra condena federal de 60 años por delitos relacionados con pornografía infantil.
Las diferentes penas prácticamente garantizan que pasará el resto de su vida en prisión.
El impacto del caso
El escándalo no terminó con la condena.
La investigación provocó críticas severas contra las instituciones que habían recibido denuncias o señales de alarma y no habían conseguido detenerlo.
El caso se convirtió en uno de los mayores escándalos de abuso sexual institucional de Estados Unidos.
También impulsó el movimiento #MeToo y generó un debate internacional sobre cómo organizaciones deportivas, universidades y profesionales pueden proteger a menores y detectar comportamientos abusivos.
¿Fue el peor violador de la historia?
No existe una clasificación oficial para determinar quién fue “el peor”.
Pero Nassar pertenece claramente a la categoría de depredadores sexuales seriales con un número extraordinariamente elevado de víctimas identificadas.
Su caso resulta especialmente perturbador porque utilizó durante años una posición de confianza y autoridad médica para acceder a sus víctimas.
La historia de Nassar también demuestra que el peligro no siempre aparece con el aspecto de un desconocido escondido en la calle. A veces puede encontrarse detrás de una profesión respetada, una institución prestigiosa y una persona en quien las familias creen estar depositando su confianza.
La mujer que tuvo más matrimonios
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Cuando se habla de personas que se casaron una y otra vez, casi siempre aparecen nombres de celebridades, aristócratas o personajes extravagantes. Sin embargo, el récord documentado de la mujer con mayor cantidad de matrimonios monógamos pertenece a una estadounidense prácticamente desconocida fuera de los Estados Unidos: Linda Essex Wolfe, una mujer de Indiana que llegó a casarse 23 veces.
No fueron 23 ceremonias simbólicas ni relaciones informales. Guinness World Records reconoce a Linda Wolfe por haber contraído 23 matrimonios monógamos. Su último casamiento fue en junio de 1996, cuando se casó con Glynn “Scotty” Wolfe, quien a su vez ostentaba el récord masculino, con 29 matrimonios.
La historia de Linda parece salida de una novela: empezó a casarse cuando todavía era adolescente, tuvo siete hijos, atravesó divorcios, separaciones y matrimonios extraordinariamente breves y, muchos años después, declaró públicamente que todavía estaba dispuesta a volver al altar.
El primer matrimonio
Linda nació en Estados Unidos y su primer matrimonio ocurrió cuando tenía solamente 16 años. Su primer marido fue George Scott, con quien se casó en 1957. A diferencia de varios de sus matrimonios posteriores, aquella primera unión fue relativamente duradera: permanecieron juntos aproximadamente siete años.
Para Linda, el matrimonio parece haber tenido desde el principio un componente emocional muy fuerte. Décadas después describiría su fascinación por el romance y por la experiencia de caminar hacia el altar.
Pero aquel primer matrimonio sería solamente el comienzo.
Durante las décadas siguientes, Linda se casó repetidamente con hombres de profesiones y personalidades muy diferentes. Entre ellos hubo un exconvicto, un mecánico de máquinas expendedoras, un predicador, camareros, plomeros y músicos.
Su vida sentimental terminó convirtiéndose en algo extraordinariamente inusual.
Veintitrés matrimonios
La cifra de 23 puede resultar difícil de imaginar. Significa que, en promedio, Linda contrajo matrimonio aproximadamente una vez cada dos o tres años durante el período de su vida adulta en el que estuvo acumulando matrimonios.
Pero no todos terminaron de la misma manera.
Según los relatos publicados sobre ella, su matrimonio más largo duró siete años, mientras que el más breve apenas llegó a 36 horas. Ese matrimonio ultracorto fue con Fred Chadwick. Linda explicó posteriormente que simplemente “el amor no estaba allí”.
También contó que algunos de sus maridos le fueron infieles. En otros casos, las relaciones terminaron por circunstancias personales completamente diferentes.
En una entrevista citada por medios de la época, Linda incluso afirmó que dos de sus esposos terminaron descubriéndose homosexuales.
La extraordinaria cantidad de matrimonios no significaba, sin embargo, que Linda estuviera casada con varios hombres simultáneamente. Precisamente por eso Guinness utiliza la categoría de “monogamous marriages”: matrimonios sucesivos, uno después de otro.
Una mujer enamorada del matrimonio
Lo más curioso de la historia de Linda es que ella no parecía considerar sus numerosos matrimonios simplemente como una colección de fracasos.
En 2009, cuando tenía 68 años, fue noticia internacional después de que se conociera su récord. Los medios contaron que Linda llevaba alrededor de una década soltera, pero que todavía buscaba un nuevo compañero.
Ella misma reconoció su fascinación por el romance y por la ceremonia matrimonial. Incluso dijo que estaba buscando al marido número 24.
Esto convirtió a Linda en una figura curiosa de la cultura popular estadounidense: una mujer que había pasado por 23 matrimonios y que, lejos de renunciar definitivamente al amor, todavía contemplaba la posibilidad de volver a casarse.
Tenía además siete hijos, por lo que su historia familiar era considerablemente más compleja que una simple sucesión de ceremonias.
El marido número 23
Su esposo número 23 fue Glynn “Scotty” Wolfe, un predicador baptista de California que había alcanzado una fama todavía mayor que la de Linda: él había conseguido casarse 29 veces.
La unión entre ambos tuvo un componente casi surrealista.
Wolfe y Linda se conocían desde años antes y habían aparecido en programas de televisión. En 1996 finalmente se casaron, convirtiéndose en una pareja que reunía los dos récords: el hombre con más matrimonios y la mujer con más matrimonios.
Sin embargo, no tuvieron una convivencia tradicional. Linda vivía en Indiana y Wolfe en California. Según el Los Angeles Times, ambos pasaron solamente alrededor de una semana juntos después de casarse.
La relación duró menos de un año.
El 10 de junio de 1997, Wolfe murió de una enfermedad cardíaca a los 88 años. Habían planeado renovar sus votos matrimoniales cuando cumplieran su primer aniversario, pero Wolfe murió diez días antes de esa fecha.
Así terminó el matrimonio número 23 de Linda.
El encuentro de los dos récords
La historia de Linda y Wolfe resulta especialmente llamativa porque sus vidas sentimentales parecen haber sido hechas para encontrarse.
Wolfe había contraído 29 matrimonios. Linda había llegado a 23. Ambos aparecieron en programas de televisión y terminaron convirtiéndose en una especie de celebridades de los récords matrimoniales.
Cuando Wolfe murió, los periódicos incluso describieron la situación como una extraña coincidencia: la mujer que ostentaba el récord femenino era su última esposa.
El caso de Wolfe era todavía más extremo. Había tenido 29 esposas y numerosos hijos y nietos. Su historial matrimonial incluía uniones de duraciones muy diferentes: algunas duraron años y otras solamente semanas.
¿Por qué se casaba tantas veces?
Esta es probablemente la pregunta más interesante de toda la historia.
No existe una explicación psicológica definitiva sobre Linda Wolfe. Sería incorrecto diagnosticarla retrospectivamente o afirmar que tenía una determinada enfermedad o trastorno.
Lo que sí aparece claramente en sus propias declaraciones es una fuerte fascinación por el romance y la ceremonia matrimonial.
Linda llegó a decir que estaba “adicta” al romance de casarse. También manifestó que extrañaba caminar hacia el altar después de años sin hacerlo.
Su historia demuestra además que una persona puede vivir el matrimonio de una manera muy distinta a otra. Para algunas personas, casarse representa la culminación de una relación. Para Linda, aparentemente, la ceremonia y la posibilidad de comenzar una nueva relación tenían un atractivo especial.
¿Existe realmente el récord?
Sí, con una importante precisión.
Guinness World Records reconoce oficialmente 23 como el récord de Linda Essex. La propia página de Guinness identifica a Linda Essex, de Estados Unidos, como la mujer con mayor número de matrimonios monógamos, y señala que su matrimonio número 23 fue precisamente con Glynn Wolfe.
Eso no significa necesariamente que ninguna mujer en toda la historia de la humanidad haya tenido más matrimonios. Los registros históricos son incompletos y existen numerosos casos difíciles de verificar.
Lo que sí significa es que 23 es la cifra reconocida y documentada por Guinness para esta categoría.
Y hay otra distinción importante: algunas personas pueden haber celebrado muchas bodas o ceremonias religiosas, pero eso no equivale necesariamente a 23 matrimonios legales diferentes.
Una vida extraordinaria
La historia de Linda Wolfe es, en definitiva, una de esas historias humanas que parecen imposibles hasta que aparecen los documentos y los testimonios.
Se casó por primera vez a los 16 años. Tuvo siete hijos. Conoció a 23 hombres en matrimonios sucesivos. Uno de sus matrimonios duró siete años y otro solamente 36 horas. Finalmente se casó con el hombre que tenía el récord mundial masculino de matrimonios.
Y, sorprendentemente, después de todo aquello todavía hablaba de buscar al marido número 24.
Su historia también muestra algo más profundo: el número de matrimonios no necesariamente mide la capacidad de una persona para amar ni el éxito de una relación. Linda convirtió una sucesión extraordinaria de relaciones en un récord mundial, pero detrás de la cifra de 23 hay décadas de decisiones personales, romances, decepciones, divorcios y nuevos comienzos.
Por eso Linda Wolfe permanece como una de las mujeres más singulares de la historia de los récords: 23 matrimonios legales y sucesivos, un récord reconocido por Guinness que la convirtió en la mujer con más matrimonios documentados en esta categoría.
Una historia de poder, dinero e impunidad
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La corrupción es uno de los problemas más persistentes de la política argentina. Atraviesa distintas épocas, partidos y gobiernos, y no puede atribuirse exclusivamente a una ideología o a un determinado presidente. Desde los grandes escándalos de contratación pública hasta casos de enriquecimiento ilícito y sobornos, la historia democrática argentina registra numerosos episodios en los que funcionarios y empresarios fueron investigados o condenados.
El problema no es solamente el dinero que eventualmente desaparece. La corrupción puede encarecer las obras públicas, deteriorar los servicios estatales, desalentar inversiones y, sobre todo, debilitar la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Una enfermedad que atraviesa gobiernos
La corrupción argentina tiene antecedentes anteriores a la recuperación democrática de 1983. Sin embargo, durante las últimas décadas adquirió especial relevancia debido a la expansión del Estado, el volumen de las contrataciones públicas y la concentración de recursos económicos en determinadas áreas.
Un aspecto importante es distinguir entre denuncias, investigaciones, procesamientos y condenas. Que un político haya sido acusado no significa que sea culpable. Para hablar de corrupción probada judicialmente es necesario que existan decisiones de la Justicia que establezcan responsabilidades.
Esta distinción es fundamental en un país donde las acusaciones políticas son frecuentes.
El caso IBM-Banco Nación
Durante el gobierno de Carlos Menem, uno de los grandes escándalos fue el denominado caso IBM-Banco Nación.
La investigación se centró en presuntas irregularidades y pagos ilegales relacionados con un contrato de informatización del Banco Nación durante la década de 1990.
El expediente se convirtió en uno de los símbolos de la corrupción vinculada con grandes contratos estatales y mostró las dificultades de la Justicia argentina para investigar operaciones complejas que involucraban a funcionarios y empresas privadas.
Los sobornos del Senado
Otro episodio que marcó profundamente a la Argentina fue el denominado caso de las coimas en el Senado, relacionado con una supuesta compra de votos de senadores para aprobar una reforma laboral durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
El escándalo provocó una enorme crisis política y contribuyó al deterioro del gobierno de la Alianza.
El caso demostró algo particularmente importante: la corrupción no necesariamente requiere grandes obras públicas. También puede aparecer en la negociación política y en la utilización del poder institucional para conseguir beneficios.
El caso Skanska
La investigación comenzó a partir de presuntas irregularidades vinculadas con contratos relacionados con obras de infraestructura gasífera.
El caso generó acusaciones de sobreprecios y pagos ilegales y se convirtió en uno de los primeros grandes escándalos de corrupción asociados al gobierno de Néstor Kirchner.
Sin embargo, el expediente tuvo una trayectoria judicial compleja y varias decisiones posteriores modificaron el alcance de las acusaciones iniciales.
Ciccone: la condena de un vicepresidente
Uno de los casos más importantes por su desenlace judicial fue el caso Ciccone.
El protagonista político fue Amado Boudou, vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner.
La Justicia determinó que Boudou había participado en negociaciones incompatibles con su función pública y en un esquema de cohecho relacionado con el control de la empresa Ciccone Calcográfica.
En 2018 fue condenado a 5 años y 10 meses de prisión, junto con otros acusados. La propia Oficina Anticorrupción registra las condenas dictadas en ese juicio.
Fue un hecho excepcional porque se trató de un vicepresidente de la Nación condenado por corrupción durante la democracia.
José López y los bolsos con dinero
Pocos episodios tuvieron el impacto visual del caso de José Francisco López, secretario de Obras Públicas durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
En junio de 2016 fue detenido cuando intentaba ocultar bolsos que contenían millones de dólares en un convento de General Rodríguez.
Posteriormente fue condenado por enriquecimiento ilícito. La Oficina Anticorrupción registra que recibió una condena de seis años de prisión en 2019.
Las imágenes de los bolsos llenos de dinero se convirtieron en uno de los símbolos más poderosos de la corrupción argentina.
La causa de los Cuadernos
En 2018 apareció otra investigación gigantesca: la llamada causa de los Cuadernos.
El expediente surgió a partir de anotaciones atribuidas al chofer Oscar Centeno, quien había trabajado para funcionarios vinculados al Ministerio de Planificación.
Los cuadernos describían supuestos recorridos en los que se trasladaban bolsos con dinero y registraban nombres, lugares y cantidades.
La investigación involucró a numerosos empresarios y exfuncionarios.
La Oficina Anticorrupción sostuvo que la causa investigaba un supuesto sistema organizado de pagos ilegales relacionados con contratistas y concesionarios del Estado.
Pero nuevamente es necesario distinguir acusación de condena. Un expediente judicial puede contener acusaciones muy graves sin que todas ellas terminen siendo demostradas judicialmente.
La obra pública y Cristina Kirchner
Otro de los casos centrales de la historia reciente fue la causa conocida como Vialidad, relacionada con la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz.
Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en 2022 a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta. La sentencia fue posteriormente revisada en distintas instancias.
El caso continúa siendo uno de los episodios judiciales y políticos más controvertidos de la Argentina contemporánea.
La importancia política del expediente es enorme porque involucra a una expresidenta y porque sus seguidores sostienen que existe persecución política, mientras sus críticos consideran que la sentencia demuestra corrupción en la administración pública.
¿La corrupción pertenece solamente al kirchnerismo?
Sería históricamente incorrecto afirmar eso.
Hubo investigaciones y escándalos durante gobiernos peronistas, radicales, de la Alianza, del macrismo y de otros espacios políticos.
La corrupción no tiene una ideología determinada.
Puede aparecer cuando existen poco control, instituciones débiles, contratos opacos, funcionarios con demasiado poder discrecional y empresarios dispuestos a pagar para obtener ventajas.
Precisamente por eso combatirla requiere algo más que cambiar de presidente.
El problema de la impunidad
Uno de los mayores problemas argentinos ha sido la enorme duración de las causas judiciales.
Un funcionario puede ser acusado cuando está en el poder y recibir una sentencia muchos años después.
Cuando eso ocurre, la percepción ciudadana puede ser devastadora: la sociedad termina creyendo que robar al Estado es un delito que puede quedar impune durante décadas.
La certeza de que habrá consecuencias suele ser más importante que la severidad de las penas.
¿Está mejor Argentina?
El panorama continúa siendo problemático.
En el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, publicado por Transparency International en febrero de 2026, Argentina obtuvo 36 puntos sobre 100 y quedó en el puesto 104 entre 182 países. El índice mide percepciones de corrupción en el sector público a partir de evaluaciones de expertos y empresarios; no constituye una medición directa de todos los delitos de corrupción cometidos.
El resultado coloca a Argentina lejos de los países considerados más transparentes.
Uruguay, por ejemplo, obtuvo 73 puntos, una diferencia considerable dentro de América Latina.
¿Cómo podría reducirse la corrupción?
La solución no consiste simplemente en aumentar las penas.
Argentina necesita instituciones capaces de detectar rápidamente las irregularidades.
Entre las medidas fundamentales están:
También es fundamental que el Estado pueda recuperar el dinero obtenido ilegalmente.
Una responsabilidad que no es solamente política
Finalmente, existe una realidad incómoda: la corrupción necesita generalmente dos partes.
Puede existir un funcionario dispuesto a recibir dinero, pero también suele existir una empresa o particular dispuesto a pagarlo para obtener una ventaja.
Por eso combatir la corrupción requiere actuar sobre ambos lados.
La historia argentina demuestra que los escándalos pueden derribar gobiernos, destruir carreras políticas e incluso llevar a expresidentes y altos funcionarios ante los tribunales.
Pero también demuestra que la corrupción puede sobrevivir a los cambios de gobierno.
Conclusión
La corrupción argentina no nació con un presidente determinado y probablemente tampoco desaparecerá simplemente con la llegada de otro.
Es un problema institucional.
Los casos IBM, los sobornos del Senado, Skanska, Ciccone, José López, Cuadernos y Vialidad pertenecen a momentos diferentes y tienen características jurídicas diferentes. Algunos terminaron en condenas; otros tuvieron absoluciones, sobreseimientos o procesos todavía controvertidos.
La verdadera batalla contra la corrupción no consiste en determinar qué partido es “más corrupto”. Consiste en construir un sistema donde robar al Estado sea difícil, detectarlo sea rápido y quedar impune sea prácticamente imposible.
Mientras esa estructura no exista, Argentina continuará enfrentándose al mismo problema: gobiernos que cambian, funcionarios que se van y un Estado que sigue siendo vulnerable a quienes utilizan el poder público para beneficio privado.
Lo mas visto ♣ Set 16, 2026
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Eugenio Trujillo Villegas
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PrisioneroEnArgentina.com
Setiembre 16, 2026
México celebra su Día Nacional: 16 de septiembre, memoria de la Independencia
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Cada 16 de septiembre, México celebra una de las fechas más importantes de su historia: el aniversario del inicio de la lucha por la Independencia. Es una jornada de enorme significado nacional, marcada por ceremonias oficiales, desfiles, música, gastronomía y una tradición que reúne a millones de mexicanos dentro y fuera del país.
La historia se remonta a la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla convocó a los habitantes de Dolores, en Guanajuato, a levantarse contra las autoridades del Virreinato de Nueva España. Aquel acontecimiento es conocido como el Grito de Dolores y es considerado el comienzo de la Guerra de Independencia mexicana.
El movimiento no fue obra de una sola persona. Entre sus protagonistas estuvieron Ignacio Allende, Juan Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez y, posteriormente, figuras fundamentales como José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero. La conspiración de Querétaro había sido descubierta antes de la fecha originalmente prevista para el levantamiento, lo que obligó a los insurgentes a adelantar sus planes.
La lucha se prolongó durante más de una década. Finalmente, la independencia se consumó en 1821, cuando el Ejército Trigarante entró en la Ciudad de México el 27 de septiembre. Al día siguiente se firmó el acta correspondiente, poniendo fin al dominio colonial español y dando paso a una nueva etapa de la historia mexicana.
La celebración moderna comienza tradicionalmente la noche del 15 de septiembre, cuando se realiza el famoso “Grito”. En la Ciudad de México, la ceremonia tiene lugar frente al Palacio Nacional y recrea simbólicamente el llamado de Hidalgo. Al día siguiente se realizan actos oficiales y el tradicional desfile militar.
Pero el 16 de septiembre también es una fiesta profundamente popular. Las plazas y calles se llenan de familias, música y banderas verdes, blancas y rojas. La gastronomía ocupa un lugar central, con platos tradicionales que forman parte de la identidad cultural mexicana.
Más allá de las celebraciones, el Día de la Independencia representa para México una oportunidad para recordar un proceso histórico complejo, marcado por sacrificios, conflictos y transformaciones sociales.
Cada 16 de septiembre, las campanas, las banderas y el tradicional “¡Viva México!” conectan el presente con aquella madrugada de 1810 en Dolores. Es una fecha que recuerda el nacimiento de México como nación independiente y una de las tradiciones cívicas más importantes del país.
Trump declaró estar harto de la guerra contra Irán que él mismo inició?
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Sí, lo dijo, pero hace un par de semanas.
Ayer anunció que el memorando de entendimiento quedaba anulado porque Irán disparó proyectiles contra embarcaciones no autorizadas que intentaban cruzar el estrecho utilizando la ruta que bordea Omán.
¡Pero bueno, esa fue la parte menos descabellada de su día! También declaró que ya no comerciaremos con España y que la gente debería dejar de viajar allí. (No tiene autoridad para hacerlo, y nuestro acuerdo comercial es con la UE, no específicamente con España).
Le dijo a Zelensky que podían licenciar la tecnología de los misiles Patriot, no para protegerse de un criminal de guerra que además es el mejor amigo de Trump, sino para que dejaran de quejarse de que no hacemos lo suficiente por ellos. Añadió que no había hablado con Raytheon, cuya tecnología está cediendo gratuitamente. Pero él es el amo del universo y se espera que las simples empresas le obedezcan.
Hace unos días, llamó “escoria” y “enfermos” a los iraníes con quienes supuestamente tenía una “buena relación”. Es decir, que son demócratas. Y, por lo tanto, comunistas.
Anunció que el gobierno ha abierto 24 gasolineras Freedom Fuel con precios irrisorios. (En realidad, lo que ha hecho es cubrir las gasolineras existentes con marcas falsas y vender a precios inferiores a los del mercado para crear oportunidades fotográficas. Y sí, lo pagaremos todo).
Erdogan tuvo que ayudarlo a bajar de la pista, así que es evidente que está fallando tanto física como mentalmente.
Si la 25ª Enmienda no se aplica a este caso, no tiene sentido tenerla.
Trump afirma que oponerse a los centros de datos empobrecerá a las comunidades Los datos no lo respaldan.
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Donald Trump argumentó que oponerse a los centros de datos condenaría a las comunidades al atraso y la pobreza, mientras que acogerlos generaría empleos y menores impuestos.
Sin embargo, estudios y comentarios de expertos sugieren que el beneficio económico es modesto y está muy concentrado, ya que las fases de construcción generan un gran número de empleos a corto plazo, pero muchos puestos permanentes son ocupados por contratistas externos.
El debate en torno a este tema sigue siendo tenso, ya que las comunidades sopesan los empleos a corto plazo frente a los impactos locales a largo plazo.
Un proyecto típico de centro de datos de 250.000 pies cuadrados emplea a unos 50 trabajadores a tiempo completo, de los cuales aproximadamente la mitad son contratistas, según un informe de JLARC de diciembre de 2024 de Virginia. Un estudio de Brookings estima que un condado genera entre 2000 y 4000 empleos en el sector privado aproximadamente seis años después de la apertura de su primer gran centro de datos, lo que evidencia un impacto tardío y desigual.
Los expertos señalan que, si bien los centros de datos crean algunos empleos locales permanentes, muchos puestos son ocupados por trabajadores externos, lo que limita los beneficios para el empleo local en las zonas rurales.
Estudios académicos han demostrado que las subvenciones para centros de datos superan la creación de empleos permanentes y que el aumento previsto en los ingresos fiscales a menudo no se materializa.
La magnitud de los nuevos proyectos es mayor que la de iniciativas anteriores, como el campus de 5 GW de Meta en Luisiana, y la fase de construcción puede generar cientos o miles de empleos en un plazo de uno a dos años.
La opinión pública es mayoritariamente negativa: las encuestas de Gallup y Heatmap News muestran que aproximadamente siete de cada diez estadounidenses se oponen a los proyectos de centros de datos cercanos que dan soporte a la IA, lo que indica un escaso apoyo político a los incentivos para la ubicación de grandes centros de datos.
La Casa Blanca no hizo comentarios de inmediato, mientras que los críticos advierten que la promoción agresiva de centros de datos pone en riesgo las tierras agrícolas y los recursos hídricos, y puede no estar alineada con los objetivos de desarrollo regional a largo plazo.
16 de septiembre: el día que México comenzó su camino hacia la independencia
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Cada 16 de septiembre, México se viste de verde, blanco y rojo. Las calles se llenan de banderas, las plazas de música y las familias se reúnen para celebrar una de las fechas más importantes de la nación. Sin embargo, detrás de los desfiles, los fuegos artificiales y el famoso “¡Viva México!”, existe una historia de guerra, sacrificio, desigualdad y transformación política.
El 16 de septiembre de 1810 no nació inmediatamente un México independiente. Lo que ocurrió aquel día fue el inicio de una guerra que duraría once años y que terminaría el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante entró triunfalmente en la Ciudad de México.
Una colonia llena de desigualdades
A comienzos del siglo XIX, el territorio mexicano formaba parte del Virreinato de Nueva España, bajo el dominio de la monarquía española.
La sociedad estaba profundamente dividida. Los españoles nacidos en Europa ocupaban buena parte de los puestos más importantes de la administración y disfrutaban de privilegios que no tenían otros sectores de la población. Criollos, mestizos, indígenas, afrodescendientes y campesinos enfrentaban diferentes formas de desigualdad política, económica y social.
Pero el problema no era solamente interno.
En 1808, Napoleón Bonaparte invadió España y colocó a su hermano José en el trono español. La crisis de la monarquía provocó una enorme incertidumbre en América. ¿Quién debía gobernar los territorios españoles si el rey legítimo estaba ausente?
En Nueva España comenzaron a surgir grupos que discutían la posibilidad de establecer un gobierno propio. Entre ellos se encontraba la conspiración de Querétaro.
Hidalgo y la conspiración de Querétaro
Entre los protagonistas de aquella conspiración estuvieron Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, Miguel Domínguez y Josefa Ortiz de Domínguez.
Hidalgo era sacerdote y párroco de Dolores, en Guanajuato. También tenía inquietudes sociales y había impulsado actividades económicas y artesanales entre los habitantes de la región.
El grupo conspirador planeaba iniciar un levantamiento contra las autoridades virreinales. Pero el plan fue descubierto antes de la fecha prevista.
Josefa Ortiz de Domínguez consiguió transmitir el aviso de que las autoridades habían descubierto la conspiración. El movimiento tuvo entonces que adelantarse.
El momento decisivo había llegado.
La madrugada del 16 de septiembre
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo tomó la decisión de actuar.
En Dolores, reunió a habitantes del pueblo y los llamó a levantarse contra el gobierno virreinal. El episodio pasó a la historia como el Grito de Dolores.
La tradición histórica sostiene que Hidalgo hizo sonar la campana de la parroquia para convocar a la población. Después lanzó su llamado contra la opresión y el “mal gobierno”.
Aunque durante generaciones se ha repetido una versión exacta de las palabras pronunciadas por Hidalgo, los historiadores señalan que no existe una transcripción contemporánea absolutamente segura del discurso. Lo que sí está documentado es que aquella convocatoria desencadenó el levantamiento armado.
Más de 700 personas salieron inicialmente de Dolores hacia Atotonilco, donde Hidalgo tomó un estandarte de la Virgen de Guadalupe que se convertiría en uno de los símbolos del movimiento insurgente.
La rebelión creció rápidamente.
Miles de indígenas, campesinos, mestizos, mineros, rancheros y otros sectores de la sociedad se incorporaron al movimiento. El ejército insurgente llegó a convertirse en una enorme fuerza popular.
Pero aquella multitud también tenía problemas.
No era un ejército profesional perfectamente organizado. Existían diferencias entre sus dirigentes y enormes dificultades para mantener disciplina, armamento y abastecimiento.
Hidalgo avanzó hacia Guanajuato, donde tuvo lugar uno de los episodios más importantes y sangrientos de la primera etapa de la guerra: la toma de la Alhóndiga de Granaditas.
El movimiento parecía imparable.
Sin embargo, las fuerzas insurgentes fueron derrotadas posteriormente en la batalla del Puente de Calderón, en enero de 1811.
Hidalgo fue capturado y ejecutado en julio de ese año.
Parecía que la revolución podía haber terminado.
Pero no fue así.
Morelos continúa la lucha
Después de la muerte de Hidalgo, José María Morelos y Pavón asumió un papel central en la insurgencia.
Morelos tenía una visión política más estructurada. En 1813 convocó el Congreso de Chilpancingo y presentó el documento conocido como “Sentimientos de la Nación”.
Allí se planteaban ideas fundamentales para el futuro de México: soberanía popular, eliminación de privilegios, independencia y abolición de determinadas formas de opresión.
Morelos también propuso que el 16 de septiembre fuera conmemorado anualmente como el aniversario del comienzo de la lucha por la independencia.
Morelos fue capturado y fusilado en 1815, pero la resistencia continuó.
Durante los años siguientes, figuras como Vicente Guerrero mantuvieron viva la insurgencia.
Once años de guerra
La independencia mexicana no fue una revolución rápida.
Entre 1810 y 1821 hubo derrotas, victorias, ejecuciones, cambios políticos y enormes pérdidas humanas.
Finalmente apareció una circunstancia que permitió terminar el conflicto.
El antiguo jefe realista Agustín de Iturbide y el líder insurgente Vicente Guerrero llegaron a un acuerdo. El Plan de Iguala estableció las bases para la consumación de la independencia y permitió unir fuerzas que anteriormente habían estado enfrentadas.
El Ejército Trigarante entró en Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821.
La guerra había terminado.
México dejaba atrás el sistema colonial y comenzaba una nueva etapa de su historia.
¿Por qué se celebra el 16 y no el 27?
Esta es una de las particularidades más interesantes.
El 27 de septiembre de 1821 representa la consumación de la independencia, mientras que el 16 de septiembre representa su inicio.
La nueva nación decidió convertir el comienzo de la rebelión en el gran símbolo nacional.
Desde los primeros años de México independiente, el 16 de septiembre fue reconocido como fecha patriótica. En 1824 el Congreso estableció formalmente esa fecha como festividad cívica.
Con el tiempo, la celebración adquirió una tradición particular.
La noche del 15 de septiembre, el presidente de México realiza el llamado “Grito de Independencia” desde Palacio Nacional. La ceremonia recuerda simbólicamente aquella madrugada de 1810.
A medianoche comienza el 16 de septiembre y las ciudades mexicanas celebran con música, banderas, comida tradicional, fuegos artificiales y reuniones familiares.
Una fecha que pertenece a todos los mexicanos
El 16 de septiembre es mucho más que el recuerdo de Miguel Hidalgo.
Es la memoria de miles de personas que participaron en una guerra que cambió para siempre el destino del territorio mexicano.
Hidalgo fue fundamental, pero la independencia fue el resultado de un proceso colectivo. Indígenas, mestizos, criollos, campesinos, mujeres, soldados y dirigentes políticos participaron de diferentes maneras en aquella transformación.
Por eso el significado de la fecha continúa siendo tan poderoso.
Hace más de dos siglos, en un pequeño pueblo de Guanajuato, un sacerdote llamó a la población a levantarse contra un orden que parecía permanente.
Aquella mañana comenzó una guerra que costaría miles de vidas y que atravesaría varias generaciones.
Once años después, México sería independiente.
Cada 16 de septiembre, cuando millones de mexicanos gritan “¡Viva México!”, no solamente celebran una fecha histórica.
Celebran el nacimiento de una nación.
Y recuerdan que la independencia no fue un acontecimiento de una sola noche, sino el resultado de una larga lucha por transformar el futuro.
Trump sigue anunciando un auge económico que nadie experimenta, pero incluso un buen informe de empleo le está causando problemas.
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Trump ha prometido un nuevo auge económico, pero un informe de empleo de agosto, sorprendentemente sólido, lo dejó frustrado, ya que culpó a la inflación, a la Reserva Federal y a sus socios comerciales. Argumenta que el crecimiento podría dispararse si las tasas de interés fueran más bajas, pero la economía se ha mantenido en torno al 2% anual, lo que complica su discurso de cara a las elecciones.
La administración sostiene que medidas políticas como la productividad impulsada por la IA, los recortes de impuestos y los aranceles eventualmente impulsarán el crecimiento y reducirán el déficit, aunque los críticos señalan que la deuda ya supera los 40 billones de dólares y la inflación sigue siendo un riesgo. Los analistas advierten que buscar recortes agresivos de las tasas de interés podría ser contraproducente si la inflación se acelera, lo que generaría problemas políticos y económicos para su presidencia. El panorama sigue siendo incierto, y la credibilidad y la confianza pública en su gestión económica ya representan un desafío.
Agosto generó 162.000 nuevos empleos, una señal positiva que contradice la afirmación de Trump de que la inflación y las tasas de interés frenarían el crecimiento, lo que llevó al presidente a expresar su frustración durante una reunión informativa en el Despacho Oval sobre los mercados y la dinámica política.
El argumento de Trump se basa en que las tasas de interés más bajas impulsarán un crecimiento del PIB de tres dígitos, una visión que, según los economistas, podría generar una mayor inflación en lugar del auge prometido, especialmente si la Reserva Federal se resiste o si persisten las políticas arancelarias.
El sentimiento público sobre la economía se ha enfriado; una encuesta de AP-NORC sitúa la aprobación en torno al 32% a mediados del verano, una desventaja en comparación con los máximos alcanzados durante su ciclo electoral de mitad de mandato de 2018.
Los funcionarios del gobierno destacan la productividad impulsada por la IA y herramientas políticas como las reducciones de impuestos como palancas para el crecimiento, al tiempo que reconocen los posibles déficits y los desafíos políticos de la contención del gasto y los ajustes fiscales.
Los analistas advierten que se necesitaría un crecimiento sostenido superior al 3% durante una década para estabilizar significativamente la dinámica de la deuda, un escenario que se considera improbable sin aumentos de productividad extraordinarios, inciertos y potencialmente irreales.
Los debates políticos en el G20 y los planes nacionales para “reducir la deuda y el déficit” reflejan una tensión entre los mensajes a corto plazo y la trayectoria fiscal a largo plazo, con las reacciones del mercado y la confianza de los inversores en juego.
Una victoria militar extraordinaria
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La guerra enfrentó a Israel contra una coalición principalmente integrada por Egipto, Siria y Jordania, entre el 5 y el 10 de junio de 1967.
Israel consiguió una victoria militar extraordinariamente rápida. En apenas seis días derrotó a los ejércitos árabes y ocupó territorios que multiplicaron enormemente el área bajo su control.
En el frente egipcio, las fuerzas israelíes atravesaron el Sinaí y llegaron hasta el canal de Suez. En el frente jordano ocuparon Jerusalén Oriental y Cisjordania, mientras que en el norte conquistaron los Altos del Golán a Siria.
¿Por qué fue una victoria tan grande?
El resultado territorial fue enorme:
Israel pasó a controlar un territorio varias veces mayor que el que administraba antes de la guerra.
Pero existe una diferencia importante entre victoria militar y resultado político definitivo. La guerra no resolvió el conflicto árabe-israelí. Por el contrario, la ocupación de esos territorios se convirtió en uno de los problemas centrales del conflicto de Oriente Medio durante las décadas siguientes.
¿Fue la mayor victoria de la historia?
No necesariamente.
Si medimos exclusivamente la proporción entre fuerzas enfrentadas y resultado, existen otros candidatos.
La Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) terminó con una derrota francesa extraordinariamente rápida y la captura del emperador Napoleón III.
La Guerra del Golfo de 1991 es otro candidato excepcional. La coalición encabezada por Estados Unidos expulsó al ejército iraquí de Kuwait en apenas unas semanas. La superioridad tecnológica y aérea fue abrumadora.
Y quizá uno de los ejemplos más espectaculares sea la Guerra de los Siete Días de Prusia contra Austria y sus aliados en 1866, aunque su nombre más conocido es la Guerra Austro-Prusiana. La batalla de Königgrätz decidió prácticamente el conflicto en una sola jornada.
Pero si buscamos una guerra donde una potencia derrotó simultáneamente a varios Estados enemigos en cuestión de días y modificó radicalmente el mapa regional, la Guerra de los Seis Días es uno de los ejemplos más impresionantes.
El otro lado de la historia
La guerra produjo cientos de miles de desplazados y dejó bajo ocupación israelí a una población palestina mucho mayor.
Además, la victoria de 1967 cambió completamente la estructura política de Oriente Medio.
Egipto recuperaría posteriormente el Sinaí mediante negociaciones con Israel. En 1979 ambos países firmaron un tratado de paz y el Sinaí fue devuelto progresivamente a Egipto.
Los demás territorios tuvieron historias mucho más complejas.
Una de las victorias militares más contundentes
En términos estrictamente militares, la Guerra de los Seis Días es extraordinaria por tres razones:
rapidez, superioridad aérea y magnitud territorial.
Israel comenzó la guerra enfrentándose a varios ejércitos árabes y terminó seis días después controlando grandes extensiones de territorio.
Pero también demuestra una regla fundamental de la historia militar:
ganar una guerra no significa necesariamente ganar la paz.
La victoria israelí de 1967 fue espectacular desde el punto de vista militar, pero sus consecuencias políticas todavía se sienten en Oriente Medio casi seis décadas después.
EL SUEÑO QUE PIDE NUESTROS PASOS
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Amanecía sobre Tafí del Valle.
Las montañas conservaban todavía las últimas sombras de la noche, mientras un sendero de tierra comenzaba a dorarse con la primera luz. El Abogado permanecía de pie junto a la pirca. El Niño Lector sostenía un libro abierto. Sobre ellos, el Pez Volador parecía navegar en ese mar invisible que existe entre la tierra y el cielo.
—¿Para qué sirve soñar —preguntó el Niño— si, al abrir los ojos, el mundo continúa siendo el mismo?
El Abogado miró el camino.
Había aprendido que algunas respuestas no llegan desde las palabras, sino desde las heridas que aceptaron convertirse en enseñanza.
—Soñamos para no ser nosotros los mismos frente al mundo —respondió—. Porque quien ha visto una luz, aunque sea lejana, ya no puede resignarse enteramente a la oscuridad.
El Pez Volador descendió lentamente y dejó que sus alas rozaran el aire.
—Pero no todo sueño es verdadero —dijo—. Algunos sólo vienen a distraernos. Los sueños verdaderos, en cambio, nos incomodan: nos piden levantarnos, perdonar, insistir, abrir una puerta o comenzar aquello que el miedo venía postergando.
El Niño cerró el libro.
—Entonces, ¿soñar también exige valentía?
—Siempre —contestó el Abogado—. La esperanza no consiste en esperar que desaparezcan las piedras. Consiste en decidir que ninguna piedra tendrá la última palabra.
El Valle escuchaba.
Lo hacía con el antiguo silencio de sus cerros, sus pircas y sus senderos. Quizás aquellas montañas supieran que todos los hombres atraviesan alguna noche; y que, muchas veces, la aurora no llega para cambiar el camino, sino para enseñarnos a mirarlo de otra manera.
El Abogado avanzó.
No necesitó hacerlo deprisa. Hay pasos que valen por la distancia recorrida y otros que valen por todo aquello que vencieron para poder darse.
El Niño Lector caminó a su lado.
Entonces comprendió que soñar juntos es prestar al otro un poco de porvenir cuando el suyo se ha quedado sin luz. Es decirle: “No tengas miedo; si tus fuerzas no alcanzan, avanzaremos con las mías. Y cuando las mías flaqueen, me sostendrás con las tuyas”.
El Pez Volador emprendió nuevamente su vuelo.
La mañana ya había ganado las montañas.
Y los tres siguieron aquel sendero que no figuraba en ningún mapa, pero que conducía hacia el único lugar donde los sueños dejan de ser promesas y comienzan a convertirse en destino.
Porque mientras exista una mano dispuesta a sostener, una palabra capaz de levantar y un corazón que se niegue a rendirse, todavía podremos decir, desde este Valle:
Soñemos juntos.
Siempre se puede.
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón
Tafí del Valle · Tucumán · República Argentina
Desde Tafí del Valle, donde el tiempo no pasa: recuerda.
¿Qué tiene Ucrania que Putin desea tanto?
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Hace un par de meses, mi hija y yo visitamos a unas amigas. Ella trajo consigo paquetes de pegatinas de fabricación china para decorar habitaciones. A sus amigas les gustaron tanto que me pidieron que les regalara algunos.
Cuando lo hice, su madre se preocupó de que fuera un regalo demasiado generoso. «¡Oh, no se preocupen!», dije con despreocupación, «¡Pediré más a Wildberries!».
No imaginaba que, uno a uno, todos sus almacenes serían atacados con drones y quemados con todos los paquetes de pegatinas dentro. La mitad de los almacenes de Wildberries han desaparecido, y se ha abierto uno nuevo en la región de Tambov.
Parece que Wildberries, cuya jefa, la Sra. Kim, es la mujer más rica de Rusia después de la gimnasta Aleena, concubina de Putin, seguirá el ejemplo de Gazprom y se declarará en bancarrota para ser rescatada por el Estado y probablemente con nuestros impuestos.
Y, como siempre, los principales beneficiarios de las aventuras de Putin en Ucrania son los chinos. AliExpress está teniendo más éxito que nunca, discretamente y sin que nadie se dé cuenta.
Debido a la escasez de gasolina, el envío más popular ahora es de gasolina en bidones. Simplemente métela en uno de esos bidones y llévaselo al repartidor.
¿Seguirá Estados Unidos siendo una superpotencia?
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Estados Unidos enfrenta uno de los grandes interrogantes geopolíticos del siglo XXI: ¿podrá conservar su posición de superpotencia frente al ascenso de China? La respuesta más probable es sí, pero con una diferencia fundamental respecto del pasado. El mundo avanza hacia un sistema mucho más competitivo, en el que Washington ya no puede ejercer su influencia con la misma facilidad que después del final de la Guerra Fría.
Estados Unidos conserva ventajas extraordinarias. Su economía continúa siendo una de las mayores del planeta, posee un sistema financiero de enorme profundidad, empresas tecnológicas líderes y una capacidad militar que ningún otro país puede igualar globalmente. En 2026, las estimaciones de Global Firepower sitúan el presupuesto militar estadounidense muy por encima del chino.
Pero el poder estadounidense no depende solamente de los tanques, los aviones o los portaaviones. Uno de sus mayores instrumentos de poder es el dólar. El Fondo Monetario Internacional continúa reconociendo al dólar como moneda de reserva mundial, una posición que proporciona a Washington una enorme influencia sobre el sistema financiero internacional.
Ese privilegio permite a Estados Unidos financiarse en su propia moneda y utilizar el sistema financiero como instrumento de política exterior. Las sanciones económicas, por ejemplo, pueden afectar profundamente a gobiernos y empresas de otros países.
China, sin embargo, constituye el desafío más importante. Beijing posee una enorme capacidad industrial, una población mucho mayor y reservas internacionales superiores a las estadounidenses. Sus reservas de divisas superan actualmente los 3,4 billones de dólares.
La competencia ya no se limita a la economía. Estados Unidos y China disputan el liderazgo en inteligencia artificial, semiconductores, energía, telecomunicaciones, espacio y tecnologías militares. La batalla por las industrias del futuro podría determinar quién tendrá mayor influencia durante la segunda mitad del siglo.
El mayor peligro para Estados Unidos quizá no sea China, sino sus propios problemas internos. El enorme déficit fiscal, la creciente deuda pública, la polarización política y las dificultades para alcanzar acuerdos nacionales pueden limitar su capacidad de actuar estratégicamente. Fitch mantiene la calificación estadounidense en AA+, pero advierte sobre los riesgos fiscales y proyecta un crecimiento más lento en 2026-2027.
También existe una cuestión de confianza. Una superpotencia necesita aliados. Europa, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá y numerosos países latinoamericanos continúan teniendo importantes vínculos con Washington, pero las disputas comerciales y los cambios bruscos de política exterior pueden llevar a algunos socios a buscar mayor autonomía.
Aun así, resulta prematuro hablar del fin del poder estadounidense. Un índice de poder global publicado por Boston Consulting Group en 2026 coloca a Estados Unidos prácticamente empatado con China en poder agregado, pero destaca que Washington conserva ventajas decisivas derivadas del tamaño de su economía y del papel internacional del dólar.
El futuro probablemente no será un siglo exclusivamente estadounidense ni exclusivamente chino. Será un mundo multipolar, con Estados Unidos y China como los dos grandes centros de poder, acompañados por India, Europa, Japón, Rusia y otras potencias regionales.
Estados Unidos seguirá siendo una superpotencia porque posee algo difícil de reproducir: una combinación de economía, tecnología, poder militar, universidades, innovación empresarial, recursos energéticos, influencia cultural, alianzas internacionales y una moneda utilizada por buena parte del planeta.
La verdadera pregunta será otra: ¿podrá Estados Unidos adaptarse a un mundo en el que ya no puede imponer unilateralmente las reglas?
Si consigue controlar sus desequilibrios fiscales, mantener su liderazgo tecnológico, fortalecer sus alianzas y conservar la confianza internacional en el dólar, probablemente seguirá siendo la potencia más influyente del planeta durante buena parte del siglo XXI.
Pero la era de una única superpotencia indiscutida parece estar terminando. El futuro apunta hacia una competencia permanente entre gigantes. Y en esa competencia, Estados Unidos continuará siendo —al menos por ahora— uno de los jugadores centrales.
Dos x 1
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Hay varios casos muy interesantes en los que la policía creyó durante años que había un solo asesino serial, pero posteriormente descubrió que eran dos o más criminales diferentes. Y también ocurrió lo contrario: policías pensaron que eran crímenes separados y luego descubrieron que un mismo asesino estaba detrás de ellos.
Uno de los casos más espectaculares es el de California en los años 70 y 80: el Golden State Killer y el East Area Rapist fueron considerados durante mucho tiempo como dos delincuentes diferentes, cuando posteriormente se determinó que se trataba del mismo hombre, Joseph James DeAngelo. El Instituto Nacional de Justicia explica que diferentes jurisdicciones habían tratado los casos como pertenecientes a delincuentes separados hasta que las pruebas de ADN permitieron establecer la conexión.
Pero hay otros casos en la dirección que tú señalas: la policía pensaba que había un solo monstruo detrás de varios asesinatos, cuando en realidad había asesinos distintos.
Algunos casos fascinantes
1. El “Zodiac” y otros asesinos de California
Durante décadas, distintos homicidios y ataques fueron comparados con los crímenes del Zodiac debido a semejanzas en las víctimas y al método. Sin embargo, no todas las muertes atribuidas popularmente al Zodiac tienen una conexión demostrada. El caso sigue siendo un ejemplo clásico de cómo una investigación puede quedar atrapada en una teoría dominante.
2. Herbert Mullin y Edmund Kemper
En California, durante los años 70, hubo una sucesión de asesinatos que generó confusión entre investigadores y público. En retrospectiva, sabemos que Mullin y Kemper eran asesinos diferentes, aunque algunas víctimas llegaron a ser relacionadas incorrectamente con uno u otro. Este período muestra lo difícil que era distinguir patrones cuando varios homicidas actuaban simultáneamente.
3. Los asesinatos de Long Island
Este es particularmente interesante porque incluso actualmente existe la posibilidad de que más de un asesino haya utilizado las mismas zonas para abandonar cadáveres. El Instituto Nacional de Justicia señala que John Bittrolff fue vinculado por ADN con víctimas encontradas en Long Island, pero que todavía no está completamente establecido que sea el llamado “Long Island Killer”; podría haber habido varios responsables.
4. Samuel Little
Aquí ocurrió casi exactamente lo contrario. Durante décadas, muchas muertes de mujeres fueron consideradas sobredosis, accidentes o muertes de causa indeterminada. Cuando investigadores comenzaron a relacionar los casos con Samuel Little, apareció una imagen aterradora: había confesado 93 asesinatos, y el FBI consideró creíbles sus confesiones; 50 habían sido verificadas en el momento de su publicación.
5. Joe Michael Ervin
Es uno de los ejemplos más extraordinarios. Cuatro mujeres fueron asesinadas en Colorado a finales de los años 70 y comienzos de los 80. En aquel momento, los homicidios no parecían estar relacionados y Ervin nunca fue considerado sospechoso. Décadas después, la genealogía genética forense permitió establecer que las cuatro víctimas habían sido asesinadas por el mismo hombre.
6. Richard Evonitz
El FBI documentó cómo tres asesinatos de jóvenes en Virginia fueron finalmente conectados con Richard Evonitz. Durante años las autoridades no habían identificado al responsable. Una superviviente de otro ataque en Carolina del Sur finalmente reconoció a Evonitz, lo que permitió conectar los casos.
Lo más interesante de estos casos es que el error policial puede producirse en dos direcciones: creer que varios crímenes pertenecen a un solo asesino cuando son obra de personas diferentes, o creer que son casos independientes cuando en realidad existe un único depredador.
Si quieres una nota de 1.000 palabras, un tema excelente sería: “Los asesinos seriales que la policía confundió con un solo monstruo: cuando dos asesinos actuaban al mismo tiempo”. Es un tema muy bueno para true crime porque incluye casos de California, el Zodiac, Kemper, Mullin y otros.